2. PLANTEAMIENTO METODOLÓGICO
3.1. LA GUERRA CIVIL, LA "RETIRADA" Y EL EXILIO A FRANCIA
La Guerra Civil española, que había comenzado en 1936, en la primavera de 1938 era claramente desfavorable a la República. Las tropas franquistas habían llegado al Mediterráneo, dividiendo la zona republicana en dos.
“…nadie podía discutir que desde el contraataque de Franco en el de enero [de 1938] en Teruel, la guerra era claramente desfavorable a los republicanos […]
el ejército popular, que debía ser su instrumento [para alcanzar la victoria que
Negrín había prometido] se había desangrado inútilmente en las batallas de
Teruel y Levante […]. La pérdida de las sucesivas batallas, el importante número de bajas y la caída de nuevos territorios en poder de Franco, habían contribuido
44 a quebrantar la moral de la retaguardia, que acusaba el cansancio de la guerra y el incremento de los bombardeos”31.
La República, sin embargo, logró reforzar y reorganizar su ejército. “A finales de la
primavera y principios de verano la República llamó a filas a los reservistas de las quintas de 1925-1929 y 1940-41, desde los dieciséis años –la quinta del biberón- hasta hombres maduros, ya padres de familia…”32. Se fundaron nuevas escuelas de
oficiales y la frontera francesa “estuvo abierta entre el 17 de marzo y el 13 de
junio…durante ese periodo cruzaron la frontera pirinaica unas 25.000 toneladas de material de guerra”33.
Así, con este ejército reforzado, en verano de 1938, diversas razones políticas y estratégicas promovieron en la República la idea de lanzar una ofensiva en el Ebro. Políticamente, se esperaba que esta acción diera un balón de oxígeno a la República, permitiendo prolongar la resistencia hasta el estallido de una guerra, que se creía inminente, entre las potencias fascistas y las democráticas. Militarmente, se quería conseguir que Cataluña lanzara todos sus recursos en la operación. Y, por último, se consideraba que serviría, también, para levantar la moral del pueblo. Esto era muy importante dado el derrotismo que imperaba en la retaguardia.
Se formó el ejército del Ebro, al mando de Teniente Coronel Juan Guilloto León,
Modesto que
"estaba integrado por el 5º (sic)34 Cuerpo de Ejército, a las órdenes de Lìster [teniente coronel], el 12º (sic) Cuerpo de Ejército dirigido por Etelvino Vega [teniente coronel], y el 15º (sic) Cuerpo de Ejército, mandado de Manuel Tagueña [teniente coronel]. El 18ª (sic) Cuerpo de Ejército, bajo el mando José del Barrio, formaba la reserva. Apoyaría esta fuerza de 80.000 hombres, 70 u 80 baterías de campaña y veintisiete armas antiaéreas [...] todos los comandantes en jefe propuestos para dirigir el Ejército de Ebro eran comunistas..."35 .
31 Cardona y Arostegui, 1997, 8 32 Beevor, 2005, 525
33 Villarroya, 1997, 68
34 La forma en que se identificaba a los ejércitos y cuerpos de ejército era con números romanos: V Cuerpo de Ejército.
45
Con este ejército, la República decidió lanzar la ofensiva en el verano de 1938. El plan del general Rojo, jefe del Estado Mayor, era aliviar la presión sobre el Ejército de Levante y si era posible volver a unir las dos zonas republicanas.
“Sin embargo existía una opinión bastante extendida, que no consideraba decisiva
la opción del Ebro, pues prefería llevar a cabo la gran ofensiva en Andalucía. El general Rojo mantenía la opinión contraria. Según él, la capacidad de la tropa de la región central estaba prácticamente agotada”36.
Todavía, a principios del verano de 1938, el Estado Mayor Central consideraba prioritaria la ofensiva en Extremadura y Andalucía, el llamado “Plan P”.
Realmente, la ofensiva del Ebro, militarmente, presentaba riesgos importantes: “el
probable desgaste de las mejores tropas con la consiguiente indefensión de Barcelona, y la discutible ejecución de una ofensiva a través de un río caudaloso sin contar con superioridad numérica”37.
A pesar de ello, para aliviar la angustiosa situación del Ejército de Levante, presionado por el ejército franquista, se decide lanzar la ofensiva38. La noche del 24 al 25 de julio de 1938, las fuerzas republicanas cruzan el Ebro. Comenzaba la batalla del Ebro, “la más larga y dura de toda la guerra”39.
“El plan de Rojo consistía en cruzar el Ebro por sorpresa, para lanzar un ataque –
el principal- por el centro del arco que describe el rio entre Fayón y Xerta, [con
ataques secundarios] para atraer [a ellos] las fuerzas franquistas…”40 El objetivo máximo que se proponía el general Rojo era enlazar con el ejército de Levante. La ofensiva tuvo éxito inicialmente; se construyeron puentes para material pesado y en la noche del 28 al 29 de julio, los aprovisionamientos, los blindados y la artillería, habían cruzado el Ebro. Los pontoneros realizaron un magnífico trabajo. Pero la aviación franquista hizo acto de presencia, demostrando su superioridad numérica. “A lo largo de la batalla, los constantes bombardeos de los puentes por parte de la
aviación nacional encontraran respuesta en la rápida y febril actividad de los
36 Cardona y Arostegui, 1997, 9 37 Cardona y Arostegui, 1997, 10
38 Según informe localizado en el Archivo Histórico del Partido Comunista en la Tesis de Federico Iglesias, (referencia, AHPCE Tesis.Sig.40.1 ), las fuerzas republicanas contaban con 220.000 hombres, 250 piezas de artillería, 40 tanques y 80 aviones de caza. Por el contrario, las fuerzas de Franco, incluidos alemanes e italianos, 340.000 hombres, 800 piezas de artillería, entre 200 y 300 tanques, de 500 a 600 aviones. 39 Gaspar, 2015, 84
46 ingenieros republicanos, que los reparan por la noche, cuando la aviación no vuela”41 Era un ciclo sin aparente solución. “Es sorprendente que una ofensiva bien
preparada, con tanta meticulosidad, ignorase el papel de la aviación”42. Estos ataques aéreos tuvieron funestas consecuencias para los republicanos. Retrasaron los avances de la ofensiva, permitiendo la llegada de tropas de refuerzo franquistas. “Por
primera vez las fuerzas aéreas tuvieron un papel absolutamente determinante en el trascurso de la batalla, e incluso pueden considerarse como decisivas en la resolución de ésta”43.
Un objetivo clave de la ofensiva republicana era Gandesa, por su importancia geoestratégica, ya que en ese punto confluían y se cruzaban un importante nudo de comunicaciones. Cuando los republicanos la atacaron el 1 de agosto, los franquistas habían tenido tiempo para situar en la zona abundantes fuerzas. La lucha fue encarnizada. Los ataques y contraataques se repitieron una y otra vez. Las bajas en ambos bandos fueron muy importantes. Pero Gandesa no cayó. El 2 de agosto el ataque republicano fue contenido. Las tropas republicanas recibieron órdenes de situarse a la defensiva conservando el terreno conquistado. Los soldados republicanos comenzaron a construir trincheras. El Ejército del Ebro se iba a encontrar con el problema de resistir con un río a la espalda.
A pesar de que la esperanza de unir las dos zonas republicanas se había esfumado, la resistencia se consideraba imprescindible para conseguir ganar tiempo, en espera de la “inminente” guerra europea entre los fascistas y las democracias, que favorecería a la democracia republicana.
Aunque Franco tenía la partida ganada optó por la lucha frontal. Podía haber retenido en una bolsa al ejército republicano del Ebro, y, sin ninguna oposición, lanzar el resto de sus tropas a la conquista de Barcelona, que hubiera supuesto la caída de Cataluña. Sin embargo, “empeñadas en «una ciega lucha de carneros», las fuerzas franquistas
tienen que lanzar hasta siete contraofensivas sobre las líneas republicanas”44. Entre los meses de julio a noviembre de 1938, se desarrolló una durísima guerra de desgaste. Se produjeron contraofensivas franquistas, tan relevantes y sangrientas como la del puente de Fayón; las de las sierras de Pandols, Lavall y Cavalls; la del monte Gaeta, etc. La resistencia republicana fue encomiable, pero la guerra de
41 Beevor, 2005, 530
42 Cardona y Arostegui, 1997, 24 43 Besoli, 2004, 33
47
desgaste había erosionado fuertemente las energías republicanas. La mayor capacidad de reposición del ejército franquista, tanto en hombres como en armas, la superioridad manifiesta del armamento, especialmente en aviación y artillería, dará el triunfo a Franco.
“En resumen, tenemos que el material bélico utilizado en la batalla del Ebro fue
claramente favorable a las armas franquistas, tanto en cantidad como en calidad. La Republica inició la batalla con desventaja de material, no pudo ya sustituir los medios materiales ni los humanos que perdió en la batalla más sangrienta de la guerra civil. Al finalizar la batalla del Ebro, el curso de la guerra civil estaba claramente decidido”45.
En la séptima y definitiva contraofensiva, que comenzó el 30 de octubre, serán conquistadas las cotas más altas de las Sierra de Cavalls y Pandols, y las tropas franquistas alcanzan el Ebro el 3 de noviembre. El frente republicano comenzó a desmoronarse. Ante el temor de verse totalmente cercados, lo que quedaba del Ejército republicano cruzará de nuevo el Ebro, pero en sentido contrario. El 16 de noviembre las tropas republicanas han retrocedido hasta sus posiciones iniciales. La ofensiva ha sido un fracaso que costará muy caro a la República.
“Entre las viñas, los olivos, los picos desnudos y las escarpaduras de la Terra
Alta, 250.000 hombres han luchado sin tregua matando y muriendo. Los nacionales han tenido 60.000 bajas, los republicanos quizá 75.000, de ellos 30.000 muertos, más todo el material que ya no podrán utilizar para defender Cataluña”46.
Al mismo tiempo que se desarrolla la batalla del Ebro se producen dos acontecimientos de importancia.
El primero, la retirada de las Brigadas Internacionales que tan heroicamente habían luchado con el ejército republicano. “El 21 de setiembre, el presidente del Gobierno
español, don Juan Negrín, sin esperar una medida similar de sus adversarios, asumió en Ginebra el compromiso de retirar todos los extranjeros que figuraban en el
45 Villarroya, 1977, 74 46 Beevor, 2005, 539
48 ejército popular”47. El día 1 de octubre, el Ejército del Ebro emitió una orden en la en la que se disponía que todos los extranjeros de las brigadas XI, XII, XIII y XV causarían baja de inmediato. En ese momento, los extranjeros representaban una minoría en cada una de esas brigadas. Por ello, aunque el impacto moral podría ser importante, el impacto militar fue pequeño. No todos los brigadistas pudieron ser repatriados a sus países de origen, ya que en algunos no fueron admitidos, y pasarían, en la Retirada final del ejército de Cataluña, a territorio francés. “Se trataba de
hombres –alemanes, italianos, polacos…etc.- no queridos por nadie, que no podían ir a ninguna parte y que los franceses se vieron obligados a aceptar, internándolos en campos de concentración”48.
Además del suceso anterior, se produjo un segundo evento, de mucho más calado, que borró las últimas esperanzas de la Republica. Francia e Inglaterra firman, el 29 de setiembre de 1938, el Pacto de Múnich, alejando el inicio de una guerra europea que hubiera favorecido, muy probablemente, a la República.
La batalla del Ebro ha terminado, y dejó a los dos contendientes exhaustos, pero la moral de las tropas franquistas era muy alta y no tardaron en rehacerse, preparándose para la Campaña de Cataluña.
Por contra, en la zona catalana, la moral era muy baja, escaseaban los alimentos, y las tropas republicanas, aunque aparentemente numerosas, disponían de un material escaso49, envejecido y falto de municiones.
“En el informe del 6 de diciembre, el general Rojo había dejado escrito que,
aunque «contemos con un ejército en la región catalana que rebasaba los 220.000 hombres, resulta, por su dotación de medios, inferior a 100.000 (incluidos los servicios)». De las aproximadamente 250 piezas de artillería de que disponían, más de la mitad eran inservibles o estaban a punto de serlo y de los 40 tanques y 60 blindados, pocos estaban en buenas condiciones”50
Las armas compradas por los republicanos, fundamentalmente a la URSS y Checoeslovaquia, embarcaron tarde o fueron detenidas en la frontera francesa, de tal
47 Alcofar, 1997, 76 48 Alcofar, 1997, 88-89
49 Según Beevor, “las fuerzas republicanas que finalmente se enfrentaron a la ofensiva franquista, estaban compuestas por alrededor de 90.000 hombres y disponían de 60.000 fusiles”. Beevor, 2005, 560
49
forma que cuando estalló la ofensiva había llegado a Barcelona una mínima parte del material.
Además, para empeorar la situación, “Rojo, jefe del estado mayor, creía que las
tropas franquistas necesitarían meses para lanzar una ofensiva general"51. Esta creencia hizo más peligrosa la situación, ya que se retiraron aviones del frente catalán a la zona central, debilitando, aún más, al Ejército de Cataluña. En el frente catalán, el número de escuadrillas de caza franquistas era 17 (entre ellas 3 del moderno Me- 109), mientras el Ejército republicano solo contaba con siete, que en su mayoría disponían de Polikarpov I15 “Chato”, que estaban en vías de sustitución por los nuevos Polikarpov I16, “Mosca”52.
El ejército franquista inició la ofensiva sobre Cataluña el 23 de diciembre de 1938. “Delante tenía un ejército abatido moralmente, formado por soldados
mayoritariamente, o demasiado jóvenes o demasiado viejos y que, además, no disponían de suficiente armamento ni potencia de fuego para hacer frente a una ofensiva”53. Y la ofensiva progresó rápidamente.
El 15 de enero fue tomada Tarragona. Las líneas defensivas republicanas eran poco consistentes, y las tropas, en parte, abandonaron sus posiciones. Los organismos oficiales de la República y de la Generalitat comienzan a ser evacuados de Barcelona el 22 de enero. “El Gobierno catalán salió de Barcelona el 24 de enero”54
Las tropas franquistas se aproximaron rápidamente a Barcelona y el 26 de enero entraron en la ciudad. No hubo ninguna resistencia, hasta tal punto que, salvo alguna excepción al principio, “la gente recibe a las tropas franquistas con alegría, gritando,
cantando…todos van a salir a la calle para ver aquellos soldados, para respirar aquellos primeros momentos de paz, para vivir el final de la guerra y todo lo que implicaba, por fin”55. El ejército republicano se retiró hacia la frontera francesa. La ofensiva franquista, a partir de ese momento, con una oposición mínima, se convirtió en un paseo militar.
51 Thomas, 1976, 932
52 Éste es el nombre coloquial en español de los Polikarpov I-15 soviéticos, dada la forma de su morro. Fue sustituido, parcialmente, por el Polikarpov I-16 “Mosca” que lo mejoraba en prestaciones. Ambos modelos convivieron hasta el final de la contienda.
53 Solé, 2006, 35 54 Villarroya, 2002, 21 55 Solé, 2006, 139
50
En Cataluña reinaba el caos. El 4 de febrero fue tomada Gerona. “El 8 de febrero a
las 15 horas 15 minutos, Negrín, […] cruza definitivamente la frontera, por el collado de Le Perthus junto con el general Rojo”56
“El 10 de febrero de 1939 las tropas de Franco llegan a la frontera con Francia. La
guerra había acabado en Cataluña…”57
La población civil había sido abandonada a su suerte. El terror a las represalias del régimen franquista provocó un éxodo masivo, sin precedentes, hacia Francia. Pero el gobierno francés había cerrado la frontera. Sería, por fin, abierta en la madrugada del 28 de enero hasta el 15 de febrero. Como dice Tuñón de Lara, "decenas de millares
de mujeres, niños y ancianos se aglomeraban, durante las noches heladas de finales de enero en los pueblos fronterizos"58. Los fugitivos estaban totalmente abatidos, abrumados por la adversidad, con las ropas empapadas por la nieve y la lluvia. El todavía presidente de la República Manuel Azaña llegó a decir que:
“La desbandada cobró una magnitud inmensurable. Una muchedumbre
enloquecida atascó la carretera y los caminos, se desparramó por los atajos, en busca de la frontera (…) El tapón humano se alargaba quince kilómetros por la carretera (…) Algunas mujeres malparieron en las cunetas. Algunos niños perecieron de frío o pisoteados. Las bombas y los ametrallamientos de la aviación franquista causaron numerosos muertos y heridos”59.
Al éxodo civil se unió el de los militares republicanos que huían en retirada, ya que no tenían medios para impedir el avance de las tropas franquistas. Este éxodo masivo, civil y militar, se dará en llamar "la Retirada".
“La mayoría de los soldados pasaron ordenadamente la frontera, primero en
columnas de a cuatro, y más tarde, de a seis… Cuando los soldados llegaron al otro lado eran desarmados inmediatamente por los gendarmes y las tropas del ejército francés”60
Consecuencia de la conjunción de civiles y militares, la entrada en Francia
56 Rafaneau, 1995, 51 57 Termes, 1998, 420 58 Tuñón de Lara, 1977, 793 59 https://blogdehistoriaderafa.wordpress.com/2015/06/26/the-spanish-republican-exile-el-exilio- republicano-espanol-1939-1977/ (13/3/2017) 60 Villarroya, 2002, 18
51
"se desarrolló en dos tiempos. Primero con la autorización de entrada para los
civiles desde la noche del 27 al 28 de enero, y desde el 5 al 13 de febrero por los militares, [...] aunque las últimas unidades pasan a Francia hasta el 15 de febrero, todos son sometidos a medidas de identificación por la Sûreté nacional"61. Las autoridades francesas estimaron que cruzaron la frontera cerca de cuatro cientos cincuenta mil refugiados. “El informe Valiére realizado a petición del gobierno
francés, estimaba, a 9 de marzo de 1939, en unos 440.000 refugiados españoles que habían atravesado la frontera, de los cuales 170.00 eran mujeres, niños y ancianos62.
Una vez traspasada la frontera, los exilados estallaban llenos de alegría y esperanza. Pero ¡qué desilusión les esperaba!
Inicialmente fueron internados en campos de "acogida".
“El 28 de enero, comienza la evacuación de los civiles. Las salidas suelen dar pie
a escenas dramáticas, Las familias que habían logrado encontrarse gracias al éxodo, vuelven a separarse, sin que se les dé ninguna explicación. Los hombres y las mujeres que se niegan a esta prueba reciben un castigo. Hasta el 2 de febrero, cuarenta mil refugiados son conducidos por tren a los centros de acogida previstos, situados en el interior del país […] A finales de febrero, ya hay centros de este tipo en todos los departamentos”63.
“Los refugiados españoles [civiles] son dispersados sobre territorio francés en
función de las posibilidades y buenas voluntades locales”64 La improvisación en la acogida de los refugiados, las separaciones familiares y, especialmente, su dispersión precipitada y amplia, provocó dramas familiares muy dolorosos; madres que no saben dónde están sus hijos, hombres que no tienen noticias de sus familias, familiares directos que desconocen si viven sus hijos, padres, hermanos, etc.
Respecto a los hombres,
61 Tuban, 2015, 10-11 62 Gaspar, 2015, 86 63 Rafaneau, 1995, 62 64 Dreyfus-Armand, 1999, 82
52
“al salir de los campos de recolección (sic) de le Boulou, Prats de Molló, Arles-
sur-Tech, Saint-Laurent-de-Cerdans, Bourg-Madame, La Tor-de-Carol, Les Haras (Perpiñán) y Mazères, los hombres en mejores condiciones y los desertores son escoltados hasta los campos de concentración de Argelès-sur-Mer, Saint- Cyprien, Prades o Carcasona”65.
La Sûreté interrogará a todos los hombres, seleccionándolos según fueran o no combatientes, y por su afiliación política. En especial, eran apartados aquellos que eran considerados radicales de izquierda, más o menos extrema, (comunistas, anarquistas, brigadistas, etc.), totalmente en el lado opuesto del sistema político existente en Francia. Estos, eran considerados potencialmente peligrosos por sus ideas políticas.
Por ello, muchos exilados españoles serán considerados "indeseables" por la nación francesa, y sufrirían medidas de exclusión coercitiva, no solo a nivel individual sino también a nivel de grupo.
3.2 DESCONFIANZA FRANCESA DE LOS EXTRANJEROS: POLÍTICA DE