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FRECUENCIA DE GIRO

In document BIOGRAFIA DE AIBANDU.pdf (página 33-36)

El martes 19 de junio 2007 a las 9:15 hrs. estábamos registrándonos en el Parque Nacional del Cerro de la Ventana para subir hasta una meseta. El frío de la madrugada dejaba pasar los tibios rayos de sol ….

Nuestro caminar fue silencioso. Sólo a ratos, Ariel, hacía un comentario sobre la intensidad de la energía por la cual transitábamos.

El primer tramo era un sendero delimitado por grandes pinos cuyas raíces en superficie se entrelazaban formando una confortable escalera que nos permitía subir sin grandes esfuerzos. Allí sentí los devas del lugar. Los invité a sumarse a la tarea, y cantando “ahigó – ahigó – ahigó a casa a trabajar” seguimos ascendiendo …. Ascendiendo físicamente metros sobre el nivel del mar …. Y energéticamente en frecuencias vibratorias. La “casa” del canto de los devas era la misma que para mí, y seguramente para Ariel y Paula … era el vortex que debíamos reactivar para dejar el lugar en la frecuencia de otros tiempos. Más o menos una hora después llegamos al lugar que habíamos identificado a través de Google Earth. Chequeamos coordenadas: estábamos bien tecnológicamente. Ahora el punto exacto donde trabajar estaba dado por nuestros corazones … no nos demoramos muchos en pararnos sobre las piedras correctas. Enfrente nuestro teníamos la “Ventana” del Cerro, y a nuestras espaldas estaba el Cerro Los Tres Picos. También, en uno de los cerros a mi espalda había una formación rocosa que me evocaba una construcción. Minutos más tarde pude percibir allí a un grupo de Sacerdotisas danzando pulsos cósmicos de energía. Expandimos nuestros Cuerpos de Luz y triangulamos para generar un foco de irradiación. Sintonizamos con la Jerarquía del lugar y con nuestras respectivas multidimensionalidades. Personalmente, me encontraba en la nave que estaba sobre el lugar, coordinando cada etapa de la tarea. Estaba conciente “arriba”, y estaba conciente “abajo” …. Ya tenía experiencia en esto, por lo tanto me era familiar.

Ariel se proyectó a Aconcagua. Paula se proyectó a Uritorco. Y yo me biloqué a Puelo.

El Cristal del Lago Puelo había emergido y se encontraba suspendido sobre el agua a escasos centímetros. Cuando llegué allí, la Jerarquía del lugar, hizo rotar el Cristal suavemente, irradiando todo el sector. Elevamos la frecuencia de giro y nos conectamos con el Cristal de Australia, y luego con el Cristal de Canadá. Desde la nave, enfoco el Cristal de Canadá para que reciba, directamente, un rayo desde el Sol Central, y sea transmitido como energía dorada hacia Puelo con el apoyo del Cristal de Australia.

Desde Puelo tomo la frecuencia dorada y la pulso hacia Ventanas …. Allí la recibo y la anclo. Paula emite un rayo en frecuencia violeta, desde el Uritorco … y la recibe en Ventanas. Ariel emite un rayo naranjo desde Aconcagua … y lo recibe en Ventanas.

Aunque cada uno tenía la tarea de “recoger” la energía enviada desde donde estaba bilocado, los otros dos de nosotros, también la percibíamos y apoyábamos su anclaje,

Una vez recepcionadas las 3 frecuencias, le entregamos el control de la tarea a la Jerarquía Intraterrena del lugar.

Un rato más tarde, volvimos a repetir la operación, pero esta vez, la energía comenzó a hacer pulsar el vortex y a moverlo en giros. Es aquí cuando percibí las Sacerdotisas danzando a mis espaldas.

Junto a nosotros tres, había dos seres de la Jerarquía … éramos cinco.

Los giros comenzaron a hace pulsar el Disco Solar en mi plexo, lo que permitió recibir algunos códigos provenientes del Vortex Ventanas. Uno de esos códigos era para transferir la energía hacia el cerro los Tres Picos, que comenzó a funcionar como un espejo. Entonces, nos pudimos dar cuenta que las Jerarquías de Aconcagua, Puelo y Uritorco se trasladaron a Ventanas a través de los corredores que estábamos habilitando.

Entonces, desde Ventanas se emitió un pulso hacia Aconcagua, hacia Puelo y hacia Uritorco …. Recordemos que nosotros tres estábamos bilocados …. Recepcionamos el pulso y lo devolvimos.

Retornamos a Ventanas ya que nuestra parte en conciencia física había terminado …. La tarea continuaba en otro plano de conciencia desde un nivel de Jerarquía.

Al retomar nuestra fisicalidad dijimos: “Turquesa”.

Eran las 11:00 hrs de la mañana, y Ariel y Paula debían retornar a Bahía Blanca, Yo decidí continuar subiendo el Cerro la Ventana. Nos abrazamos sabiendo que permaneceríamos en Unidad, al menos, hasta el día 21, sosteniendo en fisicalidad la labor que se estaba realizando en planos más internos. Sabíamos que el Nodo Ventanas debía quedar en la frecuencia de los otros nodos para “levantar” la geometría el día del Solsticio.

En general, la reactivación de un nodo, o la función más elevada de un nodo, se hace en solsticio de invierno, dado que la influencia solar es menor y por lo tanto se pueden hacer las recalibraciones sin tanta presión energética. Así, en los tres meses siguientes, es decir hasta el equinoccio de primavera, el nodo va paulatinamente, irradiando una nueva frecuencia. En los siguientes tres meses, ocurre algo así como una Marcha Blanca, donde se hacen los ajustes necesarios para dejarlo operativo dentro de una red. Todo este tiempo es necesario para que la zona geográfica, en la cual reside el nodo, vaya también ajustándose a la nueva energía …. Y ello repercute, naturalmente, en las personas que habitan allí. Dependiendo del nivel de conciencia, es la forma cómo las personas recepcionan la energía, algunos sentirán que su vida está pasando por cambios que los desestabilizan, otros manifestaran dolencias, otros sentirán que por fin las cosas les están resultando, otros se atreverán a hacer cambios radicales en sus vidas, otros sentirán que su conexión interna es más sutil o más espontánea, etc….

Si bien comencé mi ascenso, escuché muchas voces que venían detrás de mí … era un grupo de adolescentes en gira de estudios. Literalmente me absorbieron, ya que de ahí en adelante siempre estuve entre ellos …

Varios chicos lo hicieron antes que yo, entonces estaban allí sentados, charlando y comiendo cuando yo me acerqué lo que más pude al hueco … Al sentarme allí sentí una descarga desde mi corazón … al frente mío estaba el Cerro de los Tres Picos. Me conecté con Ariel y Paula para pedirles que nos bilocáramos al Aconcagua, Uritorco y Puelo, respectivamente. Una vez que los sentí, emití un pulso sincronizado desde Ventana-Tres Picos, como un solo nodo. Fue potente. Y por unos instantes estaba tanto en Tres Picos como en el Hueco de la Ventana, además de Puelo. Percibía un hilo dorado que me mantenía “atada” desde Puelo mientras “caminaba” el corredor Ventanas-Tres Picos, hasta dejar a ambos con el mismo pulso. Cuando esto ocurrió, sentí que, además debía bilocarme al Aconcagua …. Y allí me encontré sobre el Disco Solar, danzando giros codificados, que enviaba a Ventanas. Yo estaba quieta físicamente sentada en el hueco, pero mis ojos proyectaban los giros hacia el cerro del frente donde estaban las Sacerdotisas, que al recibir los códigos formaban geometrías con sus movimientos. Esto duró algunos minutos … hasta que escuché a uno de los chicos, detrás de mí, decir, “quiero otra empanada” … esta frase yo la recepcioné como “debo ingerir algo de alimento” … y me comí una fruta y algunas galletas integrales. Mientras lo hacía fui “recogiendo” mi energía.

Comencé el descenso abrazando, a la distancia, a Ariel y Paula. Habíamos realizado esta parte de la tarea, o al menos, así lo creí en ese momento.

A las 15:00 hrs estaba de regreso en las oficinas del Parque. Dada la hora, sentí que aún podía hacer otro recorrido … elegí La Garganta Olvidada. Esta vez fui sola. Una vez que llegué al lugar me tendí sobre una enorme piedra, y me pude ver rodeada por muros de piedras en una formación geológica maravillosa. Me sentía al interior del útero de la Pachamama. Me relajé para conectar con el lugar desde otra frecuencia …. Pero nada … era como si aquello no estuviera registrado en mi ADN ni en mi Cuerpo de Luz. Me dije a mi misma riendo … “con razón se llama Garganta Olvidada” … Y regresé.

Llegué a la cabaña donde me alojaba bastante cansada. Comí un poco, ya que no tenía mucha hambre, y luego me acosté a dormir. Eran ceca de las 21:00 hrs.

Mi sueño fue reparador físicamente, pero de las veces que me desperté durante la noche fue para mantener la conexión de la Red que estábamos levantando.

Cuando desperté por la mañana, sentí que no debía moverme a ninguna excursión … quizás caminar hacia el Cerro los Tres Picos por el camino que habíamos hecho anteriormente.

Estaba disfrutando de lo calientito de mi cama, cuando de pronto entro en otro estado de conciencia, y veo el libro que estoy escribiendo!!!! … “Debo contar mi historia, debo escribir mi autobiografía a través del tiempo y del espacio”, me soplé al oído …. Y comenzaron a desfilar por mi pantalla visual muchos acontecimientos, algunos de los cuales ya tengo escritos. Escribir mi autobiografía es reescribir mi historia … y al ser leída por otras personas, se irán reescribiendo otras historias. Asocié lo “olvidado” con el recordar …. Comprendí cuan importante había sido el ir a la Garganta Olvidada.

Pero no todo terminaba allí … de repente vi todo Turquesa !!!! …. La vibración del nodo Ventanas. Cromáticamente el Turquesa nos habla de comunicar nuestra verdad desde el corazón … Uy!!!! Comunicar = Garganta …. Maravilloso!!!! …. Había descifrado el mensaje que Garganta Olvidada tenía para mí … pero a la vez decodifiqué la función del nodo Ventanas: La energía para descorrer el velo del olvido y pulsar en Unidad en la frecuencia de tu Ser Superior.

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