B ¿Por qué invierten las empresas?
E. Gasto nominal y gasto real
Algo muy importante de recordar es el hecho de que aumentar el gasto significa tratar de comprar más cosas. Si la producción sube al mismo tiempo en proporciones similares a las del gasto, ambas cosas tienden a compensarse: habrá más gasto y más producción. Pero si la producción no crece, por ejemplo, porque los empresarios no han hecho inversiones o porque sienten amenazados sus intereses por anuncios de nuevos impuestos, entonces habrá más gasto pero no más producción, y se genera un desequilibrio en la economía. Esta forma de desequilibrio puede resolverse de distintas maneras: aumento de precios, aumento de importaciones y aumento de la producción nacional y, por supuesto, por una combinación de ellas.
1. Aumentos en los precios
Como hay más gasto tratando de comprar los bienes y servicios disponibles, sus precios tienden a subir: la gente o el Gobierno estarán dispuestos a pagar más por los bienes existentes. Si el aumento del gasto solo consigue elevar los precios de las cosas en la misma proporción en que creció el gasto, entonces el gasto habrá conseguido comprar las mismas cosas que antes, pero a mayor precio. En tal caso, se dice que el gasto nominal aumentó, pero el gasto real (las cosas que pudieron comprarse con ese gasto nominal) quedó igual. El aumento de precios que se genera en el caso anterior es un reflejo más de la escasez de los recursos: no se pudo producir lo suficiente para compensar el aumento del gasto. Si el aumento de los precios se produjera año tras año, se lo llama inflación. El gasto nominal es el gasto medido en pesos, mientras que el gasto real es el gasto medido en los bienes y servicios que pudieron comprarse con él. En otros términos, para obtener el gasto real es necesario eliminar el efecto de los aumentos de precios.
Esta distinción entre valores nominales y valores reales se aplica con frecuencia en economía, con el fin de apreciar lo que pueden comprar los valores nominales. Es completamente distinto tener un millón de pesos con el que se pueden comprar pocas cosas porque los precios son muy altos, que tener el mismo monto, pero la posibilidad de comprar a precios más bajos. Un ejemplo cotidiano es el del sueldo de una persona. Si en un año suben mucho los precios y el sueldo no sube, entonces al final del año tendrá el mismo sueldo nominal, pero un sueldo real más bajo porque ahora puede comprar menos cosas que las que podía adquirir a comienzos del año. Naturalmente, lo
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El producto, el ingreso, el gasto y otras variables económicas se pueden medir en dinero y se las llama en ese caso variables nominales. También se los puede medir en términos de las cosas que se pueden comprar con ellos si los precios no variaran, en cuyo caso se las llama variables reales.
Para obtener las variables reales a partir de las nominales, lo que se hace es partir de un cierto período, llamado período base, que sirve como punto de comparación. A partir de él, se toma la variación de los precios de los bienes pertinentes hasta el período en el que se quiere calcular la variable real a partir de la nominal. Luego se divide la variable nominal por 1 más la variación de los precios en el período (en expresión decimal). El resultado es la variable nominal depurada del cambio en los precios. La variable nominal del período base y la del período nuevo pueden ahora compararse sin que la variación de los precios dificulte la comparación. Esto puede aclararse con un ejemplo:
El gasto en consumo total de las familias en Chile fue de $27,7 billones (millones de millones) en 2001, y de $28,9 billones en 2002, mientras que los precios (medidos por el IPC) subieron 2,8%, entre 2001 y 2002, lo que, en expresión decimal, se escribe 0,028. El gasto de 2002 en precios de 2001 fue de:
28.900.000.000.000/1,028 = 28.100.000.000.000
Esta cifra de 28,1 billones de pesos puede ahora compararse con la de 27,7 billones registrada en 2001. La conclusión es que el gasto en consumo de los chilenos aumentó en 2002 aún después de corregir por el alza de los precios. La cifra de consumo en 2002, así corregida, se denomina consumo real a precios de 2001.
Podría ocurrir que el gasto nominal, medido en pesos, subiera y que el gasto real medido en las cosas que se pueden comprar con ese gasto nominal, bajara. Para ello, bastaría que los precios subieran en mayor proporción que el gasto nominal.
Me subieron el sueldo en 10%
Pero los precios subieron en 15%
Pero entonces podemos comprar menos cosas que el
2. Aumentos en las importaciones
Una segunda manera de cómo puede resolverse el desequilibrio provocado por el aumento de los gastos es que aumenten las importaciones, las que se adicionan a la producción nacional en el mercado para satisfacer el aumento en el gasto. Pero para que esto ocurra, es necesario que las importaciones aumenten más que las exportaciones, porque estas últimas se restan de la producción nacional para obtener los bienes y servicios disponibles en el país. Tal como se señaló en la página 80:
PIB = Consumo + Inversión + Exportaciones - Importaciones, mientras que Gasto = Consumo + Inversión
Por tanto, la diferencia entre producto y gasto será igual a la diferencia entre exportaciones e importaciones. Si las exportaciones son mayores que las importaciones, entonces el PIB será mayor que el gasto. Si partimos de una situación en que ambas son iguales, y se produce por cualquier motivo un aumento en el gasto, un alza de las importaciones resolverá el problema. Pero como ese aumento no se está financiando con mayores exportaciones, será necesario pedir prestado al exterior o vender parte de la riqueza nacional para financiarlo.
Una situación como esta puede mantenerse mientras logremos obtener préstamos externos o tengamos riqueza que vender. Si el gasto es solo levemente superior al producto (3% del PIB), esta situación puede mantenerse por largo tiempo, porque la deuda con el exterior solo crecerá lentamente o se venderá una pequeña parte de la riqueza nacional a los inversionistas extranjeros. Pero si el exceso de gasto llega a cifras de 5 a 7% del PIB, los demás países se preocuparán y los préstamos serán cada vez más difíciles de obtener porque la deuda del país con el exterior estará subiendo muy rápidamente, y los inversionistas no estarán dispuestos a invertir en el país. En general, los países con menor nivel de ingreso y riqueza tienen un cierto exceso de gasto sobre el PIB, que se refleja en que sus importaciones son mayores que sus exportaciones. Esto ocurre, por ejemplo, en los países latinoamericanos. En cambio, en los países más ricos, en general, las exportaciones son mayores que las importaciones, lo que ocurre, por ejemplo, en la Unión Europea y en Arabia Saudita, en los Emiratos Árabes Unidos y en otros países que son muy ricos en petróleo; estos países prestan e invierten en el resto del mundo. El caso de los Estados Unidos en los primeros años del siglo XXI ha sido una excepción: dicho país tiene un exceso de importaciones sobre sus exportaciones, que reflejan un importante aumento de sus gastos en relación con su PIB. Como el resto del mundo tiene confianza en la economía de los Estados Unidos, muchos países están dispuestos a prestarle dinero o comprar parte de su riqueza, por lo que no ha tenido grandes problemas.
3. Aumentos en la producción
Una tercera forma de volver a la igualdad entre gasto y producto es que, producido el aumento en el gasto, el producto pueda aumentar por alzas en la producción nacional de bienes de consumo e inversión. Esto podría lograrse si es que hay un número importante de trabajadores desempleados y si las empresas están trabajando a ritmo lento o pocas horas en el día. En un caso como este, ante el mayor gasto, las empresas verán que mejoran sus ventas y tendrán un estímulo para emplear más trabajadores y utilizar más intensamente sus equipos. Lo
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capacidad. En este caso, la escasez de recursos es menos restrictiva, ya que hay trabajadores disponibles y equipos de producción que no están completamente ocupados.
Por el contrario, si no hay un número importante de trabajadores desempleados o si los equipos de las empresas están siendo plenamente ocupados, entonces esta solución no será viable, y volvemos a las planteadas en los acápites 1 y 2 de esta sección.
Lo que ocurre más frecuentemente en el mundo real es que, producido un aumento de gasto debido, por ejemplo, a que los agentes económicos piensan que el futuro de la economía es muy positivo, los efectos de este aumento se distribuirán entre las tres opciones señaladas. Es muy importante saber cómo se distribuirá el efecto, ya que un aumento sostenido de los precios, que conocemos como inflación, es indeseable y también lo es el riesgo de un endeudamiento externo excesivo.