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Hidratos de carbono

2.2.5 Hábitos Alimenticios en el Ecuador

En nuestro país el consumismo, principalmente de carácter alimenticio, nos ha llevado a descuidar nuestra salud y recurrir a lo primero que encontremos a disposición y al alcance de nuestro bolsillo.

La comidas rápidas y enlatadas se han vuelto parte de nuestro diario vivir debido a su fácil adquisición encontrándolos en cualquier lugar y a todas horas. Con estos antecedentes es fácil reconocer que la industria de tipo alimentario rápido ha ido creciendo desmedidamente, pero no nos hemos puesto a pensar en las consecuencias posteriores del alto consumo de grasas que nuestro cuerpo adquiere y las posibles enfermedades a las que estamos expuestos.

24 En Ecuador el 22% de la población sufre de sobrepeso y obesidad, debido a los malos hábitos que hemos adquirido. Este problema es atribuido al desequilibrio de comidas y el gasto energético que se proporciona. El índice de sedentarismo en nuestro país alcanza el 89%, esto quiere decir que no realizamos actividades propias para el debido desgaste de grasas que necesita nuestro cuerpo.

De cada diez personas, cinco por lo menos padecen de sobrepeso, mientras que uno de cada cuatro adolecentes presentan este problema, esto ha cambiado la tendencia de la mortalidad en el país. Significa que en Ecuador la prevalencia de esta enfermedad es del 52%, de los cuales el 34% corresponde al género masculino.

El DR. Guillermo Fuenmayor. (Coordinador Nacional de Nutrición) menciono que: Esto es por una mala alimentación, alta en grasas, en carbohidratos y la disminución de la actividad física. Nosotros debemos caminar por lo menos treinta minutos al día (…) comer frutas a las diez de la mañana, en vez de comer una empanada, una fruta (7)

En la ciudad de Guayaquil, alrededor del 16% de habitantes padecen sobrepeso, se destaca una gran cantidad de policías, militares y miembros del cuerpo naval con incremento en su peso, afectando además su salud física y mental. El encarecimiento de una adecuada alimentación en conjunto con la falta de información y seguimiento de una dieta balanceada propia del personal que compone estas instituciones, es la causa del creciente padecimiento de sobrepeso.

25 La combinación de hábitos alimenticios saludables y estilos de vida idóneos se estima como un factor esencial para sostener a niveles aceptables la calidad de vida de la población. (pág. 10)

UNIDAD III

2.3.1 Malnutrición

La alimentación y la nutrición de los individuos o grupos de individuos, es determinada por el poder de desarrollo del país, región, comunidad o familia en que se viva, coadyuvando a determinar la calidad de vida de las personas, la cual está definida por el modo de vida (sistema político- social, Estado, economía); las condiciones de vida, los estilos de vida, etc.

Nos referimos al trastorno originado por una alteración en el estado nutritivo de un sujeto, bien por una disminución o exceso en el aporte de nutrientes, como por un desequilibrio alimentario y su consumo energético, en función de las necesidades del organismo.

El desarrollo de la malnutrición corresponde a dos etapas primordiales:

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 Inadecuada ingesta de alimentos, provocada por un exceso de los mismos y mala combinación entre ellos. (Dieta no equilibrada)

De esta última forma es como la malnutrición se transforma en sobrepeso y causa problemas al organismo del ser humano, en su mayoría graves.

Decía el doctor Osler, famoso médico canadiense que: “el 90% de todas las enfermedades, sin contar las infecciones y los accidentes están relacionadas con la alimentación.” (pág. 17)

Existen diversas enfermedades relacionadas con una mala alimentación:

Diabetes.- es un síndrome caracterizado por aumento de los niveles de la glucosa sanguínea causado por alteraciones en la secreción de la insulina, de su acción o de ambos y que se asocia a otros trastornos de metabolismo.

Cáncer.- Es la división y reproducción de células anómalas que pueden difundirse por todo el organismo invadiendo las células y tejidos normales.

Enfermedades cardiovasculares.- La mala alimentación siempre trae consecuencias a nivel cardiovascular. El exceso de grasas provoca un aumento del colesterol malo o LDL.

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UNIDAD IV

2.4.1 Sobrepeso

Uno de los principales problemas de salud, que actualmente está adquiriendo dimensiones epidémicas, es el relativo al sobrepeso, tanto por ser un factor de riesgo asociado a la génesis o desarrollo de las principales enfermedades crónicas y causa prematura de muerte como por el costo sanitario derivado de las mismas. Está presente en todas las etapas de la vida: en niños, adolescentes y adultos.

La obesidad y el sobrepeso son enfermedades crónicas y multifactoriales consistentes en un exceso de grasa corporal y relacionada con enfermedades graves y múltiples complicaciones, con una tendencia a aumentar su prevalencia en los países desarrollados. En el mundo hay unos 300 millones de personas con obesidad y sobrepeso. (pág. 7)

Se define como una acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Se presenta cuando existe un desequilibrio energético entre las calorías que se ingieren con los alimentos y el gasto que tiene un individuo durante sus actividades cotidianas diarias. Está dividido en dos categorías, con una nomenclatura específica: • Grado I... IMC 25 - 26,9

28 • Grado II (preobesidad)... IMC 27 - 29,9

Hay más personas con sobrepeso que con desnutrición”, aseguró Marcelo Rubinstein, investigador superior del Conicet en el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular (Ingebi) (9)

En el mundo occidental, la mitad de la población se preocupa por su peso. La gran mayoría lo hace porque presenta sobrepeso y solo unos pocos porque se consideran demasiado delgados. En general las mujeres tienen más facilidad para engordar que los hombres, puede ser por los embarazos, por hacer poco ejercicio, o por tener una predisposición genética y hormonal a una mayor acumulación de grasa.

Según decía BRUBACHER, “las sociedades modernas se caracterizan por la posesión, por parte de sectores mayoritarios de la población, de más alimentos de los que pueden consumir, por la generalización del consumo de substancias químicas puras, por el aumento de la longevidad junto con la disminución de la mortalidad infantil y por el aumento de la mecanización con la consiguiente disminución del trabajo físico y las necesidades energéticas.” (pág. 10)

El excesivo contenido de tejido adiposo implica un aumento de peso, por lo que muchas veces se confunde obesidad con sobrepeso. Pero debe aclararse que una persona puede pesar más de lo normal

29 para su sexo, edad y talla, y no por eso ser obesa. Es muy difícil precisar dónde termina el peso normal y donde comienza el sobrepeso, por lo que el límite de esta debe fijarse de un modo casi arbitrario.

Normalmente suele considerarse como problema derivado únicamente del elevado consumo de alimentos ricos en energía, en muchos casos las personas con sobrepeso también pueden tener una deficiencia de micronutrientes (vitaminas A, E, C, etc.) debido a que su alimentación es desequilibrada. Es importante llamar la atención sobre este aspecto en el momento de aconsejar a las personas sobre cómo alimentarse correctamente.

De todas formas, y como tenemos que utilizar algún parámetro para decidir si un individuo pesa más o menos de lo debido, es de uso común emplear la formula de índice de masa corporal (IMC) que es una relación entre peso y talla. Podemos concluir que el peso ideal va acompañado de una mejor salud y de una vida más longeva.

Está demostrado que la obesidad acorta la vida de forma proporcional a su intensidad. Por lo tanto, un sobrepeso de tan solo 10% eleva la mortalidad a un 113% respecto a la de un sujeto de peso normal. El peso ideal es el que corresponde a la talla pero recordemos que es mejor estar levemente delgado que algo excedido de peso. Las enfermedades relacionadas con ello son en gran medida evitables. En el ámbito individual, las personas, para lograr un equilibrio energético y un peso normal, pueden:

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 Reducir la ingesta de calorías procedentes de las grasas, cambiar el consumo de grasas saturadas al de insaturadas.

 Aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, granos integrales y frutos secos.

2.4.2 Causas

Genéticos y Ambientales:

Actualmente se considera que la alteración del balance energético que lleva al sobrepeso es multifactorial y compleja, se produce como resultado de la carga genética del individuo y diferentes factores ambientales. Por lo tanto es consecuencia de la interacción entre la variación de genes y las condiciones cambiantes del medio ya que ambos pueden condicionar la variabilidad interindividual del gasto y el aporte de energía. Los factores genéticos pueden influir en la susceptibilidad de desarrollar depósitos corporales de grasa como respuesta a los estilos de vida poco favorables del entorno de la opulencia.

La explicación genética que a menudo se esgrime para entender el incremento del sobrepeso, es la discordancia entre el medio ambiente en el cual vivimos hoy día y los “genes ahorradores de energía” que se multiplicaron en el pasado en condiciones ambientales muy diferentes.

Es la teoría del “genotipo ahorrador”, que explica el problema adaptativo por el que los mismos genes que ayudaron a nuestros

31 ancestros a sobrevivir hambrunas ocasionales se ven ahora confrontados por ambientes en los cuales hay abundancia de alimentos durante todo el año, que influiría en la tendencia a comer demasiado (discordancia entre apetito o necesidad y saciedad), la tendencia a ser sedentario (inactividad física), una menor capacidad de utilizar las grasas de la alimentación diaria como combustible y una mayor y fácilmente estimulada capacidad de almacenar grasa corporal.

Héctor Sánchez nutricionista dice que: “Hay que dejar de lado los alimentos ricos en calorías, bebidas azucaradas, ‘snacks’ y comida rápida. Se debe seleccionar alimentos saludables cereales, frutas y verduras” (11)

Vida sedentaria:

Es la causa más frecuente del sobrepeso, al ir de la mano de una ingestión de calorías que no se reducen en proporción a la escasa actividad. Este es un factor que hay que tener especialmente en cuenta, no solo para entender una de las causas de ello, sino para planear una estrategia a la hora de bajar de peso.

Si una persona con este problema trata de adelgazar solo a fuerza de ejercicio, le resultara prácticamente imposible. En cambio si a una alimentación adecuada le suma la mayor cantidad de ejercicio que pueda realizar, acelerara el adelgazamiento.

Muchas veces vemos con preocupación que algunas personas que intentan perder peso excesivo inician simultáneamente una etapa de más actividad física, acompañada “solamente” de menor ingesta de energía que antes. Pero es sabido que todo aquél que tenga un modo de vida sedentario deberá acotar su ingesta de energía a niveles por

32 debajo de poder satisfacer todos los requerimientos, para no ganar peso.

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