4. Clasificación De La Hipoacusia
4.1. Hipoacusia, Según La Parte Del Oído Afectada:
4.1.1. Hipoacusia De Transmisión
Es aquella donde la parte mecánica del oído (zona encargada de transmitir las ondas sonoras), es decir el oído externo e interno se hallan afectadas, es ocasionada por patologías del oído externo y medio; la hipoacusia de transmisión también es provocada por lesiones de la trompa de Eustaquio.43.
4.1.2. Hipoacusia neurosensorial:
La hipoacusia neurosensorial es aquella se da a nivel de oído interno donde la ausencia de sonido se puede verificar a nivel óseo. En este sentido, la hipoacusia neurosensorial corresponde a un déficit auditivo igual o mayor a 35- 40 decibeles bilateral. El prematuro de menos de 1500 g. y/o 32 semanas de edad gestacional está más expuesto a daño de la vía auditiva debido fundamentalmente a infecciones congénitas (TORCH), ventilación mecánica por más de 48 horas, uso de medicamentos ototóxicos, hiperbilirrubinemia y asfixia neonatal”.44
De manera que el desarrollo del daño en el oído interno y del hueso temporal se mide en diferentes grados de severidad. Propiciando al reconocimiento de cuatro patrones morfológicos elementales de malformaciones, los cuales son adquiridos al nacer.
Tabla Nº 3 Causas Hipoacusia sensorio neural
1. Sospecha por parte del cuidador acerca de retrasos en el habla, desarrollo y audición anormal 2. Historia familiar de hipoacusia permanente en la infancia
3. Estancia en Cuidados Intensivos Neonatales durante más de 5 días, incluidos los reingresos en la Unidad dentro del primer mes de vida
4. Haber sido sometido a oxigenación por membrana extracorpórea, ventilación asistida, antibióticos ototóxicos, diuréticos del asa (furosemida). Hiperbilirrubinemia que requiere exanguinotransfusión 5. Infecciones intrauterinas grupo TORCHS (Citomegalovirus, herpes, rubeola, sífilis y toxoplasmosis) 6. Anomalías craneofaciales incluyendo las del pabellón auricular, conducto auditivo, apéndices o fositas pre auriculares, labio leporino o paladar hendido y anomalías del hueso temporal y asimetría o hipoplasia de las estructuras faciales
7. Hallazgos físicos relacionados con síndromes asociados a pérdida auditiva neurosensorial o de conducción como un mechón de pelo blanco, heterocromía del iris, hipertelorismo, telecantus o pigmentación anormal de la piel
8. Síndromes asociados con pérdida auditiva o pérdida auditiva progresiva o de comienzo tardío como neurofibromatosis, osteoporosis y los síndromes de Usher, Waardenburg, Alport, Pendred, Jervell and Lange-Nielson entre otros
9. Enfermedades neurodegenerativas como el síndrome de Hunter y neuropatías sensorio-motrices como la ataxia de Friedrich y el síndrome de Charcot-Marie-Tooth
10. Infecciones posnatales con cultivos positivos asociadas a pérdida auditiva, entre las que se incluyen las meningitis víricas (especialmente varicela y herpes) y bacterianas (especialmente Hib y neumocócica) 11. Traumatismo craneoencefálico, especialmente fracturas del hueso temporal y base de cráneo que requiera hospitalización
12. Quimioterapia
13. Enfermedades endocrinas. Hipotiroidismo
Fuente: G. Trinidad-Ramos y colaboradores, Recomendaciones de la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (CODEPEH) para 2010. Acta Otorrinolaringología Española .2010; 61(1):69–7745
Teniendo en cuenta que la hipoacusia se divide en dos grupos, “los sensorios neuronales y los de trasmisión o conducción, es necesario aclarar que este problema auditivo se le puede también dividir también en hipoacusias congénita, hereditaria y adquirida”. 46
La hipoacusia congénita está presente al momento que nace el sujeto; en cambio, en la hipoacusia hereditaria está latente un gen dominante que constituye el 10% de las
hipoacusias, es decir que uno de los padres del niño es portador y es hipoacúsico. Este tipo de hipoacusia no tiene una subdivisión y puede encontrársele en el transcurso de la vida del sujeto.
La hipoacusia adquirida se divide en:
Prenatales: enfermedades maternas durante la gestación de las que las más graves son: rubéola materna, infección por Citomegalovirus, herpes, toxoplasmosis, varicela, alcoholismo, etcétera.
Neonatales: Traumatismo obstétrico, asfixia inicial, prematuridad, hiperbilirrubinemia.
Postnatales: otitis y sus secuelas, fracturas de peñasco, afecciones de oído interno y nervio auditivo, ototoxicidad por drogas, meningitis y encefalitis, tumores, etcétera. 47
5. DIAGNÓSTICO
La función auditiva se establece a través de la interacción de un complejo sistema de varios niveles: periferia, vías neurales y áreas corticales48.
Antes de realizar un diagnóstico es necesario detectar el tipo de hipoacusia (de transmisión o neurosensorial), para ello se realiza una audiometría con la aplicación de sonidos puros con frecuencias determinadas (vía aérea); repitiendo luego pero con un vibrador en contacto con la mastoides49. Las causas de hipoacusia sensorioneuronal y de la hipoacusia de transmisión.
Existen varias técnicas para determinar el nivel de audición, ya sea de tipo psicofísicas como Audiometría Tonal, Audiometría Liminal (Vía aérea y Vía ósea),
influenciadas en el estudio de la respuesta del individuo. A través de los métodos psicofísicos se busca explorar tres aspectos: sensibilidad auditiva, gama dinámica y selectividad de frecuencias. La sensibilidad auditiva se puede determinar a través de audiometría liminal que mide la mínima intensidad perceptible o umbral conductual para tonos puros continuos de diferentes frecuencias.50
En sujetos que tienen pérdidas neurosensoriales se encuentra un fenómeno llamado reclutamiento, donde “pequeños incrementos de intensidad se perciben como incrementos muchos mayores”Para evaluar este problema se necesita la audiometría supraliminal.
Reclutamiento Coclear.- es una distorsión de la intensidad de los sonidos propios de las cortipatías periféricas. El reclutamiento es un fenómeno fisiológico que presentan ciertos hipoacúsicos neurosensoriales con cortipatía, los cuales presentan un aumento de la sensación de volumen por crecimiento rápido de sonoridad en dicho oído. Sirven para determinar la etiología periférica de la lesión.51
Los Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable (PEAee) permiten realizar la evaluación audiométrica de forma objetiva, ya que se presentan cuando un estímulo repetitivo se conecta al aparato auditivo evocando una forma de onda eléctrica cuyas componentes frecuenciales se mantienen constantes en amplitud y fase sobre prolongados períodos. 52
Las respuestas de estado estable se producen cuando los estímulos tienen una frecuencia lo suficientemente rápida para que la respuesta a uno de los estímulos se superponga a la respuesta del estímulo subsiguiente.53
6. TRATAMIENTO DE LA HIPOACUSIA
Una vez confirmada la presencia de hipoacusia en el recién nacido, se debe iniciar su tratamiento lo más rápido posible, preferiblemente antes de los 6 meses de edad, con el propósito de facilitar un mejor desarrollo del lenguaje y reducir los posibles efectos adversos.54
El tratamiento requerido por los niños con deficiencia auditiva debe ser completamente interdisciplinario, incluyendo la participación activa de la familia.55
Igualmente, se debe tener en cuenta que es un largo proceso de toma de decisiones, en el “cual los padres deben elegir el medio de comunicación más adecuado para el desarrollo integral del niño, ofreciéndole la posibilidad de adquirir el mismo desempeño cognitivo que tendría cualquier niño con audición normal”.56
La colocación de un dispositivo auditivo resolverá las alteraciones del oído externo y medio. “En el caso de agenesia de conducto auditivo externo se requerirá de audioprótesis por vía ósea. Los audífonos serán útiles en pacientes con hipoacusia leve moderada y en un grupo de los que tienen hipoacusia severa”.57
7. FACTORES DE RIESGO
7.1. VENTILACIÓN MECÁNICA
La ventilación mecánica es un procedimiento de sustitución temporal de la función respiratoria con el uso de un equipo mecánico llamado respirador, que ayuda a mejorar la oxigenación e influye en la mecánica pulmonar del paciente. 58
Métodos de lesión auditiva en casos de ventilación mecánica:
1. Deprivación de oxígeno (lo cual conduce a ventilación mecánica) y produce lesiones de las células ciliadas 59
2. Hipertensión pulmonar que genera variaciones en la presión parcial de oxígeno las que pueden producir isquemia seguida de reperfusión con el resultado de muerte de las células ciliadas 60
3. Ruido del ventilador mecánico que es sobreañadido al ambiente de la UCIN y provoca cambios en el flujo sanguíneo coclear.61
4. Descarga simpática cervical sostenida que puede causar vasoconstricción, como respuesta al estrés sonoro (o quizás al tubo endotraqueal, o a las dos cosas), con isquemia más o menos transitoria de los vasos sanguíneos cocleares, a lo que hay que añadir disfunción tubarica (de la trompa de Eustaquio); hay que recordar que esos vasos están inervados por neuronas simpáticas que se originan en la cadena simpática cervical 62
5. Liberación de radicales libres de oxígeno (hiperoxia) y disminución de antioxidantes (como el glutatión), así como hipocapnea63
6. En relación al tipo de ventilación, hay que recordar que ya existen estudios que demuestran que el CPAP (que genera menores presiones en las vías
respiratorias y afecta menos directamente la presión pulmonar) produce menor deterioro auditivo que la ventilación invasiva.64