CAPITULO III RESULTADOS Y DISCUSIONES
3. Discusión de los resultados
3.1. La historia personal y los conocimientos previos sobre el contexto de destino
Yan, Kyóka, Carmen y Isabella habían escuchado que la violencia en estaba grande, aun así decidieron venir. Nadie de las cuatro tenía una relación más estrecha con México. Habían escuchado que México pasaba por problemas con la violencia. Asimismo decidieron venir. Yan consideró los relatos positivos de compañeros de universidad, habían venido a México por intercambio, Carmen procuró planear su llegada con muchos detalles de manera a correr el menor riesgo posible, Isabella no quiso creer en lo que escuchaba y convenció sus padres de que todo estaría bien, Kyóka confió que su programa de intercambio no le iba poner en situaciones de riesgo.
Cada una a su manera, al decidir, independiente de los relatos de violencia en México, hacer la instancia, demostraron su interese por realizar la estancia. Eso habla de la ilusión, del deseo por conocer que convierte lo complejo sencillo, que permite encontrar soluciones oportunas a lo que se te atraviesa el camino. Este movimiento de procurar abrir caminos para la realización de aquello que se le parece realizador, lo ubico como una expresión de la tendencia actualizante, que como vimos impulsa el camino del simple al complejo y promueve a la persona los recursos internos suficientes para superar con creatividad aquello se le atraviese.
William y Emily, los dos estadunidense, ya tenían una relación anterior con México. William por su mamá, su madrina y sus experiencias en el barrio latino. Emily por tener novio mexicano. Eso hizo con que sus llegadas tuvieron características más específicos.
William deseaba conocer la cultura que tanto ha influido en su propia identidad. Le costó ser reconocido como turista o como estadunidense, rico, en visita a México. Casi todo lo que le molestó en su estancia, estuvo relacionado a su identidad, sea como estadunidense, sea como turista o como afortunado económicamente. Sus mejores experiencia en México fueron dos experiencias donde “no habían” nacionalidades. Es posible que su relación previa con México y
principalmente su relación previa con su propio país, le haya dejado menos aceptante o tolerante en temas relacionados a su propia identidad nacional. Salir de su país le ha permitido, todavía, experimentarse más espontaneo e en esa espontaneidad encontrarse más washingtoniano.
Emily llega a México con muchas ganas de conocer el país, hacer amistades con mexicanos. No tuvo problemas para adaptarse. Estableció buenas relaciones con las dos familias con quien vivió. Pareció no tener cualquier problema con su identidad estadunidense. Así como William, relató que en diferentes situaciones, al ser reconocida como estadunidense, las personas la trataron como se ella tuviera más dinero de lo que tenía. No obstante, Emily no ha vivido esa situación como algo que la haya molestado o le genere conflictos. En ese sentido, parece que las experiencias anteriores de cada uno de los dos contribuyeron en la manera con que ambos reaccionan a una situación de misma naturaleza.
3.2. La acogida
La manera como cada uno vivió y significó su acogida parece haber influido en la totalidad de la experiencia de movilidad. Hubo relatos donde las relaciones establecidas, les brindaron seguridad para explorar el nuevo en confianza. Emily es un ejemplo: tuvo la oportunidad de viajar y conocer nuevos lugares siempre y cuando un mexicano le confirmó que era seguro ir, que estaría ella bien. Eso fue una evolución en su búsqueda hacia a una mayor autonomía y independencia
Emily, William y KyoKa, que fueron recibidos por familias mexicanas, relataron una relación de cariño, afecto y confianza. William relató que la señora lo trataba como si fuera su hijo (33), Emily que sintió muy bonito tener a alguien cuando se estaba acostumbrando a un ambiente nuevo (2) y Kyoka sintió muy grata por la acogida “Nunca quiero olvidar la manera mexicana de mostrar amabilidad” (44)
Los estudiantes que optaron por compartir vivienda con otros estudiantes extranjeros, han vivido la acogida mexicana en las relaciones con sus compañeros de escuela o demás personas son quienes conviven.
Isabella, que ha elegido vivir con una compañera de intercambio, ha encontrado en la familia de un amigo mexicano el apoyo y acogida familiar (57). La amabilidad de los mexicanos también es registrada por Yan como algo valioso (8).
Carmen es la estudiante con un histórico de acogida menos satisfactorio. Ha logrado hacer amistades, y se ha insertado en un grupo de pedaleros donde se siente acogida y muy a gusto. No obstante, no ha sido siempre así. Al llegar enfrentó problemas en los agentes de la migración (5). Después, en sus primeros contactos con sus colegas, sintió que se le impusieron una barrera por la forma diferente de saludar: “Entonces yo llego acá, conocer gente y es dar el beso en la mejilla y a veces te tienden la mano, es como que ¡huau¡ haces una pared a ese lazo que está empezando” (16.1).
Aunque se sienta muy satisfecha con su estancia, es también Carmen, entre todos los entrevistados, quien relata no haber logrado acostumbrarse por completo. “No me termino de me acostumbrar del todo a las personas” (25). Su relato parece evidenciar que el sentimiento de acogida y los procesos adaptativos, observan relación entre sí.
En diferentes momentos de su compartir, Carmen demostró que no se sintió en confianza para expresarse espontáneamente (19). Sintió miedo de no ser comprendida en su espontaneidad (20). >Sus relaciones iniciales en México parecen no haber resguardado algunas de las condiciones facilitadoras presentadas en el referencial teórico.
Carmen no reconoció en sus primeras relaciones aceptación y/o comprensión de los demás hacia su expresión espontanea. Optó restringir parte de su expresión genuina. Lo que le costó bastante y generó incomodidades. Ese
evento parece haber influido bastante en su conducta en Xalapa, donde nunca se ha sentido totalmente a gusto para ser espontanea tal como es en Perú.