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El género de 23F, el día más difícil del Rey

6. FICCIÓN/NO FICCIÓN EN 23F, EL DÍA MÁS DIFÍCIL DEL REY

6.7 El género de 23F, el día más difícil del Rey

Como se ha visto anteriormente, las miniseries son consideradas como un género televisivo. Dentro de este género, sin embargo, se deben distinguir miniseries de diferentes subgéneros: biografías o biopic, miniseries históricas, de aventuras, de ciencia ficción, de acción, románticas, etc. Se puede establecer una taxonomía cercana a la clasificación utilizada en películas cinematográficas.

Al estudiar el género de la miniserie 23F, el día más difícil del Rey se percibe que adscribir esta miniserie a un género específico, con todas sus características propias no sería correcto, puesto que el guion, la ambientación y puesta en escena de la historia es más rica y toma rasgos de diferentes géneros, lo cual es una manifestación más de su carácter esencialmente híbrido. En 23F, el día más difícil del Rey podemos encontrar elementos propios del drama. Sánchez Noriega afirma que el drama se caracteriza por “abordar conflictos personales y sociales con un talante y una resolución realistas” (Sánchez Noriega, J. L., 2006, pág. 138). En el caso de esta miniserie, se aborda un conflicto político y social -el fallido Golpe de Estado en España en 1981- pero bajo la perspectiva de una persona -el Rey- lo que hace del conflicto social un conflicto personal. Además, todo el desarrollo de la trama está realizado desde una perspectiva realista. La iluminación, los escenarios naturales, la caracterización de los personajes, etc. contribuyen a crear ese realismo. Por otro lado, podemos encontrar algunos rasgos del género biopic o biografía en esta miniserie ya que su argumento se centra en describir cómo vivió el hecho una persona y lo hace tomando su punto de vista y otorgándoselo al conjunto del relato. Si bien no se trata del relato de una vida completa, sí se narra un día que resulta esencial en el recorrido vital del personaje

Antes se ha comentado que podríamos definir 23F, el día más difícil del Rey, como un thriller de despachos.

El thriller es un género cinematográfico en el que predomina la intriga y el suspense. En la obra audiovisual que estamos analizando, estos elementos están presentes a lo largo de todo el discurso. La intriga, ese deseo o curiosidad que surge en el espectador a lo largo del relato y que le lleva a mostrar interés por el desarrollo de los acontecimientos, es una constante en el guion. El espectador no conoce cómo se van desarrollando los

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hechos, tiene expectativas o dudas acerca del comportamiento de algunos personajes, etc. En esta miniserie, el espectador conoce la historia, sabe perfectamente cómo acabó el 23 de febrero de 1981, pero no sabe cómo se lo va a contar la miniserie. “En esos casos, el principal reto para el autor del guion es conseguir crear tensión con un final que la audiencia conoce. El elemento sorpresa es importante en toda ficción televisiva, y en los casos en que la audiencia conoce el final, el oficio consiste en sorprender a pesar de todo, atrapar a la audiencia para que, cuando llegue ese final que conocían, sientan que se les ha dado algo nuevo. La fuerza radica, pues, en el camino que conduce a ese final. La audiencia tiene una idea preconcebida de los hechos y por tanto espera tanto corroborarla como descubrir nuevos aspectos, o simplemente descubrir que su idea preconcebida era errónea”64. Ese interés del público por conocer el avance del relato, provoca que el espectador desee visionar la miniserie completa.

El suspense es un recurso habitual en las películas policiacas o de terror. Busca mantener al espectador en un estado de ansiedad sobre la resolución de los enigmas planteados o el conjunto del desarrollo de la historia. Alfred Hitchcock lo definía como “el medio más poderoso de mantener la atención del espectador, ya sea el suspense de situación o el que incita al espectador a preguntarse: « ¿Y ahora qué sucederá?»” (Truffaut F. , 1974, pág. 59).

Desde el comienzo de la miniserie, se ofrecen pistas y anticipos que hacen que el espectador se plantee cuestiones que no se resolverán hasta más tarde. Esto produce un interés particular por la trama y mantiene la tensión de no saber cómo se resolverán esos interrogantes. Por otro lado, el espectador tiene más información que el protagonista en determinados momentos, recurso que también contribuye a crear esa sensación de intriga y suspense.

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Reflexiones de Helena Medina, guionista de 23F el día más difícil del Rey realizadas en el marco de la investigación cualitativa llevada a cabo dentro del proyecto de investigación titulado Nuevas Formas del

Paradigma Ficción/No Ficción en el Discurso Audiovisual Español Contemporáneo (2000-2010). financiado

por el Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación (Ref. CSO2009-07089) y cuyo investigador principal es Norberto Mínguez Arranz.

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El thriller, según Sánchez Noriega, propone un mecanismo narrativo que hace de la participación del espectador -a quien se proporciona una información hábilmente dosificada- y de diversas hipótesis sobre los interrogantes planteados el motivo espectacular (Sánchez Noriega, J. L., 2006, pág. 159). El cine de suspense vertebra sus relatos a través de la personalidad singular de los protagonistas, tal y como sucede en

23F, el día más difícil del Rey donde la acción se narra desde el punto de vista del

“héroe” (el Rey) que sufre las consecuencias del Golpe y debe ponerle solución.

Otra de las características del thriller es el ritmo rápido en la narración de los acontecimientos. En la mayoría de las películas que se consideran thrillers, existen persecuciones, muchos escenarios exteriores y numerosas escenas de acción. En el caso de la miniserie de TVE, no existen persecuciones, ni escenarios exteriores ni escenas de acción. El protagonista de la trama, el Rey, no sale en ningún momento del palacio de la Zarzuela, no corre físicamente detrás de los antagonistas, porque ni siquiera tiene la oportunidad de coincidir cara a cara con ellos. Al contrario, la mayoría de las escenas se resuelven con conversaciones y el avance de la trama está basado fundamentalmente en el diálogo. Por esto, se la puede considerar un thriller de despachos, ya que mantiene las características propias del thriller a pesar de que su acción se desarrolla en despachos. La propia guionista apoyaba esa denominación: “Sí, es un thriller de despachos, se puede considerar así y la razón es presupuestaria o sea nosotros preferimos concentrar la acción, hacerla más teatral, en interiores que son mucho más fáciles de dominar y más baratos”65. Aun así, el ritmo de la miniserie es rápido, y en esto estriba el mérito de la guionista y de la realizadora y la mayor parte del éxito de audiencia de este producto. A este respecto, el productor de la miniserie comentaba: “decidimos hacer poquísimos exteriores porque esa era la manera de que lo que hiciéramos estuviera bien. Estamos sorprendidos con el resultado final, pero Helena tenía ese reto desde el arranque, ya lo sabíamos, cada secuencia iba seguida de otra de

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Palabras de Helena Medina, guionista de 23F, el día más difícil del Rey, en una entrevista concedida a la autora de la tesis el día 7 de marzo de 2012.

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despacho, ese era el planteamiento desde el principio. Teníamos una ventaja: la realidad es que fue un thriller en la realidad”66.