3 ARTICULO DE INVESTIGACION I 28
3.5 Discusión 64
3.5.3 Impacto del cambio climático en las zonas de vida actuales 66
El mapa de distribución actual de zonas de vida de Costa Rica elaborado con datos de WORLDCLIM muestra un total de 12 zonas de vida, las cuales representan 12 tipos principales de ecosistemas terrestres del país. Estas mismas zonas de vida corresponden a las 12 zonas de vida que describe Holdridge et ál (1971) en su investigación de campo en Costa Rica, en la cual recabaron información de parcelas ubicadas en las distintas zonas de vida. Entre la información de cada zona de vida recopilada, destaca la relativa al tipo de vegetación característica encontrada.
Con el fin de determinar el impacto que tiene el cambio climático sobre las doce zonas de vida actuales, es importante diferenciar el impacto sobre el área absoluta que ocupa cada una de las zonas de vida del impacto en términos porcentuales.
En este sentido las zonas de vida que ocupan actualmente un mayor territorio son el bosque húmedo tropical (bh-T), el bosque muy húmedo premontano (bmh-P) y el bs-T (bs-T). Sin embargo, al analizar las zonas de vida en función de los cambios sufridos en su distribución y superficie en términos porcentuales por el cambio de clima hacia el 2020, las zonas más impactadas son en primer lugar el páramo (pp-SA) que cambia un 100% de su área a bosque pluvial montano (bp-M), indicando principalmente un aumento de la biotemperatura tanto para el escenario A2 como el B2. La segunda zona de vida más impactada es el bosque pluvial premontano (bp-P) que cambia en más del 80% hacia bosque muy húmedo pre montano y
bosque húmedo tropical en ambos escenarios, lo cual indica no sólo un aumento de temperatura en unos sitios sino disminución de la precipitación. Por su lado el bosque pluvial montano bajo (bp-MB) también cambia en más del 80% para A2 y 79% en B2 hacia bosque muy húmedo pre montano (bmh-P) montano bajo (bmh-MB) y bosque pluvial pre montano (bp-P), indicando en los dos primeros casos disminución de la precipitación y en el último un aumento de la biotemperatura.
Otro cambio importante no sólo en porcentaje sino también en superficie total impactada, es la transición que sufre el bosque muy húmedo tropical, cuya dirección de cambio es hacia bosque húmedo tropical para el escenario 70% A2 y 59% en el B2, que significa un cambio en más de 300000 ha e indicando así una disminución de la precipitación principalmente.
En cuanto a superficie impactada el bosque muy húmedo tropical (bmh-T) que es la segunda zona de vida que cambia más en superficie, dado que también el bosque húmedo tropical (bh- T) sufre un cambio potencial de 20 a 22%, hacia bosque seco tropical (bs-T), pero en términos de superficie es el cambio grande con más de 360 000 ha en transición. También el bosque muy húmedo premontano (bmh-P) cambia en un total de 240000 ha hacia bosque húmedo tropical siendo con esto la tercera transición más grande de las que muestran los escenarios del 2020.
Los cambios en las zonas de vida hacia el 2020 mostrados, coindicen con los resultados encontrados por Enquist (2002), quien realizó una evaluación de distintos escenarios de cambio climático combinando diferentes valores porcentuales arbitrarios de aumento y disminución de la precipitación y temperatura sobre la distribución de las zonas de vida de Costa Rica. En su investigación Enquist (2002) menciona la desaparición del páramo y la casi desaparición del bosque pluvial montano, montano bajo y pre montano así como del bosque muy húmedo montano en la mayoría de los escenarios. Concluyó que a través de los escenarios analizados las zonas de vida de mayor elevación son más sensibles a incrementos en la temperatura que a incrementos o disminución en la precipitación, mientras que las zonas de vida en el piso basal son más susceptibles a cambios en los patrones de precipitación. Esta última aseveración coindice con el cambio observado en el presente trabajo en el bosque muy húmedo tropical (bmh-T) que es desplazado en un alto porcentaje por el bosque húmedo tropical (bh-T). Estas zonas de vida junto con el bosque seco tropical (bs-T) son las que sufren
menores cambios en los escenarios del 2020, y que al mismo tiempo mantienen un alto porcentaje de su superficie debido a las transiciones que otras zonas de vida sufren hacia estos dos tipos de zonas.
De acuerdo con las zonas de vida más impactadas, se denota no sólo un aumento de la biotemperatura sobre el territorio sino también una tendencia a la disminución de la precipitación. Analizando los grids actuales y hacia el 2020 obtenidos de WORLDCLIM correspondientes a la precipitación promedio anual y temperatura promedio anual, se observa una disminución clara tanto de los valores máximos como de los mínimos de precipitación, mientras que en la temperatura hay un aumento de 1°C en la temperatura máxima. Aguilar et ál (2005) realizaron un análisis de los cambios en la precipitación y temperaturas extremas para la región de Centroamérica y el norte de Suramérica, basados en datos de estaciones con promedios obtenidos a partir de la climatología de 1961-2003. Concluyeron que hay un mayor aumento en las temperaturas máximas respecto a la disminución de las temperaturas mínimas, lo cual resulta en una tendencia al calentamiento en la región. Esta conclusión coincide con los resultados del presente estudio, específicamente con el aumento de la temperatura máxima que fue mencionado anteriormente. En el caso de la precipitación este mismo estudio encontró mayores eventos extremos, además del aumento y disminución de la precipitación en distintas estaciones sin estar asociados a un patrón espacial definido. Por su parte, Karmalkar et ál (2008) realizaron una evaluación de escenarios de cambio climático en los bosques montanos de Costa Rica, en la cual concluye que el cambio climático tendrá efectos más pronunciados en las tierras de mayor elevación que en bajuras, especialmente en la vertiente pacífica, y que este mismo región del país junto con las tierras bajas de la vertiente Caribe recibirán un 30% menos de precipitación, induciendo así un mayor estrés hídrico sobre los bosques montanos, agravado además por un aumento en la altura de la llamada “precipitación horizontal”.
Tanto las conclusiones de Aguilar et ál (2005) para la región centroamericana como de Kamalkar et ál (2008) para Costa Rica, refuerzan los resultados mostrados en cuanto a cambios en las variables climáticas obtenidos de WORLDCLIM y por tanto en su efecto la distribución geográfica de las zonas de vida de Costa Rica, que como se observó indican tendencias al aumento de la biotemperatura y disminución de la precipitación promedio anual.
Además, cuando se analiza el impacto del cambio climático sobre las zonas de vida ordenadas por provincias de humedad se puede ver que las más afectadas y que potencialmente muestran mayor sensibilidad son las de las provincias pluviales y muy húmedas. El impacto es también evidente al ordenar las zonas de vida por pisos altitudinales, donde en cada piso la zona de vida con porcentajes de cambio más altos son las de la provincia de humedad correspondiente a mayor pluviosidad, por lo tanto es claro el efecto de la disminución de la precipitación sobre los cambios potenciales en las zonas de vida a futuro.
Para los escenarios del 2080 los resultados presentan cambios y transiciones entre zonas de vida más fuertes que en el 2020, lo cual refleja cambios más extremos en las variables climáticas. La precipitación promedio anual tiende a disminuir entre un 50 y un 62% mientras que la temperatura máxima aumenta tentativamente 2,6°C. Estos resultados repercuten entonces en que están potencialmente desapareciendo cinco zonas de vida tanto en el escenario A2 como el B2, cuatro de las cuales corresponden a ecosistemas montanos, a saber páramo pluvial subalpino (pp-SA), bosque pluvial montano (bp-M), bosque pluvial montano bajo (bp-MB), bosque pluvial premontano (bp-P) y también provocando la casi desaparición del bosque muy húmedo montano bajo (bmh-MB) y del bosque muy húmedo premontano. Estos resultados se reafirman con los obtenidos por Enquist (2002) en cuanto a que las zonas de vida con mayores cambios fueron zonas de vida de altura y los de Kamalkar et ál (2008) en referencia a que las proyecciones de cambio de clima afectarán más a los bosques montanos del país. De las zonas de vida que cambian en un 100% la mayoría sufren transición hacia bosque húmedo tropical (bh-T), otras hacia bosque muy húmedo montano (bmh-M) y a bosque muy húmedo premontano (bmh-P) en proporciones altas, por esa razón estas zonas de vida aunque igualmente están sufriendo transiciones hacia zonas de vida más secas, mantienen su presencia pero no su ubicación actual. Este mismo fenómeno se observa en el bosque húmedo montano bajo (bh-MB), que a pesar de su pequeño tamaño y de la transición hacia la nueva zona de vida bosque seco premontano (bs-P), no desaparece porque desplaza a zonas de vida muy húmedas que casi desaparecen tanto del piso premontano como del montano bajo.
Es de destacar que las zonas de vida cambian en porcentajes muy altos, lo que origina potencialmente la aparición de dos nuevas zonas de vida como el bosque muy seco tropical (bms-T) y el bosque seco premontano (bs-P). Las dos nuevas zonas proyectadas, llegan a
ubicarse en áreas actualmente ocupadas por bosque seco tropical (bs-T) en su mayoría y por bosque húmedo premontano (bs-P).
En general se puede deducir que todas las zonas de vida actuales sufren un alto impacto hacia el 2080 debido principalmente a la disminución de la precipitación, ya que a pesar de que sigue existiendo casi el 60% de las que hay, el 100% está cambiando su actual ubicación, provocando de esta forma la necesidad potencial de los organismos propios de la zona de adaptarse a las nuevas condiciones o moverse hacia nuevos hábitat.