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El hipoclorito de sodio, es una de las sustancias químicas más utilizadas para sanear el conducto radicular, ha sido empleado como irrigante intraradicular para la

desinfección y limpieza por más de 75 años; también conocido como compuestos halogenados se le reconoce también como agente efectivo contra un amplio espectro de microorganismos patógenos como: Gram positivos, Gram negativos, hongos, esporas y virus incluyendo el virus de inmunodeficiencia adquirida (Manoel, 2010).

2.6.1. Propiedades del Hipoclorito de sodio en tratamientos Endodónticos Baja la tención superficial

La solución del hipoclorito de sodio penetra en todas las cavidades del sistema de conductos radiculares y también crea condiciones para mejorar la eficiencia del medicamento (Leonardo, 2005).

Neutraliza parcialmente los productos tóxicos

Es de fundamental importancia, pues nos permite neutralizar parcialmente y remover todo el contenido tóxico del conducto radicular en la sesión inicial del tratamiento sin correr el riesgo de agudizaciones periapicales (Leonardo, 2005).

Bactericida

Al entrar en contacto con los restos orgánicos pulpares, libera oxígeno y cloro que son los mejores antisépticos conocidos hasta la actualidad. La bacteriólisis se produce por el rompimiento de la membrana de la bacteria, esto ocurre por acción sobre el protoplasma microbiano, donde están las moléculas albuminoides, robándole agua, producto esencial para su sobrevivencia (Spironelli, 2001).

Tiene acción rápida

La interacción hipoclorito de sodio con agua oxigenada o hipoclorito de sodio y restos orgánicos se manifiesta rápidamente y con enérgica efervescencia presionando la sangre los residuos de las bacterias hacia afuera de la masa dentinaría y llevándolos hacia la luz del conducto radicular (Leonardo, 2005).

Auxilia a la instrumentación

Por el humedecimiento de las paredes del conducto radicular y por la reacción de saponisacion, facilita la acción de los instrumentos (Leonardo, 2005).

pH alcalino

Gracias a su pH alcalino (11,8) la solución del hipoclorito de sodio neutraliza la acides del medio dejando el ambiente impropio para el desarrollo bacteriano (Leonardo, 2005).

Acción disolvente

El hipoclorito de sodio es el disolvente más eficaz para el tejido pulpar y es así, que una pulpa puede demorar un tiempo entre 20 minutos y dos horas aproximadamente para disolverse por completo, con la utilización de este agente (Leonardo, 2005).

Tiene acción lubricante

El hipoclorito de sodio se considera un álcali es decir actúa sobre los ácidos grasos de los tejidos y la saponisación lo transforma en jabón soluble y de fácil eliminación (Leonardo, 2005).

Saponisaciòn

La reacción de saponisación se da, cuando se produce el contacto de la solución de hipoclorito de sodio con las partículas de líquidos presentes en el interior de los conductos dentarios; de esto resulta la formación de jabones y ácidos grasos que además de bajar su tención artificial favorecen la difusión de la solución (Manoel, 2010).

La lisis proteica

El contacto con el hipoclorito de sodio desnaturaliza la cadena proteica de los restos pulpares, originando subproductos de aminoácidos, al igual que las altas temperaturas y los valores extremos de pH son factores que interfieren en la desnaturalización de las proteínas y componentes del tejido conectivo (Manoel, 2010).

2.6.2. Complicaciones

Algunas de las complicaciones se basan en accidentes que ocurren durante el tratamiento de conductos radiculares (Manoel, 2010).

Daños en el ojo del paciente

Puede ocasionar “dolor inmediato, lagrimeo, ardor y eritema así como pérdida de las células epiteliales de la córnea.” Se recomienda en esos casos: enjuague el ojo con gran cantidad de agua tibia y solución fisiológica esterilizada y en casos más severos encaminar al paciente al oftalmólogo (Leonardo, 2005).

Inyección del hipoclorito de sodio en la región periapical

En conductos radiculares con forámen apical muy amplio, reabsorciones apicales, perforaciones apicales ocasionadas por instrumentación incorrecta permiten la salida de gran cantidad de líquido hacia la región periapical principalmente cuando se presiona demasiado el embolo de la jeringa en el momento de la irrigación. En estos casos el producto provocara necrosis tisular y el paciente delatara inmediatamente ardor y dolor intenso y en pocos segundos puede aparecer hematoma y equimosis (Leonardo, 2005).

Reacción alérgica al Hipoclorito de sodio

Las reacciones alérgicas varían: desde una sensación de ardor hasta un dolor intenso, pudiendo llegar a una hinchazón del labio o mejilla, con equimosis hematoma hemorragia vía conducto radicular. El dolor y falta de aire que disminuye al corto tiempo aunque la parestesia del lado de la cara en donde se realiza el tratamiento del diente puede permanecer varios días y para esto se prescribe los medicamentos antihistamínicos (Leonardo, 2005).

Manchas o decoloración de la ropa del paciente

Cuando el hipoclorito de sodio salpica las ropas del paciente, deja manchas o decolora la tela, pues esta solución es un excelente blanqueador casero (Leonardo, 2005).

Concentración del hipoclorito de sodio

La concentración depende su uso:

La Solución de hipoclorito de sodio al 0,5% (liquido de Dakin) Presenta muy baja concentración de cloro por lo que es descartada su utilización en tratamientos endodónticos (Leonardo, 2005).

La solución de hipoclorito de sodio al 1% más Ácido bórico (solución de Milton) se lo utiliza para neutralización del contenido séptico pulpar en casos de:

 En tratamientos endodónticos de dientes despulpados o infectados sin lesión periapical visible radiográficamente, (Necropulpectomia I).

 Dientes despulpados con abscesos dento alveolares agudos  En los casos de biopulpectomia (Leonardo, 2005).

Solución de hipoclorito de sodio al 2,5 % (Licor de Labarraque) es utilizada en el tratamiento de conductos radiculares, dientes con necrosis pupar. Elimina la infección, pero debe ser utilizado durante un tiempo (Leonardo, 2005).

Esta concentración de Hipoclorito de Sodio es utilizada para:  En lesiones periapicales crónicas (necropulpectomia clase II).

 Coadyuvante en la preparación biomecánica de conductos radiculares de dientes despulpados o infectados.

 Después de remover las obturaciones parciales o provisionales.  Durante el desbridamiento del forámen (Leonardo, 2005).

Soluciones de hipoclorito de sodio al 4/6% (soda clorada doblemente concentrada) tienen gran acción bactericida y la solución al 5,25% para el tratamiento de dientes con reacción periapical crónica, visible radiográficamente (Necropulpectomia clase II)

(Leonardo, 2005).

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