Quichua: mantur
2.5.2. Formas de desarrollo agrícola
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Cultivo en tierras de aluvión: Se utilizó en Las vegas. Después del invierno quedaban tierras fértiles apropiadas para el cultivo. Antecedió y propició el riego. Se cultivó de esta forma en la cuenca del río Guayas.
Cultivo en albarradas y camellones: Se aplicó en tierras en las que llovía mucho y había mucha humedad. La cultura Milagro-Quevedo perfeccionó esta técnica. Los camellones son bancos construidos en terreno anegadizo que se van alternando con zanjas que los limitan.
Según la altura, en los camellones se sembraban maíz, fréjol , yuca, etc., mientras otras plantas crecían en la zanja, donde también vivían peces y otros animales. Una vez practicada la cosecha, se dejaba el camellón en barbecho y se limpiaban las zanjas. Con la tierra que se extraía, rica en limo, se colmaba el camellón. También se ha identificado esta técnica en la Sierra Norte. (PAZOS BARRERA, 2008, pág. 111)
Imagen # 112 Camellones incas ( http://hidraulicainca.com/, 2015)
Estos camellones se sitúan específicamente en San Pablo del Lago, Cayambe y Quito. El patrimonio se está destruyendo por la mecanización de la labranza y los nuevos sistemas de producción agrícola.
El “camellonaje” es una forma de moldear el suelo en zonas con mucha humedad, o, dicho de otra forma, ordenar las llanuras saturadas de agua. Se han descubierto camellones desde hace
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40 años, y se espera inventariar más. La humedad de este tipo de terreno se debe a inundaciones o a un elevado régimen pluviométrico (lluvias) o fluviométrico.
El término “pigal” (o pijal) suele designar un grupo de camellones, como en el topónimo “Calipigal”, nombre de una comunidad cercana a San Pablo. “Pigual”, en cambio, se utiliza para referirse a un sitio plantado de pigüi, árbol de las zonas húmedas. En los camellones, no es seguro el objetivo del foso (que puede ser drenaje, riego o mantenimiento del agua en sequía), en tanto que se sabe con certeza que la elevación estaba destinada al aprovechamiento agropecuario. Las zanjas podrían formar parte de un sistema hidráulico cuyo funcionamiento no se conoce a profundidad. Junto a las platabandas, o camellones largos, y otras formas de aterrazamiento (montículos y lomas) existen canales que pueden haberse utilizado para aprovechar la creciente de los ríos andinos.
También hay muchos canales rectilíneos, paralelos al cauce del río, que surcan la llanura y pueden interpretarse como vías de comunicación. Es dudosa, aunque posible, su utilidad en piscicultura. En todo caso, los camellones constituyen un buen testimonio del alto nivel de conocimientos en el manejo del agua de las culturas prehispánicas.
Imagen # 113 Acueducto inca ( http://es.wikipedia.org/, 2015)
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La llanura de Cayambe, al oeste de la ciudad del mismo nombre, se ubica entre los 2820 y 2750 metros de altitud. En ella desagua el río Granobles, que se forma de la confluencia del río San José, originado por el deshielo del nevado Cayambe, y el Upayacu. El régimen de precipitación es aparentemente de tipo tropical, con un período de lluvia que va de septiembre a mayo y un período seco, en junio, julio y agosto. En febrero, marzo y abril , las precipitaciones se incrementan por razones climatológicas.
Las temperaturas son variables. Por su altitud, la zona presenta mínimas diarias que pueden ser inferiores a 0 grados. La frecuencia y amplitud de estas heladas es fundamental para los fines agrícolas.
En las hondonadas de los valles, se producen inversiones térmicas matinales debidas a la acumulación de aire frío. Este fenómeno es perjudicial para la agricultura. Por razones técnicas, la información climatológica no refleja la baja temperatura que afrontan los cultivos. Se debe distinguir entre helada meteorológica y helada agrícola. Según informantes, en junio, julio y agosto no es posible realizar cultivos, porque el terreno se hiela y el pasto “se vuelve paja”. Las heladas pueden causar catástrofes agrícolas entre noviembre y marzo. Gondard y López proponen la hipótesis de que estas condiciones climáticas actuales son muy similares a las que afrontó la población prehispánica de esta zona.
Cayambe era sede de un cacicazgo cuando ocurrió la conquista inca. Era parte de una confederación que resistió férreamente la invasión. Además de camellones y albarradas, esta zona presenta otros sitios de interés arqueológico, como las tolas y terrazas en Paquiestancia, al este de Ayora y al norte de Cayambe. Parece que estas construcciones fueron emprendidas por los cayambis, y constituyen un indicio de la importancia del lugar. La región pasó a ser un pequeño centro incaico.
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Cultivo en tierras secas, andenes y terrazas:
Imagen # 114 Terrazas incas (http://es.wikipedia.org/, 2015)
Especialmente en Manabí y en valles de la Sierra, la agricultura tenía como base los sistemas de riego. Los andenes o terrazas de cultivo se encuentran en la región habitada por los caras. Estos logros de la agricultura precolombina fueron altamente desarrollados por los incas. Gondard y López han logrado determinar la existencia de andenes de cultivo en la Sierra Norte del Ecuador, mediante estudios aerofotogramétricos.
Roza y quema: Se empleaba en tierras tropicales y subtropicales. El proceso es siguiente: en el verano se tala la montaña, se deja secar el desmonte, luego se hace la quema y se siembra al llegar las primeras lluvias. El terreno tratado de esta manera sólo sirve para uno o dos siembras; luego hay que acudir a otro lugar (agricultura itinerante).
Técnicas de fertilización: Se conocieron varias técnicas de fertilización entre las que se destacan el barbecho, que consistía en abrir surcos profundos en una tierra de última cosecha, para dejarle descansar por uno o dos años; el majadeo o majeo, fue practicado desde muy antiguo; también se utilizaron las deyecciones de los hatos de llamas, cuyos corrales se
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trasladaban sucesivamente en un campo de cultivo. Finalmente, conociendo que las leguminosas mejoraban las tierras agrícolas, sembraban fréjol o chochos –productores de nitrógeno-, en asociación con maíz –exigente en nitrógeno-, que tomaba ese elemento de los primeros. Siguiendo una milenaria tradición, los actuales campesinos andinos siembran maíz asociado a un fréjol de enrame, o siembran chochos dejando crecer la planta hasta un cierto tiempo, para después “voltear” el sembrío, permitiendo la utilización del nitrógeno.
También hay evidencias de que en época de los incas, sembraban leguminosas en las terrazas superiores de los suelos pobres, lo que permitía el almacenamiento de nitrógeno, que por los naturales procesos químicos producía nitrógeno orgánico soluble, que pasaba a las aguas de drenaje que lo transportaban a planos inferiores, donde se podía sembrar gramíneas u hortalizas. (Estrella, 1992, pág. 13)
Cultivos asociados: Consiste en patrones de cultivo para aprovechar la tierra, sembrando y cosechando productos diferentes. En un mismo espacio conviven vegetales diversos, como papas, quinua, maíz, curcubitáceas, etc. Este sistema se aplica aún en la actualidad. También se pueden intercalar los cultivos, como se registra en la Relación de Quito de 1573 y en los escritos de Cieza de León (Estrella, 1988: 54). (PAZOS BARRERA, 2008, pág. 113)