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DESARROLLO

La gestión por resultados es el cuarto de los ejes pro- gramáticos de la Agenda de París y su objetivo es impulsar una administración de recursos y una mejora de la toma de decisiones con orientación a resultados. Ello implica, por un lado, la definición de resultados esperados claros y por otro el establecimiento de sistemas de seguimiento fiables que faciliten la información necesaria para poder tomar decisiones y reorientar las políticas. Asimismo, la DP tiene en cuenta para valorar el avance en este objetivo tres indi- cadores: la calidad de la información generada, el acceso de los diferentes actores a dicha información y la amplitud con que dicha información es utilizada dentro del sistema nacional de seguimiento y evaluación.

Como ya hemos comentado, los gobiernos nacionales deben apropiarse del principio de gestión por resultados y ello requiere no sólo un compromiso político sino también el fortalecimiento de los recursos humanos y de los siste- mas nacionales. Etiopía necesita mejorar notablemente su sistema de información. Si bien están ya en marcha algunas medidas que van a ayudar a hacerlo, como por ejemplo el establecimiento de un marco de seguimiento y evaluación de la Estrategia Nacional de Reducción de la Pobreza o las mejoras en el sistema nacional de estadística, los retos para avanzar en esta cuestión son todavía importantes. La gestión por resultados es un proceso complejo y a largo

plazo que precisa de personal técnico bien formado y de un buen sistema estadístico para la recogida y sistematización de la información, dos problemas crónicos en Etiopía.

RENDICIÓN MUTUA

DE CUENTAS

La Declaración de París hace un llamamiento a donantes y gobiernos receptores para valorar de forma conjunta los respectivos progresos en la implementación de los compro- misos sobre eficacia de la ayuda y para establecer, a nivel nacional, mecanismos de evaluación de los compromisos alcanzados. Asimismo, establece que la rendición de cuen- tas debe hacerse no sólo entre el gobierno y los donantes sino también de éstos hacia sus respectivas sociedades. Por otro lado, tal como se manifestó en Accra, el principio asumido en París es demasiado simplista y no incorpora una dimensión internacional de la rendición de cuentas que más allá de los sistemas de cada país, requeriría también crear mecanismos globales apropiados o utilizar algunos de los ya existentes, como los relacionados con los dere- chos humanos.

En 2006, el gobierno etíope y los donantes prepararon el borrador de una Declaración conjunta sobre armonización, alineamiento y efectividad de la ayuda en la que se reco- gieron como compromisos en el marco de la rendición de cuentas las siguientes iniciativas:

− Informar sobre los progresos en la consecución de los indicadores de la DP dentro de la Revi sión Anual Conjunta que reúne a donantes y go bierno para evaluar la PASDEP.

− Realizar una evaluación independiente del gra do de cumplimiento de la DP por parte de do nantes y gobierno.

− Realizar consultas participativas con las ONG y los actores no estatales en el marco de la imple mentación y evaluación de la PASDEP.

Puesto que esta declaración no llegó a firmarse, por el momento, el Foro de Alto Nivel y las evaluaciones conjun- tas son los espacios establecidos para valorar los progre- sos alcanzados y los retos pendientes por ambas partes. Las evaluaciones conjuntas, como la evaluación del PDSS II, han demostrado ser un buen mecanismo para la rendi- ción de cuentas entre Gobierno y donantes aunque no tan- to con respecto a la sociedad civil, por lo que sigue siendo necesario que tanto el Gobierno como los donantes esta- blezcan mecanismos concretos de rendición de cuentas al que tengan acceso tanto la sociedad civil como la pobla- ción de sus respectivos países.

La imposibilidad de hacer seguimiento a la ayuda diri- gida a los gobiernos, a través de apoyo presupuestario u otros instrumentos, es otra de las preocupaciones que ha manifestado reiteradamente la sociedad civil del sur y del norte por lo que la articulación de mecanismos políticos fuertes para favorecer una correcta rendición de cuentas es un asunto vital. Aumentar el flujo de la ayuda presupuesta- ria a los países en desarrollo sin crear formas que mejoren la integridad, transparencia y rendición de cuentas puede ser un refuerzo para sistemas disfuncionales y aumentar la brecha entre el Estado y la sociedad. Los países socios se pueden volver cada vez más responsables ante los donan- tes y menos para con sus ciudadanos/as. 40

En cuanto a la rendición de cuentas en nuestro país, más allá de lo que establece el Plan Director 2009-2012, no hay constancia de que este tipo de mecanismos exista en estos momentos en la cooperación española por lo que resul- ta bastante complicado conocer los pasos que se están dando desde la cooperación española para implementar la agenda de eficacia de la ayuda y bajo qué parámetros. En el caso del sector salud, la MASCE podría ser un espacio que favoreciera la realización de esa devolución a los dis- tintos actores de la cooperación en este ámbito.

INFORME ETIOPÍA, NÍGER Y SENEGAL 55 EL CASO DE ETIOPÍA