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ESTRATEGIAS DE COOPERACION A NIVEL INTERNACIONAL

3. Relación entre los derechos humanos y la gobernabilidad

4.2.12 FRANCIA – AFD, Agencia Francesa para el Desarrollo

La dirección estratégica de la Cooperación al Desarrollo corresponde en Francia al Poder Ejecutivo por medio de un Comité Interministerial (CICID) definido en un Decreto de 1998, y reformado en 2007 y 2008. Lo forman 13 Ministros, pero de su secretaría se encargan solo tres: Asuntos Exteriores, Finanzas, e Inmigración y Codesarrollo.

El principal instrumento legal de la Cooperación es la reciente Ley de Finanzas (2011) en el

marco de un plan 2011-2013.

Desde el punto de vista de los objetivos generales el reciente documento marco sobre una

visión francesa de la Cooperación87 señala los cuatro retos a los que se pretende responder: 1) Contribuir a un crecimiento sostenible y compartido; 2) Luchar contra la pobreza y la desigualdad; 3) Preservar los “bienes públicos mundiales”88; 4) Promover la estabilidad y el Estado de Derecho.

Perviven preocupaciones tradicionales de la estrategia francesa: la prioridad geográfica,

encabezada por el África subsahariana89 y otros reductos vinculados al pasado colonial

(Magreb, Territorios franceses, ex colonias de Ultramar, y en general las denominadas ZSP: Zonas de Solidaridad Prioritaria), y la lengua y cultura francesa en el mundo (la francofonía, que aparte de países en desarrollo abarca a determinadas áreas en Canadá, Bélgica y Suiza). La principal herramienta de gestión es la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) que posee una

verdadera estructura de empresa (pública) con connotaciones bancarias e inversoras, y cuenta

con diversas filiales, varias en coparticipación con empresas privadas, entre las que destaca la PROPARCO90. La AFP se dedica sobre todo a la concesión de fondos reembolsables y, en menor proporción, subvenciones.

Debe contarse también con el Fondo de Solidaridad Prioritaria, especializado en donaciones no retornables, con alguna mayor apertura a temas relacionados con los derechos humanos,

aunque no formalizados como tales, sino en el marco de la Gobernanza. En todo caso, en cuanto al tipo de ayuda se capta una predominancia de los créditos en diversos formatos por

encima de las subvenciones finalistas.

Estas líneas de cooperación bilateral están cediendo en importancia financiera frente al esfuerzo en marcos multilaterales. Se ha decidido que Francia “sea ejemplar en la aplicación de las decisiones del G20”; Francia aportará 16.000 mill. de euros al FMI, y 1.000 al Banco Mundial, sin contar con otros 160 mill de euros para la iniciativa del G20 sobre la financiación del comercio mundial. Asimismo Francia está preocupada por obtener una mayor coordinación de la cooperación en el marco de la UE, donde tiene interés en acrecentar sus aportaciones91.

Cuando la Cooperación francesa trata específicamente de Derechos Humanos, se refiere a

algunos proyectos de sensibilización, realizados normalmente por entidades que se dedican

4.- El EBDH en las Politicas y Estrategias de Cooperacion a Nivel Internacional consolidar los Estados de Derecho93, o a reforzar la implantación de los DESC94.

Pero no se puede decir que los derechos humanos en cuanto tales ocupen un área prioritaria de la cooperación francesa ni, menos aún, que se constate en la política francesa de cooperación cualquier presencia o alusión al EBDH. La propia denominación del EBDH (HRBA en inglés), ya consagrada desde Stamford 2003, no es fácil de encontrar en francés. Alguna traducción de textos internacionales multilingües acude a la expresión “desarrollo centrado

sobre los derechos humanos”95. El lenguaje estratégico francés sobre el desarrollo reposa sobre los elementos cuantitativos de empleo de los fondos y modalidades de la cooperación medidas de nuevo en términos económicos96. Francia considera necesario introducir sistemas

de financiación innovadores al servicio de las políticas públicas globales. A este efecto ha asegurado el Secretariado Permanente de un Grupo Piloto sobre estos sistemas innovadores coincidiendo con la cumbre de la ONU sobre Objetivos del Milenio (septiembre, 2010). 60 Estados y diversas Agencias Internacionales se han inscrito en este grupo, que de momento ha comenzado a trabajar en acciones de vacunación y tratamientos contra enfermedades

epidémicas, y estudia la posibilidad de establecer una tasa sobre billetes de avión, aparte

de la posible sobre las transacciones financieras. El grupo se reúne semestralmente bajo Presidencia rotatoria, que ejerce España en 2011 organizando la reunión del Grupo en Madrid

(septiembre).

La repetida preocupación francesa por los aspectos financieros se fundamenta sobre la idea de que el proceso histórico arrastra consigo el paso del esquema tradicional de ayuda al de

la financiación global del desarrollo, la cual debe integrar financiación local, privada (tanto de donantes como de receptores), transferencias de migrantes..., haciendo converger todo ello con las políticas públicas nacionales y prestando máxima atención a la convergencia y coherencia de las acciones.

No sorprenderá, en cambio, que estas orientaciones de la cooperación susciten críticas en ámbitos de la sociedad francesa más implicados en las perspectivas de los derechos y los procesos; críticas que, por cierto, no parecen ser escuchadas.

En este sentido conviene citar la plataforma “Coordination SUD”, que agrupa casi 140 ONGD y es el homólogo institucional francés de la Coordinadora española de ONGD. Muy recientemente, entre variadas críticas sobre el debate de la Ley de Finanzas para 2011, Coordination SUD criticaba la ausencia de los derechos humanos, recalcando en concreto que, si Francia cree haber creado un nuevo modelo de ayuda “crecimiento / Objetivos del Milenio / Bienes Públicos Mundiales”, a este modelo le falta, para tener un sentido, la referencia a los derechos humanos. Esta daría al crecimiento su carácter inclusivo y obligaría a una relectura de los ODM bajo la perspectiva de la reducción de las desigualdades, lo que afectaría a su programación y a los medios de su puesta en práctica97.

En un marco más institucional, en 2001, el Primer Ministro Hubert Védrine pidió al “Consejo Superior de la Cooperación Internacional” un informe sobre Cooperación Internacional y Derechos Humanos. Entre otros el documento hacía notar que “una estrategia de desarrollo fundada sobre los derechos humanos debería tener en cuenta el conjunto de factores de cada país para fijar las etapas sucesivas del proceso de puesta en práctica de los derechos humanos98.

93 Por ejemplo la modernización de la Justicia, la lucha contra la corrupción. el incremento de la seguridad interior y de la estabilidad de los países

94 Por ejemplo desarrollo de los derechos de la mujer y políticas de género, lucha contra la trata de personas, promoción de los derechos del niño.

95 Por ejemplo en documentos de CONCORD, que traducen un original inglés.

96 Vid el resumen de conclusiones de la última sesión del CICID (2009), todavía mejor sintetizado en el comunicado del Primer Ministro. Ejemplo del sesgo economicista es que el objetivo de lucha contra la evasión fiscal en los países receptores se considera bajo el concepto de la búsqueda de financiación, y no de justicia y participación [Ibíd.).

97 Cita casi literal de Coordination SUD - Solidarité Urgence Développement (2010), p.5.

Por último, no es inhabitual el tropezar con referencias a la visión de la cooperación

al Desarrollo vinculada a la seguridad de Francia y de Europa. “La mejora del sistema internacional pasa por una mejor correlación entre la ayuda al desarrollo y las estrategias de seguridad internacional y nacional”99. Cabe detectar un posible emparentamiento entre

estas consideraciones del desarrollo referidas a la seguridad y alguna de las nuevas líneas de trabajo en Alemania, tal como se han comentado más arriba100.