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HOMENAJE ¡Om! Venerado sea el Lama que es los Tres Cuerpos

Venerado el Cuerpo de Vacuidad,

por quien el Espiritu Despierto abarca y penetra todo, Amitabha Buda de luz infinita.

Venerado sea el Cuerpo de Gozo,

divinidades pacíficas e iracundas de la Orden del Loto Venerado el Cuerpo de Emanación,

Padmasambhava

venido como salvador de todos los seres.

Gran Enseñanza de la Liberación por la Escucha ofrecida al yogui medio para que alcance la liberación cuando pase al estado intermedio.

INTRODUCCIÓN

Para quién no es necesaria la lectura del Bardo

Comentario: Las personas que ya han alcanzado un desarrollo espiritual que les permite reconocer por la visión interior la verdadera naturaleza de los fenómenos, no necesitan el Bardo-Thodol. Lo mismo puede decirse de quienes hayan practicado en vida la transferencia de conciencia [pho-wa]. Ya se ha desarrollado suficientemente este método de meditación en la introducción para que tengamos que añadir aclaraciones. Aquel, pues, que por la meditación de la transferencia de conciencia, sea capaz de unir su propia naturaleza espiritual a la de Amitabha, el Buda de la Luz Infinita, no tiene necesidad del Bardo-Thodol. La introducción nos indica, asi mismo, que el lama puede emprender también por el muerto la transferencia de conciencia. Un lama está

capacitado para saber si su esfuerzo se ha visto coronado por el éxito. En ese caso cesa la lectura del Bardo-Thodol. Para todos los demás seres, la lectura del Bardo-Thodol es indispensable.

Fin del comentario

Para obtener la liberación de los seres hay que haber estudiado primero las diferentes técnicas que liberan a los seres, abriéndoles a las facultades superiores. Si no se hace así, hay que practicar entonces, en el estado intermedio del momento de la muerte, la transferencia de conciencia (2). Incluso aquellos cuyas facultades son mediocres, llegarán sin duda a quedar liberados de esta manera. Pero para quienes no lo han

logrado, hay que seguir practicando la Gran Liberación por la Escucha en el Sardo de la verdad en Sí.

Se requiere igualmente que el moribundo examine los signos de la muerte según el texto de la Liberación Espontánea por la Observación de los Signos Precursores de la Muerte (3). En el momento en que estos signos se hacen evidentes e innegables, hay que practicar la transferencia de conciencia que libera espontáneamente en cuanto se piensa en ella. Quien haya realizado esta liberación no tiene ya necesidad de la lectura de la Gran Liberación por la Escucha.

La lectura del Bardo-Thodol

Comentario: El texto del Bardo-Thodol puede leerlo cualquiera en principio, como la obra general de la meditación de Amitabha, la oración de los Puros Campos de

Felicidad (Sukhavati), la transferencia de conciencia y el Bardo-Thodol que están destinados particularmente a los laicos. Desde los tiempos más remotos, la India, y no sólo el budismo, ha utilizado las fórmulas sagradas cuya ayuda se requería solamente en algunas ocasiones muy particulares. Encontramos una frase de discutible veracidad, que podría parecer trivial: por la vitud de la verdad, que ocurra esto o lo otro. Pero hay que recordar aquí que la palabra, para el hombre, refleja el mundo, y es en un principio con la palabra como el hombre puede tomar conciencia del mundo y de sí mismo. Es, pues,

comprensible que muchas religiones atribuyan una fuerza, una virtud mágica a la

palabra. En nuestro contexto, el lama pronunciará una fórmula búdica y la repetirá hasta que, por la fuerza de esta palabra, el espíritu del muerto tenga a bien escucharle.

La lectura empieza con la presentación de las ofrendas a los Tres Raros y Sublimes, que son:

- el Buda;

- el Dharma: la verdadera enseñanza sobre la naturaleza de todas las cosas;

- el Sangha: la comunidad de cuantos enseñan y practican el Dharma, en particular la congregación de los monjes.

Estos Tres Raros y Sublimes son objeto de la devoción de los Budistas. La ofrenda no depende de un objeto material cualquiera. Se representa uno más. bien todas las riquezas de la tierra, se apodera uno de ellas con la mente y se las ofrenda simbólicamente.

Las plegarias que se indican al final de este capítulo deben recitarse al comienzo de la lectura del Bardo-Thodol, así como al final.

Fin del comentario

Si la transferencia de conciencia no ha tenido éxito, hay que leer delante del muerto, con voz clara y articulada, La Gran Liberación por la Escucha.

Si ya no está el cadáver, hay que ponerse en el lugar en que solía sentarse o dormir el muerto y llamar su espíritu con una fórmula sagrada. Se representa uno al muerto sentado ante sí, escuchando. ¡Entonces se le lee! Pero está prohibido que los parientes y amigos lloren durante ese tiempo, pues eso sería perjudicial para el muerto. Si el

cadáver está presente, el lama, o un hermano en el Dharma, o una persona en la que tuviera confianza el moribundo, o un amigo que tuviera los mismos sentimientos, o uno de sus semejantes, tiene que leer La Gran Liberación por la Escucha, con la boca junto a la oreja del muerto, sin rozarla, en el momento en que cesa la respiración exterior pero aún no ha desaparecido el soplo interno de vida.

Sacrificios y oraciones preparatorios

He aquí las explicaciones esenciales para la Gran Liberación por la Escucha. Se presenta a los Tres Raros y Sublimes ricas ofrendas en función de lo que se tenga a mano. Y si no se tiene nada, se ofrecen representaciones interiores, multiplicadas al infi- nito. Luego se repite tres o siete veces una oración, pidiendo la protección de los Budas y Boddhisattvas. Luego hay que entonar las oraciones siguientes: Protección ante el Temor al Estado Intermedio (4), Liberación del Camino Peligroso del Estado Intermedio (5) y los Principales Versículos del Estado Intermedio (6). Por último, se recita La Gran Liberación por la Escucha tres o siete veces, según el caso.

Estructura del Bardo- Thodol Esta Gran Liberación por la Escucha consiste en tres partes:

I. Permitir reconocer la luminosidad inherente al espíritu en el estado intermedio del momento de la muerte.

II. Recordatorio para reconocer el estado intermedio en el que aparece la Verdad en Sí. III. Instrucción para cerrar la puerta de entrada a una matriz en el estado intermedio del Devenir.