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Generalidades de los micrófonos

Capítulo 4 El proceso de la transmisión radiofónica

87 a 104meghahertz y la fidelidad con la que se recoge el sonido es mayor que en las

4.5. El Micrófono.

4.5.5 Generalidades de los micrófonos

Actualmente no existe un micrófono completamente especializado para el trabajo de producción de radio que cuente con todas las características de excelencia, sin embargo éstos funcionan mejor que otros según la situación; es por eso que existen varios factores a considerar.

Los micrófonos por su calidad cuentan con diversas características como son: la impedancia, la sensibilidad y la proximidad.

La impedancia es una característica similar a la resistencia y común en los equipos de sonido. La impedancia se expresa en Ohms y los micrófonos pueden ser de impedancia alta (10 000 ohms ó más) o baja de (600 ohms ó menos). Sin embargo la mayoría de los micrófonos de transmisión son de impedancia baja , ya que estos dan la mejor frecuencia de respuesta; además de que generalmente los equipos de transmisión están diseñados para aceptar este tipo de micrófono.

Los micrófonos de impedancia alta tienen longitud de cable limitada, para que no se escuche zumbido u ocurra una severa pérdida de señal. Por esta razón, estos no deberán ser conectados a grabadoras de casete u otro tipo de equipo diseñado para impedancia baja; de igual manera que los micrófonos de impedancia baja no deberán conectarse a equipo diseñado para impedancia alta. Si la impedancia del micrófono y la del equipo no concuerdan el sonido será distorsionado. Existen en el mercado convertidores de impedancia, que la transforman de un tipo a otro.

Cuando se habla de sensibilidad se refiere básicamente a la eficiencia del micrófono. Un micrófono altamente sensible produce mejor señal de salida que otro menos sensible. Para compensar esto, el control de ganancia (volumen) se tiene que incrementar; lo que a su vez produce mayor ruido.

El uso de los micrófonos produce, a veces, un fenómeno de sonido que se conoce como efecto de proximidad. El cual consiste en un aumento exagerado de bajos, que ocurre conforme la fuente de sonido se acerca al micrófono. Esto se hace notable cuando el locutor está a cinco o diez centímetros del micrófono; y sucede más aún con micrófonos que tienen un patrón de recepción cardioide. Aunque podría ayudar a hacer una voz más grave, el efecto de proximidad se puede anular con el botón de reducción de bajos en el micrófono.

Ya que cuando éste se activa, se reducen o eliminan electrónicamente las frecuencias bajas, aumentadas por el efecto de proximidad, y en consecuencia nivela la respuesta deseada. El aumento de bajos también puede ser controlado por la consola de audio, a través de los controles del ecualizador asociados con el canal del micrófono.

La retroalimentación en especial, es el elemento desagradable de los micrófonos y consiste en una especie de “aullido” ensordecedor y molesto que se produce cuando el sonido que recibe un micrófono es amplificado a través de una bocina, y es recibido nuevamente por el micrófono, otra vez amplificado, producido y recibido, y así sucesivamente. Bajar el volumen o apagar el micrófono termina con la retroalimentación. Este fenómeno es un problema común en los micrófonos durante situaciones de audiencia pública; aunque esto no sucede normalmente en la producción de radio, ya que las bocinas se apagan cuando se encienden los micrófonos. En ocasiones el locutor puede producir retroalimentación, cuando sus audífonos operan con volumen exagerado o reciben una señal dispersa de una fuente externa, como la bocina de un estudio cercano. Es por eso que cuando llaman los radioescuchas a las emisoras y tienen sus radiorreceptores con un volumen muy alto, los locutores por lo regular solicitan que le bajen el volumen a sus aparatos.

Por otra parte, en algunas ocasiones cuando dos o más micrófonos que reciben la misma señal de sonido son alimentados a una mezcladora, la señal combinada se vuelve fuera de fase. Lo que sucede en este caso en particular, es que el sonido alcanza a cada micrófono

con una pequeña diferencia de tiempo, o sea que cuando una señal está arriba de un micrófono, se encuentra baja en el otro. Bajo estas circunstancias, el sonido disminuye o se cancela totalmente.

A esta situación se le conoce como interferencia de múltiples micrófonos y puede ser

evitada empleando la proporción tres a uno. Esto es, si los micrófonos están aproximadamente a medio metro del locutor no se traslapan. Otra solución a este problema es colocar los micrófonos que tengan que estar cerca, uno junto al otro. Así, podrán recibir la señal al mismo tiempo aunque la interferencia de múltiples micrófonos no es un problema común dentro del estudio, puede ocurrir en situaciones de transmisión a control remoto.

Finalmente todos los micrófonos son instrumentos frágiles hasta cierto punto y deben ser tratados con sumo cuidado impedir que estos sean golpeados, porque de esta manera se dañan las pastillas y algunos otros componentes internos del aparato. Los locutores inexpertos, soplan en los micrófonos para descubrir si están encendidos o para ponerlos a “nivel”; esa es la peor manera de probar un micrófono ya que esa maniobra puede provocar serios daños internos al mismo. Una vez utilizados se deben guardar perfectamente en sus estuches, hasta una nueva ocasión; y de ser posible es recomendable hacer uso de los accesorios para un mejor resguardo, como son el uso de los filtros antiexplosión ó antipopeo los cuales se colocan sobre o frente a la cabeza del micrófono para reducir o eliminar el problema en la enfatización de la p, b, ó t; aunque en nuestros días algunos ya lo traen incorporado de fabrica.

Micrófono Unidireccional Radio UNAM. Micrófono Dinámico. Técnico José Gilberto Contreras y González.

Radio Chapultepec.

Micrófono Omnidireccional Radio UNAM. Micrófonos Unidireccionales Cabina (Talleres) FES –Acatlán.

4.6 La Producción

La producción radiofónica se define como la suma de los aspectos de la grabación y/o transmisión de un programa desde la manufactura del guión hasta la transmisión al aire. Encuentra su razón de ser en un trabajo de equipo que se plantea como un todo homogéneo y no como una simple superposición de partes.

En términos generales, es el armado de un programa. Es la organización de cada uno de los elementos que conforman la grabación: locución, musicalización, operación técnica y realización.

Para llevar a cabo una buena producción se deben toman en cuenta las características de cada uno de los elementos que conformaran el trabajo radiofónico como son la voz, la música, el texto, los efectos especiales y la realización.

En muchas ocasiones el productor es también el guionista y es aquí, donde hecha mano de todos los recursos radiofónicos a su alcance para realizar el programa como él lo había concebido. Pero también es frecuente que la empresa radiofónica le designe un programa determinado en el que se le entregue un guión ya elaborado y un presupuesto, con el cual el productor se limita a armar el programa, y su equipo de trabajo. Una buena producción dependerá de la elección correcta de gente profesional.

En esta primer etapa, como ya se dijo se limita perfectamente la idea de lo que se

desea, y con ella se desarrolla el guión literario para la obra radiofónica; se da comienzo al armado del programa; es la producción en resumen, la concepción misma del programa y consiste en establecer la estructura a partir de organizar los diversos elementos técnicos necesarios para la realización del proyecto radiofónico. Esto es que será necesario delimitar perfectamente los aparatos el equipo a utilizar, los operadores, el estudio ó estudios que se ocupara, la música, los efectos, las voces el equipo humano que requerirá etcétera. Generalmente los bosquejos pasan por tres etapas básicas para su realización los cuales son: la producción, la preproducción y la postproducción.

4.7 La Preproducción

Una vez que ya se tiene la idea aterrizada físicamente en el guión de lo que se desea

realizar de forma clara, se pasa a la segunda etapa del proceso creativo, llamada

preproducción la cual consiste en grabar el programa radiofónico haciendo uso de todos los elementos anteriores los cuales de manera perfectamente armonizada producirán un programa de radio. En esta etapa el productor deber hacer uso de todos sus conocimientos en la materia para que el producto resultante sea un programa de calidad.

Cabe aclarar que la grabación se puede realizar en frío o sea que pueden ser grabadas primero las voces de los participantes y dejar los efectos sonoros y la voz para ser montados en una grabación de estudio posterior. Lo anterior puede traer consigo la desventaja de que los actores no expresen todo lo que debieran por la ausencia de emotividad derivada de la falta de música o efectos acordes a su papel. La experiencia de años ha demostrado por lo regular y es casi una “regla”que siempre que los participantes se acompañan de un fondo musical, tienden a dar el extra en la ejecución de su papel incluso los operadores se integran en la tarea con mayor entusiasmo.

La grabación se puede también realizar en el acto, en caliente, esto es que se integren todos los elementos de grabación al mismo tiempo; lo cual requiere de mayor cuidado y tiempo, pues el director debe atender, de manera simultánea la expresión de los actores, el empleo de la música, y los efectos sonoros; una trilogía que si no se cuenta con la experiencia necesaria no se logra a plenitud.

4.8 La Postproducción

La postproducción es la actividad de acabado. Ya que permite la última oportunidad de corregir los errores que puede tener la grabación conforme al guión, una vez que ha sido grabado en su totalidad. Permite redondear las ideas y hacer ajustes de última hora por pequeñas imperfecciones que muestre el trabajo. Por ejemplo eliminar pausas, reducir cortinas musicales de entrada y salida, corregir puentes musicales cuya extensión desmerite la continuidad natural de la obra radiofónica, eliminar, aumentar o sustituir elementos que ayuden al manejo rítmico del producto, entre otros ajustes.

El gran final del maravilloso proceso llega en el momento en que; el director , actores, operadores, el creador de la idea, el productor de la obra, del guión literario, el guionista técnico y todos los que en ella intervinieron se sientan a en la sala de maternidad (estudio), con los nervios a flor de piel, la sudoración excitante y los sentimientos encontrados, aguardando pacientemente y sin hacer el menor ruido en ese recinto sagrado, el momento inigualable del primer llanto del bebe, del hijo colectiva, listo para programarse y salir al aire; al fin todo es jubilo gritan y bromean como chiquillos en el recreo, pero hay alguien que aguarda y que dirá la ultima palabra, el juez supremo, el público, el radioescucha; quien dirá la ultima palabra del trabajo; y es ahí cuando se sabrá si el esfuerzo ha valido o no la pena.