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g) Factor epidémico

El factor epidémico, aunque corresponde a una denominación pro- pia de la Medicina Occidental, por sus características es de naturaleza similar al calor patógeno, pero acompañado de humedad patógena tóxica y contagiosa.

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Enfermedades como la peste, el cólera, la neumonía atípica o SARS pertenecen a este grupo.

Su tratamiento para la Medicina China dependerá de la sintomatolo- gía; lo óptimo es una integración entre la Medicina China y Occiden- tal para diagnóstico, tratamiento y prevención; y en cuanto a preven- ción seguir consideraciones de orden epidemiológico.

6.2.2.2.

Síndromes producidos por los

siete patógenos internos

El Canon de la Medicina del Emperador Amarillo menciona que “el hombre tiene cinco órganos que elaboran cinco soplos (Qi), los cua- les generan alegría, ira, tristeza, preocupación y miedo.”

No obstante, para la Medicina China son siete los patógenos internos o emocionales: alegría, ira, preocupación o melancolía, obsesión, tris- teza, miedo y pánico. Son manifestaciones de la actividad emotiva de la persona; son respuestas a los estímulos del medio ambiente, de la familia, del trabajo. En condiciones normales no producen en- fermedad.

Cualquiera de estos factores, si es intenso, persistente o el individuo es vulnerable a sus efectos, ocasiona desequilibrio en la actividad de los órganos y vísceras que luego se manifiestan en síntomas. Los cinco elementos y sus órganos correspondientes se relacionan con las emociones de la siguiente manera:

1) La ira pertenece al hígado. 2) La alegría y el pánico al corazón. 3) La obsesión al bazo.

4) La tristeza y la preocupación o melancolía al pulmón. 5) El miedo al riñón.

Las emociones están estrechamente relacionadas con la actividad del Qi y la sangre; en los síndromes de exceso se manifiestan con sín- tomas propios de cada órgano; y en síntomas de insuficiencia como síntomas del órgano afectado, según la ley de interdominancia57. El Canon de Medicina del Emperador Amarillo afirma que “el exceso de alegría está asociado con un Qi disperso y lento; el exceso de ira induce al Qi a ascender; el exceso de tristeza y preocupación debili- tan al Qi; el miedo provoca descenso del Qi; y el susto induce a un Qi caótico.”

57 Los cinco elemen- tos: madera, fuego, tierra, metal y agua se interrelacionan entre sí. Dentro de esta in- terrelación se desta- can dos propiedades fundamentales: inter- generación e interdo- minancia: a)Intergeneración: implica promover el crecimiento; el orden es el siguiente: la ma- dera genera el fuego, el fuego genera la tie- rra, la tierra genera el metal, el metal genera el agua y el agua ge- nera la madera, esta- bleciendo un circuito que se repite de ma- nera indefinida. Cada elemento es siempre generado (hijo) y es generador (madre). b)Interdominancia: implica control mutuo e inhibición mutua. Cada elemento pue- de ser dominante y dominado, siguiendo el mismo orden de la intergeneración, por ejemplo, la madera domina la tierra, la tierra domina el agua, el agua domina el fue- go, el fuego domina el metal y el metal domina la madera. El dominio ejerce una acción de control o re- gulación sobre el ele- mento dominado.

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1)

Ira o cólera (nu)

«怒»

Corresponde al hígado

Corresponde al hígado; levanta y enciende el Qi, fluye hacia arriba; en exceso altera la función de nutrición del hígado, bloquea el Qi del hígado produciendo: ansiedad, irritabilidad, dolor en rebordes cos- tales, plenitud torácica, mareo, enrojecimiento facial, en ocasiones hematemesis.

Si aumenta puede producir congestión en la parte superior del cuer- po con pérdida de la conciencia.

Si impide el descenso del Qi del estómago, aparecen vómitos; si im- pide el ascenso del Qi del bazo se presenta distensión abdominal (la madera domina la tierra).

La tristeza por consumo del Qi, puede aliviar la ira.

2)

Alegría (xi)

«喜»

Es el sentimiento del corazón.

En exceso altera el shen del corazón; el individuo se vuelve hiperactivo, maníaco, con episodios de amnesia, debilidad, palpitaciones, pudien- do llegar a la confusión mental. Un exceso en el Qi del corazón genera fuego patógeno en el pulmón (dominio del fuego sobre el metal).

3)

Obsesión (si)

«思»

Corresponde al bazo.

En exceso lesiona el Qi del bazo, dificultando la función ascendente y descendente, produciendo retención alimenticia; además consume el Qi y la sangre, que en insuficiente cantidad llegan al corazón, por lo tanto, se produce pérdida de apetito, pérdida de la motricidad en extremidades, ansiedad y adelgazamiento.

La cólera concentra la obsesión y hace descender al Qi, por lo tanto puede aliviarla.

4)

Tristeza (bei)

«悲»

Sentimiento que corresponde al pulmón.

En exceso consume el Qi y afecta al shen provocando dolor y opre- sión precordial, obstruye el jiao medio ocasionando dificultad para el flujo del Qi por los meridianos.

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Un exceso de Qi del pulmón lesiona el hígado (el metal domina la madera) y el útero, provocando metrorragia; la pérdida de sangre hace que disminuya la irrigación de los tejidos periféricos, provocan- do parestesias y pérdida de la motricidad.

5)

Miedo (kong)

«恐»

Pertenece al riñón.

En exceso impide que el jing ascienda, alterando el intercambio entre el agua y el fuego; el aumento de fuego, dificulta la circulación de Qi en el jiao inferior, por lo que se presentan dolores óseos, alteraciones motoras, emisiones seminales espontáneas.

Además dificulta la función de dispersión del corazón, intranquiliza el shen, provocando pérdida de conciencia.

La obsesión concentra el Qi, por lo tanto alivia el miedo y lo hace descender.

6)

Preocupación o melancolía (you)

«忧»

Corresponde también al pulmón.

En exceso expresa la expansividad del Qi en el pulmón presentando sensación de pesadez torácica, respiración superficial, suspiros pro- longados, estreñimiento, orina concentrada, pulso profundo. La preocupación es aliviada por la alegría.

7)

Susto o pánico (jing)

«惊»

Pertenece también al corazón

Un susto excesivo produce separación del Qi y la sangre (disociación Yin-Yang), lesiona al corazón y la vesícula biliar, provocando pérdida de la conciencia; además lesiona el hígado y produce ataques de pá- nico, terror nocturno.

El susto dispersa el Qi y la preocupación lo concentra, por lo tanto lo puede aliviar.

Análisis de los síndromes producidos por los siete patógenos internos Aunque los factores patógenos internos atacan a los cinco órganos principales, los más afectados son el corazón, el hígado y el bazo.

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El corazón gobierna la circulación y controla la mente; si las emocio- nes lo atacan se producen palpitaciones, insomnio, sueños y pesadi- llas, irritabilidad.

El hígado domina la función de dispersión y el normal flujo del Qi, generalmente por obstrucción, sus síntomas son: depresión, pérdida de la memoria irritabilidad, trastornos en la motricidad.

El bazo es el encargado de la función de transporte y transformación, cuando es atacado se produce pérdida de apetito, dolor y distensión abdominal, alteraciones en la deposición.

Tratamiento: Cuando se afecta el corazón hay que calmar el shen; cuando se afecta el hígado se debe promover la circulación del Qi del hígado; si se afecta el bazo es necesario tonificar el bazo y remo- ver la humedad.

6.2.2.3

Factores coadyuvantes

(buneiwaiyin)

«不内外因»

Este grupo incluye patología de diferente naturaleza y localización como hábitos dietéticos, actividad física, actividad sexual, acciden- tes de tránsito, laborales, lesiones deportivas, entre otros. Algunos autores los denominan como “factores no internos, no externos” (bu- neiwaiyin) «不内外因» o coadyuvantes.

En la cultura china, como en otras, se resalta la forma en que las per- sonas viven; la forma ideal es aquella que permite convivir con la na- turaleza, en armonía con el universo. De esta manera el Yin y Yang están en balance, y las emociones estarán calmas. Aunque es más ético, el médico, el terapeuta se verá obligado en más de una ocasión a tratar patologías asociadas con modelos de comportamiento para preservar y mejorar la salud.

En el Canon de la Medicina del Emperador Amarillo, por ejemplo, se enfatizan aspectos relacionados con la filosofía tradicional en rela- ción a una vida armónica y ordenada para alcanzar la longevidad: “Respetar al Tao proporciona un largo destino”.