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CAPÍTULO 1: MARCO TEÓRICO

1.2 Análisis de las necesidades de formación

1.2.1 Análisis organizacional

1.2.2.1. Formación profesional

La profesionalidad docente reside en su capacidad para resolver los problemas educativos. Por tanto, la formación profesional consiste en adquirir conocimientos suficientes para que el individuo tenga la capacidad de solucionar sus problemas. De ahí la necesidad de encontrar los modelos y estrategias más idóneos para adquirir esa formación.

El nuevo rol de la educación de este milenio contempla la formación profesional de los docentes en cada una de las disciplinas, se quiere ya no un profesor orquesta, sino un profesional capacitado lo suficientemente capaz de transmitir los conocimientos a las nuevas generaciones, para de esta manera la institución produzca profesionales bien preparados, formados íntegramente, que no vayan a hacer un trabajo mediocre, que sean visionarios, emprendedores y competitivos forjadores de los cambios que la sociedad necesita.

1.2.2.1.1. Formación inicial.

La formación docente inicial es entendida aquí como aquella etapa durante la cual se desarrolla una práctica educativa intencional, sistemática y organizada, destinada a preparar a los futuros docentes para desempeñarse en su función.

Para ello, se promueve la apropiación de conocimientos teóricos e instrumentales que los habilitan a ejercer su práctica profesional.

a) Una etapa preparatoria que abarca un período definido y relativamente corto que habilita a un sujeto determinado a ejercer una profesión. Como se puede apreciar, se consagra un tiempo definido al logro de un objetivo claro.

b) Una práctica educativa que se desarrolla en un contexto socio-político determinado e involucra aspectos sociales, políticos y culturales.

c) Una práctica intencional destinada a proporcionar a los docentes en formación ciertos conocimientos conceptuales, actitudinales y procedimentales que les servirán de referencia para trabajar en la escuela.

d) Una práctica sistemática y organizada de carácter formativo. Vale decir, que las acciones que se ponen en juego no son improvisadas, sino por el contrario, cada uno de los elementos están relativamente organizados y las fases están definidas con antelación.

e) Un espacio cuyos destinatarios constituyen un grupo de personas (docentes en formación) dispuesto e implicado en un proceso formativo.

f) Un espacio destinado a la formación para un puesto de trabajo. Esta formación les otorga a los sujetos una acreditación reconocida socialmente que los habilita a ejercer una práctica profesional.

Como se puede advertir en las observaciones realizadas, la formación docente inicial es una práctica educativa multidimensional y pluriparadigmática que el docente-investigador: involucra una amplia red de dimensiones políticas, sociales y educativas, difícilmente acatables con precisión y univocidad. Asimismo, está abierta a múltiples interpretaciones y perspectivas como se podrá apreciar más adelante.

1.2.2.1.2. Formación profesional docente.

El docente requiere formarse constantemente para actualizar sus conocimientos y desempeñarse adecuadamente en el aula con sus estudiantes para ir acorde con los objetivos y políticas educativas gubernamentales.

Entre los objetivos de las políticas educativas, figura: poner a disposición de todos, recursos educativos de calidad de manera equitativa y con cobertura universal, incrementar la escolarización y mejorar las competencias básicas en lectura, escritura y aritmética.

Los programas de formación profesional coordinados con esas políticas tienen por objeto fomentar la adquisición de competencias básicas en TIC por parte de los docentes, a fin de integrar la utilización de las herramientas básicas de estas en los estándares del plan de estudios (currículo), en la pedagogía y en las estructuras del aula de clases. Los docentes sabrán cómo, dónde y cuándo utilizar, o no, esas TIC para realizar actividades y presentaciones en clase, para llevar a cabo tareas de gestión y para adquirir conocimientos complementarios tanto de las asignaturas como de la pedagogía, que contribuyan a su propia formación profesional.

El objetivo de estas políticas educativas, consiste en aumentar la capacidad de educandos, ciudadanos y fuerza laboral para agregar valor a la sociedad y a la economía, aplicando conocimientos de las asignaturas escolares para resolver problemas complejos, encontrados en situaciones reales de la vida laboral y cotidiana. Problemas relacionados con medio ambiente, seguridad alimentaria, salud y solución de conflictos.

Una formación profesional de docentes coordinada, podría proporcionar las competencias necesarias para utilizar metodologías y TICs más sofisticadas mediante cambios en el currículo que hagan hincapié en la profundización de la comprensión de conocimientos escolares y en su aplicación tanto a problemas reales, como en el ambiente de aprendizaje.

Otra política educativa consiste en aumentar la participación cívica, la creatividad cultural y la productividad económica mediante la formación de estudiantes, ciudadanos y trabajadores dedicados permanentemente a la tarea de crear conocimiento, innovar y participar en la sociedad del conocimiento, beneficiándose con esta tarea.

Los programas de formación de docentes deberían coordinar las competencias profesionales del profesorado, cada vez más complejas, haciendo uso generalizado de las TICs para apoyar a los estudiantes que crean productos de conocimiento y que están dedicados a planificar y gestionar sus propios objetivos y actividades. En este contexto, los docentes modelan el proceso de aprendizaje para los alumnos y sirven de modelo de educando, gracias a su formación profesional permanente.

1.2.2.1.3. Formación técnica.

La Educación Técnica y Profesional (ETP) tienen como tarea principal preparar al hombre para que se inserte en la actividad productiva material y espiritual de su tiempo y logre una satisfacción y reconocimiento social que evidencie el estudiante una vez egresado.

El impacto de la formación profesional del técnico, durante el período de inserción en las entidades productivas, se revelan las principales insuficiencias que limitan el alcance de la calidad de la formación integral, según su perfil ocupacional, en el cual se exige alcanzar la formación de un técnico competente, con una cultura general integral; por tal razón se impone aquí la necesidad de diagnosticar el estado real del proceso de evaluación de la formación profesional, a partir de las modificaciones, transformaciones, documentos normativos y el nuevo modelo educativo para la ETP, para satisfacer las necesidades de la sociedad y complementar la misión de la ETP.

El objetivo esencial de la formación técnica es facilitar la adquisición de

conocimientos, capacidades y habilidades técnicas, relacionadas con un área

ocupacional. Por lo tanto, es indispensable analizar y, más aún, enseñar y entrenar

en el desarrollo de competencias (transversales) con referencia al ámbito donde

éstas encontrarán su aplicación.

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