El Funcionalismo (Bauhaus, Le Corbusier), El Organicismo (Wrigth) El movimiento Posmoderno.
2. El Funcionalismo y el Organicismo 1 El funcionalismo raciorralista
Las soluciones propuestas en el siglo XIX, sólo en parte se llevaron a la práctica. El problema urbanístico en el siglo XX resultó ser aún más pavoroso de lo imaginado por los urbanistas del XIX puesto que a los problemas de masa edificada se suman los de tráfico. Así los arquitectos-urbanistas funcionalistas proponen soluciones aparentemente perfectas, pero frecuentemente ideales y hasta utópicas, pensadas para una ciudad futura con un "hombre nuevo", un "hombre" absolutamente identificado con la "colectividad". Sus propuestas se basan en ordenación urbana modular, esto es, en la división de la ciudad en grandes zonas de funciones claramente diversificadas: trabajo, residencia, zonas de recreo, vías de comunicación, etc. De hecho confían que el tráfico se concentre en grandes vías que no interfieran en las distintas áreas de la ciudad. El movimiento funcionalista-racionalista que se desarrolla entre las dos guerras, es el intento más importante de conjugar el arte con las necesidades prácticas del mundo actual. Su notas características son la simplicidad de las formas, y el retorno a volúmenes elementales (cubo, cilindro, esfera ...). Con todo, y al igual que los proyectos del siglo XIX, los grandes proyectos urbanísticos funcionalista, sólo en parte se han llevado a la práctica.
A. Le Corbusier.-
El racionalismo fúncionalista tiene su mejor representante en Edward Jeanneret, conocido como LE CORBUSIER (1887-1965): su principal preocupación será la casa como unidad de vivienda humana, utilizando en sus teorizaciones muchos elementos de la fabricación industrializada y la organización regular del urbanismo. Incluso inventa El Modulor, una especie de canon o unidad de medida para las nuevas construcciones. Influido por la estética cubista es un entusiasta de la geometría y de las proporciones, buscando siempre el acuerdo de la obra arquitectónica con el marco. Para él, el edificio está siempre incorporado a un mayor conjunto urbanístico. El espacio no es sólo el interior del edificio sino también el espacio que lo rodea y del que forma parte. Como consecuencia, concibe el espacio como continuo, inseparable de las cosas. Sus principios arquitectónicos son:
- Los pilotes: la casa queda libre y aislada del suelo. EL jardín y la calle pueden seguir un trazado independiente, al margen del edificio. Se eliminan humedades.
- Los techos jardín: las azoteas se aprovechan para zona de esparcimiento: piscinas. jardines... - Las ventanas longitudinales: el muro pierde su función sustentante y así se pueden abrir ventanas
alargadas que iluminan más, que no quitan espacio. y que incorporan el edificio al paisaje.
- La planta libre: el sistema de pilares y la ausencia de muros de carga hace que cada piso se pueda distribuir independientemente.
- La fachada libre: el muro tan sólo separa la vivienda de la calle, no realiza función sustentante, por tanto puede cubrirse de ventanas que se constituyen en única decoración.
Sus la Villa Saboya que resume todas las características antes vistas; paralelepípedo de hormigón aislado del suelo por pilotes, ventanas horizontales, y el techo-terraza. En la Iglesia de Ronchamp su estilo ha cambiado pues ahora investiga sobre la plasticidad de los nuevos materiales, con un evidente tratamiento escultórico especialmente claro en la cubierta de hormigón mientras que el geometrismo persiste en las ventanas abocinadas el exterior y el interior. En la Unidad de habitación de Marsella , será el punto intermedio entre el arquitecto de la Villa Saboya y el de Ronchamp: empieza a investigar sobre las posibilidades del hormigón y los muros-cortina desaparecen destacando más el hormigón que es tratado de forma plástica, logrando un muro dinámico aunque en el resto del edificio mantiene las características antes mencionadas.
B. La Bauhaus
La necesidad de crear una arquitectura acorde con la renovación cultural de Europa, en la que se utilizasen los nuevos materiales y el desarrollo de la técnica, al mismo tiempo que se pusiese de relieve la racionalidad de los elementos utilizados, tanto en la construcción como en los aspectos ornamentales, para poder ser utilizados con facilidad en cualquier parte del mundo, determina la creación de la Escuela de Arquitectura y Diseño (La Bauhaus), llevada a cabo por WALTER GROPIUS en 1919 en Weimar, Alemania . La Bauhaus es una escuela de diseño en la que los estudiantes llegan a realizar todo lo que proyectan . Se investiga sobre todo en la industria derivada: muebles, tapices, lámparas, etc. Hombres como Kandinsky y P. Klee imparten allí sus clases y realizan experiencias. A su primera etapa corresponde el
proyecto para el Chicago Tribune, para trasladarse en 1925 a Dessau recibiendo la influencia del neoplasticismo holandés, que se percibe en la introducción sistemática de las ventanas horizontales, los muros-cortina de cristal y las estructuras y planificaciones en las que domina el ángulo recto es característico de esta etapa el Edificio de La Bauhaus en Dessau, conforme al proyecto de Walter Gropius de 1926. Gropius no tiene una teoría determinada, sino que proyecta cada edificio de acuerdo con las necesidades. Obras suyas son también el Pabellón industrial de Wekbud v las Oficinas de Fagus.
A partir de 1927 dirige la escuela HANS MEYER que opta por una arquitectura que tiene muy presente la necesidad del usuario. Corresponde a esta etapa el Palacio de la Naciones Unidas de Ginebra.
A partir de 1930 MIES VAN DER ROHE (1886-1969) es el arquitecto más representativo de la escuela. Hijo de cantero se interesa básicamente por los materiales como elemento expresivo: acero, hormigón, vidrio... Hay tres etapas en su labor arquitectónica: la primera de ellas es marcadamente conservadora, haciendo proyectos de tipo tradicional; la segunda comienza en 1919 con el proyecto de un rascacielos de metal y vidrio con lo que sentó las bases de todos los edificios modernos de gran altura. Para él, el hierro y el hormigón, por lo que tienen de sólido e instrumental, deben ir en el interior como esqueleto, mientras que el vidrio es como la piel que recubre ese esqueleto (construcción de piel y huesos); en la tercera y última, conoce a Mondrian y es influido por las formas simples de éste. Crea así una arquitectura abierta cuyas paredes se integran en el paisaje. Como ha quedado dicho en 1930 es nombrado director de la Bauhaus, en Dessau, pero las presiones políticas por parte de Hitler le obligan a dimitir y a exiliarse a EE.UU. Será éste un paso decisivo en su carrera pues fundará en América el Instituto Tecnológico que, siguiendo la línea de La Bauhaus, permitirá a Van der Rohe realizar una amplia labor en Norteamérica. Dos de sus frases célebres “less is more” y “Dios está en los detalles” nos ayudan a entender su pensamiento: por un lado la simplicidad total que elimina todo lo superfluo; por otro el control de todos y cada uno de los detalles del edificio (como hacían los modernistas) que él diseña y luego se harán en serie.
Entre sus obras destaca el Pabellón alemán de la Exposición de Barcelona de 1929 , un edificio horizontal en el que la alternancia de materiales (mármol blanco, ónice amarillo, mármol verde, cristal, acero,..) será casi toda decoración; el peso de la cubierta recae sobre ocho pilares cruciformes metálicos y el resto de los muros – ya sean de cristal o pétreos – sirven de separación de las estancias; entre los escasos muebles destaca el sillón Barcelona El Edificio Seagran es ya una obra de su exilio americano (Nueva York) y en él desarrolla el planteamiento del rascacielos moderno: ese edificio con muros-cortina en el que el acero y el cristal ahumado son los protagonistas. También aquí la decoración es escasa, siguiendo la máxima de “menos es más”. En realidad los dos edificios son la expresión de las mismas búsquedas en horizontal y en vertical.
2.2. El Organicismo.-
En 1933 cuando la arquitectura racionalista estaba en su apogeo, se produce un parón: la arquitectura no llegó a calar en la masa. Por otra parte, el gran capital no quiso aventurarse en grandes proyectos urbanísticos que hubieran convencido. Así mismo, el ascenso de los regímenes totalitarios y la Segunda Guerra Mundial, interrumpieron toda actividad. Muchos emigraron a América, donde una sociedad ávida de novedades los aceptará de buen grado. Los objetivos del organicismo urbanístico son los de "salvar al hombre” de la crisis del funcionalismo racionalista, esto es, frente a la concentración racionalista del hombre como colectividad el organicismo atiende al hombre como individualidad, tratando de conseguir la integración del hombre con la naturaleza viva. El máximo representante del organicismo será Frank Lloyd WRIGHT (1869-1956). Wright concibe el edificio como un organismo vivo que se relaciona estrechamente con su contexto ambiental. Inicia su obra con la construcción de casas individuales en la zona de Chicago, llamadas "casas de la pradera", en las que ensaya esta nueva arquitectura. Próximas a ellas existe todo lo necesario para una comunidad autosuficiente (pequeñas fábricas, pequeñas unidades industriales, pequeñas clínicas). En realidad es una actualización de la ciudad jardín. Sus notas distintivas son la horizontalidad y las cornisas muy salientes, con decoraciones basadas en rectas y planos ortogonales. que las relacionan con el clasicismo. Una de sus obras más conocidas es La casa Kaufman o Casa de la Cascada de 1936, edificación baja en medio de zonas verdes totalmente integrada en el espacio en que se ubica: la fuerza de la Naturaleza representada por la cascada sobre la que se sitúa el edificio que tiene que ser audaz técnicamente – de hecho han tenido que consolidarlo recientemente por el corrimiento de su estructura – supone una unión de la cultura y la
naturaleza; el predominio de la línea recta y la alternancia de volúmenes y materiales de diversas texturas son sus características esenciales. En la línea del naturalismo de las formas y su relación con el círculo y la línea curva, es importante destacar el valor que concede a la espiral en la rampa helicoidal del Museo Salomón Guggenheim de Nueva York proyectado en 1943(fue su último proyecto) al exterior la forma espiral se repite recordando a un gigantesco caracol.