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entrevistas diagnósticas realizadas, de las acciones desarrolladas por la escuela, ya sean concebidas metodológicamente en los planes de estudio y programas docentes de las asignaturas, o de manera extracurricular.

Ambos sexos coinciden al marcar aproximadamente en un 45 % a la escuela como factor clave en su preparación profesional, lo que no se comporta de manera similar al analizar la variable grado, ya que mientras el 69.1 % de los encuestados de décimo grado manifiestan sentir gran influencia de la institución, solo un 22.4 % de los estudiantes de grado doce realiza igual valoración, resultado que debe ser tenido en cuenta en el diseño del sistema de actividades, involucrando a este último grado en acciones que aumenten su motivación por el proceso que desarrolla la institución.

En cuanto a la influencia que pueden tener de los medios de comunicación en el proceso de orientación profesional-vocacional, casi las tres cuartas partes de los encuestados (71.3 %) reconocen utilizar poco, relativamente poco o nada a los mismos como vías de acceso al conocimiento sobre las opciones que se brindan para la continuidad de estudios, por lo que resulta necesario planificar actividades que orienten y motiven a los jóvenes en este sentido. Estas acciones, aunque deben involucrar a ambos sexos, se deberían intensificar con los varones, ya que mientras el 31.5 % de las mujeres reconoce recibir mucha influencia de los medios de comunicación, los hombres solo lo hacen en un 24.1 %.

La comunidad, como agente socializador, parece estar ejerciendo una baja influencia en la formación profesional de los estudiantes, ya que un 84.2 % de los encuestados expresa que esta ejerce poca, relativamente poca o ninguna influencia en su desarrollo personal, mostrándose esta opinión de forma parecida en los dos sexos (un 83.2 % de las féminas no sienten esta influencia, al igual que un 85.7 % de los varones).

Al realizar este análisis por grados, onceno sobresale como el que menos influencia parece recibir de la comunidad, ya que un 69,1 % de sus estudiantes plantean sentirse poco o nada influidos por la misma, mientras el 44,5 % de grado décimo y el 59,2 % de grado doce tienen igual apreciación negativa.

Otros importantes agentes que parecen estar ejerciendo su papel motivador en el proceso de orientación profesional-vocacional en este preuniversitario son los especialistas que asisten al centro con este propósito, ya que un 49.7 % de los estudiantes reconocen sentirse influenciados en gran medida por el aporte de estos, aunque el hecho de que el 50.4 %

restante perciba que esta valiosa fuente de formación está ejerciendo poca, relativamente poca o ninguna influencia en ellos, parece indicar que las acciones que involucran a profesionales graduados como orientadores no son suficientes, por lo que debieran ser planificadas y realizadas con mayor sistematicidad y encaminadas a profundizar en las particularidades de las carreras y opciones que se ofertan en el territorio, las posibilidades reales de empleo y el contenido de trabajo que las caracteriza.

Es probable que las estudiantes estén mostrando mayor interés en los encuentros con profesionales graduados que los varones, ya que ellas en un 55.4% manifiestan que reciben mucha influencia de los mismos, por encima del 40.2% de los hombres que valoran lo mismo.

Igualmente se observa en grado décimo una apreciación algo superior en este aspecto, donde un 57.3 % reconoce la influencia de la labor de los especialistas convocados por la escuela, mientras los otros grados igualmente lo hacen, pero en menor medida (42.7 % en onceno y 48.7 % en grado doce)

La labor de los profesores guías así como del resto de los profesores no parece estar ejerciendo toda la influencia necesaria en la preparación profesional-vocacional de los estudiantes de este preuniversitario, quienes coinciden al respecto en menos de un 30.0 %, incluso inferior al 45.3 % alcanzado por la influencia de la escuela, lo que puede estar en correspondencia con otros resultados de la encuesta (valoración del proceso y de las acciones que se realizan en el centro en función de la OPV de los estudiantes). Se aprecia una opinión bastante coincidente entre los dos sexos al valorar esta imprescindible

influencia del profesorado (tanto un 25.5 % de las féminas como un 23.2 % de los hombres lo hacen positivamente), pero no ocurre lo mismo al tratarse este criterio entre los distintos grados, ya que la respuesta varía notablemente entre los grados extremos, pues mientras en décimo el 52.7 % señala de manera favorable la influencia de los profesores guías y el 44 % la de otros profesores, esta opinión positiva baja en grado doce a 11.8 % respecto a los profesores guías y a 9.2 % en relación al resto del claustro.

En esta edad juvenil, las amistades ejercen gran influencia sobre los adolescentes, lo que parece estar manifestado de esa manera por un 47.3% de los encuestados que así lo sienten, y aunque el resultado no sea tan absoluto como pudiera esperarse, el papel que esta relación recíproca puede tener en la formación profesional de los estudiantes debiera aprovecharse,

organizando actividades a nivel grupal, y estimulando a los jóvenes que demuestren liderazgo en este rol orientador. Las mujeres parecen ser más propensas que los hombres a dejarse influenciar por las amistades, expresado en que el 51.6 % lo precisa así en la encuesta, por encima del 40.2% de los estudiantes masculinos que piensa igual.

Otros elementos importantes que se analizan en el diagnóstico están referidos al nivel de conocimiento que refieren los encuestados acerca de las carreras u opciones de continuidad de estudios por las que pueden optar, así como de las características personales, habilidades y preferencias individuales (autoconocimiento), que agrupamos para su mejor

entendimiento en la dimensión denominada cognoscitiva.

En relación a lo anterior, se refleja que el nivel de información sobre las carreras que se ofrece como parte del proceso de orientación profesional-vocacional en el preuniversitario, es adecuado, ya que un 89.2% de los estudiantes reconocen poseer en mucha o alguna medida conocimientos sobre las opciones de continuidad de estudio posibles a elegir.

Aunque en este aspecto la respuesta de los hombres (92.0 %) es ligeramente superior a las mujeres (87.5 %), no parece significativa la diferencia, lo que parece reflejar que tanto las chicas como los varones consideran estar medianamente preparados y que esta no es una carencia de un sexo en específico.

Sin embargo, no parecen corroborarse los resultados anteriores cuando se analizan las consideraciones ofrecidas por los encuestados justificando sus posibles elecciones de

64

16,2 % 73 %

9,1 %

1,7 %

Gráfico 5. Conocimiento de las carreras u