Datos biográficos. Joaquín Domingo
de Silos Pilar Antonio Mariano José Igna- cio Isidro Garrigues y Díaz Cañabate nació en Madrid el 20 de diciembre de 1899, hijo del abogado Joaquín Garrigues y Martínez (natural de Totana, Murcia) que fue Rela- tor-Secretario de la Audiencia Territorial de Madrid, y de su esposa Isabel Díaz Ca- ñabate y Cañabate (natural de Madrid). Fue el mayor de cinco hermanos varones, enca- bezando una destacada saga familiar en la que el segundo –Mariano– destacó por su actividad dentro de la arquitectura raciona- lista, el tercero –Antonio– tuvo una carrera también brillante en el mundo del Derecho, y llegó a ser Ministro de Justicia en 1975; el cuarto –José Luis– fue un destacado em- presario; y el quinto –Emilio– fue conocido por su labor como diplomático y escritor. Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate falleció en Madrid el 10 de enero de 1983.
Formación. Fue un alumno brillante a
lo largo de toda su vida académica. Obtuvo el título de Bachiller por el madrileño Ins- tituto de San Isidro el 27 de septiembre de 1915 obteniendo la calificación de sobresa- liente en los dos ejercicios. Inició la carrera de Derecho en la Universidad Central, tras pasar el curso preparatorio con sobresa- liente en las tres asignaturas (Lógica Fun- damental, Lengua y Literatura españolas e Historia de España) durante el año 1915-16. Su expediente académico durante la carrera fue destacado, obteniendo la calificación de sobresaliente en 13 de las asignaturas, que- dando sólo 3 de ellas con aprobado durante el curso 1917-18. Durante el año 1919 pasó algún tiempo pensionado en Francia por la JAE como miembro de la comisión de estu- diantes en el Congreso de Estrasburgo.
DERECHO EX CATHEDRA
Premio Extraordinario de Licenciado con un ejercicio sobre “la propiedad privada y el interés público”, siendo expedido su título con fecha de 21 de octubre de 1921.
El curso siguiente obtuvo Sobresaliente con Matrícula de Honor en las cuatro asig- naturas del doctorado, y consiguió después el Grado de Doctor con sobresaliente, gra- cias a una tesis titulada “Sobre depósito irregular”, el 18 de mayo de 1923, en un tribunal presidido por el catedrático Felipe Clemente de Diego quien sería en adelan- te su principal maestro. A continuación, se presentó el 28 de enero de 1924, al ejerci- cio para obtener el Premio Extraordinario de doctorado, premio que obtuvo, siendo expedido su título de doctor el 15 de julio de 1927.
Carrera académica. Además de un
buen expediente académico, durante su etapa estudiantil Joaquín Garrigues llegó incluso a publicar algunos trabajos que le dieron cierta fama. Pasó así a ser Ayudante de Clases Prácticas de Historia General del Derecho con el catedrático de Derecho Civil Felipe Clemente de Diego desde octubre de 1922 (apenas un año después de licenciar- se), que le inició también en el ejercicio de la abogacía inscribiéndose en el Colegio de Abogados de Madrid en 1922.
Al jubilarse Lorenzo de Benito y Endara quedó vacante la Cátedra de Derecho Mer- cantil, a la que se presentó con otros nue- ve oponentes, accediendo a la cátedra por oposición del turno de Auxiliares el 27 de junio de 1927 –tomando posesión el 16 de julio-, con un sueldo de 6000 pesetas, en la asignatura de Derecho Mercantil de Es- paña y las principales naciones de Europa y América, materia que le obligó a prepa- rar un concienzudo y amplísimo trabajo, y que sería redefinida en 1931 simplemente como Derecho Mercantil. El tribunal estu- vo presidido de nuevo por Felipe Clemente
de Diego, formando parte del mismo Felipe Sánchez-Román Gallifa, Antonio de La- figuera Lezcano, José María González de Echávarri y Emilio Miñana Villagrasa.
Según narraba en sus memorias Francis- co Ayala, la oposición fue sonada dentro del medio universitario, por la fuerte oposición que Garrigues recibió por parte del sector católico que en su apoyo a las candidaturas de derechas –frente a la entonces liberal en la que se encontraba Garrigues- llegaron a insultar y lanzar “dulces” a las barbas del presidente del tribunal, siendo Garrigues defendido en alguna pelea durante dicha oposición por José Antonio Primo de Ri- vera, con el que entabló amistad y –según precisó su hijo- José Antonio tuvo además una intervención decisiva para evitar que la cátedra recayera en el católico José María Valiente.
De tal manera, Joaquín Garrigues fue nombrado catedrático por la Facultad de Derecho de la Universidad Central por Or- den Ministerial de 27 de junio de 1927, con- virtiéndose en el catedrático más joven de dicha universidad.
Colaboró en la Sección de Estudios Su- periores de Derecho Civil del Centro de Estudios Históricos –sección que dirigía el propio Felipe Clemente de Diego– de la JAE. Siendo ya catedrático obtuvo otra pensión para ampliar su formación en Ale- mania entre 1927 y 1928, donde trabajó en la Universidad de Berlín con los profesores Martin Wolff y Arthur Nussbaum y en la Universidad de Munich con Rudolf Müller- Erzbach, periodo en el que desarrolló su enfoque y su metodología para los estudios de Derecho Mercantil, alineándose con las corrientes europeas que consideraban el Derecho Mercantil dentro del Derecho Civil y vinculado al Derecho Privado.
En septiembre de 1929 fue nombrado vocal del tribunal de oposiciones a ingreso
en el cuerpo administrativo de la Secretaría General de Asuntos Exteriores.
Con la proclamación de la Segunda Re- pública en 1931, el Claustro de la Universi- dad Central eligió como Rector al químico José Giral, siendo elegido entonces Joaquín Garrigues como Vicerrector con 113 votos sobre 155 posibles, junto a León Cardenal Pujals y Enrique Moles Ormella, siendo re- elegido Garrigues como Vicerrector en 1934 durante el rectorado de León Cardenal.
Muestra de su prestigio académico y pro- fesional, en octubre de 1932 fue elegido para sustituir a Emilio Langle Rubio como Presidente del Tribunal de oposiciones a las Cátedras de Legislación Mercantil Españo- la de las Escuelas de Comercio de Málaga, Las Palmas y León, y en junio de 1934 fue nombrado para sustituir a Francisco Bece- ña como vocal del Tribunal de las oposicio- nes a Notarías.
Durante estos años, Garrigues publicó además algunos trabajos importantes como
Nuevos hechos, nuevo Derecho de la Socie- dad Anómima (1933), o su conocido Curso de Derecho mercantil, cuya primera parte
saldría en 1936 y la segunda en 1940. Con el paréntesis de la Guerra Civil, en el que ofreció sus servicios al aparato ad- ministrativo del bando rebelde y fue des- tituido por el gobierno de la Segunda Re- pública, Joaquín Garrigues desarrolló toda su carrera académica en la Universidad de Madrid, hasta su jubilación en 1970.
En 1938, en plena Guerra Civil, preparó junto a Javier Conde un borrador del Fuero
del Trabajo inspirado en la Carta di Lavo- ro del régimen fascista italiano, que iba en
la línea de las dictaduras totalitarias euro- peas, pero finalmente fue desechado por las autoridades franquistas.
Tras la Guerra Civil Española, no fue apartado de la universidad, y de hecho su reconocimiento en el aparato académico
y legislativo de la dictadura de Franco fue inmediato, promoviendo dentro del nuevo Estado varios textos legislativos, dirigiendo publicaciones y seminarios, e incluso como miembro de las primeras oposiciones a cátedras de Derecho Mercantil celebradas tras la guerra en octubre de 1940, enero de 1941, 1943, etc.
Su ascenso en el escalafón iniciado en enero de 1933 (cuando pasó a la sección séptima, con sueldo de 10000 pesetas) continuó durante la dictadura, ascendien- do a la sexta categoría en 1938, la quinta en 1941, la tercera en 1942, hasta alcanzar la segunda en 1955 con un sueldo ya de 48000 pesetas.
De esta manera, si durante los años vein- te y treinta Joaquín Garrigues había desta- cado ya por su valía académica, que le llevó a ser el catedrático más joven de la Facul- tad de Derecho de la Universidad Central, y desempeñar el cargo de Vicerrector en la misma universidad en dos ocasiones durante la Segunda República, su trans- formación ideológica le permitió una fácil acomodación a la dictadura de Franco, para cuyo aparato legislativo se convirtió en un valioso colaborador, al mismo tiempo que veía acrecentarse su prestigio académico y jurídico en España y a nivel internacional, y también sus propios negocios a través de su conocido despacho profesional y otras empresas.
Desde fecha muy temprana, tuvo un pa- pel destacado en el conocido Instituto de Estudios Políticos, dentro del cual fue Jefe de la Sección para la Reforma del Derecho Privado. Desde dicho puesto dio continui- dad a su labor de reforma del ordenamien- to positivo que había iniciado en los años treinta como miembro de la comisión Ju- rídica Asesora de la Segunda República, y continuó desde los años cuarenta dentro del mencionado Instituto de Estudios Políticos
DERECHO EX CATHEDRA
y de la Comisión General de Codificación, desde donde se centró en la tarea de pre- parar anteproyectos de leyes como el de la Ley de Sociedades Anónimas (1947) –pro- movida por él desde la Revista de Estudios Políticos-, la Ley de Sociedades de Respon- sabilidad Limitada, la Ley de Concurso de Acreedores, la Ley del Contrato de Seguro, la Ley de Patentes, la Ley Cambiaria y del Cheque, etc.
Garrigues presidió también la Revista de
Derecho Mercantil desde su creación en
1946 –con Rodrigo Uría en la dirección–, a partir de la cual formó una verdadera escue- la de modernos mercantilistas españoles, entre cuyos discípulos se suelen mencionar nombres como los de Alberto Bercovitz, Jesús Rubio, José Girón, Carlos Fernández Novoa, Evelio Verdera, Guillermo Senén, Joaquín Rodríguez, Rafael Jiménez de Par- ga, Fernando Sáinz de Bujanda, etc.
Al fundarse la Facultad de Ciencias Po- líticas y Económicas de la Universidad de Madrid, Garrigues desempeñó la Cátedra de Derecho Bancario entre 1945 y 1950 (fe- cha de la desaparición de dicha cátedra), publicando a raíz de tales cursos su libro
Contratos Bancarios en 1958.
Entre 1947 y 1963 publicó los tres tomos de su destacado Tratado de Derecho Mer-
cantil, y en 1962 creó el Seminario de Dere-
cho Mercantil de la Sociedad de Estudios y Publicaciones patrocinado por el emergen- te mecenazgo del Banco Urquijo, y también por la Fundación Ford.
Joaquín Garrigues se jubiló al finalizar el curso 1969-70, con una última lección ma- gistral sobre “La unificación internacional del Derecho Mercantil”, aunque su labor no cejó entonces dejando incluso algunos trabajos escritos de forma tardía que no vieron la luz hasta después de su muerte, y dejó una gran escuela de mercantilistas que siguieron sus pasos.
Cargos académicos. Vicerrector de la
Universidad Central (1931-1934)
Depuración. Según consta en su ex-
pediente y en las diversas declaraciones y documentos adjuntos al mismo, el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 le encontró camino de Fuenterrabía. Su transforma- ción política durante la primera mitad de los años treinta hacia posiciones cercanas a la Falange Española, su desafección hacia el gobierno legítimo de la Segunda Repú- blica y el hecho de no presentarse ante las correspondientes autoridades provocaron su destitución como Vicerrector de la Uni- versidad Central por Orden publicada en la Gaceta el 31 de agosto de 1936, y su nombre apareció en la relación de profesores uni- versitarios sancionados según lo dispuesto en el Decreto de 27 de septiembre de 1936, que fue publicado en la Gaceta de 25 de noviembre de 1937 donde junto a muchos otros se le dio por separado definitivamente del servicio.
Según su declaración ante el aparato ad- ministrativo del bando sublevado, con un salvoconducto remitido por el catedrático José Yanguas Messía se presentó en Burgos a finales de septiembre de 1936, y después regresó a San Juan de Luz, donde su esposa dio a luz, se presentó ante la autoridad del Ministerio de Instrucción Pública en San Sebastián el 24 de octubre, y viendo que Madrid no caía se incorporó a la Universi- dad de Zaragoza en enero de 1937.
Sin embargo las declaraciones tomadas entonces –siempre cuestionables–, mues- tran cierta controversia sobre su posición en esos primeros días, pues la Jefatura Superior de la Policía Sección Orden Pú- blico del aparato franquista le acusaba en febrero de 1937 de ser uno de los cabecillas del sindicato estudiantil FUE, y de haberse movido con libertad dentro de Fuenterra- bía en las primeras semanas de la guerra
precisamente por su fama de socialista, sin sumarse al alzamiento cuando los rebeldes tomaron la ciudad y siendo incluso ordena- da su detención después cuando se encon- traba en Zaragoza.
Aunque efectivamente Garrigues había estado entre los fundadores de la FUE, su giro hacia la Falange Española comenzó a evidenciarse con la firma del manifiesto del Frente Español en 1932, movimiento de inspiración orteguiana liderado por Al- fonso García Valdecasas, al que también se sumaron su hermano Antonio Garrigues, María Zambrano o José Antonio Maravall, entre otros, y desde el que muchos de ellos –no todos– evolucionaron hacia la militan- cia falangista.
Con todo, fueron muchos y muy significa- tivos los testimonios recabados en su favor por Joaquín Garrigues (José Yanguas Mes- sía, José Gasgón y Marín, Felipe Clemente de Diego, Raimundo Fernández Cuesta, Pi- lar Primo de Rivera, y otros muchos respon- sables de la Falange, el SEU, la judicatura, el poder local o la universidad), que avala- ron su conducta en contra de la FUE en los últimos años de la Segunda República, así como su amistad con José Antonio Primo de Rivera –que había dedicado elogiosas palabras hacia Garrigues en el Parlamento y en el semanario FE-, avalando también su rechazo a las ofertas de Sánchez Román y Negrín para adherirse al PSOE, su ideolo- gía falangista desde 1934, su colaboración con el director del diario El Debate y con las acciones del grupo falangista “Defensa de la Cultura” que actuaba en la Universi- dad Central, así como avalando la declara- ción donde indicaba que huyó rápidamente a Francia al estallar la guerra, y desde allí se dirigió por escrito a Cabanellas el 11 de septiembre, para ofrecer su adhesión y sus servicios.
Todos estos influyentes testimonios con-
siguieron que fuese rápidamente readmi- tido y rehabilitado en su cargo sin ningún tipo de sanción por el juez instructor Eloy Montero con fecha de 26 de agosto de 1939, ratificada el 1 de octubre, y aprobada el 4 de noviembre del mismo año, continuando así una brillante carrera académica dentro del nuevo régimen.
Otras actividades y méritos. Junto
a su trayectoria académica y en el entorno de la administración del Estado, su presti- gio y su posición en la dictadura de Franco le posibilitaron dedicarse con gran éxito al ejercicio privado de la abogacía, y junto a su hermano Antonio fundó en 1941 uno de los despachos de abogados más importan- tes de España: J. y A. Garrigues (conocido después como Garrigues y Andersen, y fi- nalmente como Garrigues, Abogados y Ase- sores Tributarios).
Presidió también varias empresas priva- das más, así como la sección segunda de la Comisión de Codificación.
Los cargos y reconocimientos públicos que Joaquín Garrigues obtuvo a lo largo de su carrera, así como su obra académica, evidencian el relieve de su personalidad en el mundo del Derecho. Además de los ya mencionados, ingresó también en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación con un discurso sobre Negocios fiduciarios en Derecho Mercantil, leído en enero de 1955.
En 1962 fue elegido presidente de honor de la Association Internationale de Droit
des Assurance. Fue nombrado también
Presidente de la Asociación Española de Derecho Marítimo, y Miembro de la Comi- sión de la ONU para el Derecho Mercantil Internacional (1966). Obtuvo varios doc- torados honoris causa así como distintos cargos representativos más de diversa ín- dole, además de recibir diversas condeco- raciones como la Gran Cruz de Alfonso X y
DERECHO EX CATHEDRA
la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort, o el Premio Mundial a la Enseñanza del De- recho que le otorgó el Centro para la Paz Mundial mediante el Derecho.
Principales obras:
Tratado de Derecho Mercantil. Madrid,
S. Aguirre, 1947-1963.
Comentario a la Ley de Sociedades Anó- nimas. Madrid, S. Aguirre, 1952.
Contratos Bancarios. Madrid, S. Agui-
rre, 1958.
Hacia un nuevo Derecho mercantil. Ma-
drid, Tecnos, 1971.
Temas de Derecho vivo. Madrid, Tecnos,
1978.
AR
GASCÓN Y MARÍN, José (1875-1962)
Datos biográficos. Hijo de José Gas-
cón Gimbao y de Rafaela Marín Baquero, nació en Zaragoza el 14 de febrero de 1875. Murió en Madrid el 2 de febrero de 1962.
Formación. Obtuvo el grado de bachi-
ller por el Instituto Cardenal Cisneros de Madrid en 1888. Realizó sus estudios uni- versitarios en la Universidad de Zaragoza, recibiendo el grado de licenciado en Dere- cho en 1893 y dos años después en Filoso- fía y Letras. Obtuvo el grado de doctor en Derecho en la Universidad Central el 19 de junio de 1895. Todos los grados fueron cali- ficados con sobresaliente y premio extraor- dinario. Además, cursó estudios de Taqui- grafía y Dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Zaragoza. Siendo ya catedrático amplió estudios sobre Derecho Administrativo en París (Francia) y Alemania becado por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes entre 1905 y 1906. La JAE le conce- dió una ayuda para acudir como delegado al Congreso Internacional de las Razas en Londres celebrado en 1911.
Carrera académica. Comenzó siendo
profesor auxiliar interino en la Universidad de Zaragoza en 1897. Ganó la cátedra de “Derecho Político y Administrativo” de la Universidad de Sevilla el 7 de abril de 1902. En virtud de concurso de traslado, pasó a la cátedra de “Derecho Internacional público y privado” de la Universidad de Zaragoza en 1907 y, dos años más tarde, ocupó en la misma universidad la cátedra de “Derecho Administrativo”. En 1916 pasó, tras superar el concurso de oposición, a la misma cáte- dra en la Universidad de Madrid. También se le encargó la cátedra de “Política social y legislación comparada del trabajo”. Tomó parte en tareas de extensión universita- ria en Madrid, Sevilla, Valencia, Murcia y Zaragoza. Ofreció conferencias y diversos cursos en la Universidad de Burdeos, en la Academia de Derecho Internacional de la Haya, en la Academia de Ciencias Morales de París y en la Federación de Estudios In- ternacionales. También en el Instituto In- ternacional de Derecho Público de París.
Cargos académicos. Por acuerdo del
claustro de la Universidad de Zaragoza fue nombrado vocal del Instituto de Estudios Sociales y de Extensión Universitaria en 1911. Decano en 1930 y nombrado decano honorario en 1945 de la Facultad de Dere- cho de la Universidad de Madrid.
Otras actividades y méritos. Caballe-
ro de la orden civil de Alfonso XII concedi- da en 1902. Cruz de la Orden Civil de Alfon- so XII, y de Alfonso XIII en 1910, del mérito agrícola y de la legión de Honor concedida por el gobierno francés. Medalla de oro de la Ciudad de Zaragoza, del Centenario de los Sitios y de la Exposición Intelectual Ara- gonesa. Gran Cruz de Alfonso X el Sabio en 1945. Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort en 1953. Socio mérito de la Aca- demia Jurídico-Literaria de Aragón. Socio honorario del Centro Mercantil, Industrial
y Agrícola de Zaragoza. Vocal de la Junta de Patronato de reclusos y libertos. Secretario 1º de la Sección de Ciencias Morales y Polí- ticas del Ateneo de Zaragoza en 1899. Pre- sidente de la Sección de Ciencias Históricas y Sociales del Ateneo de Sevilla. Profesor de la Escuela de Estudios Superiores del Ate- neo de Madrid en 1905. Académico electo de la Real Academia Sevillana de Buenas