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Capítulo 3. MUESTRA Y DATOS

3.2. Fundamentación de una metodología observacional

La danza en general y el baile flamenco, como una especialidad de ésta y, así como, dentro de éste, el baile del taranto, son manifestaciones motrices no deportivizadas que se caracterizan por incentivar la producción divergente de respuestas motrices en su práctica. Estas prácticas generan una constelación espectacular de imágenes corporales cinéticas y posturales continuadas (Castañer et al., 2009). Bailar un arte el cual, para disfrutarlo, y en nuestro caso estudiarlo y analizarlo, es imprescindible que sea visto, observado. El baile no tiene sentido si no se ve. Para su estudio completo, no podemos quedarnos en el mero análisis de los pasos, sino que hay que añadir

el componente interpretativo, imprescindible en el baile flamenco, ya que el carácter de cada palo lo diferencia de otros.

Si es importante el método de observación, para observar la conducta humana, tal y como recogen Medina y Delgado (1999) para la investigación en el ámbito de la Actividad Física y el Deporte, mucho más para el estudio del baile flamenco, y en nuestro trabajo, el análisis del baile del taranto.

Según Boudon (1967), el método de observación, que tiene entidad suficiente para la observación de un conocimiento científico que tiene por objetivo no sólo describir una conducta o situación, sino también legar a explicarla convenientemente y establecer relaciones de causalidad.

Echevarría (1983, citado por Piñero, 2006).

La gran mayoría de los autores coinciden en que este método tiene por objetivo describir un fenómeno dado, analizando su estructura y explorando las asociaciones relativamente estables de las características que lo definen, sobre la base se una observación sistemática del mismo, una vez producido. (p.91)

Para Anguera (1990), la metodología observacional se define como “un procedimiento encaminado a articular una percepción deliberada de la realidad manifiesta con su adecuada interpretación, Captando su significado, de forma que mediante el registro objetivo, sistemático y especifico de la conducta generada de forma espontánea en un contexto indicado, y una vez se ha sometido a una adecuada codificación y análisis, nos proporcione resultados válidos dentro de un marco específico de conocimiento en el que se sitúa”. Del mismo modo Anguera (1992) comenta, que la observación la utilizamos como instrumento básico para el logro empírico de nuestros objetivos, ya que a través de ella se puede lograr a la obtención de conceptos con significación objetiva, por ello, la observación constituye uno de los aspectos más importantes del método científico.

Colás y Buendía (1998), recogen que estamos ante un estudio descriptivo, encuadrándolo claramente, dentro de los estudios observacionales. Éstos se basan en el método inductivo, caracterizándose por hacer uso de la observación como técnica fundamental y tienen como objetivo descubrir hipótesis, así lo recoge Bartolomé (1992).

La metodología observacional, vista por Losada y López-Feal (2003) es “una estrategia del método científico, que plantea la observación sistemática de la realidad y que tiene como objetivo el análisis de la conducta espontánea de un sujeto en un determinado entorno, desarrollando unas categorías que permitan obtener registros sistemáticos de la conducta, que una vez transformados en datos cuantitativos con un nivel de fiabilidad y validez determinados, permitirán describir y en algunos casos predecir, el comportamiento del sujeto en la situación analizada.

Sampedro (2002), hace referencia a la estadística como “herramienta

indispensable y los programas también ad hoc nos permiten relacionar variables y dar fiabilidad y calidad a los datos obtenidos”.

Basándonos en el trabajo de Anguera (1997, p. 21) recogemos su perspectiva de la observación la cual se convertiría en científica en la medida en que:

1. Sirve a un objeto ya formulado de investigación. 2. Es planificada sistemáticamente.

3. Es controlada y relacionada con proposiciones más generales en vez de ser presentada como una serie de curiosidades interesantes.

4. Está sujeta a comprobaciones de validez y fiabilidad (Selltiz et al., 1965, p.229).

Evertson y Green (1989, citado por Landa, 2009), contemplan cinco perspectivas de la observación:

1. La observación como fenómeno multifacético. 2. La observación como proceso de investigación.

3. La observación como medio de representar la realidad. 4. La observación como proceso contextualizado.

5. La observación como sistema para registrar y almacenar datos observacionales.

Planteamos una observación directa simple, la cual Sierra (2007) explica como “la inspección y estudio realizado por el investigador, mediante el empleo de sus propios sentidos, especialmente de la vista, con o sin ayuda de aparatos técnicos, de las cosas y hechos de interés científico, tal como son y tienen lugar espontáneamente, en el tiempo en que acaecen y con arreglo a las exigencias de la investigación científica” (p.366).

La metodología observacional que sustenta nuestro diseño de investigación, ha seguido las siguientes fases recogidas por Anguera (1997, p.23):

A. Formulación de un problema. B. Recogida de datos.

C. Análisis e interpretación de los datos observacionales. D. Comunicación de los resultados.

Anguera et al (2000) y Ureña (2003) nos dicen que el primer paso es la descripción o expresión verbal de lo que se observa y posteriormente, está el registro, definido por Anguera et al. (1993) como una “transcripción de la representación de la realidad por parte del observador mediante la utilización

de códigos determinados y que se materializa en un soporte físico que garantiza su prevalencia”.

Por lo que, según Anguera et al. (2000, citado por Landa, 2009), la metodología observacional requiere el cumplimiento de unos requisitos, que son:

1. La espontaneidad del comportamiento (el observador no puede restringir la libertad en la conducta de lo observado). En nuestro caso el observador no condiciona, ya que consiste en la observación de grabaciones de video.

2. Que se produzca en terrenos naturales. Cada coreografía visualizada se ha realizado en contexto diferente, ya que son actuaciones de diferentes profesionales grabadas y en el caso de alumnos actuaciones públicas en el escenario o en el aula.

3. Que se trate de un estudio prioritariamente ideográfico. La observación se realiza sobre diferentes profesionales y alumnos, estos ya profesionales en la actualidad.

4. La elaboración de instrumentos ad hoc, que pasa por construir un sistema de categorías que respondan a un doble ajuste, con el marco teórico y la realidad. Nuestra investigación plantea el diseño de una tabla que recoge siete categorías, las cuales se subdividen dando lugar a un total de 137 categorías a observar en cada uno de los 47 videos observados.

5. Que se garantice una continuidad temporal en la observación, que permita el estudio del continuo cambio. (p.9)

El trabajo lo he planteado en dos partes, inicialmente a nivel cualitativo, observado vídeos y recogiendo lo observado en una tabla diseñada para ello, y posteriormente a nivel cuantitativo, donde los datos recogidos en principio a nivel de las variables que se analicen, siendo éstas, dicotómicas, ya que poseen dos categorías y politómicas, por tener más de dos categorías y seguidamente, todas ellas, serán codificadas y analizadas estadísticamente, tal y como se explica en las fases de la investigación, propuestas anteriormente.

Según Buendía et al (2010), esto exige unas reglas de categorización: 1. Las categorías deben definirse de manera clara y precisa para que la adscripción de los rasgos se realice con el menor error.

2. Deben ser exhaustivas. 3. Mutuamente excluyentes.

Estos autores también afirman, del mismo modo que, “un sistema de categorías debe ser una excelente representación de la realidad que interés observar y que dependerá de la buena definición que de las categorías se haga, su mayor o menor correspondencia con la realidad”.

3.2.1. Técnicas de registro

Según Anguera y Cols (2000, citado por Piñeiro, 2006):

La fase empírica de la observación se inicia desde el momento en el que el observador empieza a acumular y clasificar información sobre eventos y conductas, con lo que adquiere unos datos provenientes de una traducción de la realidad, y que deberá sistematizar progresivamente, pudiéndolo hacer a lo largo de una gradación con muchísimos eslabones intermedios, los cuales suelen sucederse entre sí, al menos parcialmente, a medida que avanza el conocimiento del observador acerca de las conductas estudiadas y se acrecienta su rodaje específico.(p.94)

Según Fernández (1983), hay diferentes procedimientos de muestreo existentes:

 Muestreo del tiempo.

 Muestreo de sujetos.

 Muestreo de situaciones.

Este último, el muestreo de situaciones, o cómo denomina Blázquez (1990), “registro de acontecimientos”, es el utilizado en nuestro estudio y se caracteriza por registrar el comportamiento “predefinido” cada vez que este aparece. Nuestros comportamientos registrados, pertenecen a las diferentes partes y contenidos del baile del taranto.

Una vez almacenados todos los tarantos objetos de estudio, tanto del ámbito profesional, como del ámbito académico, se exportó a formato .avi para que pudieran ser visionados en cualquier ordenador. De los vídeos analizados, habían inicialmente diferentes formatos, VHS, DVD, e incluso grabaciones bajadas de internet con a Tube Catcher, para lo cual se han pasado todas a un ordenador TOSHIBA con Intel ® Core(TM) i5-2430CPU @ 2.40GHz y memoria de 6,00GB, desde el cual fueron visionados y analizados. También se ha utilizado el programa Windowns Live Movie Maker para fraccionar los videos.

En cuanto al procedimiento seguido para el registro de cada una de las categorías analizadas, se visualizaba inicialmente cada uno de los tarantos, completamente, diferenciando inicialmente cada una de sus partes y la duración de cada una de ellas, así como la duración total. Seguidamente, comenzaba el registro por partes de cada taranto, identificando si se daban o no, cada una de los “comportamientos predefinidos”. Cada parte ha sido visionada entre tres y cinco veces. La primera a tiempo real, la segunda haciendo las pausas pertinentes para detectar claramente aquello que queríamos codificar, sobre todo cuando había que analizar los zapateados y la tercera, de nuevo a tiempo real. En alguna ocasión, ha sido necesaria una cuarta vez, haciendo pausas. Esto ha ocurrido cuando la toma de imágenes del video analizado dificultaba el estudio. Y finalmente, una quinta vez y haciendo pausas de nuevo para recoger las letras que se cantaban en cada video.

Este registro de videos ha sido realizado exclusivamente por la investigadora, experta en baile flamenco, como profesora de esta asignatura en el Conservatorio de Danza de Murcia. De este modo el filtro por el que han sido observados los videos es el mismo evitando margen de error en el visionado de las categorías.

El vaciado de datos de la hoja se ha realizado con Microsoft Excel Starter 2010. Los datos se han procesado utilizando el lenguaje de programación R, estableciéndose relaciones entre los ítems sexo, década y duración, dentro de la salida, fundamentalmente. A partir de estos datos se han diseñado diferentes gráficos explicativos.

Este instrumento será el mismo que mida cada una de las partes de los tarantos del ámbito profesional, así como, en la fase posterior, los tarantos del ámbito académico, de manera, que todos los bailes de taranto, profesionales y académicos serán medidos del mismo modo y puedan establecerse relaciones, si las hubiere, entre ellos.