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Los entrevistados consideraron que hay varias razones para que la guerrilla y los paramilitares no se asentaran en el área rural de este estudio. Un administrador general opina:

Ellos llegaron al Sur de Bolívar que es un lugar montañoso, la sabana no es buena pa’ la guerrilla; el 39 frente de las FARC nunca se metía por la sabana, se metía por los lados. Ellos también hacían trashumancia en la época de invierno, atravesaban por el municipio de Córdoba

(Bolívar) para llegar a Ovejas (Sucre) por la zona montañosa. Cuando iniciaba la sequia, comenzaban a hacer los cruces, y entonces se concentraban allá en la ciénaga, al Sur.

Mire es una cosa coincidente: han estado en el Sur de Bolívar, en la Serranía de San Lucas, en los Montes de María, en la Serranía del Perijá y en la Sierra Nevada. Siempre han llegado a la selva, pa’ poder ser un ejército; porque en condiciones abiertas como la sabana y las tierras bajas, los otros se los maman para’os las veces que quieran.

No obstante un ganadero refuta esta apreciación, porque considera que la presencia de la guerrilla en una zona u otra no tenía que ver con un sistema productivo, sino con la seguridad, al respecto dice:

Creo que están en una zona u otra más por seguridad, por ubicarse donde puedan estar tranquilos. ¿Por qué no había guerrilla en la zona de Magangué?; porque allá había un grupo económico muy unido, y una sola familia; entrar ahí era difícil, riesgoso; pero no porque en la tierra alta no fuera interesante entrar…

La guerrilla se movía en esa época donde había comunidades de pequeños productores, donde no corrían ningún riesgo, ni iban a tener ningún rechazo. Pues a las comunidades ni les iba ni les venía que la guerrilla estuviera; en cambio a un productor grande si lo afectaba mucho que estuvieran en la zona.

Un administrador general que llegó a la región en la década de 1980, opina que hubo varios antecedentes para que los guerrilleros hicieran presencia o no en una zona. Reflexiona por qué pudieron establecerse en el sur de Bolívar y no en el sur del Magdalena:

Porque ahí surgió toda la bonanza marimbera, ellos cobraban gramaje. Después vino la bonanza de la coca, la de oro, la de petróleo; el sur de Bolívar ha tenido esas cuatro riquezas. Entonces era un nicho muy grande para la guerrilla; por eso creo que estaban ahí, y no por ejemplo en el sur de Magdalena, donde no había sino ganaderos que no eran una opción interesante creo yo. Para ellos eran más interesantes los petroleros, los buscadores de oro, o los traficantes de cualquier tipo de drogas ilícitas que podían dar el dinero para sostener una confrontación armada que es muy costosa. Claro que, cuando la situación se les apretaba porque los estaban acosando, ellos le tiraban a todo lo que se les atravesara.

Entre los entrevistados el recuerdo más lejano sobre la guerrilla fue a finales de 1970. Consideran, que inicialmente su presencia no fue tan violenta, una guerrilla que convivía con los ganaderos, que todos le colaboraban; no había problemas de orden público en esa zona, la gente era tranquila, la gente se conocía una con la otra, había respeto por los ganaderos, no había l temor por la guerrilla. Los insurgentes llegaban a la isla Margarita al municipio de Palomino y Pinillos, no a Mompox, si se acercaban a la cabecera de

Magangué era para comprar víveres e ir al médico. Al respecto un administrador general comenta:

Yo los conocí mucho en la zona de Pinillos, en los playones donde llevábamos ganado; allá había unas comunidades. Santa Coita, Santa Coa, La Unión; todas tenían su ganadito allá, ellos manejaban contacto con la guerrilla; pero no hubo enfrentamientos. Nosotros manejábamos siempre la idea de que ahí no se podía retacar muy duro, lo que hacíamos era que les pagábamos una especie de arrendamiento a los pequeños ganaderos para que nos dejaran entrar con los ganados a los playones.

A finales de los 80s, empezaron a aparecer, a conocer la zona, a caminar por ahí, a averiguar, a tratar de incidir en la parte política sin violencia; entraron a Pinillos a mirar el funcionamiento de

los recursos de la Alcaldía, a ver cómo estaban manejando los presupuestos. Pero no entraron como atraídos por las comunidades, porque estuvieran violentadas por los terratenientes, eso, ¡no! Ese no fue el origen de que la guerrilla llegara ahí.

Un administrador general de una gran hacienda aledaña al municipio de Pinillos ilustra sobre el carácter de la guerrilla en la época en la cual trabajó allí:

Mira, ellos llegaban pero era una presencia muy pacífica, no había represalia. Tampoco estaban como muy interesados en que el ganadero saliera de ahí; sí trataban en determinado momento de mediar en conflictos: que algún blanco quisiera tratar de desplazar a unos pequeños propietarios, normalmente la guerrilla los apoyaba para que eso no se diera.

Viví eso a finales de 1970 e inicio de 1990. En esa zona todavía no se había dañado el orden público, se podía vivir ahí. A finales de los 80’s empezó a deteriorarse. Empezó a bajar la guerrilla de la zona del Coco Tiquicio, bajo a Pinillos. Ahí ocurrió la matanza de los Rangel, dos ex alcaldes a plena luz del día, en la orilla del río los ajusticiaron. Ahí ya entraron a la zona que nosotros manejábamos. Entonces los patrones entregaron un revólver a cada mayordomo.

Según un mayordomo cachaco, los guerrilleros nunca se interesaron por defender las comunidades, ni pelear porque las cosas cambiaran en la región. Al preguntar ¿por qué los guerrilleros no defendían a las comunidades para que no les quitaran los playones?, responde:

¡Ahh!, ¿cuándo ha defendido la guerrilla a alguien? Hubo un tiempo en que yo estaba convencido que los iban a defender; yo soñé con ser guerrillero. Pero yo no soy violento; entonces yo creí que me quedaba muy verraco como asumir esa vaina, ¿cierto? Pero ¿ellos, cuándo le han hecho favores a la comunidad?, pero es que a ver, ¿ha habido un momento en que los hayan ayudado?, ¡no!, yo no creo.

Aunque la guerrilla no hacia presencia en la zona de estudio, es un consenso entre los diferentes actores consultados de que los ganaderos manejaban una paranoia contra la

incursión guerrillera, sabían que ese paraíso no duraría eternamente. Había rumores de que los subversivos venían buscando guerra.