• No se han encontrado resultados

Historia de la infancia en el cine

II. REFERENTES TEÓRICOS

2. Marco teórico

2.4 Historia de la infancia en el cine

Finalmente se presenta un breve recorrido de la inclusión de la infancia en el cine y las formas de representación que ha tenido a lo largo de la historia.

El inicio de la representación de la infancia en el cine se remonta a 1900, momento en el que las historias cinematográficas que incluían partes infantiles eran retratadas por adultos. Este inicio muestra cómo la infancia no era aún concebida como una etapa de la vida del hombre y era simplemente un invento de la modernidad; esta concepción y definición se tomaron de autores como Rousseau (1762). Incluir en el relato audiovisual, desde la perspectiva del adulto, la historia de un niño abrió el panorama y permitió a la población remontarse a un momento particular de sus vidas con el cual identificarse y olvidar los momentos de dificultad que devenían con la cotidianidad. Adicionalmente en ese momento de la historia tanto en Estados Unidos como en Europa se inició una cruzada progresista que abogaba por el cuidado de los niños para parar el trabajo infantil, aplicar cuidados de higiene y salud evitando enfermedades y posibles muertes e iniciar la alfabetización de la población en general; la infancia representaba el futuro por lo que su cuidado era de especial importancia para la sociedad.

Como se mencionó anteriormente, los roles infantiles eran retratados por adultos

haciendo de sus partes algo cómico casi ridiculizando el rol infantil y su condición de torpeza y desconocimiento ante situaciones particulares de la vida cotidiana: convivencia familiar, manejo del dinero, manejo del espacio en el que su presencia era inadvertida y opacada por los adultos y sus problemas. Sin embargo, en 1921 con la película El niño de Charles Chaplin aparece la

57

primera contraparte infantil retratada por un niño de cinco años al que Chaplin reconoció como inspirador haciendo que la audiencia en Estados Unidos reconociera por primera vez la

condición de vulnerabilidad de la infancia en la sociedad y abogando por su cuidado y

protección. Una película con sentido pedagógico que representó a la infancia en su condición de vulnerabilidad y necesidad de protección por parte de la sociedad.

Poco antes y durante la gran depresión en los años 30, se abrió el mercado para las películas sobre infancia debido a que la población en general deseaba la alegría infantil que se mostraba en la pantalla. Películas como Oliver Twist (1922) y Día de circo (1923) donde los protagonistas eran niños se producían continuamente mostrando la vida de los niños, sus deseos infantiles, sus miedos y su condición dentro del círculo familiar y social. Estas películas enviaron un mensaje claro a la sociedad: con sistemas económicos poco estables los adultos debían

ausentarse de casa abandonando a los menores que debían independizarse de forma acelerada por lo que su infancia era una etapa que pasaba inadvertida y su crianza estaba en manos de sí

mismos y adultos como profesores y cuidadores.

Jean Piaget (1926) y sus estudios pedagógicos estaban en auge en ese momento por lo que las películas producidas rescataban los postulados de esta corriente mostrando que los niños eran iguales a los adultos y necesitaban de guía para poder descubrir el mundo y construir conceptos, aprendiendo valores, creciendo como individuos fuertes y con conocimiento para ser adultos integrales, independientes y útiles.

Este ambiente de mejora y protección hacia la infancia pudo haber contribuido de forma significativa para la firma de los derechos del niño en 1930 en el contexto de la tercera

“Conferencia sobre la protección y la salud infantil de la Casa Blanca”. No obstante y durante la segunda guerra mundial entre 1939 y 1945, la industria del cine creció debido a la necesidad

58

propagandista de derrotar a los Nazis y siguiendo dos corrientes de pensamiento en las películas. La primera corriente iba en pro de mostrar la infancia como un recuerdo cándido lleno de felicidad y momentos entrañables, Que tan verde era mi valle de John Ford en 1941 muestra la infancia despreocupada por el mundo, sus héroes son los padres y los hermanos mayores que van a la guerra para proteger los ideales de la sociedad, la libertad y asegurar su futuro. Aunque este abandono asegura entonces que los niños y niñas maduren de manera más rápida y adquieran habilidades y responsabilidades para salvaguardar su lugar en la postguerra guardando los valores familiares y sociales de tradición.

La segunda corriente mostraba cómo los niños y niñas debían crecer de forma solitaria e independiente negando de manera rotunda este periodo de desarrollo caracterizado por el juego y la protección del adulto. Con la película El libro de la selva de Zoltan Korda en 1942, la sociedad es inexistente y el niño crece sin ningún tipo de atención o cuidado por parte de los mayores, su mayor fuente de conocimiento es la experiencia siendo una tabula rasa que se escribe a partir de las vivencias particulares y personales y que hacen del infante un producto social. Del mismo modo, es este periodo donde el mercado del cine infantil se establece con películas como Pinocho (1940), Fantasía (1942) y Bambi (1942).

Pasada la amenaza de la segunda guerra mundial y la posibilidad de que el mundo sucumbiera ante el desastre y las bombas atómicas, el cine sufre un declive ante la llegada de la televisión en forma masiva a los hogares en todo el mundo. Con una forma de entretenimiento de forma permanente en el hogar, la población dejó de asistir a los teatros por lo que el cine dejó de producir películas de forma masiva. Los niños y niñas empezaron a comportarse como adultos debido a que el contenido televisivo iba dirigido a una población madura y esta era su principal forma de entretenimiento y de crianza mientras los padres trabajaban. Como consecuencia, los

59

niños y las niñas tienen más protagonismo en la vida familiar y el desarrollo social porque ya no son inocentes sino que tienen una voz que demanda ser escuchada.

A partir de este punto y en la década de los 50, la infancia resurgió de a poco en el cine de una forma dramática y diabólica como modo de representar el miedo ante la postguerra; eventos como la guerra fría, la crisis de misiles en cuba y la guerra de corea contribuyen a que la realidad cambie y la infancia deje de ser inocente para volverse una especie de problema para el adulto y las instituciones sociales como la familia, la escuela, la iglesia que se quedan sin herramientas para encaminarla hacia un futuro casi inexistente. La familia y la sociedad se enfrentan entonces a dos formas de ver la infancia: la primera forma es tradicionalista donde los niños y niñas son inocentes y requieren de cuidados y protección la segunda forma, ve a la infancia como una etapa incierta que merece ser reconocida pero también castigada debido a sus formas violentas y delictivas producto de las circunstancias históricas en las cuales debió

formarse.

En la actualidad, la infancia en el cine se presenta de forma realista debido a las circunstancias sociales en las que su desarrollo toma lugar. La infancia hace parte de una sociedad y dicha sociedad tiene normas y formas de actuar que la representan de modo

característico: la cultura. Cada cultura es diferente por lo que la infancia no se puede generalizar, sino que debe ser representada y entendida de formas diferentes y específicas. El cine se ha vuelto entonces una forma de denuncia ante las instituciones sociales que dan la espalda a la infancia y la dejan desprotegida ante las circunstancias políticas, sociales, económicas, de valores y creencias del momento histórico actual.

60

Documento similar