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1.6. El patriarcado judío

1.6.1. Fuentes para el estudio del patriarcado

La institución del patriarcado ocupó un papel central en la historia del judaísmo tras la caída del Segundo Templo hasta su desaparición a principios del siglo V dado que, de manera progresiva, acabó convirtiéndose en el representante oficioso de la nación judía ante el poder romano179. La principal función del patriarca fue la de encabezar el

estamento rabínico, cuyo papel se vio, como es sabido, enormemente reforzado con la desaparición del Santuario y de todo el aparato institucional que llevaba aparejado, incluidas las instituciones políticas de la Palestina autónoma. Los rabinos o sabios de la Ley no eran, ni mucho menos, una institución nueva en la vida del judaísmo. Su papel como guías desde el punto de vista espiritual, moral y social quedó reforzado a raíz del desastre del año 70, particularmente con la desaparición de la elite sacerdotal.

Para entender por qué surgió el patriarcado hemos de remontarnos, precisamente, a la época del Segundo Templo. Concretamente a la institución de las Zugot (“parejas”), constituidas por el presidente (Nasí) y el vicepresidente (Av Beit Din) del Gran Sanedrín de Jerusalén. Aunque en teoría era el sumo sacerdote, perteneciente a la aristocracia saducea, el encargado de presidir el sanedrín, en la práctica eran los fariseos, mejor versados en el conocimiento de la ley mosaica, los que presidían y manejaban los asuntos de la gran asamblea. Hubo un total de cinco Zugot, siendo la más célebre de todas la última de ellas, formada por Hillel y Shamay, dos personajes de especial importancia para la historia del judaísmo dado que ambos representaban dos maneras radicalmente opuestas a la hora de interpretar la Torá: de una forma más benévola el primero y de una manera mucho más rigorista el segundo. Contrariamente a lo que se podría esperar, esta aparente diferencia de criterio no condujo en absoluto a un cisma, sino que coexistieron en el seno mismo del judaísmo rabínico, si bien fue la escuela de Hillel la que acabó suscitando mayor adhesión por parte de los sabios, tal como dice el Talmud: “Hillel y Shamay representan las palabras del Dios vivo, pero es Hillel el que tiene razón”180. La

tradición también señala que Hillel resumía el contenido de la Ley en la frase: “Lo que es odioso para ti, no lo hagas a los demás, eso es toda la Ley y lo demás son comentarios”

181. Se trata, como puede verse, de la misma frase que hallamos en el Evangelio de Mateo:

179 Stemberger, 2011, p. 57-71.

180 Talmud de Babilonia, Eruvin 13b, ed. Epstein, Mo’ed III, 1938, p. 85-6. 181 Id., Shabbat 31a, ed. Epstein, Mo’ed I, 1938, p. 140.

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“haced a los demás lo que queráis que os hagan a vosotros, éste es el resumen de la Ley y de los profetas” (Matth. 7, 12). El prestigio adquirido por Hillel en vida se perpetuaría en sus propios descendientes, sobre los cuales, según la tradición rabínica, recaería el cargo de patriarca:

Hillel de Babilonia o “el Anciano” (ca. 10 d.C.). Gamaliel I (s. I; maestro del apóstol Pablo). Simeón I (época de la Primera Guerra Romana, 66-74).

Gamaliel II (ca. 80-120). Simeón II (ca. 150-175).

Judá I el Príncipe (Nasí) “Rabí” (ca. 175-225). Gamaliel III (ca. 225-235).

Judá II (ca. 235-260). Gamaliel IV (ca. 260-265).

Judá III (ca. 290-320). Hillel II (ca. 320-365). Gamaliel V (ca. 365-395).

Judá IV (ca. 395-400). Gamaliel VI (ca. 400-425).

La derrota frente a Roma en la revuelta de los años 66 al 74 provocó que el judaísmo perdiese sus grandes referentes nacionales: la ciudad de Jerusalén, en tanto que centro político y espiritual, el Templo, el Gran Sanedrín y la clase sacerdotal. La gran aristocracia, con la casa real herodiano-hasmonea a la cabeza, abandonó la desolada Judea, ahora integrada en la provincia de Siria, y siguió a los Flavios en su camino de vuelta a Roma, diluyéndose definitivamente entre la propia elite romana, con la cual incluso llegó a emparentar. Así las cosas, una nueva etapa se iniciaba para el pueblo de Israel, en la que, como se ha señalado, los rabinos pasaron a ocupar la dirección social y religiosa de las comunidades. Este cambio de paradigma tiene un nombre propio: Johanan ben Zakay. Según recoge la tradición, ben Zakay fue una de las voces que, durante el asedio de Jerusalén, aconsejaban buscar una salida pactada con los romanos. Sin embargo, a pesar de las repetidas ofertas de paz lanzadas por el emperador Vespasiano -en realidad fue Tito el que llevó a cabo el asedio de la capital-, la facción más intransigente logró imponer su criterio, ante lo cual ben Zakay optó por huir de la ciudad escondido en un

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ataúd que era portado por sus discípulos Eliezer y Joshua. Una vez burlado el cerco romano, se plantó en la tienda del emperador y le solicitó poder crear una nueva asamblea en la ciudad costera de Yavné (Jamnia), petición a la que Vespasiano accedió. El relato se inspira en parte en la descripción que Josefo hiciese en su día del asedio a la ciudad santa, cuando las repetidas ofertas de paz de los romanos y sus aliados judíos, entre ellos el propio Josefo, eran sistemáticamente rechazadas por los rebeldes judíos, con los zelotes a la cabeza:

Cuando Vespasiano vino a destruir Jerusalén, dijo a sus habitantes: “necios, ¿por qué queréis que esta ciudad sea destruida, por qué queréis que sea quemado el Templo? Lo único que os pido es que me enviéis una flecha con un arco y me alejaré de vosotros182.

Asimismo, resulta bastante inverosímil que Roma permitiese a los judíos organizar un nuevo sanedrín cuando la guerra todavía estaba en marcha. Llama la atención también que ben Zakay solicitase instalar su nueva asamblea en Yavné, ciudad mayoritariamente pagana y ubicada en la región costera, tradicionalmente hostil a la penetración del judaísmo, ya desde los tiempos bíblicos. En base a un pasaje de la Mishná, Urbach sugería que en Yavné habría existido un sanedrín antes de la destrucción del Templo183, lo cual explicaría la curiosa elección de ben Zakay. No obstante, esta hipótesis

quedó pronto descartada184. Una pista del motivo por el cual se habría instalado este nuevo

sanedrín en Yavné nos la ofrece Flavio Josefo, según el cual, tanto en ésta como en otras ciudades costeras asentó Vespasiano a aquellos judíos, principalmente aristócratas que, temerosos del fanatismo de los revoltosos, habían optado por pasarse a las filas romanas185.

La tradición considera a ben Zakay el primer patriarca stricto sensu. En efecto, las fuentes rabínicas lo denominan Raban (“nuestro maestro”), término que sólo se aplica al nasí, al tiempo que le son atribuidas numerosas taqanot (“decretos”) que, en adelante, serían de competencia exclusiva del patriarca186. Johanan ben Zakay tiene, además, la

particularidad de ser el único patriarca que no perteneció a la casa de Hillel. Según Avi-

182 Avot de rabí Natán 4, ed. Goldin, 1955, p. 36. 183 Urbach, 1968, p. 54-55.

184 Alon, 1996, p. 97.

185 Iosephus, Bellum Iudaicum 4, 130, ed. LCL 210, p. 130. 186 Alon, 1996, p. 100.

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Yonah, el motivo de ello habría sido que, a la muerte de Simeón I, su hijo y sucesor Gamaliel II era todavía joven, por lo que ben Zakay se habría visto obligado a asumir una especie de regencia hasta la mayoría de edad del nuevo patriarca187.

La principal fuente para el estudio de la historia del patriarcado es, qué duda cabe, la propia literatura rabínica, a pesar de los consabidos problemas que presenta. En el caso que aquí nos ocupa, por ejemplo, en ocasiones resulta complicado identificar al patriarca en cuestión, debido a que algunos de ellos comparten onomástica. También son frecuentes los anacronismos, por lo que no es extraño hallar en un mismo pasaje a personajes que vivieron en épocas distintas. Fuera del ámbito de la literatura talmúdica también poseemos abundantes fuentes relativas al patriarcado. En el plano arqueológico, por ejemplo, cabe destacar la necrópolis de Beth Shearim, lugar de enterramiento de los patriarcas y de sus familias que ha proporcionado numerosos testimonios epigráficos188.

Precisamente en el ámbito de la epigrafía también hallamos algunas alusiones a la institución del patriarcado:

Inscripción Texto Traducción

CII 1, 650 = JIWE 1, 145 (Placa de mármol blanco de Catania, Sicilia) םולש לע לארשי םולש ןמא ןמא לאומש

EGO AVRELIVS SMOHIL

COMPARABI

MEMORIAM MI ET OXSORIS MAEE LASIFERI

NE QVE FATVM CONPLEBIT XII KAL NOVEBR

ES DIAE VENERIA LVNA OCTABA MERO

BAVDES ITERVM ET

SATORNINO CON

SVLIBVS QVAE VIXIT ANNOS XXII CVM

PACE ADIVRO VOS PER

HONOR

Paz sobre Israel, Amén, Amén, Paz a Samuel.

Yo, Aurelio Samuel he comprado una tumba para mí para mi mujer Lasiferina, que murió el día doce de las kalendas de noviembre (20 de octubre), viernes, el octavo día de la luna, siendo cónsules Merobaudes por segunda vez y Saturnino (383): ella vivió 22 años en paz. Os pido por el respeto debido a los patriarcas, os quiero pedir también por la Ley que el Señor dio a los judíos, que no abráis la tumba y que no

187 Avi-Yonah, 1984, p. 56.

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ES PATRIARCARVM ITEM

ADIVRO VOS

PER LICEM QVEM DOMINVS DEDIT IV

DEIS NI QVIS APERIAT

MEMORIAM ET MI

TTAT CORPVS ALIENVM

SVPRA OSSA NOSTRA

SI QVIS AVTEM APERIVERIT DIT FISCO ARGENDI PONDO (menorá) DECE (menorá)

coloquéis otros cuerpos sobre nuestros huesos. Si alguien la abre, deberá pagar al fisco diez libras de plata. CII 1, 694 = Mac1 (Columna de la sinagoga de Stobi, Macedonia) [῎Ετους ΤΙΑ?] [Κλ.] Τιβέριος Πολύ- χαρμος, ὃ καὶ Ἀχύσι- ος, ὁ πατὴρ τῆς ἐν Στόβοις συναγωγῆς ὃς πολειτευσάμε- νος πᾶσαν πολειτεί- αν κατὰ τὸν ἰουδαϊ- σμὸν εὐχῆς ἕνεκεν τοὺκ μὲν οἴκους τῷ ἁγίῳ τόπῳ καὶ τὸ τρίκλεινον σὺν τῷ τετραστόῳ ἐκ τῶν οἰκείων χρημάτων μηδὲν ὅλωσ παραψά- μενος τῶν ἀγίων, τὴν δὲ ἐξουσίαν τῶν ὑπε- ρώων πάντων πᾶσαν καὶ τὴν (δ)εσποτείαν ἔχειν ἐμὲ τὸν Κλ. Τιβέρι- ον Πολύχαρμον καὶ τοὺς

En el año 311 (?) (de la era macedonia)

Tiberio Polycharmos, llamado también Achyrios, padre de la comunidad de Stobi, que vivió según todas las prescripciones del judaísmo, ha construido, en cumplimiento de un voto, los edificios para el santo lugar y el triclinium con el cuatripórtico, de su propia fortuna, sin tocar de ninguna manera el erario del santuario. También me reservo, yo, Kl(audio) Tiberio Polymarchos, a mí y a mis herederos, durante su vida. el derecho y toda la propiedad del piso superior. Si alguien quisiese cambiar alguna cosa a las construcciones, pagará al patriarca 25.000 denarios, según me ha parecido bien. En cuanto a

93 <καὶ τοῦς> κληρονόμους τοὺς ἐμούς διὰ παντὸς βίου, ὃς ἂν δὲ βουληθῇ τι καινοτομῆσαι παρὰ τὰ ὑ- π´ ἐμοῦ δοχθέντα, δώσει τῷ πατριάρχῃ δηναρίων (μ)υριά- δας εἴκοσι πέντε · οὕτω γάρ μοι συνέδοξεν, τὴν δὲ ἐπι- σκευὴν τῆς κεράμου τῶν ὑπερώων ποιεῖσθ(α)ι ἐμὲ καὶ κληρονόμους ἐμούς.

los ladrillos necesarios para la conservación del piso superior, la obligación de procurarlos me incumbe a mí y a mis herederos.

CII 1, 719 = Ach51 (Placa de mármol de Argos) ΑΥΡΗΛΙΟC ΙΩCΗC ΕΝΕΥ ΧΟΜΑΙ ΤΑC ΘΕΙΑC ΚΑΙ ΜΕΓΑΛ[..] ΔΥΝΑΜΙC ΤΑC ΤΟΥ ΘΕΟΥ ΚΑΙ ΤΑ[.] ΔΥΝΑΜΙC ΤΟΥ ΝΟΜΟΥ ΚΑΙ ΤΗΝ ΤΙΜΗΝ ΤΩΝ ΠΑΤΡΙΑΡΧΩΝ ΚΑΙ ΤΗΝ ΤΙΜΗΝ ΤΩΝ ΕΘΝΙΑΡΧΩΝ ΚΑΙ ΤΗΝ ΤΙΜΗΝ ΤΩΝ CΟΦΩΝ ΚΑΙ ΤΗΝ ΤΙΜΗΝ ΤΗC ΛΑΤΡΙΑC ΤΗC ΓΙΓΝΟΜΕΝΗC ΕΦ ΕΚΑCΤΗC ΗΜΕΡΑC ΤΩ ΘΕΩ ΠΡΟC ΤΩ ΜΗΔΕΝΑ ΑΝΑCΚΕΓΑCΕ ΤΟ ΕΜΟΝ ΜΝΗΜΑ ΤΟ ΜΕΤΑ ΠΟΛΛΩΝ ΜΟΧΘΩΝ ΕΠΟΙΗC [.]

Yo, Aurelio José, ruego por los divinos y grandes poderes de Dios y por los poderes de la Ley y por la dignidad de los patriarcas y por la dignidad de los etnarcas y por la dignidad de los sabios y por el respeto debido al culto que se ofrece cada día a Dios, que nadie destruya el monumento que he hecho para mí con mucha pena.

94 CII 1, 611

= JIWE 1, 86

HIC CISCVED FAVSTHNA FILIA FAVSTIN PAT ANNORVM QVATTORDECI MHNSVRVM QVINQVE QVE FVET VNICA PAREN

TVRVM QVEI DIXERVNT

TRHNVS

DVO APOSTVLI ET DVO

REBBITES ET

SATIS GRANDEM DOLVREM FECET PA RENTEBVS ET LAGREMAS CIBITA TI כשמ ) ב ( ה הניטסוופלש חונ שפנ םולש (menorá)

QVE FVET PRONEPVS

FAVSTINI

PAT NEPVS BITI ET ACELLE QVI FUERVNT MAIVRES CIBI TATIS (hedera)

Aquí yace Faustina, hija de Faustino, padre, de edad de 14 años y cinco meses que fue la única hija de sus padres; su elogio fúnebre fue hecho por dos apóstoles y por dos rabinos; y (su muerte) trajo un gran dolor a sus padres e hizo derramar lágrimas a toda la ciudad. Ella fue la bisnieta de Faustino, padre, la nieta de Vitus y de Asella, que fueron los primeros de la ciudad.

Capa fúnebre de Faustino, reposo a su alma. Paz.

B. Lifshitz, 1967, nº 76. ΣΕΥΗΡ[ΟΥΣ] ΘΡΕΠΤΟΣ ΤΩΝ ΛΑΜ ΠΡΟΤΑΤΩΝ ΠΑΤΡΙΑΡΧ ΩΝ ΕΠΟΙHΣ ΕΝ ΕΥΛΟΓΙΑ ΑYΤΩ ΑΜΗΝ

Severo, discípulo (aprendiz, pupilo, lit. “criado en la casa”) de los muy ilustres patriarcas, realizó bendiciones a Él, amén.

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Fig. 2. Inscripción de la sinagoga de Hammath Tiberiades

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En ocasiones, sin embargo, estas menciones epigráficas al patriarca judío han sido discutidas. Es el caso de la inscripción columbaria de la sinagoga de Stobi, se duda si el patriarca en ella mencionado sería el propio nasí de Palestina o uno de los petits patriarches señalados en su día por Juster189 y que en la legislación romana aparecen

mencionados como primates Iudaeorum o, incluso, como archisynagogoi190. En

cualquier caso, si se acepta que se trata del patriarca palestino, parece evidente que los encargados de recaudar la suma en cuestión serían sus emisarios, mencionados como apostoloi por las fuentes. El testimonio epigráfico más importante, sin embargo, es la inscripción sobre mosaico de la sinagoga de Hammath Tiberíades, en la que un personaje llamado Severo es descrito como discípulo del patriarca, al cual se da el título de λαμπρότατος, equivalente griego del término illustris con el que aparece designado en la legislación imperial. Junto a la inscripción aparece, además una rica decoración en la que abundan los motivos paganos, entre las que destaca una representación del Sol inuictus, lo que permite datar el conjunto a finales del siglo III191. Con ello queda patente el alto

grado de helenización de la corte y la institución del patriarca judío, algo ya indicado por las propias fuentes rabínicas192. A lo largo del siglo III la institución del patriarcado quedó

consolidada, tanto a ojos del conjunto de fieles judíos como ante las autoridades romanas, en tanto que representante oficial del pueblo de Israel, del mismo modo que en su día lo habían sido los reyes de la dinastía hasmonea y herodiana. La autoridad del patriarca, obviamente, se ceñía únicamente al ámbito sociorreligioso. Según Levine193, el patriarca

tenía las siguientes atribuciones: 1) Declarar los días de fiesta.

2) Declarar y anular proscripciones y prohibiciones. 3) Elegir jueces.

189 Juster, I, 1914, pp. 402-405.

190 De todos modos, los contemporáneos tenían bastante clara la diferencia -a nivel epigráfico al menos-

entre patriarca y archisinagogo: “in external perception, as reflected in literature, the archisynagogos is the synagogue notable par excellence, seen (at first unofficially, and later, it seems, officially too) as responsible for what went on in the community. Only the patriarch, who was right outside the synagogues and located in Palestine, could in due course to be throught of as having precedence over the archisynagogos” (Rajak - Noy, 1993, p. 78).

191 Dothan, 1981, p. 66.

192 Según J. Costa, La pertenencia del patriarca a una aristocracia judía así como la necesidad de dialogar

con el poder romano prueban la necesidad de un cierto grado de helenización (Costa, 2013, p. 117).

97 4) Autoridad sobre el calendario.

5) Supervisión de la comunidad y cobro de impuestos. 6) Actos legislativos varios.

Fig. 4. Representación del Sol inuictus rodeado por los signos del zodiaco en la sinagoga de Hammath Tiberíades.