FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LA RED VIARIA ROMANA
FUENTES EPIGRÁFICAS DE LA PROVINCIA DE LUGO.
Planteamiento
De una manera lenta pero inexorable la epigrafía se ha ido convirtiendo en los últimos años en una ciencia independiente de amplísima difusión que aporta, sin lugar a dudas, una ingente cantidad de información para todo estudioso del mundo antiguo. Sin embargo, su estudio no está exento de problemas ya que es precisamente esa riquísima información que aporta la que se halla, en la mayoría de los casos, dispersa en innumerables publicaciones de hallazgos aislados. Así, además, al ser la epigrafía una ciencia donde se producen constantes incorpora-
ciones de nuevos epígrafes el resultado final es de una total dispersión de la información.
En primer lugar, se hace pues necesario compilar toda la información para poder disponer de las fuentes epigráficas en el mejor estado posible eliminando las propias dificultades de la disciplina derivadas de la lectura, trascripción, interpretación y dispersión y presentarlas de una manera ordenada y sistematizada con la mejor accesibilidad que sea posible.
La solución que se le ha dado a estos inconvenientes es la realización de meritorios corpora de inscripciones. A la obra de Hübner para Hispania reflejada en el CIL, EE y posteriormente en el CIL2 y a IRG para Galicia, se le han añadido múltiples recopilaciones con diversidad de criterios en cuanto al ámbito de actuación, al volumen, al tema etc. Gracias a ellos la epigrafía romana se ha convertido en un ámbito base de investi- gación que permite hacer evolucionar de una manera extraordinaria el conjunto de estudios que versan de una u otra manera sobre el mundo romano.
Para la Provincia de Lugo contamos con el trabajo de Patrick Le Roux, Alain Tranoy y Felipe Arias “Inscriptions romaines de la province de Lugo” publicado en París en 1979 por el centro Pierre Paris. A pesar de ser un corpora clave para esta provincia, pronto se vio superado por las incesantes apariciones de nuevos epígrafes que completan y matizan la información recogida hasta la fecha. A ellos hemos de añadir los que nosotros mismos hemos descubierto y que, en muchos casos, permanecen inéditos.
A pesar de que la mayoría de los traba- jos sobres vías romanas se limitan a mencionar las inscripciones que se encuentran al lado de las vías o están íntimamente relacionadas con ellas, en nuestro caso hemos creído oportuno no proceder así. Somos conscientes que el
estudio que desarrollamos está limitado por límites territoriales y que, por lo tanto, implica alcanzar un conocimiento exhaustivo de todo el territorio para, de esta manera, poder discernir el alcance que tuvo los trazados viarios en las distintas zonas. Así, no consideramos pertinente sesgar de ninguna manera la información, prefiriendo presentarla en conjunto, que tampoco debe de limitarse exclusivamente a la Provincia de Lugo. De hecho, en algunos casos, hemos incorporado epígrafes de otras provincias limítrofes al aportar un valiosísimo caudal de información que no podemos obviar.
No obstante, por razones obvias, no consideramos necesario incluir las inscripciones aparecidas dentro del recinto amurallado de Lugo, pero si aquellas encontradas en sus inmediacio- nes por su posible valor como clarificado- ras de rutas.
En este sentido, y a pesar de no estar intrínsecamente relacionado con el objeto de nuestro estudio, hemos creído oportu- no incluir cierto material de época prerrománica, textos y pizarras, que contribuya de alguna forma a una mejor comprensión de los trazados viarios. Con el mismo fin también se han incluido las inscripciones paleocristianas, no reseña- das hasta la fecha en ningún corpora, ya que las consideramos piezas clave para comprender el mundo romano tardío y la expansión del cristianismo.
En este empeño por mostrar un pano- rama epigráfico lo más completo posible hemos incluido igualmente las inscripcio- nes anepígrafas porque, a pesar de no ser concluyentes en si mismas, aportan también información muy útil para el conocimiento del espacio; véase por ejemplo el valor que posee un miliario de
este tipo para determinar el trazado de una vía, o el de un ara para valorar la existencia de un núcleo de población en una determinada zona.
Por otro lado, no se ha considerado pertinente incluir las marcas de alfarero sobre Terra Sigillata ya que cuentan con publicaciones específicas73. No obstante, se han incluido los graffitti cerámicos aparecidos en los yacimientos, siempre y cuando presenten un texto lo suficiente- mente completo para que pueda ser interpretado.
Con el objetivo de sintetizar lo máximo posible la información la presentamos a modo de catálogo en el Anexo II, ordena- do alfabéticamente, a través de fichas individuales, estructurada cada una en quince campos:
En primer lugar, se especifica el núme- ro de control que se aplica a cada inscripción procediéndose a la ordenación alfabética del catálogo sobre la base del lugar del hallazgo. El texto se presenta de dos maneras diferentes siguiendo para ello el sistema Leyden74. Una primera parte corresponde a la trascripción, manteniéndose el texto original en mayúsculas y desarrollando en minúscu- las las abreviaturas, y una segunda parte donde se procede a su traducción o interpretación. De existir más de una interpretación posible estas se señalan indicando su origen.
El lugar de conservación indica dónde se encuentra actualmente en la pieza o su posible pérdida.
No se ha considerado oportuno incluir todas las fotografías de los epígrafes ya que excedería los límites de nuestra investigación y en muchas ocasiones resultan de escasa utilidad tanto por la
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Vid. Carreño Gascón, Mª C. (1997): Marcas de alfarero sobre terra sigillata halladas en Lucus Augusti, anejos de Larouco, 3, Ed. Do Castro.
74
Vid. Gómez Vila, J. (2000): “Epigrafía romana. Pautas sobre o seu tratamento didáctico”, en Revista Galega do Ensino, num. 29, pp. 177-193.
mala visibilidad del texto como de la propia fotografía. Además, éstas pueden verse en la bibliografía de referencia o, de manera más fiable, en el lugar de conservación. No obstante, si se ha incluido el material gráfico de aquellos ejemplares relacionados de una manera directa con la vía, como es el caso de los miliarios, dedicatorias a los Lares Viales y todas las piezas epigráficas halladas alrededor de la vía, en un radio de acción de dos kilómetros aproximadamente.
En estos casos también se ha procedido a una relectura del epígrafe y a un análisis exhaustivo encaminado, sobre todo, a determinar su procedencia exacta, prestándole, siempre y cuando sea factible, especial atención al contexto arqueológico del cual ha surgido la pieza.
La información se complementa con las distintas variantes e interpretaciones que cada autor ha señalado para el texto, indicando tanto la línea como la palabra objeto de interpretación y el autor que ha emitido el juicio.
Cada ficha concluye con una relación bibliográfica y unas observaciones donde se sintetiza los datos más relevantes relacionados con el epígrafe.
Densimetría epigráfica.
En el momento de elaborar este trabajo el número total de inscripciones de la
3 6 15 1 39 10 9 0 10 20 30 40
I.C. I.D. I.F. I.J. I.V. Milia
rios Varia
Provincia de Lugo ascendía a 163, de las cuales 86 corresponden al núcleo urbano de Lugo y las 77 restantes a la provincia.
Las hemos reunido en siete grupos75 ya que consideramos que estos ofrecen una sinopsis de posibilidades lo suficiente- mente amplia para que pueda servir de referencia a los tipos existentes. No obstante, dado la importancia que para nuestra investigación tienen las dedicato- rias a los Lares Viales, las hemos diferen- ciado desde un principio del resto de inscripciones votivas tanto en el trata- miento de su análisis como en su repre- sentación.
Al igual que sucede en otras zonas76, en la Provincia de Lugo se pueden establecer unas constantes que muestran la relación existente entre el número de epígrafes y otros aspectos variados como pueden ser la calidad de la tierra, la altitud y el relieve, la cercanía a cursos fluviales o a asentamientos romanos y la proximidad de las vías de comunicación.
Lo primero que llama la atención es la alta concentración de ejemplares en torno a tres zonas ubicadas en el cuadrante centro-sur occidental de la provincia.
1. Zona de Parga – Guitiriz. Aglutina el 20 % del total de inscripciones si englo- bamos en ella los ejemplares aparecidos en la comarca de “A terra Chá”. Son tierras fértiles con una altitud que oscila entre los 300 y los 600 m regados por abundantes cursos fluviales y que han contado tradicionalmente con una alta densidad demográfica.
2. Franja sur de Lugo capital. Confor- ma un rectángulo de unos 40 km. de largo por 20 de ancho y presenta la mayor densidad epigráfica de toda la provincia
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I.V: Inscripciones votivas; I.F: Inscripciones funerarias; Miliarios; I.J: Inscripciones jurídicas; I.C: Inscripciones cristianas; Varia donde se han agrupado las anepígrafas y los fragmentos de difícil interpreta- ción y los I.D: instrumentun domesticum que recoge los grafitos cerámicos, catillus, ponderales y otros instrumentos de uso doméstico.
76
Vide. Rodríguez Colmenero, A.(1997), pp. 33-35.
en torno al 45 %, si bien este alto porcentaje es debido en parte a la inclusión de las catorce inscripciones votivas aparecidas en el recinto de las termas. Al igual que la anterior son zonas aptas para el cultivo, con una altitud que oscila entre los 300 m y los 600 m, excepto la zona de S. Román da Retorta y el monte del Picato. Especial atención merece el hecho que es en esta zona donde se sitúan la casi totalidad de los miliarios documentados en la provincia, un 90 %, situándose tan solo el de Seteigrexas un poco más al sur.
3. Zona de Castillós – Temes. Respon- de a las mismas características geográfi- cas que las dos áreas anteriores, presen- tando una densidad epigráfica del 22,5 %. Por su alta concentración de ejemplares destaca el asentamiento romano de Castillós que aglutina casi el 65 % del total de este sector.
Los miliarios.
Constituyen, sin lugar a dudas, la referencia más clara de la presencia de una vía romana. Situados en puntos significativos de la ruta77 en los laterales de la calzada su nombre procede de la propia medida de longitud romana: la milla.
No existen pautas fijas en su ejecución existiendo diversidad de formas y tamaños predominando, no obstante, la cilíndrica. Esta variedad se aprecia claramente en los ejemplares hallados en la Vía Nova donde conviven piezas de perfecta ejecución junto a otras mucho más toscas, generalmente más tardías.
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“Otro punto a tener en cuenta es la ubicación de los miliarios. Esta, generalmente, responde a motivaciones que en muchas ocasiones se nos escapan, pero sabemos que se erigen en lugares preeminentes dentro de una vía, cuales pueden ser cruces de caminos, salidas de ramales de acceso a ciudades, puertos de montaña etc...”. Iglesias Gil, J.M. Muñiz Castro, J.A. (1992): op, cit, p. 78.
Su altura varía entre uno y cuatro metros al igual que su diámetro, el cual oscila entre los 40 y los 80 cm.
El material del soporte depende, en la mayoría de los casos, de la materia prima existente en la proximidades constatándo- se, que en algunas ocasiones se ha extraído el material pétreo de las propias rocas ubicadas a pié de la vía a través del sistema de cuñas. Este proceso se percibe claramente en la ejecución de algunos ejemplares de la vía antoniniana XVIII hallados en la zona portuguesa de la Sierra del Geres.
En función del texto que presenten se suelen agrupar en tres categorías:
A. Indicadores de distancias. Se menciona, en primer lugar, quién ordenó su construcción, siendo habitual la presencia del propio emperador a partir de Augusto, para después señalar la distancia en millas a la ciudad de destino.
B. Constructores y/o reparadores. Se incluyen en este grupo aquellos ejemplares cuyo texto haga alusión a la ejecución de obras de fábrica relaciona- das con la vía. Junto al emperador suele mencionarse el curator viarum, que es el magistrado encargado del mantenimiento de las vías públicas, o, en su defecto, un cura agente, como aparece testimoniado en varios miliarios de Maximino y Máximo localizados en el sector orensano de la Vía XVIII siendo el responsable de las reparaciones el propio legado Quinto Decio78.
C. Honoríficos. Abundantes durante el Bajo Imperio, sobre todo en la época de la anarquía, suelen ser dedicados por una ciudad o un colectivo a un determi- nado emperador recogiendo sus rangos,
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En la región epigráfica de Aquae Flaviae se documenta una posible mención a un curator viarum en una inscripción rupestre hallada en Soutelo (Chaves) (nº 451), así como varias alusiones a la reparación o construcción de vías. Vid. Rodríguez Colmenero, A. (1997): números 402, 404, 405, 407, 413, 414, 416, 453, 454, 473, 474, 475 y 476.
titulaciones y honores. Para Rodríguez Colmenero (1997, 418-426) un buen ejemplo de esta tipología es el denomina- do “Padrão dos Povos” en el cual diez comunidades plasman sobre un típico soporte miliario una inscripción honorífi- ca dedicada al emperador Vespasiano y a su legado Caio Calpetano Rancio Quirina- le Valerio Festo.
A estos tres grupos tradicionales le podríamos añadir un cuarto integrado por ejemplares anepígrafos, cuya ausencia de texto pueda deberse a que nunca fue grabado, que sólo se conserve un frag- mento o bien que la erosión, desgaste o reutilización impida percibirlo. Estas piezas son abundantes en Galicia, sobre todo en el tramo orensano de la vía XVIII, presentando idénticas característi- cas que los restantes, a excepción del texto. Para algunos autores estos miliarios quedaron sin grabar por falta de tiempo mientras que para otros, la causa estaría en que el texto de estos ejemplares estaría pintado en vez de grabado.
En la provincia de Lugo tan sólo se han hallado doce miliarios, cifra realmente exigua si la comparamos con la prolifera- ción que de ellos hacen gala las vías del Conventus Bracarensis donde, sobre todo destacan los 168 computados en la Vía Nova, siendo ésta la mejor señalizada del Noroeste.
No obstante, esta escasez de miliarios de la provincia de Lugo es común a otras zonas norteñas donde la ausencia de estos señalizadores es una constante, así como una menor producción epigráfica en general. Este hecho es de difícil explica- ción si tenemos en cuenta que no se debe a una falta de material susceptible de ser empleado como soporte escritorio, puesto que la zona lucense se caracteriza por un alto porcentaje de rocas graníticas dispersas en toda su geografía, no habiendo problema para hallar material en las inmediaciones de cualquier trazado romano. Tampoco podemos explicarlo en función de la menor importancia viaria de
la zona, habida cuenta que estamos ante la capital del Convento Jurídico que debería de contar, por lo menos teórica- mente, con unos ejes viarios de primer orden.
Quizás la solución haya que buscarla en una confluencia de factores donde el menor hábito epigráfico sea una de las causas fundamentales. Esta característica se aprecia en la producción epigráfica general, pero sobre todo, en la epigrafía rupestre muy abundante y variada en el norte de Portugal pero totalmente inexistente en la provincia de Lugo. Otra causa creemos que puede ser la profunda reutilización de soportes constatada en esta provincia que provocaría, sin duda, la pérdida de bastantes ejemplares. De hecho, en las prospecciones realizadas hemos documentado abundantes fragmen- tos de posibles columnas miliarias, pero dado su estado ruinoso, impiden cualquier intento de adscripción que presente el mínimo viso de credibilidad. Este empleo de diverso y abundante material romano en obras de fábrica posteriores es muy habitual en la provincia documentándose casos de construcción de pueblos enteros con la mampostería sacada de un castro cercano o la construcción de cercados de fincas con las piedras de la calzada. Este nuevo empleo provoca que en multitud de ocasiones los soportes sean mutilados y deformados para adaptarlos a su nuevo uso, perdiéndose totalmente las trazas originales.
Los doce miliarios documentados en la provincia de Lugo tan sólo los podemos adscribir a dos de los grupos anteriormen- te propuestos. Seis de ellos pertenecen probablemente al primer grupo mientras que los cuatro restantes son anepígrafos79.
En cuanto a su distribución es de des- tacar que todos ellos se hallaron en la franja central de la provincia, como se
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Según la numeración propuesta en el Anexo II los miliarios que indican millas serían los números 9, 34, 38, 43, 132 y 135. Los anepígrafos los números 8, 28, 35, 129 y 155bis a-b.
aprecia en el mapa de la distribución epigráfica, a excepción de los provenien- tes de Seteigrexas y Vilar Grande. Quizás esta característica habría que ponerla en relación con la proximidad e importancia de la capital del Conventus, nudo de comunicaciones y asentamiento adminis- trativo crucial para el entramado logístico romano. Este hecho conduciría a una hipotética mayor abundancia de ejempla- res en sus alrededores, circunstancia lógica pues, los miliarios también eran utilizados por los emperadores como soportes publicitarios de primer orden. Además, en toda esta zona central abunda las afloraciones graníticas al pié de las vías lo que se traduce en un menor coste de ejecución.
Las vías mejor señalizadas son la de Lucus Augusti – Asturica Augusta que aglutina casi el 42% de ejemplares localizados además en un espacio muy reducido, concretamente entre Arxemil y Franqueán. Similar proporción ofrece la vía Lucus Augusti – Aquis Querquennis. El 18% restante se localiza al oeste de la ciudad de Lugo y sus dos ejemplares se adscriben a las vías antoninianas XIX y XX.
A pesar de las prospecciones realizadas no se ha localizado ningún ejemplar en un eje viario que, paradójicamente, conserva las mejores obras de fábrica de toda la provincia. Nos referimos al trazado originario de la vía antoniniana XX entre Lucus Augusti y Brigantium, uno de los puertos más significativos de este momento, por la Cordal de Ousa y Guitiriz.
Si bien, tanto las características como la ubicación y circunstancias del hallazgo de los distintos miliarios serán analizadas en los apartados correspondientes a las descripciones de sus vías, podemos establecer a modo de resumen un cuadro sinóptico de ellos80.
80
“LA” es la abreviatura de la vía que de Lucus Augusti conduce a Bracara Augusta a través de la mansión y campamento romano de Aquis Querquennis. Los demás
VIA EMPERADOR LUGAR Nº XX XX XX XX XX LA LA LA LA XX XIX Adriano Anepígrafo Anepígrafo Caro Anepígrafo Anepígrafo Caracalla Caracalla Anepígrafos Heliogábalo Calígula Arxemil Arxemil Castrillón Franqueán Perliños Esperante Entrambasguas Seteigrexas Vilar Grande Monte Lodoso Retorta 9 8 28 38 129 35 34 135 155bis 43 132
Dedicatorias a los Lares Viales.
El área de culto a estas divinidades se halla vinculado casi exclusivamente a la Península Ibérica y, dentro de ella, muy especialmente en el Noroeste81. De hecho, la provincia de Lugo es la que más ejemplares aporta de toda la península con trece piezas, seguida por la región epigráfica de Aquae Flaviae y Ourense con cinco y, en menor medida, Asturias con cuatro y la provincia de A Coruña con tres.
Característica común que comparten la mayor parte de estos altares, todos en la provincia de Lugo, es la existencia de tres fóculos en línea en su parte superior estando en muchos casos inmersos dentro
numerales indican su clasificación según el Itinerario de Antonio. Los números de la última columna indican su ordenación según el catálogo epigráfico propuesto en el Anexo II.