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Gestión de la terminología para proyectos de traducción

In document Traduccion y Tecnologias - Desconocido (página 76-80)

Capítulo V. La terminología

4. Gestión de la terminología para proyectos de traducción

4.2. Recopilación de terminología durante el proceso de traducción 5. Extracción automática de terminología

5.1. Técnicas estadísticas 5.1. Técnicas lingüísticas

6. Búsqueda automática de equivalentes de traducción en corpus paralelos 7. Programas de gestión de la terminología

8. Recursos terminológicos en Internet

9. Intercambio de bases de datos terminológicas: el formato TMX

1. Terminología y traducción

Sin querer profundizar mucho en la teoría de la terminología, cosa que podría provocar largas discusiones, sí que queremos presentar los principios teóricos básicos relacionados con esta disciplina que son especialmente interesantes para los traductores. Nos interesa sobre todo comprender el concepto de término.

Un término es una unidad constituida por un concepto y su denominación. Si queremos profundizar en esta definición será necesario definir también qué es un concepto y qué entendemos por denominación.

Un concepto es una unidad del pensamiento que comprende las caracterís- ticas comunes asignadas a los objetos y que sirven para reconocer objetos, comunicarse sobre ellos y ordenarlos mentalmente. Los conceptos no están vinculados a determinadas lenguas, aunque reciben la influencia del trasfondo social y cultural de cada momento.

Una denominación es la designación, formada por un mínimo de una pala- bra, de un concepto en el lenguaje especializado.

Si queremos hacer una recopilación monolingüe de términos de una deter- minada especialidad, será necesario incluir tanto el concepto como la denomi- nación. Recoger la denominación no es complicado, ya que simplemente se debe escribir la palabra o palabras que forman la denominación. Pero, ¿cómo se puede recoger el concepto? Esto normalmente se hace con ayuda de defini- ciones, fotografías o esquemas.

Ahora bien, si estamos en el ámbito de la traducción, querremos disponer de recopilaciones de términos bilingües o multilingües. En este caso, trata- remos de tener la denominación del término en más de una lengua, y la representación del concepto en muchos casos no será tan importante (aun- que toda información adicional puede ser de mucha ayuda en el proceso de traducción).

Así pues, en el ámbito de la traducción, la información imprescindible de un término es el término original y el equivalente de traducción en otra lengua. Como ya hemos comentado, los dos elementos de un término son el concep- to (que es independiente de la lengua) y la denominación (que es dependiente de la lengua). Un glosario terminológico orientado a la traducción debe conte- ner, como mínimo, la denominación del término en más de una lengua.

Es muy importante conocer también el área de especialidad. Esta información puede no estar incluida en las bases de datos terminológicas que contienen tér- minos de una única especialidad. En este caso, la especialidad se puede expre- sar en el mismo nombre de la base de datos. Ahora bien, si una base de datos terminológica contiene términos de más de una especialidad, habrá que incluir un campo de especialidad en cada una de las entradas terminológicas.

Para destacar la importancia que tiene conocer el área de especialidad, pone- mos el ejemplo del término coll en catalán, que puede aparecer asociado a diversas especialidades. Observad en la siguiente tabla cómo varían los equiva- lentes de traducción según la especialidad (fuente Termcat ).

2. Glosarios y bases de datos terminológicas

Los traductores no están únicamente interesados en los términos estricta- mente hablando. A menudo el traductor tiene que seguir unos estándares de denominación de los productos de su cliente, de los departamentos de su

empresa, de sus cargos, etc. Aunque no son términos en el sentido estrictamen- te teórico, el traductor aborda su traducción como si fuesen términos de un texto médico o farmacéutico.

Denominaremos glosario temático al conjunto de términos propios de una especialidad aprobados por terminólogos y de uso común entre especialistas. Por su parte, denominaremos glosario corporativo al conjunto de términos de uso común en una empresa, institución, etc. Cuando estos glosarios temáticos y corporativos contienen el equivalente de un término en otra lengua, diremos que son glosarios temáticos bilingües y glosarios corporativos bilingües, respectiva- mente. Si contienen los equivalentes del término en diferentes lenguas, son multilingües.

Una base de datos terminológica (BDT) es un glosario que tiene un formato elec- trónico. Las bases de datos terminológicas pueden ser bilingües o multilingües.

La importancia de una buena gestión de la terminología en la tarea de la tra- ducción se puede concretar en dos aspectos fundamentales:

• Mejora la eficiencia del traductor (ahorra tiempo de preparación y evita la pérdida de tiempo en consultas).

• Asegura la coherencia terminológica entre diferentes trabajos de un mismo cliente, especialmente cuando en la realización de un proyecto interviene un equipo de traductores.

3. Organización y clasificación de las bases de datos terminológicas

En este punto podemos repetir lo que ya dijimos en el tema anterior respec- to a la organización, el mantenimiento y la clasificación de las memorias de traducción. Resumiendo, podemos trabajar con bases de datos muy grandes donde el tema, cliente y otras características se especifiquen en cada entrada, o bien trabajar con diversas bases de datos terminológicas más pequeñas. Sea como sea, si guardamos los datos adecuados de cada término, siempre podre- mos dividir bases grandes en varias más pequeñas o agrupar varias pequeñas para crear una más grande.

Una buena práctica consiste en trabajar con diversas bases de datos y clasi- ficarlas (es decir, dar un nombre al fichero) según:

• El tema de especialidad

• Las lenguas implicadas (algunas bases de datos terminológicas son multi- lingües, entonces habrá que indicar todas las lenguas implicadas)

• El cliente (nombre o código)

Por ejemplo, podemos dar el nombre FA-1023-eng-spa en que FA corresponde a una especialidad y 1023 es el código de cliente. Este tipo de nombre permitirá una búsqueda rápida de la base de datos terminológica, la creación de lexicones a par- tir de más de una base de datos y la agrupación de diversas en una más grande.

4. Gestión de la terminología para proyectos de traducción

Existen diversas maneras de gestionar la terminología durante la prepara- ción o la ejecución de un proyecto de traducción. La estrategia que se escoja dependerá del tipo de proyecto y de los recursos terminológicos disponibles. Las tres estrategias que presentaremos se pueden combinar perfectamente. En este apartado presentamos dos de las estrategias, y la tercera, la extracción auto- mática de terminología, la presentaremos en el apartado siguiente.

4.1. Creación del glosario de un proyecto

Si disponemos de una o más bases de datos terminológicas aplicables a un proyecto, podemos crear un glosario o lexicón. La operación de creación del glosario terminológico de un proyecto consiste en seleccionar de una o más bases de datos terminológicas las entradas que se encuentran en el proyecto. Este proceso es automático y es interesante por tres aspectos:

• De esta manera evitamos trabajar con bases de datos terminológicas dema- siado grandes.

• Si enviamos el proyecto con el correspondiente glosario a un colaborador, el fichero pesa menos, y también evitamos que tenga una de nuestras bases de datos terminológicas entera.

• Si vamos añadiendo nuevas entradas al glosario a medida que vamos tra- duciendo, evitamos introducirlas en la base de datos terminológica gene- ral antes de que los términos se validen. Una vez validados los nuevos tér- minos, se podrán introducir en la base de datos terminológica del cliente y la especialidad.

4.2. Recopilación de terminología durante el proceso de traducción

Es una buena costumbre ir ampliando el glosario terminológico con los nue- vos términos que aparecen a medida que se va traduciendo. Esta práctica com- porta numerosas ventajas, entre las cuales se pueden destacar las siguientes:

• Evitaremos tener que repetir consultas en diccionarios u otras fuentes si vuelve a aparecer un término ya consultado.

• Ampliaremos la base de datos terminológica y aumentaremos la producti- vidad tanto durante la ejecución del proyecto en curso como durante la ejecución de proyectos futuros.

Si un proyecto se divide entre más de un traductor, la información introdu- cida en los glosarios de los diferentes traductores tendrá que ser validada y habrá que comprobar que diferentes traductores no hayan introducido térmi- nos originales con diferentes equivalentes de traducción.

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