• No se han encontrado resultados

GOCHU ASTURCELTA

Como su propio nombre indica, se trata de la raza porcina autóctona del Principado de Asturias, estando encuadrada filogenéticamente, ade- más, con una población adscrita al antiguo Tronco Celta. Aunque la raza se dio por extinta hace unas cuantas décadas, un grupo de ganaderos entusiastas comenzó la labor de búsqueda, identificación y recupera- ción de la raza hace más de 20 años, recorriendo sistemáticamente ca- seríos por toda la geografía asturiana.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye a la raza porcina Gochu Asturcelta en el Grupo de Razas Au- tóctonas en Peligro de Extinción.

CARACTERES GENERALES

Se trata de animales de perfil subcóncavo, cabeza grande, ancha y alargada. Orejas largas, caídas y dirigidas hacia delante. Jeta ancha. Cuello estrecho y largo. Tronco largo, costillar aplanado, con línea dorso-lumbar algo arqueada y estrecha. Grupa caída. Vientre recogido. Musculatura de tipo rústico. Piel gruesa con abun- dantes cerdas, largas y fuertes. Extremidades largas y huesudas. Rabo muy largo, sin enroscar y con cerdas en el extremo. El color de estos animales es prietu (negro), blanco y pezu o brazalbo (con manchas), nunca rojo. En cuanto a alzada, alcanza los 100 cm. El peso de los animales adultos oscila entre 180 y 230 Kg. en las hembras y entre 230 y 280 Kg. en los machos.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

En su día, la raza se distribuía por toda la geografía asturiana. Después de haber atravesado un periodo verdaderamente crítico, la raza va recu- perando de nuevo terreno y actualmente está presente en 60 de los 78 municipios que componen el Principado de Asturias.

CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS Y SISTEMAS DE EXPLOTACIÓN

La principal aptitud de la raza es la producción de carne en sistemas de explotación extensivos, donde, generalmente, los animales en fase de cebo se finalizan aprovechando los recursos naturales de su entorno, lo cual confiere a su carne una elevada calidad.

Gracias a su gran rusticidad y adaptación al medio en el que habita, la raza se cría al aire libre, correspon- diéndose con sistemas de explotación de bajo coste, al tratar de optimizar el aprovechamiento de los re- cursos naturales del medio mediante pastoreo, además de la complementación con ración suplementaria a base de cereales y leguminosas, normalmente, en forma de torta o harina. La mejor finalización del cebo se consigue con el aprovechamiento de bellotas, castañas y otros productos del monte, responsables de gran parte de la consecución de la calidad de la carne que estos animales atesoran.

Los productos obtenidos tras la matanza del Gochu Arturcelta se destinan a la conservación por humo (ahu- mados) o por salazón (salmuera). Entre los ahumados están los embuchados: Chorizos, Chorizos Sabadie- gos, Llonganiza, Morcielles, Andolla, el Choscu o Xuan, el Butiellu o Xuanicu, el Xuanón, la Costiella, el Raba- dal. De los obtenidos en salmuera: el Tocín, los Xamones, los Llacones, Calamocha.

IBÉRICA (variedad Torbiscal)

La raza toma su nombre del lugar donde se ha desarrollado durante si- glos, la Península Ibérica. El cerdo Ibérico es el más claro representante del porcino extensivo en España, soporte tradicional de unos de los eco- sistemas más nuestros e importantes del bosque mediterráneo, la dehesa.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye a la Variedad Torbiscal de Cerdo Ibérico en el Grupo de Ra- zas Autóctonas en Peligro de Extinción.

CARACTERES GENERALES

La variedad Torbiscal procede del cruzamiento de otras cuatro estirpes (Ervideira y Caldeira, portuguesas, y Campanario y Puebla, extremeñas), que en 1944 formaron la piara fundacional de El Dehesón del Encinar (Torralba de Oropesa, Toledo). Son animales de mayor alzada, muy resistentes y con mayor prolificidad de- bido al vigor híbrido resultante de su origen. Esta variedad tiene cerdas abundantes, de coloración variable entre el rubio oscuro al retinto encendido. La tonalidad de la piel también puede ser desde clara a oscura, y sus pezuñas a veces no presentan una coloración uniforme oscura, mostrando áreas despigmentadas. De cabeza característica en la que destaca la longitud de las orejas y el hocico. Presenta línea dorsolumbar co- rregida, con mayor longitud y rectitud. Sus extremidades no presentan finura de caña.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

La variedad Torbiscal se encuentra representada en apenas unas dece- nas de explotaciones de las CCAA de Extremadura, Andalucía, Castilla- La Mancha y Castilla y León. Es preciso destacar la continuidad de la pia- ra original, de carácter público, de El Dehesón del Encinar.

CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS Y SISTEMAS DE EXPLOTACIÓN

El cerdo Ibérico, como agrupación racial, ha estado desde sus orígenes ligado a los sistemas productivos en régimen extensivo y más concreta- mente al aprovechamiento excepcional de los recursos naturales de la dehesa arbolada. La unión de esta raza autóctona milenaria y la dehesa,

conforman un binomio que debería merecer la consideración de Patrimonio de la Humanidad.

Los porcinos Ibéricos son animales adipogénicos, es decir, con tendencia al almacenamiento de grandes de- pósitos de lípidos, los cuales, se infiltran en las masas musculares, dando lugar a esa característica infiltra- ción grasa, no necesariamente apreciable a simple vista, que proporciona a su carne una incomparable un- tuosidad, textura y aroma. Más bien anabólicos, son de desarrollo tardío, con índices de conversión mayores que los de las razas blancas. Además presentan gran rusticidad y capacidad de adaptación a las duras con- diciones ambientales de su área tradicional de cría.

Entre los productos de calidad que tienen como origen el Cerdo Ibérico destacan por encima de todo las piezas nobles curadas: Jamón, Paleta y Lomo, siendo también muy apreciados para su consumo en fresco por su jugosidad la Cabezada del Lomo, el Solomillo y la Presa Entraña, además de otras piezas menores de nombres tan sugerentes como el Secreto, la Pluma, la Castañuela, el Lagarto o la Sorpresa.

EN PELIGR

O DE EX

TINCIÓN

IBÉRICA (variedad Lampiño)

La raza toma su nombre del lugar donde se ha desarrollado durante siglos, la Península Ibérica. El cerdo Ibérico es el más claro represen- tante del porcino extensivo en España, soporte tradicional de unos de los ecosistemas más nuestros e importantes del bosque medite- rráneo, la dehesa.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye a la Variedad Lampiño del Cerdo Ibérico en el Grupo de Ra- zas Autóctonas en Peligro de Extinción.

CARACTERES GENERALES

La variedad Lampiño muestra menor precocidad y desarrollo corporal que el resto de variedades, manifes- tando asimismo mayor tendencia al engrasamiento. Se caracteriza por la ausencia de pelo, o, en su caso, un pelo escaso y fino, dejando numerosos pliegues cutáneos, sobre todo en la región frontal. La piel es delga- da y el color de su capa presenta diferentes tonalidades, desde un negro intenso hasta una tonalidad más clara similar a la pizarra. De cabeza bien proporcionada, con frente pequeña, orejas amplias y caídas, hocico marcadamente alargado, en ocasiones con presencia de mancha blanca en el rodete de la jeta. Presentan prominencia en el morrillo. Las extremidades son más cortas, con variación desde muy finas a más gruesas.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

La variedad Lampiño se localiza, de manera puntual, en casi todas las provincias tradicionales de cría del Ibérico: Salamanca, Cáceres, Bada- joz, Huelva, Sevilla, Córdoba...

CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS Y SISTEMAS DE EXPLOTACIÓN

El cerdo Ibérico, como agrupación racial, ha estado desde sus orígenes ligado a los sistemas productivos en régimen extensivo y más concreta- mente al aprovechamiento excepcional de los recursos naturales de la dehesa arbolada. La unión de esta raza autóctona milenaria y la dehesa, conforman un binomio que debería merecer la consideración de Patri- monio de la Humanidad.

Los porcinos Ibéricos son animales adipogénicos, es decir, con tendencia al almacenamiento de grandes de- pósitos de lípidos, los cuales se infiltran en las masas musculares, dando lugar a esa característica infiltración grasa, no necesariamente apreciable a simple vista, que proporciona a su carne una incomparable untuosi- dad, textura y aroma. Más bien anabólicos, son de desarrollo tardío, con índices de conversión mayores que los de las razas blancas. Además presentan gran rusticidad y capacidad de adaptación a las duras condicio- nes ambientales de su área tradicional de cría.

Entre los productos de calidad que tienen como origen el Cerdo Ibérico destacan por encima de todo las piezas nobles curadas: Jamón, Paleta y Lomo, siendo también muy apreciados para su consumo en fresco por su jugosidad la Cabezada del Lomo, el Solomillo y la Presa Entraña, además de otras piezas menores de nombres tan sugerentes como el Secreto, la Pluma, la Castañuela, el Lagarto o la Sorpresa.

IBÉRICA

(variedad Manchado de Jabugo)

La raza toma su nombre del lugar donde se ha desarrollado durante si- glos, la Península Ibérica. El cerdo Ibérico es el más claro representan- te del porcino extensivo en España, soporte tradicional de unos de los ecosistemas más nuestros e importantes del bosque mediterráneo, la dehesa.

El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye a la Variedad Manchado de Jabugo de Cerdo Ibérico en el Grupo de Razas Autóctonas en Peligro de Extinción.

CARACTERES GENERALES

La variedad Manchado de Jabugo surgió aproximadamente en la segunda mitad del siglo XIX, en la provin- cia de Huelva, a partir de diversos cruzamientos entre variedades negras y coloradas de la raza Ibérica, con la participación también de otras poblaciones foráneas. De índice cefálico mesocéfalo, es decir, de longitud y anchura de cabeza muy similares entre sí, a diferencia del resto de variedades de la raza, que presentan tendencia a la dolicocefalía. De capa siempre rubia con presencia de manchas negras y rojas, dispuestas de forma irregular. Pezuñas generalmente de color claro. El pelo es siempre muy abundante.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

El Manchado de Jabugo se encuentra exclusivamente en determina- das explotaciones de la provincia de Huelva, siendo sus principales pia- ras las que mantiene la Diputación Provincial en las localidades de Ga- laroza y El Almendro.

CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS Y SISTEMAS DE EXPLOTACIÓN

El cerdo Ibérico, como agrupación racial, ha estado desde sus orígenes ligado a los sistemas productivos en régimen extensivo y más concreta- mente al aprovechamiento excepcional de los recursos naturales de la dehesa arbolada. La unión de esta raza autóctona milenaria y la dehesa

conforman un binomio que debería merecer la consideración de Patrimonio de la Humanidad.

Los porcinos Ibéricos son animales adipogénicos, es decir, con tendencia al almacenamiento de grandes de- pósitos de lípidos, los cuales se infiltran en las masas musculares, dando lugar a esa característica infiltración grasa, no necesariamente apreciable a simple vista, que proporciona a su carne una incomparable untuosi- dad, textura y aroma. Más bien anabólicos, son de desarrollo tardío, con índices de conversión mayores que los de las razas blancas. Además presentan gran rusticidad y capacidad de adaptación a las duras condicio- nes ambientales de su área tradicional de cría.

Entre los productos de calidad que tienen como origen el Cerdo Ibérico destacan por encima de todo las piezas nobles curadas: Jamón, Paleta y Lomo, siendo también muy apreciados para su consumo en fresco por su jugosidad la Cabezada del Lomo, el Solomillo y la Presa Entraña, además de otras piezas menores de nombres tan sugerentes como el Secreto, la Pluma, la Castañuela, el Lagarto o la Sorpresa.

EN PELIGR

O DE EX

TINCIÓN