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GENERALIDADES SOBRE LA LUCHA P OLITICA.

ALM ACIG

4. GENERALIDADES SOBRE LA LUCHA P OLITICA.

En general tanto Zacualpan como las demás comunidades - del área aparecen con limitaciones y condiciones semejantes de producción: una presión demográfica sobre la tierra y el agua- de riego que determina su escasés de recursos para cada una de las familias. Semejantes instrumentos de producción, necesidad de mano de obra y mecanismos propios para distribuirla y organi zarla, necesidad de usar capital y la constante relación asimé trica con el mercado.

Todos estos elementos están presentes en la organiza--- ción económica de la familia, conforman, una unidad tal, que la ausencia de algunos de ellos entorpece el proceso productivo - y si la carencia o dificultad de acceso de algún elemento afe£ ta a varias familias y con la imposibilidad de otras alternati^ vas se generan coaliciones cuya acción se desarrolla y cae en- la definición de lo que en el contexto campesino se entiende - como lucha política.

Lo importante para el campesino es montar la empresa,- para esto combinan diferentes estrategias que le permiten manjl pular el medio ambiente y enfrentarse a las presiones del domi nio. La lucha política es parte importante de estas estrate--- g i a s .

Los elementos críticos que intervienen o son necesarios ' para el proceso productivo, pueden ser detentados por el gobier no o particulares, de una o de otra manera funcionan como ins­ trumentos de control o dominio económico y político sobre las- comunidades y de la misma manera pueden convertirse en detona­ d o r e s principales que aglutinan o generan una lucha política -

campesina.

Se ha dicho que el colonialismo fompe las estructuras - tradicionales y esto provoca levantamientos c a mpesinos.(5 7) W olf

lo plantea asi a nivel macrosocial, p§ro en caso de Zacualpan- se localizan cambios que se presentan en distancias cronológi:— cas cortas. Se observa que se rompen ciertas formas de vida, -

bilitado para responder a las demandas del exterior y en esa- medida tampoco logran satisfacer sus propias necesidades. Es­ to en si genera un conflicto tanto en el interior como en el- contacto con las relaciones verticales.

Considerar al campesino como adscrito a un sistema tra dicional de producir y vivir, equivale a legitimizar el domi­ nio otorgándole efectos de progreso. Puede ser más útil eti— quetar la conducta productiva campesina, no como un cuerpo de tradiciones sino como formas de defensa con que cuenta el cam­ pesino para protegerse en su sistema de los impactos de que - es sujeto por sus relaciones con el orden social exterior.

Si se toma la óptica que proporciona el capitalismo in dustrial, las formas de vida del campesino pueden parecer tra dicionales, pero situándose en el terreno campesino, son for­ mas de organización que se derivan de toda una manera de pro­ ducir, para amortiguar los embates desorganizadores del sist<a ma que domina.

Las familias campesinas dentro del estrecho margen que les permite la dependencia generan su desarrollo, hacen su — historia, que se puede distinguir en el tiempo y en el espa­ cio por la secuencia de estrategias defensivas. Esta secuen— cia se da insertada al funcionamiento económico mayor y den— : tro de los límites que éste le marca el campesino persiste — con su línea defensiva y eso significa que defiende sus garan tíasí Esa es su historia.

La realidad social demuestra la importancia de los cam pesinos pero también su limitada influencia en la política na cional, que es en definitiva un efecto de las formas de con— trol. Sin embargo ante ciertas situaciones críticas pueden — presentar respuestas defensivas que se salgan de los canales- tradicionales de manipulación: levantamiento armado, invacio- nes de tierras»lios electrorales etc.

El arreglo puede llegar o no. La solución gobernamen— tal puede satisfacer demandas inmediatas y es otorgada de tal manera que imposibilita a los campesinos involucrados prolon­ gar y radicalizar su defensa.

La organización de la actividad productiva es una act¿ vidad política, inclusive desde su forma de planificar el tra bajo cotidiano en función de las presiones que se desprenden- de la verticalidad,encubre estrategias adaptativas y resisteia

cia a la articulación.

Toda forma de acción política del campesino es inheren te a su participación en los mecanismos articulatorios, aun— que quizá lo importante de recordar es que la participación- política campesina es para mantener la eficacia de su activi d ad productiva, a diferencia de la organización política de - los grupos hegemónicos que se orienta para mantener la efica­ cia del dominio para la capitalización. Pero el aparato arti­ culatorio envuelve y revuelve a las dos f o r m a s .

En el contexto de la economía y política nacional, los recursos y los elementos que el campesino necesita para armar su empresa por la manera como estén articulados hacia el exte^ rior influyen en los tipos de problemas que a nivel comunita­ rio o regional existan: en la mayor o menor dependencia polí­ tica del campesino o del área, en la participación política - de los campesinos y en la formación de coaliciones defensivas

El caso de los cultivos comerciales que están controla dos por el gobierno (caña de azúcar como sucede en Villa de - Ayala Mor)por las condiciones de dependencia el campesino — las debe establecer con una serie de instituciones oficiales, que determinan y desarrollan su participación política para - favorecer la transferencia. Con este tipo de cultivos y con - la centralización que coordina el proceso productivo, capta— ción y distribución, se distingue la unidad indisoluble entre economía y política.

En otro tipo de cultivos de acuerdo a las necesidades- el Estado presiona o promueve para que se realicen, penetra - económicamente en las comunidades con el crédito oficial o — privado y el campesino logra producir. La política económica- nacional permite que la venta de insumos necesarios, la capta^ ción y distribución del producto sea favorable a la. iniciati­ va privada, dentro dél mercado especulativo.

En el área del amatzinac destaca el mayor margen de — operacionalidad del campesino de Hueyapan, M o r que contrasta- con la mayor dependencia que se observa en las otras comunida des. El producto de las huertas, la calidad y fecha en que se colocan en el mercado han favorecido a este tipo de autonomía También ha colaborado que la mayor parte de los elementos n e ­

cesarios para la producción los campesinos los han logrado or ganizar con menos uso de capital, a cambio de una m ayor inver_ sión de mano de obra. (Han construido terrazas) También allá- la organización política comunitaria se catacteriza por m a n t £ ner y regular el uso y acceso a los recursos, asi como para - movilizar en forma organizada la mano de obra.

5.- ANOTACIONES FINALES.

El sistema de articulación como auxiliar necesario de - la distribución capitalista se regula y legitima con la inter­ vención del Estado. Este como efecto y cómplice de las reglas- del modo de producción capitalista reproduce la articulación - con la reproducción de capital, tanto uno como lo otro son in­ separables y la burocracia cada día es más cara. Sus acciones- estan orientadas para canalizar presiones, movilizar capital y "reacomodar los elementos del dominado para una mejor explota­ ción" . (59)

La articulación en sus funciones de control social se - ejerce mediante una red compleja de roles que combinan en for­ ma coercitiva lo político, lo jurídico, lo económico, lo ideo­ lógico y la fuerza. El común denominador es la agresión. El — área conflictiva es amplia en lo social y territorial, la in— tensión permanente es diluirla, pero eso es imposible. Se man­ tiene el conflicto latente o es recapitulado por canales verti^ cales y se implementan a r reglos.

Cuando el proceso disruptivo dentro del marco capitalijs ta logra modificar puntos de la intermediación o ciertas cua— lidades, mediante la articulación se llega al reajuste adapta- tivo asimétrico y el Estado acepta ceder a las garantías que - los campesinos exigen, pero las propociona a cambio de fideli­ dad y además las concede de tal minera que el costo de ellas - el campesino debe cubrirlo con el uso intensivo de su fuerza - de trabajo.

La manera de recapitular establece sobre las áreas cam­ pesinas la segmentarización política entre las comunidades, en tre campesinos y a la vez incomunica a estos de otros sectores sociales oprimidos. Los problemas de producción de una familia o varias se plantean entre la parentela, a nivel de barrio, de grupo de ejidatarios, de pueblos o área, y si para lograr la - solución es necesario llegar a oficinas estatales o federales, en la medida que se plantea en niveles superiores se produce - la recapitulación y en esa medida los problemas adquieren difes rentes significados, pues cada oficina, cada grupo de poder, - cada grupo social, lo observa de diferente punto de vista y le atribuye características distintas. Así mientras el campesino- explique el problema siempre con el mismo contenido y punto de vista, la.oficina federal le asignará diferentes contenidos e imterpretaciones. Estas diferencias se dan por la diversidad - de intereses y recursos que en los diferentes contextos se ma-

nejan.

Además cabe decir que la capacidad del sistema dominan­ te y del Estado para absorver conflictos y recapitularlos no - siempre es la misma, a pesar de que las formas de articulación traften siempre de regionalizar los conflictos o particulariza^ l'os al nivel y limite de la comunidad.

las diferentes plantas, arbustos y árboles, es lo que se ha es­ cogido para este apéndice. Para exponerlo se ha tomado a la pai: cela con sus plantas o a la huerta, ubicándolas al tipo de hume^ dad y temporada en que logran su desarrollo., asi, en ese espa­ cio se describe la intervención del hombre. Por ejemplo: el maíz en la segunda etapa (1950 a la fecha) se cultiva también en el- campo de riego, pero como tradicionalmente se ha cultivado en - temporal, entonces los datos sobre él aparecen junto con las de^ más plantas que se cultivan en dicha temporada, y con las de — riego el maíz aparece con algunos comentarios. Lo mismo sucede- con la cebolla, se cultiva con riego, pero los campesinos la — 'han adaptado al temporal. Entonces sobre la cebolla se explica- ampliamente como una legumbre que usa la mayor parte del campo- de riego y por lo tanto el mayor volumen de agua, pero junto — con las plantas de temporal también se habla de cebolla y única mente se resaltan las características que tiene que ver con su- adaptación con el sistema agricola temporalero. El cacahuate — fue de temporal pero también se le menciona entre los cultivos- de riego, porque algunos lo sembraban en las secas y en el cam­ po de riego.

Lo que se ha cultivado en Zacualpan está en los cuadros- del capítulo tercero, aquí únicamente se explicará lo que es — más representativo, o sea, los dos tipos de huerta, el maíz, el trigo, cacahuate, cebolla, jitomate y calabaza.

1.- LAS HUERTAS

1.1.- LA HUERTA TRADICIONAL

En.la economía de varias familias campesinas de Zacualpan la huerta ocupa un lugar importante. La huerta es un terreno — sembrado de vegetación perenne, aunque también se acostumbra d¿ nominar como huerta a ciertas extensiones sembradas de cultivo- de ciclo corto. Así es común escuchar que algún zacualpeño se - refiera a la huerta de jitomates, huerta de ejotes, huerta de - calabaza.

La amplitud para aplicar el vocablo tiene que ver con — las cualidades del cultivo. Si. a las plantas se le pueden hacer más de dos cortes, le llamarán huerta a la parcela sembrada de­ legumbres aunque éstas sean de ciclo corto. Si al cultivo única mente se le da un corte, entonces los campesinos no le nombra—

rán huerta, sino siembra. Por ejemplo, no se escuchará que le — nombren huerta a una parcela sembrada de cebolla.

El título de "la huerta tradicional" se refiere a los te­ rrenos con vegetación perenne, la huerta tradicional que caracte. riza a Zacualpan es compleja en su constitución por la variedad- de plantas, arbustos o árboles que la integran. La variedad en - la vegetación está organizada o se puede distinguir por capas de follaje. Las plantas ocupan la primera capa y están ubicadas en- la periferia de la huerta o en el jardín de la casa, ahí se en— cuentran plantas medicinales, de ornato y de utilidad culinaria, etc. Le siguen las matas de chayóte y de plátanos y cafetos, que están distribuidas en la superficie de toda la huerta, principal_ mente el café, cuya floración^y maduración del fruto necesita — sombra. La tercera capa la forman naranjos, guayabas, limoneros, árboles de guaje, ciruelos, que están en la periferia de la huei: ta o entre los cafetos. La cuarta capa son los árboles como el -r aguacate, nogal, fresno y cuajinicuil.

Este tipo de huerta está en el fundo legal, se extienden- de norte a sur por los tres barrios y de este o oeste, o son de- la barranca del río Amatzinac a la carretera (ver m a p a ) ; hacia - la barranca se observa que los.árboles están distribuidos en te ­ rrazas .

El tamaño de la huerta es variable, las hay en mayor c a n ­ tidad de tres a siete tareas, aunque algunas son de veinte (dos- H a s .); una de las familias del pueblo ha logrado acaparar actual^ mente hasta ocho huertas.

Este tipo de huertas se autofertilizan, pues los árboles- constantemente cambian de hojas. Con el riego que se le da a las huertas las hojas entran en descomposición. La materia orgánica vegetal en descomposición es rescatada e incorporada al proceso- de transformación por cada uno de los vegetales que integran la- huerta. El campesino no se preocupa por fertilizar la huerta, — aunque en ella tira varié>s desperdicios de la casa y además en - su superficie se pasean las aves de corral que en parte ayudan a la fertilización.

Las. huertas son antiguas. Su existencia soló ha s i d o --- posible por el sistema de regadío.

En las calles del pueblo y junto a la casa, se observan - apantles que conducen el agua a las huertas, derivándola de ca_ nales de abastecimiento general. Zacualpan es un laberinto de — apantles.

La huerta se riega por medio de inundación. Para retener el agua, junto a los árboles o en pequeñas superficies junto a- las matas de café la represan con piedras.

El riego llega a cada huerta en tiempo de secas regular­ mente cada treinta días, a veces cada veinticinco días. Existe- una persona que se encarga-de llevar el orden de la distribu- - ción y turno del riego, a la que nombran celador. Para atender­ la districución del agua en el interior de una huerta, una per­ sona es suficiente y con frecuencia lo hacen adolescentes o m u ­ jeres.

Las huertas se limpian de las hierbas o jegüites tres ve ces al año, aunque varios campesinos únicamente las limpian dos veces. Una limpia es en los meses de enero y febrero. La segun­ da limpia en los meses de julio y agosto, porque con la lluvia- se acelera el crecimiento de jegüites. La tercera limpia es e n ­ octubre o noviembre. "Es cuando'ya ha salido el temporal". Esta última limpia es necesaria para facilitar la recolección de la- nuez.

De tino a tres hombres se llegan a juntar para limpiar una huerta, pero siempre está la opción de realizarla en jornadas - continuas o periódicas, pues siempre tienen prioridad los traba_ jos de los cultivos ya que su retraso pone en peligro la produc^ tividad total, y para la huerta no es así, ella está al margen- de estos riesgos.

Las piedras en Zacualpan son tan comunes como las huer— tas. Con las piedras se construyen casas, apantles y tecorrales.

Los tecorrales cumplen por lo menos dos funciones. Una - de tipo ecológico: el tecorral como base para retener el suelo- vegetal, restos de materia orgánica que a través del tiempo se- acumula. Otra función es que sirven para delimitar la propiedad.

El café se cosecha de diciembre a enero, aunque los c or­ tes más aislados se pueden hacer hasta marzo. El café que se - cosecha, una parte es para el autoconsumo y otra para el m erca­ do. El café lo cortan indistintamente hombres, mujeres o niños: siempre es trabajo familiar, salvo algunas excepciones.

El árbol de aguacate produce dos veces al año. El aguaca te de la primera temporada se llama cuarezmeño, porque se da en la cuaresma, de los meses marzo y abril. La segunda temporada - de producción es en los meses de septiembre a noviembre y se le nombra aguacate dé temporal. Las plagas han ocasionado que des-

de 1960 a la fecha, la producción de aguacate haya bajado c onsi­ derablemente. Se dice que en el año de 1928 cada ocho días de re­ úna huerta sacaban de siete mil a ocho mil aguacates.

Ahora los árboles de aguacate de Zacualpan están enfermos el fruto se pudre y cae durante el período de maduración, sólo - algunos frutos logran quedarse en el árbol.

La nuez es otro de los productos importantes de la huerta. Desde el mes de julio comienza a caer de los nogales la nuez sa­ na y de maduración temprana. Hombres y mujeres por las mañanas - van a las huertas para recogerlas.

En los meses de agosto y semptiembre toda la nuez que e s ­ tá en el árbol llega a su punto de maduración y se tira de los - árboles.

Para cortar la nuez los árboles se apalean. A s í no única­ mente se obliga a que la nuez se desprenda, sino que también las hojas y toda clase de planta parásita. El apaleador se sube a un árbol a las ocho de la mañana y continúa hasta la una de la tar­ de. En este tiempo puede abarcar uno o dos árboles, según sea el tamaño. Por apalear un nogal chico, el apaleador puede cobrar de $25.00 a $30.00, pero si es grande, cobrará de $50.00 a $60.00;- pero generalmente el apaleador es miembro de la familia.

Para apalear un nogal, la persona encargada sube al árbol y lleva en la mano una garrocha d e d o s a cuatro metros de longi— - tud. Con la garrocha se comienza a pegar sobre las ramas, se ti­ ra parejo follaje y nuez. Un apaleador después de comer suspende su trabajo, si continúa puede ser peligroso para su salud.

Desde el año de 1960 hasta la fecha, las plagas h an avan­ zado en forma considerable, la producción ha bajado a menos de - veinte kilos de nuez 'por árbol, mientras que antes por árbol se- obtenían de 60 a 150 kilos.

La plaga se manifiesta en muchos frutos desde su periódo- de formación, para entonces varios ya tienen el gusano adentro;- el fruto se cae tierno. Otras"nueces alcanzan una maduración apa rente pues al abrirlas están vanas o tienen el gusano adentro. - Por esto es que los compradores manifiestan desconfianza a la — nuez de Zacualpan.

La nuez se vende a comerciantes locales que se encargan - de acaparar la producción de varias huertas.

Las guayabas en junio, julio y agosto. Casi en todo el año hay - algo qué cortar de la huerta: granado, chayotes, plátanos, naran jas, limones, etc.

Estas huertas tradicionales ya están formadas. Los campe­ sinos agregan plantas o árboles. Desde hace varias décadas por - lo menos de 1930 a la fecha no se ha utilizado terreno para una- nueva huerta de este tipo. Las actividades asociadas a estas - - huertas son más bien de mantenimiento y de corte.