Capítulo 4. Análisis y discusión de resultados
4.1. Presentación de resultados
4.1.2. Impacto de la estrategia didáctica sobre la competencia comunicativa
situaciones que fueron impactadas a través de la implementación de los talleres lúdico- pedagógicos y se sustentan con algunos testimonios de los participantes durante el proceso investigativo.
26 Tabla 3
Impacto de la estrategia didáctica sobre el desarrollo de la competencia comunicativa interpersonal.
Categoría: Impacto de la estrategia didáctica
Im p ac to d e la estra teg ia
Posibilitó la reflexión personal y cambio de actitudes negativas. Facilitó la comunicación asertiva y el diálogo.
Permitió nuevas formas de comunicación (Verbal y no verbal) Propició manejo adecuado del tono de voz.
Disminuyó el uso de vocabulario soez. Disminuyó agresiones verbales y físicas. Motivó la participación activa.
Motivo la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades. Facilitó la resolución de conflictos.
Mejoró la convivencia social. Mejoró la interacción social.
A continuación se exponen algunos testimonios de los participantes del estudio, que evidencian el impacto de la estrategia en cada uno de los niños:
“Yo he visto que ha pasado un problema y él habla con los demás para solucionar el problema y al final lo solucionan entre todos”, “las relaciones con todos han mejorado, púes él ya no pega, ya no empuja y cuando uno le habla él le responde pero de manera asertiva” (C).
“Las relaciones interpersonales de David con el grupo mejoraron bastante, el grupo ahora tiene mayor aceptación con él, se le facilita integrarse con niños diferentes a los de su círculo de amigos; los niños dicen que se ha vuelto un mejor niño” (M).
“Él ha cambiado un poco y se ha tratado de controlar desde que estamos haciendo los talleres, ya no nos pega y no nos trata mal como antes”, “ él ya no es tan grosero con nosotros, como antes, ya no dice groserías, ya no es peleón, ya no grita, ya no pelea, habla pasito”(C).
“En las discusiones grupales posibilitó que sus compañeros expresaran sus opiniones, sin hacer mayores controversias” (I).
“Están como mejorando, tengo más amigos, porque ya casi no soy grosero ahora con mis compañeros, ya hora tengo como quince amigos” (J). “Dejó de ser
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tan agresivo, todavía le falta un poquito, pero ya se controla más y no pega tanto, ya no dice groserías, ya no es peleón, ya no grita, ya no pelea, habla pasito; su relación con nosotros es mejor, porque antes él peleaba, daba patadas, daba cachetadas, en cambio ahorita no, ahorita dialoga”(C).
“Efectivamente, ahora Lizeth utiliza el diálogo para arreglar las diferencias con sus compañeros, trata siempre de mediar los conflictos sin gritar a los demás como lo hacía antes”, “Ahora trabaja mejor en grupo, deja que sus compañeros opinen así estén equivocados, ya no los grita como antes, ha dejado un de ser tan dominante”(M).
“Ahora estoy comunicándome más asertivamente que agresivamente, porque así uno no tiene problemas con los demás, no discute y si uno tiene un problema lo arregla hablando, en vez de pelearse; yo antes era muy grosera, muy peleona y gritaba, y ahora hablo en un tono medio, ahora no peleo, ni discuto ni soy agresiva y cuando surge un problema hablo para arreglar el problema” (L).
“Aprendí que cuando uno tiene una comunicación agresiva siempre va a estar en problemas, pero si uno tiene una actitud pasiva, deja que decidan por nosotros y que nos regañen, que nos manden las personas que no tienen derecho; mientras que en una comunicación asertiva nosotros decimos lo que pensamos, opinamos,
preguntamos cuando queramos y cuando no entendemos algo” (L).
“Reflexionó y mejoró su actitud para evitar conflictos, utilizando un tono de voz adecuado, y resolviendo los problemas a través del diálogo. Sus relaciones interpersonales con el grupo mejoraron notablemente, debido a su cambio de actitud, pues ahora dialoga y no agrede verbal ni físicamente a los demás, situación que favorece su integración con los demás” (M).
“Yo antes pegaba todo el tiempo y ahora no, aprendí a respetar mucho”, “aprendí a saber respetar y a compartir más con los compañeros y a actuar con una actitud asertiva” (D).
“Yo aprendí a hablar en un tono de voz medio para que no gritemos y dejemos hablar a las personas cuando necesiten, que nosotros necesitamos saber escuchar porque si no, no hay una buena comunicación entre nosotros (L).
“Le sirvió harto a Heidy, porque ahora se relaciona mejor con los compañeros y tiene más amigos” (C).
“Si me sirvieron, porque yo ahora estoy aprendiendo a no golpear, ni
gritarlos ni nada de eso, y a hablar en un tono de voz medio y a no estar pegándole a los compañeros. Y me gustaron mucho fueron chéveres (J).
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4.1.3. Desarrollo de la competencia comunicativa interpersonal de los estudiantes. En cuanto a la segunda categoría; el desarrollo de la competencia
comunicativa interpersonal, se afirma que hubo un avance significativo de desempeño, teniendo en cuenta los indicadores de evaluación planteados por Villa y Poblete (2007), en el primer nivel de dominio: establecer relaciones dialogantes con compañeros y profesores, escuchando y expresándose de forma clara y asertiva. Indudablemente estos fueron diferentes en cada uno de los niños, teniendo en cuenta sus particularidades individuales.
En la Tabla 4 se sintetizan los avances alcanzados en el primer nivel de dominio de la competencia que presentan mayor coincidencia en los estudiantes valorados a través de siete indicadores y cinco niveles de desempeño en cada indicador, donde uno es el menor y cinco el mayor nivel de desempeño.
Tabla 4
Indicadores alcanzados en el primer nivel de dominio de la competencia comunicativa interpersonal.
Categoría: Desarrollo de la competencia comunicativa interpersonal de los estudiantes
In d icad o res alca n za d o s
Presta atención a sus interlocutores y estos saben que son escuchados. (5)
Expresa lo que piensa y siente, respecto al tema del que se está hablando. (3)
Con su comunicación genera clima de entendimiento y diálogo.(5)
Sus preguntas son inteligentes y provocan un avance en el dialogo o un mejor clima comunicativo.(5)
Transmite ideas de forma concisa en entornos conocidos.(3) Su lenguaje no verbal aporta información valiosa y enriquece su expresividad verbal.(4)
Valora positivamente y respeta las opiniones ajenas.(5)
En la tabla 4 se observa como los estudiantes alcanzaron algunos indicadores del primer nivel de dominio de la competencia de manera satisfactoria, logrando alcanzar el mayor nivel de desempeño en indicadores como: presta atención a sus interlocutores y estos saben que son escuchados; con su comunicación genera clima de entendimiento y diálogo; sus preguntas son inteligentes y provocan un avance en el dialogo o un mejor clima comunicativo.
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También se reflejan indicadores alcanzados en nivel medio (tres y cuatro), que requieren mayor trabajo para potenciar la competencia como: expresa lo que piensa y siente, respecto al tema del que se está hablando; transmite ideas de forma concisa en entornos conocidos, su lenguaje no verbal aporta información valiosa y enriquece su expresividad verbal.
A continuación se manifiestan las percepciones de los participantes al respecto, a través de las entrevistas:
“Los talleres me sirvieron harto, porque yo ahora sí entiendo y escucho a las personas, y no me da miedo decir lo que siento”, “me sirvieron porque pude saber que es la comunicación asertiva y entonces yo dije, pues bueno quiero ser un niño asertivo y quiero cambiar más” (D).
“Ella no está charlando como antes charlaba y no ponía atención a los demás”, “ella siempre habla y participa mucho en clase cuando la profe nos pregunta algo”, “aprendió a mejorar su tono de voz, y no ser agresiva con los amigos, no ignorar a las personas cuando estén hablando, a no ser grosera”,
“mejoró su forma de ser y en muchas cosas, por ejemplo a dialogar, a tener un tono de voz adecuado con las demás personas, no ignorarlas y pues a respetar” (C).
“Las actitudes que ella tiene pues si ya han cambiado, la forma de ser, el tono de voz ya más bajito, y ya no grita, ya no pelea mucho, no ignora a los compañeros” (C).
“Digamos yo antes ni hablaba por algo y yo de una vez les pegaba, yo ahora les digo, no eso no se puede hacer así, hablemos”, “Acá ya estoy aprendiendo a escuchar a mis maestros y a escuchar a los compañeros que están hablando” (H)
“A mí sí me importa lo que los otros digan, porque de pronto me están ayudando en una cosa y si no les pongo cuidado después no sé ni que hacer”. (J)
“Uno debe hablar para arreglar los problemas, no pelearse y cuando uno necesita hablar con alguien tener una comunicación buena, no discutir y no pelearse” (L)
Los anteriores testimonios de los niños ilustran la percepción que tuvieron acerca de sus avances en la competencia comunicativa interpersonal.
30 4.2. Discusión de resultados
Después de realizar el análisis de los resultados, en este apartado se retoma el objeto de estudio, el cual consiste en analizar el impacto que tuvo la implementación de talleres lúdico-pedagógicos, sobre el desarrollo de la competencia comunicativa
interpersonal de cuatro estudiantes de cuarto grado de un colegio público de Bogotá; para lo cual es necesario resumir los principales hallazgos.
En síntesis, la estrategia didáctica de talleres lúdico-pedagógicos impactó de manera favorable y positiva a David y a Lizeth, pues permitió alcanzar el primer nivel de dominio de la competencia de manera satisfactoria; es decir, las relaciones
dialogantes con sus compañeros y profesoras, escuchando y expresándose de forma clara y asertiva (Villa y Poblete, 2007).
En el caso de Johan el impacto de la estrategia didáctica fue moderado debido a que se evidenció un leve desarrollo de su competencia comunicativa interpersonal y al evaluar el primer nivel de dominio se encontró que requiere mayor trabajo en el hábito de la escucha; necesario para afianzar el respeto por sus interlocutores para evitar conflictos comunicativos y poner en práctica la comunicación asertiva con sus compañeros.
En el caso de Heidy, el impacto de los talleres lúdico pedagógicos fue básico; pues aún presenta algunas dificultades para establecer relaciones dialogantes con algunos compañeros, requiere escuchar y respetar las opiniones de los demás, evitar imponer sus ideas y aprender a comunicarse de manera asertiva.
Se evidenció que Johan y Heidy mejoraron indicadores como: la utilización de preguntas para comprender mejor un mensaje; la expresión oral, pues son capaces de transmitir ideas de forma concisa en entornos conocido; además de evitar el uso de vocabulario soez y moderar el tono de su voz; los niños también reconocieron que su lenguaje no verbal enriquece su expresividad verbal.
Por otra parte, al observar las relaciones interpersonales de los participantes de la muestra con el resto de compañeros del grupo, luego de los talleres, se evidenció que mejoró la convivencia en el caso de David, Lizeth y Johan debido a que su nivel de
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agresividad disminuyó, y solamente las relaciones interpersonales de Heidy no tuvieron el avance esperado, en especial con sus compañeros.
Según los resultados, se vislumbran algunas transformaciones en la forma de comunicación e interacción de los cuatro estudiantes, luego de la implementación de la estrategia; por lo cual se analizó el supuesto de investigación donde se presumía inicialmente que la implementación de talleres lúdico-pedagógicos desarrollaría la competencia comunicativa interpersonal en los estudiantes.
A continuación se sustenta la validación del supuesto investigativo con la teoría apoyada desde diferentes autores:
Al respecto Díaz (2001) argumenta que las actividades lúdicas contienen de manera inmersa procesos de interacción, comunicación y de regulación de normas y que la interacción y la comunicación son situaciones que posibilitan espacios reales para incidir en la convivencia mediante el reconocimiento del otro; por lo tanto, la actividad lúdica, en cualquiera de sus manifestaciones, posibilita una situación significativa en relación con el reconocimiento del otro en condiciones de igualdad, ya que a través de ella desaparece la desigualdad social permitiendo mejorar las relaciones interpersonales.
Durante la implementación de las actividades lúdicas de los talleres, registros de observación sobre las conductas y comportamientos de los estudiantes y en las
entrevistas pudo evidenciarse que la mediación de la actividad lúdica como experiencia pedagógica juega un papel trascendental cuando se trata de crear representaciones simbólicas para modificar o desarrollar la competencia comunicativa interpersonal a través de diversos procesos de interacción y comunicación.
Igualmente, que a través de esta se recrean espacios y situaciones para generar una reflexión intersubjetiva que contribuye a aportar estímulos de motivación para que de manera voluntaria los niños asuman nuevos posicionamientos, actitudes y
comportamientos en la forma de relacionarse con sus compañeros, de resolver las situaciones conflictivas, de comunicarse afectiva y asertivamente, y desde luego, de aportar elementos que contribuyen a una mejor convivencia.
Por otra parte, se hace referencia a lo expresado por Gutiérrez (2009), quien afirma que el taller permite que sus actores trabajen de manera ardua y conjunta para conseguir
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a través de la participación un objetivo común por medio de un proyecto formativo y los resultados que se alcanzan pueden llegar a ser impredecibles.
Para este caso en específico se demostró que los estudiantes que trabajaron y participaron activamente en los talleres con el objetivo de desarrollar su comunicación interpersonal lograron transformar de alguna manera sus relaciones y la forma de
comunicarse con los demás obteniendo resultados favorables para el mejoramiento de la convivencia grupal.
De igual forma, retomando los planteamientos presentados por Rodríguez (2012) acerca del taller como estrategia para aprender, enseñar e investigar, se pudo vivenciar el taller como una práctica pedagógica centrada en actividades específicas (lúdicas)
posibilitan el desarrollo de habilidades y competencias para la vida como la competencia comunicativa interpersonal.
Esta misma autora plantea la conveniencia de utilizar el taller en los procesos de enseñanza y aprendizaje, motivando su implementación en la investigación educativa; ya que permite la recolección, interpretación y sistematización de información; defiende el taller como estrategia multifuncional; considera la pertinencia del taller como actividad de aprendizaje compartido y como estrategia para investigar sobre la interacción en el aula.
Frente a este respecto, es evidente que los talleres lúdico-pedagógicos posibilitaron llevar a cabo la presente investigación permitiendo recoger, sistematizar e interpretar información para analizar su impacto sobre el desarrollo de la competencia comunicativa interpersonal en cuatro estudiantes.
Es pertinente además, rescatar las apreciaciones acerca de la competencia comunicativa interpersonal, que para este trabajo se fundamentaron en los aportes de Villa y Poblete (2007), quienes la definen como capacidad de relacionarse de manera adecuada y positiva con las demás personas haciendo uso apropiado del diálogo, donde se tenga la posibilidad de expresar lo que se piensa y se siente y escuchar al otro con agrado en búsqueda de acuerdos comunes.
Para este caso, la forma de evaluar el desarrollo de la competencia en los estudiantes se centró en el primer nivel de dominio propuesto por los autores antes mencionados; quienes valoran: la habilidad para relacionarse con compañeros y
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docentes a través de actitudes dialogantes, escuchando y expresándose de forma clara y eficaz; es decir, hacer del diálogo una práctica para favorecer las relaciones
interpersonales y promover una comunicación agradable y clara orientada al diálogo constructivo.
A este respecto, se puede afirmar que la investigación reveló que dos de los
estudiantes (David y Lizeth) alcanzaron satisfactoriamente el primer nivel de dominio de la competencia a través de los talleres, uno de ellos (Johan) lo hizo de manera moderada, y otro de ellos (Heidy) requiere mayor trabajo para poder vivenciar actitudes dialogantes que posibiliten mejorar su competencia comunicativa interpersonal; resultados que se vislumbran a la luz de la rúbrica de evaluación planteada por Villa y Poblete (2007).
Por su parte Agüero (2012) define esta competencia como la capacidad de interacción entre las personas de un entorno con voluntad hacia una buena la
comunicación verbal y no verbal; además, expresa que la escuela debe generar espacios para la interacción social en el marco de situaciones de comunicación en las cuales se promueva la libre expresión de las opiniones, la aceptación de diversos puntos de vista y el diálogo. Es así que esta propuesta posibilitó dichos espacios a través de la implementación metodológica para trabajar el primer nivel de dominio de la competencia comunicativa interpersonal en los estudiantes participantes.
Un estudio que sustenta y apoya los resultados que se alcanzaron con Lizeth es el realizado por Díaz (2009) acerca de la construcción de convivencia ciudadana en la escuela desde una pedagogía lúdica y simbólica; en el cual se concluye que el ser humano es un sujeto educable a nivel intelectual, emocional y social; potenciando condiciones cognitivas; desarrollando el manejo de las emociones y permitiendo la socialización mediante la regulación del comportamiento por medio de normas y valores morales para mejorar las relaciones interpersonales a través de la vivencia de prácticas lúdicas.
Es interesante retomar además a Parra (2003) quien afirma que el taller se debe concebir como un tiempo o un lugar donde se desarrollen actividades prácticas que permitan de alguna manera la vivencia, la reflexión y la conceptualización donde se posibilite el pensar, el sentir y el hacer; lo cual corrobora que la estrategia didáctica
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permitió motivar a Lizeth para que desarrollara su competencia comunicativa interpersonal.
Por su parte Ander- Egg (1991) especifica que en el taller se debe viabilizar la adquisición del conocimiento a través de un proceso que implique acción- reflexión y debe poseer un carácter integrador en aspectos como la teoría y la práctica; que implica trabajo grupal y técnicas apropiadas para su implementación donde se posibilite la
motivación, la producción del conocimiento y la creatividad, situación que se evidencia con los resultados satisfactorios en el caso de Lizeth y David.
En cuanto a la adquisición o el desarrollo de la competencia es pertinente citar a García (2005) quien afirma que todas las personas poseen cualidades innatas; esto no significa que ciertas aptitudes no puedan desarrollarse o aprenderse, por lo cual se considera que las
habilidades que conducen a la adquisición de competencias pueden aprenderse o mejorarse, y para ello el docente requiere pensar en modalidades y acciones formativas que faciliten su adquisición. Por lo tanto, se asevera que esta propuesta posibilitó el mejoramiento y desarrollo de la competencia comunicativa interpersonal en su primer nivel de dominio.
Por otra parte, vale la pena mencionar el estudio realizado por Romera, Ortega, y Monks, (2008) “El impacto de la actividad lúdica en el desarrollo de la competencia social”, que comprobó que el fomento de la actividad lúdica conlleva a mejorar el nivel
de inclusión social, del desarrollo personal y social en los niños. Puesto que en el caso de Johan, se vivenció una transformación y mejoramiento de sus relaciones
interpersonales con el grupo logrando una mejor interacción social.
Otro aspecto a tratar es el planteado por Díaz (2001) acerca de las actividades lúdicas; pues según él, tienen diferentes funciones básicas en el ser humano y una de ellas hace referencia a lo normativo, pues en ellas hay reglas que establecen criterios para regular la interacción social y la convivencia durante su práctica, permitiendo poner en juego la capacidad de disposición y cumplimiento voluntario de cada participante y su autorregulación para favorecer la buena interacción humana; con este aporte se valida el hecho de que los estudiantes mejoraron su interacción y convivencia social.
Para el caso específico de Heidy; Agüero (2012) reitera que no todos las personas se comportan igual en el proceso comunicativo y que esto depende de la personalidad a
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través de los conocimientos, habilidades, capacidades, equilibrio emocional, motivación, competencias, situaciones del contexto y de su vida; por lo cual es indiscutible que el desarrollo de la competencia comunicativa interpersonal de esta estudiante se ve afectado por diversos factores y además por la motivación intrínseca.