2.1. Metodología
Existe una vasta literatura que aborda la problemática de cuán disperso o cuán con-centrado está el paisaje económico de una determinada zona geográfica. Para nuestros fines es la Comunidad Autónoma Aragonesa el objeto de nuestro interés. Además de defi-nir el grado de concentración en un periodo t, la otra cuestión importante es la siguiente: ¿camina el paisaje económico hacia una mayor dispersión o hacia una mayor concentra-ción? La teoría nos dice que un espacio económico más libre de trabas al movimiento de factores y bienes facilita que los mecanismos de aglomeración se pongan en marcha y, por tanto, que la actividad económica resultante esté más concentrada. En todo caso se trata de una cuestión crucial que debe encontrar una adecuada respuesta empírica.
Para dar respuesta a los dos interrogantes planteados en el párrafo previo vamos a utilizar medidas estándares de concentración que describimos a continuación.
En primer lugar, el índice de Herfindahl-Hirschman del sector késimo, que se defi-ne de la siguiente madefi-nera:
(4) donde n es el número de comarcas y sies el tamaño relativo de cada una de ellas, esto es, el porcentaje en tanto por uno que la comarca iésima representa respecto del total del empleo en el sector objeto de estudio. Este índice está acotado entre 1/n y 1; el primer valor refleja una situación de concentración mínima, en la que todas las comarcas tienen la misma cuota (1/33 del empleo en el sector en cuestión), mientras que el segundo valor recoge el caso de concentración máxima, en el que toda la producción tiene lugar en una sola comarca.
En segundo lugar el índice de entropía de Theil del sector késimo, que viene dado por la siguiente expresión:
(5) Es inmediato comprobar que, así formulado, este índice toma un valor nulo para una situación de concentración máxima y se convierte en logn si la concentración es mínima. Para que haya una correlación directa entre grado de concentración y valor del índice, es decir, tal y como ocurre con el índice de Herfindahl-Hirschman, que un mayor valor corresponda a un mayor nivel de concentración, se suele utilizar la siguiente trans-formación, que es la que adoptamos en este trabajo:
(6) de manera que Tk está acotado entre cero y uno y es mayor cuanto mayor es la concentración.
Los dos índices anteriores, HH y T, ofrecen una información sumamente relevante pero presentan una limitación: no tienen para nada en cuenta el componente espacial, geográfico del área analizada. Para solventar esta carencia tomamos una idea propuesta en Midelfart-Knarvik et al. (2000). Imaginemos que una industria está muy concentrada en sólo dos comarcas. Los índices tradicionales no discriminan entre una situación en que estas comarcas estén muy separadas espacialmente (Sobrarbe y Albarracín) o contiguas (Sobrarbe y Ribagorza). Para captar estas diferencias proponen el siguiente índice de separación espacial de la industria késima:
(7) donde δijes la distancia entre las localizaciones i y j, es el porcentaje de la industria késima en la localización iésima. Este índice debe interpretarse como una media pondera-da por el volumen de empleo de topondera-das las distancias bilaterales entre localizaciones de un sector. Toma valor cero si toda la producción tiene lugar en una sola localización y es mayor cuanto más separada espacialmente está la producción.
2.2. Resultados para cuatro grandes sectores
El cuadro 10 muestra los índices de concentración y de separación espacial para 1991 y 2001.
cuadro 10
ÍNDICES DE CONCENTRACIÓN Y DE SEPARACIÓN ESPACIAL. 4 SECTORES
1991 2001 HH T SE HH T SE Primario 0,044 0,059 68,569 0,047 0,073 65,972 Industria 0,387 0,451 33,701 0,351 0,421 35,864 Construcción 0,216 0,292 47,727 0,221 0,297 47,982 Servicios 0,402 0,484 35,831 0,408 0,486 35,117
La ordenación de los sectores, de más a menos concentrado, es la misma para los dos periodos: Servicios, Industria, Construcción y Primario. Los dos últimos están presentes, de una forma más o menos intensa, en todas las comarcas, lo que explica su menor con-centración. Los Servicios, por el contrario, son el sector más concentrado y hacemos la pre-sunción, que luego confirmaremos, que son las capitales de provincia las principales respon-sables de este hecho. En cuanto al tránsito de 1991 a 2001, Primario, Construcción y Servicios prácticamente no cambian su nivel de concentración, mientras que Industria lo dis-minuye, definiendo así a principios del siglo veintiuno un paisaje industrial más equilibrado.
Comentario aparte merece el índice de separación espacial, porque complementa y matiza la información que se desprende de los índices de concentración. En realidad, ambos tipos de indicadores miden cosas distintas. Los primeros hablan de concentración o, en su caso, de dispersión, mientras el segundo muestra, como se deduce de su deno-minación, cuán separada o cercana en el espacio está la actividad, sea cual sea el nivel de concentración que posee. Así, de la información del cuadro 10 se desprende que la orde-nación atendiendo a los índices de concentración y al índice de separación espacial es prácticamente la opuesta en 1991 y exactamente la opuesta en 2001. En otras palabras, el sector Servicios es el más concentrado en unas pocas comarcas y esas comarcas están cercanas geográficamente. Por el contrario, el sector Primario está poco concentrado, pero allí donde existe más actividad ésta se halla lejana geográficamente.
2.3. Resultados para quince subsectores industriales
Esta sección repite lo llevado a cabo en el epígrafe 2.2. pero para los quince sub-sectores industriales con que contamos en este estudio. El cuadro 11 ofrece los índices de concentración y de separación espacial para 1991 y 2001.
De nuevo, podemos establecer una serie de conclusiones. Lo primero que se observa es que la ordenación de los sectores respecto a los dos índices de concentración empleados, el de Herfindahl-Hirschman y el de Theil, es prácticamente coincidente; resul-tado tranquilizador que otorga robustez a nuestras deducciones. En 1991 podemos clasi-ficar las industrias, atendiendo a su grado de concentración en tres grandes grupos, de acuerdo a la ordenación de los dos índices de concentración:
• Industrias con alto grado de concentración: Industria del papel y artes gráficas, Fabricación de material de transporte, Coquerías y refino de petróleo, Fabricación de productos metálicos, Fabricación de productos de caucho y plástico y Produc-ción de metales.
• Industrias con un grado de concentración medio: Fabricación de equipo y mate-rial eléctrico, Industria de la madera y el corcho, Fabricación de productos quí-micos e Industria textil, cuero y calzado.
• Industrias con bajo grado de concentración: Extracción de combustibles sólidos, petróleo y gas, Industria alimentaria, bebida y tabaco, Producción, transporte y
cuadro 11
ÍNDICES DE CONCENTRACIÓN Y DE SEPARACIÓN ESPACIAL. 15 SUBSECTORES INDUSTRIALES
1991 2001
HH T SE HH T SE
Industria del papel y artes gráficas 0.659 0.706 17.13 0.571 0.634 22.77 Fabricación de material de transporte 0.611 0.702 11.85 0.482 0.605 19.71 Coquerías y refino de petróleo 0.597 0.657 21.46 0.246 0.367 52.77 Fabricación de productos metálicos 0.591 0.648 21.53 0.513 0.578 24.79 Fabricación de productos de caucho y plástico 0.589 0.641 21.73 0.451 0.563 31.34 Producción de metales 0.545 0.636 26.51 0.373 0.511 38.07 Fabricación de equipo y material eléctrico 0.484 0.569 24.41 0.342 0.461 31.33
Industria de la madera y el corcho 0.356 0.459 47.41 0.382 0.467 41.88 Extracción de combustibles sólidos, petról. y gas 0.221 0.452 34.87 0.108 0.282 47.02 Fabricación de productos químicos 0.271 0.388 40.91 0.211 0.371 51.31 Industria textil, cuero y calzado 0.269 0.372 41.34 0.214 0.345 47.16 Industria alimentaria, bebida y tabaco 0.269 0.364 41.18 0.163 0.248 51.44 Producción, transporte y distribución de energía 0.243 0.338 45.51 0.185 0.291 49.93 Resto de industrias extractivas 0.229 0.322 45.01 0.071 0.166 59.94 Productos minerales no metálicos 0.224 0.321 45.36 0.172 0.281 46.31
distribución de energía, Resto de industrias extractivas y Productos minerales no metálicos.
En 2001 repetimos la clasificación, con el mismo número de industrias en cada saco, para evitar así cambios en la clasificación por el mero hecho de modificar el núme-ro de sectores que hay en cada grupo. Sólo hay dos modificaciones. Penúme-ro son relevantes porque se han producido en un periodo tan breve de tiempo como son diez años. Es otra manifestación más de que el paisaje económico es una realidad dinámica y cambiante en el tiempo. Estos cambios en concreto son: Coquerías y refino de petróleo pasa de perte-necer al grupo de alta concentración para entrar en el de concentración media, al tiempo que Industria de la madera y el corcho realiza el viaje contrario. Ambos sectores experi-mentan intensas alteraciones.
En general, de 1991 a 2001 ha disminuido el nivel de concentración en todos los subsectores, excepto en Industria de la madera y el corcho, que ha aumentado. Este es un resultado muy importante por cuanto pone de manifiesto que el tejido industrial de nues-tra Comunidad Autónoma ha experimentado un proceso generalizado de convergencia, dando lugar a una configuración espacial de equilibrio más igualitaria, con menos dife-rencias absolutas entre las comarcas.
Por último, hay que comentar lo relativo al índice de separación espacial. Tanto en 1991 como en 2001, una mera inspección del cuadro 11 muestra que existe una correla-ción negativa entre la concentracorrela-ción de un sector y su nivel de separacorrela-ción espacial. En otras palabras, los sectores más concentrados son los menos separados espacialmente y viceversa. Podemos cuantificar esta afirmación: el índice de correlación por rangos entra ambos rankings (concentración y separación espacial) es de –0.860 en 1991 y de –0.835 en 2001. Es una conclusión que ya se producía para un nivel de desagregación de cuatro sectores y no deja de ser algo muy interesante: las industrias más concentradas están más cercanas geográficamente que las menos concentradas. Este vínculo espacial entre mayor concentración y menor distancia entre las comarcas con mayor presencia del sector en cuestión enfatiza el papel de la distancia y la posible existencia de economías de aglome-ración y externalidades espaciales en nuestro ámbito geográfico. Dada su relevancia, vol-veremos sobre este tema, a saber, la geografía concreta en Aragón de los distintos sub-sectores industriales, en el apartado siguiente.