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III. 4 ¿Quién implementa el NEPAD?

III.5. Foro de concertación de donantes en relación con el NEPAD

de donantes en relación con el NEPAD

En respuesta al lanzamiento del NE- PAD, el G8 acordó en Evian (Francia) «fortalecer las relaciones del continente con el mundo desarrollado mediante un compromiso estructurado que inclu- yera a otros socios». En Abuja, en 2005, se decidió establecer un «proceso de seguimiento mutuo, con indicadores de referencia claros para medir resulta-

dos»63. Así es como se creó un meca-

nismo de diálogo informal que fue in- cluyendo, no sólo a G8 y NEPAD, sino a

61 R. Herbert (2004): «The survival of Nepad and the African Peer Review Mechanism: A critical analysis»,

South African Journal of International Affairs, vol. 11, Issue 1, pp. 10-12.

62 Ibid., pp. 8, 9.

63 APF (2005): Revised Terms of Reference for Africa Partnership Forum, www.dfid.gov.uk/pubs/files/apf/

otros donantes y organismos interna- cionales.

Uno de los principales logros del NE- PAD es haber conseguido favorecer el debate político sobre África, en base a una propuesta. El Foro de Partenariado

Africano (Africa Partnership Forumo

APF) es un foro de concertación clave, de alta política, que reúne a los países africanos miembros del NEPAD, las CER, el G8, la OCDE, las instituciones fi- nancieras internacionales, la UNECA, la UE y otros actores de desarrollo.

El Foro se centra sobre «cuestiones es- tratégicas, políticas y socioeconómicas relacionadas con el desarrollo de África y la implementación de los programas del NEPAD, teniendo en cuenta la refe- rencia máxima de los ODM» por lo tanto su papel es «catalizar la acción y coordi- nar los apoyos a las prioridades de la

UA y el NEPAD»64.

IV. GRUPO BANCO AFRICANO DE DESARROLLO (BAD)

IV.1. Antecedentes

A finales de los años cincuenta, al mis- mo tiempo que se fraguaba la OUA y con el mismo halo panafricano que ca-

racterizó el proceso de descolonización, varios gobiernos africanos ideaban un borrador del Banco Africano de Desarro- llo (BAD). Esta propuesta, una vez en manos de la UNECA, llevó al estableci- miento del Comité de los Nueve, un gru- po de expertos y economistas que de- bían representar la diversidad africana y que se encargó de realizar consultas con la mayoría de los Jefes de Estado africa- nos y algunos líderes occidentales. El Grupo de los Nueve redactó un borra- dor de Acuerdo, que se sometió a los gobiernos africanos y fue finalmente fir- mado por 23 gobiernos en 1963.

El acuerdo entraba en vigor el 10 de sep- tiembre de 1964. La Asamblea inaugural del Banco tuvo lugar en Lagos (Nigeria) ese mismo año y se decidió el estableci- miento de la sede del BAD en Abidján (Costa de Marfil). Se disponía igualmen- te que el Banco debía ser 100% africano e independiente de las distintas corrien- tes ideológicas que se formaban en aquellos años (el Grupo de Brazzaville, el Grupo de Casablanca o el Grupo de Monrovia) y, por supuesto, lejos de la realidad de la Guerra Fría65.

Dadas las limitaciones en la moviliza- ción de recursos financieros, no obstan- te, la Junta de Gobernadores del Banco aprobó en 1982 la entrada de «países

no-regionales», no africanos66. A pesar

64 Ibid., p. 2.

65 La información de este apartado ha sido fundamentalmente extraída de la página oficial del BAD:

www.afdb.org.

66 Los países miembros son: Argelia, Angola, Benín, Botswana, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Cabo

de ello, la voluntad de conservar el ca- rácter africano de la institución perma- neció y el BAD era hasta hace poco el único banco regional de desarrollo en el que los países beneficiarios conserva- ban dos tercios del derecho de voto. Más adelante, en los años noventa, el BAD hizo frente a una fuerte crisis como consecuencia de los altos niveles de deuda incobrable, que amenazaban las futuras operaciones. Tuvo entonces que reorganizar su cartera y cancelar un nú- mero de préstamos acordados pero no desembolsados. David Knox, que fue Vice-Presidente del Banco Mundial, se encargó de la evaluación de la organiza- ción a partir de la cual comenzó un pe- riodo de profundos reajustes y reformas internas. El Banco desclasificó a 39 países, que pasaron a ser beneficiarios de los préstamos blandos del Fondo de Desarro- llo Africano67.

Durante esos años, las negociaciones para un incremento general del capital social llevaron a una nueva revisión del reparto de votos. En esta nueva revi- sión, los países no regionales aumenta-

ron su cuota hasta el 40%68.

Entre las principales funciones del Gru- po BAD se encuentran:

— la concesión de créditos para la pro- moción del desarrollo económico y social (Fondo Africano de Desarrollo – ADF);

— la asistencia técnica para la prepara- ción y realización de programas y proyectos de desarrollo (ADF); — la promoción de inversiones públi-

cas (ADF) y privadas (BAD) para los proyectos de desarrollo, así como — la financiación de proyectos de in-

fraestructura en los países de renta media (BAD).

trea, Etiopía, Gabón, Guinea, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Kenia, Lesotho, Liberia, Libia, Madagascar, Malawi, Malí, Mauritania, Mauricio, Marruecos, Mozambique, Namibia, Níger, Nigeria, RDC, Ruanda, Sao Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sierra Leona, Somalia, Sudáfrica, Sudán, Swazilandia, Tanzania, Togo, Túnez, Uganda, Yibuti, Zambia, Zimbabwe. En la actualidad, los 24 países participantes no regiona-

les: Alemania, Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Dinamarca, España, Estados Unidos, Fin-

landia, Francia, India, Italia, Japón, Corea, Kuwait, Países Bajos, Noruega, Portugal, Arabia Saudí, Suecia, Suiza, Reino Unido. Para ser miembros del BAD, los Estados no africanos deben ser miembros del Fondo Africano de Desarrollo.

67 Overseas Development Institute (1996): Rethinking the role of the Multilateral Development Banks, Lon-

dres, www.odi.org.uk

68 Algunas reglas han sido modificadas en el sentido de un aumento de las mayorías cualificadas de voto,