51. Disciplina de abordaje del problema
7.3. Herramientas para la colecta de datos
La metodología que se eligió para este proyecto es, en términos generales, de corte etnográfico, y se basó en el estudio de campo y en el uso de las siguientes herramientas de recolección de información: la entrevista a profundidad, el análisis del discurso narrativo y el diario de campo en el que se registraran las observaciones hechas en el mismo. Sin embargo, también se utilizaron herramientas de naturaleza cuantitativa tales como la encuesta y la consulta de documentos con un enfoque en el contenido y no en aspectos cualitativos de los mismos (Bryman, 2000).
7.3.1. Entrevista
La entrevista puede ser considerada como un conjunto de técnicas para generar y analizar datos a partir de conversaciones estructuradas o semi-estructuradas con participantes o informantes. En general, los estudios cualitativos usan de manera extensa las entrevistas abiertas informales no estructuradas. En el presente trabajo se optó por este tipo de herramienta debido a que permitía más flexibilidad y capacidad de respuesta de los informantes o participantes a cuestiones surgidas durante el curso de la entrevista. Tal como lo señala Gillham (2004), la fortaleza
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abrumadora de la entrevista para obtener los datos deseados residió en la riqueza de comunicación que se pudo lograr mediante ella.
Parafraseando a Schwandt (2001), se puede afirmar que las entrevistas llevadas a cabo fueron un encuentro personal entre el investigador y los participantes. Al igual que otras investigaciones de este tipo, la entrevista fue el primer medio (es también el más común en este tipo de estudios) de tener acceso directo a la experiencia del entrevistado (Schwandt, 2001). Usando la lógica de pregunta y respuesta, el entrevistador buscó hacer las preguntas correctas a fin de obtener respuestas que reflejaran los sentimientos reales del entrevistado y lo que realmente querían decir (Schwandt, 2001). Esto concuerda con lo expresado por Denscombe (2008) en el sentido de que la investigación social, en gran medida, descansa sobre informaciones recabadas directamente de la gente, sobre la gente o acerca de la gente, por lo cual el uso de entrevistas y cuestionarios da acceso a los informantes, quienes proporcionan las respuestas a las preguntas del investigador.
7.3.2. Diario de campo
El diario de campo es una libreta que el investigador llevó consigo al campo donde registró sus observaciones, notas personales, ideas, términos, etc. En este diario también se registraron frases, palabras clave, citas, y notas de campo que más tarde fueron de ayuda para recordar lo acontecido durante el trabajo de campo (Schwandt, 2001).
Las notas de campo consistieron en registros hechos en el campo basados en observaciones y conversaciones. Schwandt (2001) aclara que algunos investigadores definen las notas de campo como registros que se hacen en un diario de campo para anotar sus impresiones, ideas y pensamientos. Cabe mencionar que las notas de campo tuvieron un carácter dinámico en tanto que siempre se mantuvo abierta la posibilidad de que las informaciones registradas inicialmente durante el trabajo de campo fueran diferentes de lo que se pudiera conocer y registrar más adelante.
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7.3.3. La encuesta
Una encuesta proporciona una descripción numérica o cuantitativa de una población mediante el estudio de una muestra de esa población. A partir de los resultados, el investigador generaliza o hace afirmaciones sobre dicha población (Creswell, 2003). El propósito principal de llevar a cabo una encuesta de corte transversal en el caso de una población relativamente pequeña como lo es Atexquilapan, fue localizar a los hablantes de totonaco que viven en la población y cuantificarlos. Esto también permitió trabar contacto con ellos y agendar entrevistas posteriores. De paso, los resultados de la encuesta permitieron corroborar qué tan alto es el riesgo de que el totonaco misanteco pueda desaparecer cuando los pocos hablantes que aún queden fallezcan.
La encuesta incluyó una batería de preguntas sociodemográficas que según Azofra (2000) no pueden faltar en ningún cuestionario ya que permiten agrupar a los encuestados por categorías con base en sus características básicas (sexo, ocupación, etc.). Así, la encuesta también arrojó datos importantes tales como el sexo, la edad, la escolaridad, la ocupación, el lugar de origen, la primera lengua y la segunda lengua de los participantes. Además de estos datos, también se buscó información sobre el grado de conocimiento de la situación lingüística de la comunidad de parte de los encuestados, así como su consciencia histórica. Es decir, se buscó conocer si los encuestados estaban conscientes de que en la comunidad se ha dado un proceso de sustitución del totonaco por el español, a tal grado de que el totonaco haya prácticamente desaparecido. Para tal fin, se optó por la encuesta mediante entrevista personal breve debido a las ventajas que ofrece, entre las que destacan la flexibilidad que ofreció al entrevistador para aclarar dudas sobre las preguntas y la posibilidad de motivar a los informantes de modo que las respuestas fueran lo más amplias posibles y se lograra una relación de mayor cooperación y confianza en la entrevista (Alvira, 2004).
En el caso de Yecuatla y Landero y Coss, no fue necesario realizar encuesta alguna para ubicar a los posibles participantes debido a que se contó con la ayuda de conocidos en las poblaciones que facilitaron la ubicación de los hablantes totonacos y el contacto con ellos. Estas personas fueron de gran ayuda
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ya que, mediante presentaciones personales, acercaron al investigador con los participantes, además de introducir un elemento de confianza que favoreció la concertación de entrevistas.
7.3.4. Consulta de documentos
En esta investigación se utilizó el procesamiento cuantitativo de información proporcionada por los distintos censos e informes de gobierno consultados, los cuales han tenido lugar a lo largo de varias décadas, a fin de hacer un análisis del desarrollo de las comunidades de estudio y de los cambios poblacionales. Estos documentos también permitieron cuantificar el número de hablantes totonacos que han vivido y viven en las poblaciones estudiadas a fin de contrastar su número con el desarrollo de sus comunidades. Esta información se presenta en forma de gráficas y tablas que permiten una visualización de los datos obtenidos.