Poniendo en cuestión la creencia de que los métodos de riego por gravedad son ineficientes, ha de señalarse que las eficiencias muy altas de aplicación, apuntan a bajas profundidades de agua de riego. En sí misma ésta es una buena práctica, pero en combinación con largos intervalos de riego (en nuestro caso 15 días), hace que el riego sea insuficiente para satisfacer los requerimientos de agua del cultivo completo y, por tanto, da lugar a rendimientos inferiores a los potenciales o máximos de los cultivos, ya que el agua es el factor limitante. Pero también se puede interpretar al revés, el largo intervalo de tiempo va a estimular la irrigación de cultivos que son menos sensibles al estrés hídrico. La disponibilidad de agua de riego en el verano es escasa en relación con la tierra. Los agricultores tienen un incentivo para utilizar el agua de manera eficiente, lo que se traducirá en la maximización de la producción agrícola por unidad de agua, en lugar de maximizar los rendimientos. Esto es lo contrario de los sistemas diseñados únicamente desde la óptica ingenieril, en las que lo que se pretende es cubrir las necesidades de agua de los cultivos completos para rendimientos máximos.84
La variedad de tipos de parcela y de sus condiciones edafológicas y de riego son una más de las explicaciones del minifundio en Galicia.
En el ámbito de la parcela, unidad del conjunto que se describía con anterioridad, se observa como el manejo del agua sigue siendo absolutamente sutil, reproduciendo fractalmente su complejidad. Es el agua la que define la geometría de las parcelas y de los surcos para el cultivo, la que da forma, tanto a la unidad como al conjunto creando los espacios plantados.
Hipótesis sobre los “cuartos” y posible origen del sistema y ampliaciones El espacio hídrico que se está describiendo está definido por dos sistemas: un sistema de presas (primitivo) y una levada y unos regos, ambos complementarios y consecuentes con los sistemas de drenaje y escurrimiento.
El reparto del recurso hídrico, cuando es escaso, se realiza dividiendo el tiempo de su apropiación en función de la superficie de las tierras a regar, y así, cada día, es decir la rotación completa del sol, se divide en tres partes. Los vecinos dicen que se reparte en “tres cuartos”, y suponemos que “cuarto” no se refiere a una división temporal sino espacial. Los vecinos utilizan los “tres cuartos” como regla nemotécnica y si “cuarto” se refiriese a una división temporal del día (que se divide en tres partes) en realidad se tendría que hablar de “tercios” y no de “cuartos”.
Teniendo en cuenta los principios de distribución del agua que se están analizando y cómo estos determinan la morfología y diseño del sistema, si se analizan geográficamente la disposición de los distintos “barrios”, se ve como, en realidad, el xiru orbita sobre un punto y en torno a este punto se disponen 4 “barrios” más o menos equidistantes.
La morfología que estaría indicando el reparto del riego por levada en realidad respondería a la siguiente organización:
1. Se busca la captación en el Tamuxe para garantizar el suministro, al ser el río de mayor caudal, frente al riego por presas que se desarrollan en los afluentes del Tamuxe, la gran mayoría. El agua se capta en un punto, en realidad el punto más alto de su territorio hídrico, por lo que es el agua y su dominio la que marca la cota máxima de las tierras regables por la levada. 2. La levada, la acequia madre, acerca el agua a un punto a partir del cual orbitará el riego
los ramales, “regos dos barrios” puedan por gravedad regar a los distintos “barrios”.
3. Que el xiru orbite respecto a esta zona central y más o menos equidistante respecto a 4 “barrios”, hace que una vez empezado el período de riego, los tiempos necesarios para ir a buscar el agua se reduzcan y sean más o menos equivalentes en estos “barrios”, quizá excepto en Vilariño, cuyo ramal coincide con el trazado que acerca el agua desde la captación hasta As Porteliñas y por tanto los tiempos son menores; parece que su origen responde también a un núcleo anterior que se reconoce en el momento de la construcción de la levada. 4. Esta disposición en 4 barrios, explicaría la regla nemotécnica de regar en tres cuartos: O
Viso, A Mouta, Bonaval y Vilariño. Fabienne Wateau explica para Portugal en concreto para la “partilha das águas da Corga de Felgueiras” rotaciones en “Quartas” y “5 Quinhoes”, indicando que son “nomes que designam um conjunto de campos, uma área específica”.85
También se refiere en la Corga do Moinho de Gaia (freguesia de Penso) a una roda dos Terços, y de procedimientos nemotécnicos que corresponden a realidades pasadas e incluso que se remiten a algún mito de origen de división de las aguas como “Dantes eran as terras dos Três irmaos” para explicar la división en tercios.
5. En una fase posterior, se ampliaría el riego hacia Aldea y otro día en Bonaval, estirando dos ramales ya existentes. Aldea muy alejado, es el único que riega cada ocho días en vez de cada quince, con rotaciones en años pares e impares, quizá porque el sistema no podía garantizar agua suficiente a todas las tierras, ya muy alejadas. En Bonaval parece que también las tierras que se riegan tienen unas superficies menores respecto a los 4 “barrios” originales y parte de este espacio se complementa con el riego de la presa do Regueiriño.
6. Si como indica Thomas Glick, para los casos que ha estudiado de la Valencia medieval, no existiese riego en domingo, eso explicaría porqué todos los días corresponden completamente a un barrio, excepto el domingo en que se divide entre varios. Eso significaría que la parte de Bouciñas de Bonaval sería una ampliación posterior, una parte de O Viso la que riega el domingo también, es el agua da Chousa, los regos a través del mato parecen corresponder a una infraestructura que se realizó con posterioridad. En Vilariño hay zonas como As Porteliñas que parecen también corresponder a ampliaciones posteriores. En algún momento, se reorganizó y por eso pasó a regarse también en domingo.
A través del estudio del agua se puede comprender cómo se ha hecho habitable un espacio en condiciones naturales adversas, un escenario natural formado por una densa red de ríos, regatos, regueiros y regueiras que drenan con facilidad un territorio pedregoso y que ha modelado un relieve natural de fuertes pendientes.
Un espacio limitado por una serie de montes y sierras de contorno donde destaca la presencia de la Serra da Groba, sierra litoral de máximos pluviométricos, pero espacio que debido a las condiciones edafoclimáticas tiene tendencia a la aridez en los meses estivales.