Capítulo 2. Acercamiento de las agendas informativas actuales a la noche
2.1 Agenda
2.3.2 Fuentes
En este aspecto tampoco se encuentran mayores diferencias entre los productos. Fue evidente que los periodistas se limitaron a las fuentes institucionales, en su mayoría organismos de emergencia. En algunos casos se apoyaron en testigos para respaldar la información.
Vale la pena insistir en que en los tres casos los testigos no fueron fuentes legitimadas ni podían considerarse como cercanos al hecho. Los periodistas fueron recurrentes en acudir a transeúntes o vecinos del lugar de los acontecimientos, sin tener en cuenta que estos emitían su propia versión de los hechos y construían así un falso consenso.
En los casos de Mientras ud. dormía y El noctámbulo de la city, es curioso que
algunas de las fuentes (bomberos y policías) se repitieran dos o tres veces en la emisión de un mismo programa. Por supuesto, la aparición de estas era en diferentes notas, pero quedaba una impresión de monotonía, facilismo y dependencia hacia los cuerpos oficiales.
50 Ahora bien, inevitablemente muchas situaciones (en este caso emergencias) fueron atendidas por los mismos organismos y, entonces, solo podían ser ellos las principales fuentes a acudir.
Sin embargo, surge la duda de si esto tiene que ver con que los principales informantes de los periodistas son los organismos de emergencia. Además, cada uno de los tres programas, cuenta con una línea telefónica que permite a las personas avisar sobre casos ocurridos durante la noche para registrarlos.
Entonces, se están cambiando los papeles y los ciudadanos son quienes informan a los profesionales de la información sobre lo que acontece.
Luis Aníbal Gómez, Oficial de supervisión de la Policía Metropolitana de Bogotá, asegura que ―hay una coordinación efectiva entre la Policía Nacional y los medios de comunicación, para apoyamos en ese conocimiento de los casos y para que la ciudadanía tenga las versiones que corresponden oficialmente‖ (2011).
Cesar Jiménez, opina al respecto que ―eso es freepress para ellos; obviamente les
conviene, porque cuando la percepción de los medios es que la Policía está capturando gente, es bueno. Como también es malo que aparezcan policías borrachos, estrellándose o pegándole a alguien (2011).
De esta manera, el periodista termina por ser un guardia atento al acontecer y a la agenda oficial, pero no un conquistador de historias y de escenarios.
51 2.3.3 Lenguaje y elementos retóricos
Para este apartado, vale la pena hacer mención a lo que expone Hernán Rodríguez Castelo, sobre el uso de la retórica en el periodismo:
Un primer nivel comprendería el uso correcto y expedito del lenguaje. Es decir, un lenguaje sin violaciones del código, sin tropiezos idiomáticos, sin torpezas.
Un segundo nivel debería extenderse a las grandes cualidades básicas del lenguaje y estilo periodístico, que pueden resumirse como claridad y concisión. Es decir, decirlo todo de un modo perfectamente legible, y decirlo todo con exactitud, con rigor, con gran economía verbal. La primera de estas dos cualidades se deriva del carácter masivo de la comunicación social, y la segunda, de sus limitaciones de espacio –prensa impresa— y tiempo –radio y televisión—.
Un periodismo que haya dominado este segundo nivel cumplirá ya con muchas de las exigencias de la comunicación: habrá asegurado el funcionamiento del proceso comunicativo (1987, p. 14).
Por lo general, en los medios colombianos se manejan estándares aceptables del uso del idioma, pero esto no es equivalente a que la información sea veraz, transparente o exacta.
Si bien, dichos productos periodísticos dan a conocer los hechos a través de notas cortas, no siempre se hace de manera exacta. Es decir, los datos e información que se le provee a la audiencia, son insuficientes y descontextualizados. Por lo tanto, no se asegura ese proceso comunicativo del que habla Rodríguez.
Según Rodríguez, lo que la audiencia espera del periodista, es recibir la información en el mejor tiempo posible, con exactitud y de manera interesante. Entonces, los factores imprescindibles serían la claridad, la concisión y la vitalidad (p. 15).
Aunque hay constantes en el uso del lenguaje de los tres productos, vale la pena analizar uno por uno.
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El noctámbulo de la City:
En este caso la periodista Adriana Jiménez no llega a la audiencia de manera convincente. El tono de suspenso que utiliza, le resta credibilidad y se torna molesto.
―El uso retórico en periodismo debe caracterizarse por sobriedad y naturalidad. Naturalidad implica que el lector no sienta el texto periodístico como raro‖ (p. 16).
Hace falta destreza por parte de la periodista para emitir la información y para evitar cometer ciertas imprecisiones y redundancias. Hablemos de casos particulares:
- En algunas notas la periodista utilizó expresiones como: ―pienso que…‖, ―supongo que…‖. Esto revela inseguridad.
- Uno de los titulares decía: ―una niña de 5 años vio como mataron a su padre‖. En este caso, se atrae la atención de la audiencia con un dato sensacionalista. La noticia principal no era esta, sino el asesinato de un hombre en una pollería del barrio San Cristóbal Norte.
- Imprecisión: ―más de 500 familias‖. Entonces, la pregunta es ¿cuántas?, ¿700 familias?, ¿800 familias?.
- En expresiones como: ―según la gente…‖, ―según las autoridades, el dueño del lote sería el Distrito…‖, la periodista no accede a información específica y directa. Se queda en lo que le dice una sola fuente.
- Hay un descuido en la información emitida en el programa de los sábados, que incluye algunas notas presentadas durante la semana. Por ejemplo, en la noticia del menor
53 desaparecido en Mosquera, Deivi Mateo, para el momento de transmitir dicha información, el menor ya había sido hallado muerto. De esta manera se cae en desinformación.
En general, el lenguaje empleado en las notas fue plano y limitado. No se utilizaron elementos válidos en el género de la noticia, como la comparación. Además, la periodista incurrió en faltas argumentativas de generalización, ya que se basó en evidencias insuficientes para dar un veredicto; de circulo vicioso, al emitir un razonamiento circular que no aporta nada nuevo al tema ni desarrolla las premisas; y de falso nexo causal, ya que saca conclusiones apresuradas, además de no relacionar adecuadamente las causas y las consecuencias de algunos de los hechos.
En aspectos referentes a la edición, es importante señalar que se emplea durante todo el programa música de suspenso, como si se tratara de una película de terror. Esto, unido a los titulares sensacionalistas, no ayuda a aliviar la ansiedad del hecho para la audiencia.
Esto último, a propósito de lo expresado por Jack Fuller cuando habla de la tranquilidad que los lectores deben encontrar en la voz del periódico. ―En un mundo cada vez más estresado y confuso; los periódicos ayudan a aliviar la ansiedad. Esto comienza con el mismo formato del periódico, el mosaico que coloca cada informe, incluso el más perturbador, en su lugar apropiado…‖ (1996, p. 140).
Un último aspecto para resaltar de El noctambulo de la city es el cabezote. Al inicio
de cada programa se insinúa un carácter bohemio, romántico y cómplice de la noche; se hacen algunos pulsos a los transeúntes sobre el tiempo nocturno.
Esos sondeos son acompañados de imágenes de la ciudad durante la noche y de frases en off como: ―el frío y la oscuridad en medio del peligro, nos llena de emociones y nos
54 hace sentir emociones (sic) que solo los noctámbulos podemos vivir‖ o ―Cada noche la luna y las estrellas nos alumbran para llegar a cada uno de los momentos más significativos y conmovedores de la Bogotá noctámbula‖.
La incongruencia viene después, cuando esa imagen acogedora, poética y confidente de la noche se transforma con el contenido del programa que, si bien pretende narrar la realidad nocturna, acaba por revelar solo una parte de esta.
El patrullero de la noche
En este caso, la credibilidad que transmiten los periodistas Andrés Sánchez y César Jiménez, es importante para la recepción de la información. Los patrulleros utilizan un tono contundente y un vocabulario sobrio que le da seriedad a las notas.
Este programa lleva un ritmo más rápido que los otros dos; cada nota es de un minuto, máximo. Aunque en este caso el tiempo que se le concede a cada noticia es menor, los datos y la información se transmiten sin rodeos ni imprecisiones.
Sin embargo, en algunas ocasiones faltó acudir a más de una fuente, para poder confrontar la información y no dar por cierto solo lo que una de ellas expresó. En este punto, el ritmo concreto al que le dábamos valor hace unas líneas, se convierte en un punto negativo, en la medida en que se bombardea a la audiencia con hechos e imágenes que provocan un impacto emocional que acaba en el silencio y la resignación por el análisis y los datos omitidos.
55 ―Se trata de una revolución copernicana, de la cual aún no se han terminado de calibrar las consecuencias y supone que la imagen del acontecimiento (o su descripción) es suficiente para darle todo su significado‖ (Ramonet, p. 22).
En cuanto a los titulares y el lenguaje empleado en la transmisión de la información, se puede decir que El patrullero de la noche cumple con el valor periodístico de aliviar la
ansiedad, del que habla Fuller. Aunque hay hechos sangrientos y lamentables, el tratamiento que le da el periodista, por lo menos, no contribuye al escándalo y al amarillismo de la situación.
Además, la música que acompaña las imágenes y la información transmitida por el periodista es de fanfarria, un poco más acorde a lo que se acostumbra en materia de noticias o hechos de última hora. En algunas ocasiones, incluso, no hay ningún tipo de música y simplemente la emisión se hace con el sonido ambiente.
Mientras ud. dormía
En este caso, se ven algunos matices diferentes respecto a los otros dos productos de análisis, en lo que al lenguaje y el dominio de los elementos retóricos se refiere.
Por un lado, la periodista cuenta con la capacidad de transmitir la información de manera directa, sin recurrir a rodeos o lenguaje especializado; lo hace de manera más coloquial, sin restarle seriedad a los hechos.
A lo anterior, se suma que en el tratamiento de los hechos, existe cierta crítica y preocupación por sugerir una reflexión social, sobre todo, cuando se trata de temas de
56 intolerancia ciudadana, de violencia o indiferencia social respecto a las problemáticas actuales.
Ahora bien, las reflexiones y las críticas al acontecer no se hacen explícitas en cada programa, sino que se manifiestan a través de figuras retóricas como la interrogación y la ironía, al final de las notas. Es importante aclarar que esto es posible gracias al formato que presenta el programa, el cual permite tener una retroalimentación de los contenidos, por parte de los periodistas que se encuentran en la emisión en directo del estudio principal.
Con dicha conciencia de la información, Mientras ud. dormía, contempla otra
posibilidad en ese carácter noticioso, y es el de la opinión.
Por otro lado, el tratamiento que se le da a los contenidos en cuanto a edición, tiene en cuenta no poner la noche en el marco de lo misterioso y lúgubre, a través de la música o de las imágenes. No obstante, está clara la tendencia a perfilar el acontecer nocturno con hechos de emergencia y alarma.
Para terminar con este punto del análisis, es necesario aclarar que la importancia de la retórica en el periodismo, está en manejar de manera eficaz el lenguaje. No se trata de manipular ni transformar la información, sino de darle poder y trascendencia a través de elementos como el gesto y el tono.
2.3.4 Diferenciación entre opinión e información
En este aspecto, los tres productos periodísticos apuntan estrictamente a la transmisión de información, a darle visibilidad a los hechos a través del género de la noticia.
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Mientras Ud. dormía, como se dijo antes, es el único de los tres casos que contempla
emitir ciertas opiniones y críticas, aunque implícitas, en el tratamiento de los hechos. Sin embargo, está claro su carácter de programa informativo.
Ahora bien, nada debería tener que ver el género utilizado por estos medios para transmitir la información, con el hecho de que se limiten a ciertos contenidos y a una exposición plana y escueta de los hechos.
―La narración noticiosa contemporánea busca seguir documentalmente los hechos. Pero dar relieve a un personaje, recoger un dialogo dinámico, adensar brevísimamente un ambiente puede dar especial interés –por color, vida, dramatismo—a una noticia informativa‖ (Rodríguez, 1987, p. 19).
2.4 Sujetos u objetos de la información
Este es otro de los factores en el que los tres programas, Mientras ud. dormía, El noctámbulo de la city y El patrullero de la noche, coinciden. En sus contenidos, tuvieron
como protagonistas a fuentes humanas ligadas y cercanas a los hechos.
Entre esos sujetos de la información estuvieron: funcionarios de organismos de emergencia, como el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, Policía Metropolitana de Bogotá, Policía Nacional, y Fondo de Prevención y Atención de Emergencias – FOPAE; personas afectadas en algunos de los accidentes; familiares y vecinos de las personas cercanas al hecho, y testigos.
El panorama para los protagonistas de la información estuvo muy reducido; no se contemplaron sujetos del ámbito cultural, deportivo o que permitieran desarrollar una
58 historia. Además, las notas no tuvieron en cuenta objetos de información como documentos, leyes, gráficas o estadísticas.
***
Si bien este análisis apunta, en cierta medida, a la crítica y el cuestionamiento del trabajo hecho por tres medios de comunicación, de ninguna manera el objetivo es demeritar la labor de los periodistas encargados de estos productos y, mucho menos, desconocer el esfuerzo por acercarse a un escenario nocturno, que por tantos años se ha visto ignorado por muchos.
De esta manera, se reconoce el trabajo conjunto y los múltiples aciertos de contarle a la sociedad la otra cara de la moneda y contribuir a esa diversidad de la que debe gozar el buen periodismo. Sin embargo, queda abierto el debate del por qué de algunas ausencias en el ámbito nocturno, siendo los periodistas los encargados de transmitir y revelar información del acontecer diario, a sabiendas de que este no se limita al día.
59 CONCLUSIONES
El trabajo de análisis, observación e investigación, realizado durante seis meses, arrojó resultados valiosos y oportunos para construir un panorama del cubrimiento actual de la noche por parte de los medios colombianos.
Algunos inesperados y otros más predecibles, pero todos los hallazgos significaron aportes considerables para conseguir los objetivos propuestos a partir del tema de estudio. Como conclusiones generales podemos decir que:
1. La agenda periodística actual, ha descuidado a la noche en sus contenidos debido a dos factores, principalmente: las lógicas ciudadanas y las lógicas de producción.
2. Las agendas periodísticas actuales de cubrimiento nocturno, están sujetas a la disponibilidad de las fuentes oficiales, en especial a las que atienden emergencias y problemas de orden público. Los periodistas han demostrado una dependencia y apego acrítico hacia ellas.
3. En los contenidos informativos se ha perdido la capacidad para representar sociedades locales, narrar la diversidad cultural y mantener su carácter democrático proporcionando a la comunidad la información que necesita para ser libre. Estas prioridades se han arriesgado a causa del entretenimiento y los intereses particulares de cada medio de comunicación.
4. El cubrimiento de la noche se ha limitado al registro de emergencias diarias y al eco de los grupos de atención a dichos eventos. La agenda de los bomberos y los policías, se convirtió en la misma de los periodistas.
60 5. Los medios han criminalizado la noche y exacerbado los miedos hacia este tiempo. Todavía no se concibe la noche como un espacio y un tiempo similar al día, sigue siendo el referente de desastre, enigma y tabú.
Aunque parece que los medios han empezado a despertarse ante las potencialidades de lo nocturno, solo han contemplado las que tienen que ver con sangre, muerte y miedo.
6. El rating de los programas periodísticos que actualmente cubren la noche, se
presume asociado a los hechos sangrientos y violentos de sus contenidos, que supuestamentellaman la atención de la audiencia.
7. El presupuesto, el equipo técnico y el capital humano, no son factores definitivos en la consecución de temas e historias del espacio de la noche. Los periodistas noctámbulos coinciden en que durante este tiempo no se necesitan mayores recursos para hacer el cubrimiento.
8. La competencia de los diferentes medios por obtener la primicia, es otra de las razón por las que no hay un interés claro de explorar otros escenarios, de contar otras realidades.
9. Los datos y la información que se emiten en la mayoría de las notas del periodismo nocturno, son insuficientes y descontextualizadas. No hay una investigación juiciosa de los hechos ni una confrontación clara de las partes implicadas.
A partir de estas conclusiones, se generan otras específicas que dan cuenta de las rutinas y las prácticas periodísticas actuales, respecto al acontecer nocturno. Estas son:
1. La noticia es el único género periodístico trabajado por los medios para abordar las temáticas del acontecer nocturno.
61 2. Los medios de comunicación alternativos se han convertido en las herramientas de la sociedad para dar visibilidad a personajes, escenarios e historias, que los grandes medios no han tenido en cuenta. La noche ha sido uno de los tiempos elegidos para propiciar la participación ciudadana y generar contenidos que representen problemáticas, intereses y realidades colectivas.
2. El periodismo participativo se ha diferenciado del tradicional por no tener como prioridad la chiva informativa. Por lo tanto, se generan nuevos contenidos y se reflejan otras situaciones y sectores sociales.
3. Hay ausencia de contenidos blandos en las agendas nocturnas de RCN, City Tv y Canal Capital. No se contemplan temáticas de tipo cultural, político, deportivo, o de salud. 4. En los contenidos referentes a la noche, existe la tendencia a legitimar los hechos a través de las imágenes mostradas. La información es sustituida por el impacto de una imagen.
El trabajo de exploración y análisis de la noche y sus personajes, además de la elaboración del producto periodístico (blog digital), permitieron llegar a otras conclusiones igualmente importantes. Estas son:
1. La noche es un tiempo-espacio con potencialidades igual o mayores que las del día para encontrar hechos, historias y personajes que vale la pena reseñar.
2. Parte de la lejanía de la sociedad a la noche, se debe a las percepciones de peligro y riesgo respecto a este tiempo. Si bien los espacios nocturnos cobijan crudas realidades y escenarios de inseguridad, estos factores son agitados por los medios de comunicación.
62 3. Existen imaginarios tan fuertes respecto a la noche y su contexto, que pasarán varios años antes de que la sociedad se abra a este tiempo y lo reconozca como parte fundamental de su desarrollo cultural.
4. Sin duda, los referentes sociales que se tienen de la noche, son el principal combustible y escudo de quienes utilizan este tiempo para delinquir.
5. Es posible establecer una agenda informativa para la noche, que trabaje variedad de géneros periodísticos, narre distintas realidades y no descuide los principios básicos del periodismo.
63 REFERENCIAS
El primer café (2011, 2 de septiembre), ―Mientras ud. dormía‖ [emisión por televisión],
Bogotá, Canal Capital.
Garay Rodríguez, L. (2011, 16 de septiembre), entrevistada por García Martínez, L. F. Bogotá.
Gómez, L.A (2011, 12 de noviembre), entrevistado por García Martínez, L. F. Bogotá.
Jiménez, C. (2011, 12 de noviembre), entrevistado por García Martínez, L. F. Bogotá.
Kovach, B. (2004), Los elementos del periodismo, México, El País.