SALUDABLE 27 (33,33) 0 (0) 27 (28,40) POCO SALUDABLE 7 (8,6) 23 (28,40) 30 (37,04) NO SALUDABLE 9 (11,11) 15 (18,52) 24 (29,63) TOTAL 43 (53,03) 38 (46,91) 81 X2 c( 7.842) > X2t= 6.0 p < 0.05
En la Tabla 10, se presenta la relación entre los hábitos alimentarios y el sobrepeso de los niños.
En la evaluación del IMC, se observa que 43 niños están en la condición “normal” y que los hábitos alimentarios de ellos: 33,33% tuvieron hábitos saludables, 8,6% con hábitos poco saludables y 11,11% no saludables. Además, que de los 38 niños que presentaron “sobrepeso”, cero por ciento tiene hábitos saludables 28,39% tenían hábitos poco saludables y 18,52% hábitos no saludables.
70 Al aplicar el estadístico CHi cuadro con un nivel de confianza del 95% se puede afirmar que si existe relación significativa entre los hábitos alimentarios y el sobrepeso en los niños del colegio Raúl Leguía Drago.
71 CAPÍTULO IV
DISCUSIÓN
Según los diferentes autores los hábitos alimentarios coinciden que un hábito es el comportamiento más o menos consciente, colectivo en la mayoría de los casos, y siempre repetitivo que conduce a la gente a consumir un determinado alimento o menú, con una frecuencia que varía con la época del año, el ambiente socioeconómico, los ingresos, el nivel de vida y la región en la que se habita.
Una alimentación y nutrición correcta durante la edad escolar permite a los niños crecer con salud y adquirir una educación alimentario nutricional que debe ser dentro de los principales objetivos para familias y docentes, pues la malnutrición, tanto por déficit (desnutrición) o por exceso (sobrepeso y obesidad), puede tener resultados indeseados a corto y largo plazo. Hay que tener en cuenta que en la infancia es cuando se comienzan a formar los hábitos alimentarios que, correctos o no, se mantendrán durante toda la vida46.
Dentro de los hábitos que se analizaron en el presente estudio fueron el consumo de cereales y tubérculos, como se observa en todos los grados los niños tienen un alto consumo de cereales y tubérculos, en un promedio de 93,53% tiene un consumo diario y el 21.81% consume de 3 a 5 veces a la semana. Los cereales y tubérculos están presentes en nuestra alimentación diaria, esto se debe a su alta disponibilidad y bajo costo. Sin embargo, el exceso de consumo de estos alimentos puede llevar consigo a que los niños puedan excederse en el peso (sobrepeso)
72 Como se muestra en la tabla Nº 2 la frecuencia del consumo de frutas en promedio de 5 veces a más fue de 5,27%, de 3 a 4 veces a la semana fue de 78,20%, la frecuencia de 1 a 2 veces a la semana fue de 20,74%. Las frutas son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo. También son ricas en fibra, agua, y tienen un bajo contenido en grasas.
En la tabla Nº 3 el promedio de la frecuencia del consumo de lácteos en los niños fue de 94,12% en más de tres veces al día y en 10,82% en menos de 3 veces al día. Debido a estos resultados relacionando el consumo de productos lácteos puede estar influenciado en los estudiantes pueden encontrarse en buen estado nutricional. La ingesta diaria de lácteos tiene una gran importancia en los niños, donde existen unas elevadas demandas de calcio. El calcio es elemental para desarrollar unos huesos fuertes y sanos. Si los niños no suplen las necesidades de calcio en las etapas de crecimiento, no lograrán compensar ese déficit más tarde.
En la tabla Nº 4 el promedio del consumo de menestras fue de 15,46% de forma diario, 34,63% de 3 a 4 veces a la semana y 49,70% de 1 a 2 veces a la semana. Las menestras además de ser económicas, poseen un gran valor nutricional, ellas son uno de los alimentos de vital importancia en la dieta diaria de los niños. Esta comida tiene un alto contenido de proteínas, carbohidratos y minerales que enriquecen, de gran manera, el apoyo nutricional de los niños.
73 En la tabla Nº 5 el consumo de azúcar en los niños fue de 89,98% en más de 6 cucharaditas al día y un 9,93% consumió 6 cucharaditas al día. El consumo de azúcar según la OMS sugiere que no debería sobrepasar los 37 gramos diarios (equivale a unas 7 cucharaditas de azúcar al día). El excesivo consumo de azúcar puede provocar problemas serios de salud, que pueden volverse crónicos, entre ellos la ganancia excesiva de peso en los niños.
En la tabla Nº 6 el consumo promedio de gaseosas en los niños fue de 53,19% de forma diaria, 42,35% de 4 a 6 veces a la semana y de 4,45% de 1 a 3 veces a la semana. Las gaseosas no aportan nutrientes de calidad y predisponen a los niños a enfermedades relacionadas por su alto contenido en azúcares. El consumo excesivo de azucares favorece y acelera la aparición de sobrepeso, que a la vez es grave factor de riesgo para desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y triglicéridos altos. Asimismo, favorece la aparición de caries, pues los azúcares que contienen se degradan fácilmente y se convierten en compuestos que aumentan la acidez de la cavidad bucal volviéndola más propensa a que se formen.
En la tabla Nº 7 el promedio de consumo de papitas, chizitos, tortas por los niños fue de 14,42%en forma diaria y de 85,58% de 4 a 6 veces a la semana. El consumo de papitas, chizitos, tortas y otros (conocidos como comida chatarra) proporcionan un déficit nutricional, trayendo consecuencias en el sistema inmunológico y haciendo que no se desarrollen correctamente los anticuerpos, importantes para combatir enfermedades. Así mismo el consumo de estos productos que son saturados en sodio y azúcar pueden poner en riesgo la salud de los niños, corriendo el riesgo de que estos niños puedan aumentar de peso peligrosamente.
74 En la tabla 8 podemos obtener que el 4,30% de los niños tuvieron talla baja, el 93,39% tuvieron talla normal para la edad y el 2,30% tuvieron talla alta para la edad. El indicador de talla-edad, nos ayuda a identificar el crecimiento alcanzado para la edad, este es un indicador que permite identificar retardo en el crecimiento debido a algún aporte nutricional insuficiente.
En la tabla Nº 9 se encontró que 46,91% de niños presenta sobrepeso lo que es alarmante ya que estos resultados nos muestran indicando que se están se ingiriendo más calorías que aquellas que se gastan. El sobrepeso repercute negativamente sobre su estado de salud tanto en el momento actual como de cara al futuro. El 53.8% de la población peruana tiene un exceso de grasa corporal, es decir que una de cada dos personas pesa más de lo que debe, lo cual pone en peligro su salud, el sobrepeso y obesidad en niños entre los 5 y 9 años alcanza el 24.6% de la población , es decir que 1 de cada 4 menores ya presenta una acumulación excesiva de grasa en su cuerpo. Entre los niños de 0 a 5 años, la situación también es preocupante, pues el sobrepeso y la obesidad afectan al 7.6% de esa población, lo que significa que, a su corta edad, 1 de cada 10 pequeños ya tiene un problema de peso. Para el país sino se tiene una buena vigilancia de este problema le costará unos 2,578 millones de dólares para el año 202546. El sobrepeso se está convirtiendo en una epidemia y un problema de salud pública que a la larga causará el incremento del número de personas con diabetes, hipertensión, cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares. Esta problemática crece por el sedentarismo y el consumo excesivo de comida ultraprocesada, rica en azúcar, sal y grasas trans y saturadas, además del consumo de gaseosas47.
75 Al establecer la relación entre los hábitos alimentarios y el sobrepeso, mostrado en la tabla 10, podemos observar una relación significativa entre ellos, lo que nos indica que estos hábitos alimentarios influyen en el sobrepeso. Un 37,04% y 29,63% presenta hábitos poco saldables y no saludables respectivamente, y un 46,91% presenta sobrepeso. Este se asemeja a un estudio de Arellano Romero, María Teresa. Titulado “Sobrepeso y obesidad, hábitos alimenticios, actividad física y actividades de ocio en escolares de una localidad de la ciudad Cartagena- 2014”, muestra que aquellos escolares cuyo consumo de alimentos hipercalóricos es mayor y presentan poco consumo de verduras y frutas, presentan estados de sobrepeso y obesidad; aquellos escolares cuyo consumo de grasas es menor presentan un estado nutricional normal48. Otro estudio muestra que los niños y niñas entre 5 y 11 años están con sobrepeso, riesgo de sobrepeso y bajo peso y en ellos predominan los hábitos alimentarios malos seguidos de los hábitos alimentarios regulares, mientras que los hábitos alimentarios buenos están ausentes49. Otro estudio muestra que el 41% de escolares entre 5 y 11 años presenta sobrepeso y un alto porcentaje hábitos poco saludables50. Nuestro estudio difiere de otro en el cual se encontró que 19,4% tienen sobrepeso y Los hábitos alimentarios en los niños son predominantemente de moderado a adecuado51. Asimismo, otro estudio realizado con niños entre 8 y 11 años encontró que hay mayor prevalencia y obesidad y el mayor porcentaje de la población escolar presento hábitos alimenticios no saludables52.
Finalmente, como ya lo describimos también se observa en el estudio que los hábitos alimentarios de la población escolar tienen asociación con el estado nutricional que estos presentan, encontrando que aquellos que no se alimentan bien, tienden a presentar estados de
76 sobrepeso; lo contrario sucede con aquellos escolares con hábitos alimenticios saludables que muestran un peso normal.
77 CAPÍTULO V