Capítulo 2. Marco teórico
2.4 Impacto de las teorías del aprendizaje sobre el diseño instruccional
significativamente en las formas de cómo se facilitan los conocimientos, la clase de
interacciones entre estudiantes y maestros y la interacción de estudiantes y maestros con los medios empleados en el proceso enseñanza-aprendizaje, o dicho a un nivel mas general, en todo lo que tiene que ver con el diseño instruccional.
Entre las muchas definiciones que se han presentado sobre este concepto, la Coordinación de Apoyo Pedagógico de la Universidad Autónoma de Occidente (2005) ha preparado el “Manual del docente diseñador de cursos virtuales”, que contiene algunas conceptualizaciones importantes sobre este término; en la página cinco de dicho manual se entiende el diseño instruccional como el desarrollo sistemático de la acción formativa, basado en las teorías del aprendizaje, con el fin de configurar y asegurar la calidad de la educación.
A fin de lograr este propósito, en todo programa de diseño instruccional hay que tomar en consideración elementos tales como las necesidades educativas, los objetivos de aprendizaje, el soporte y los medios que se utilizaran en el diseño del curso, así como la planeación y desarrollo de la acción. En otras palabras, el diseño instruccional implica diseñar y desarrollar una estrategia de aprendizaje en la que se definan los siguientes aspectos:
• El qué del curso: contenidos declarativos, procedimentales y actitudinales del curso, competencias que el estudiante deberá desarrollar.
• El para qué del curso: los objetivos del mismo, de cada módulo y de cada actividad de aprendizaje y de cada material de estudio acorde con los propósitos de formación previstos.
• El cómo: el plan de acción y la estrategia metodológica, adaptación y selección de materiales de aprendizaje, etc.
Como puede verse, el diseño instruccional constituye un proceso sistemático, planificado y estructurado donde se produce una variedad de materiales educativos ajustados a las necesidades de los educandos, asegurándose así la calidad del aprendizaje. Funcionan como guías o estrategias que los instructores utilizan en el proceso de enseñanza y aprendizaje y constituyen el armazón procesal sobre el cual se produce la instrucción de forma sistemática y tomando como base las teorías del aprendizaje.
Sobre este particular, Ertmer y Newby (1993) afirman que “Las teorías del aprendizaje le ofrecen al diseñador de instrucción estrategias y técnicas validadas para
facilitar aprendizajes así como el fundamento para seleccionarlas inteligentemente”, enfatizando más adelante cómo las tres posiciones pertinentes sobre el aprendizaje (conductismo, cognoscitivismo y constructivismo), proveen la base estructural para planificar y llevar a cabo las actividades del diseño de instrucción.
Estos mismos autores explican la importancia de las teorías del aprendizaje sobre el diseño instruccional basados en los siguientes argumentos
• Primero, las teorías del aprendizaje son una fuente de estrategias, tácticas y técnicas de instrucción verificadas y tienen un inestimable valor a la hora de enfrentar un problema instruccional dado.
• Segundo, las teorías de aprendizaje ofrecen las bases para la selección de una estrategia inteligente y razonada. Los diseñadores deben poseer un adecuado
repertorio de estrategias disponibles y, además, el conocimiento de cuando y por qué se emplea cada una
• Tercero, la integración de la estrategia seleccionada en el contexto de la instrucción es de una importancia fundamental. Las teorías e investigaciones sobre el
aprendizaje frecuentemente ofrecen información sobre las relaciones entre los componentes de la instrucción y el diseño de la instrucción.
• Finalmente, el papel primordial de una teoría es permitir predicciones confiables (Richey, 1986, citado por Ertmer y Newby, 1993). En este sentido, se espera que las esas estrategias seleccionadas y aplicadas con mayores probabilidades de éxito son las provenientes de una investigación sólida y de una práctica científica probada.
De este modo, cada teoría del aprendizaje, basada en sus propias investigaciones, experimentales o no, ejerce una influencia capital en los diseños instruccionales.
Muchos de los supuestos y características básicas del conductismo están
incorporados en las prácticas actuales del diseño de instrucción. El conductismo se usó como la base para el diseño de muchos de los primeros materiales audiovisuales y dio lugar a muchas estrategias relacionadas de enseñanza, tales como las máquinas de enseñanza de Skinner y los textos programados. Ejemplos más recientes incluyen los principios utilizados en la instrucción asistida por computadoras y el aprendizaje para el dominio (Melzer, 1998).
Entre los supuestos o principios específicos directamente pertinentes al diseño de instrucción se incluyen los siguientes:
• Un énfasis en producir resultados observables y mensurables en los estudiantes [objetivos de conducta, análisis de tareas, evaluación basada en criterios. • Evaluación previa de los estudiantes para determinar donde debe comenzar la
instrucción (estimación de línea base).
• Énfasis en el dominio de los primeros pasos antes de progresar a niveles más complejos de desempeño (secuencia de la presentación, aprendizaje para el dominio)
• Uso de reforzamiento positivo para optimizar el desempeño (premios tangibles, retroalimentación informativa)
• Uso de estímulos discriminativos, modelamiento y práctica para asegurar una asociación entre el estímulo antecedente, la respuesta en sí y sus eventos consecuentes.
De este modo, la meta es lograr del estudiante la respuesta deseada cuando se le presenten las condiciones ambientales favorables. Por consiguiente, la instrucción se estructura alrededor de la presentación del estímulo y de la provisión de oportunidades para que el estudiante practique la respuesta apropiada. Para facilitar la conexión de los pares estímulo-respuestas, la instrucción frecuentemente emplea "pistas" o "indicios" para
aumentar la probabilidad de ocurrencia de la respuesta; de gran valor en esta parte es el uso de los reforzadores positivos por parte del maestro.
En este contexto, el trabajo del educador/diseñador es: (1) determinar cuales "pistas" o "indicios" pueden facilitar la respuesta deseada; (2) organizar situaciones de práctica en las cuales los estímulos discriminativos se asocian con otros que inicialmente no tienen poder para lograr la respuesta, pero de los cuales se puede esperar que la logren en el ambiente "natural" de desempeño; y (3) organizar las condiciones ambientales de tal forma que los estudiantes puedan dar las respuestas correctas en la presencia de los estímulos correspondientes y recibir refuerzos por las respuestas correspondientes (Gropper, 1987, citado por Ertmer y Newby, 1993; ver también Mergel, 1998).
Por otro lado, siguiendo la corriente cognitiva, se recordará que algunas estrategias instruccionales tienen origen en una tradición conductista. Por ello tal vez exista cierta coincidencia en algunas prácticas educativas. Un obvio punto en común es el uso de la
retroalimentación. Mientras un conductista usa la retroalimentación para modificar la frecuencia de ocurrencia de la conducta en la dirección deseada, un cognoscitivista la usa para guiar y apoyar las conexiones mentales exactas (Thompson, Simonson, y Hargrave, 1992, citados por Ertmer y Newby, 1993).
Al igual que en el conductismo, el cognoscitivista hace análisis de los estudiantes, pero con la finalidad de determinar su predisposición para el aprendizaje y de ese modo establecer los criterios para el diseño de la instrucción, de forma que pueda ser fácilmente asimilada.
Ertmer y Newby (1993) enumeran los supuestos o principios específicos cognoscitivistas directamente pertinentes al diseño de instrucción:
• Énfasis en la participación activa del estudiante en el proceso de aprendizaje. • Uso de análisis jerárquico para identificar e ilustrar relaciones de prerrequisito. • Énfasis en la estructuración, organización y secuencia de la información para
facilitar su óptimo procesamiento.
• Creación de ambientes de aprendizaje que permitan y estimulen a los estudiantes a hacer conexiones con material previamente aprendido.
A partir de esos supuestos, el modelo cognoscitivista traza las líneas generales de cómo debería estructurarse la instrucción para facilitar el aprendizaje desde este enfoque.
En primer lugar, para las teorías cognitivas el conocimiento debe ser significativo y ayudar a los estudiantes a organizar y relacionar nueva información con el conocimiento existente en la memoria. La instrucción, para ser efectiva, debe basarse en las estructuras mentales, o esquemas, existentes en el estudiante. Debe organizarse la información de tal manera que los estudiantes sean capaces de conectar la nueva información con el
conocimiento existente en alguna forma significativa. Las analogías y las metáforas son ejemplos de este tipo de estrategia cognitiva. Otras estrategias cognitivas pueden incluir, por ejemplo, el uso del subrayado, la esquematización, la mnemónica y los mapas conceptuales.
Tales énfasis cognitivos implican que las tareas principales del educador/diseñador incluyen:
1. Comprender que los individuos traen experiencias de aprendizaje variadas a la situación de instrucción y que influir en los resultados de aprendizaje; 2. Determinar la manera más eficiente de organizar y estructurar la nueva
información para conectar con los conocimientos, habilidades, y experiencias previamente adquiridas por los estudiantes; y
3. Organizar práctica con retroalimentación de tal forma que la nueva
información sea efectiva y eficientemente asimilada y/o acomodada dentro de la estructura cognitiva del estudiante (Stepich y Newby, 1988, citados por Ertmer y Newby, 1993).
Por último, en la corriente constructivista, y como se comentó anteriormente, el diseño instruccional especifica los métodos y estrategias instruccionales que ayudarán al estudiante a explorar activamente tópicos/ambientes complejos y/o temas y lo conducirá a pensar en un área determinada como pensaría un experto de este campo. A los estudiantes se les motiva a construir su propia comprensión y luego validar, a través de negociaciones sociales, esas nuevas perspectivas. Algunas de las estrategias específicas utilizadas por los constructivistas incluyen: situar las tareas en contextos del "mundo real"; usar pasantías cognitivas (modelamiento y monitoreo del estudiante para conducirlo al desempeño
experto); presentación de perspectivas múltiples (aprendizaje cooperativo para desarrollar y compartir puntos de vista alternativos); negociación social (debate, discusión, presentación de evidencias); el uso de ejemplos como "partes de la vida real"; conciencia reflexiva; y proveer suficiente orientación en el uso de los procesos constructivistas.
Entre los supuestos o principios específicos constructivistas directamente pertinentes al diseño de instrucción se incluyen los siguientes:
• Un énfasis en la identificación del contexto en el cual las habilidades serán aprendidas y subsecuentemente aplicadas.
• Un énfasis en el control por parte del estudiante y en la capacidad para que el mismo para manipular la información.
• La necesidad de que la información se presente en una amplia variedad de formas.
• Apoyar el uso de las habilidades de solución de problemas que permitan al estudiante ir más allá de la información presentada.
• Evaluación enfocada hacia la transferencia de conocimiento y habilidades.
Bajo estas clases de suposiciones, el diseño instruccional asume unas características que le son muy propias. En primer lugar, predomina la aplicación activa de las ideas a los problemas; al estudiante se le concibe como algo más que a un simple procesador de la información, ya que se le entiende con capacidad para elaborar e interpretar la información.
Por otro lado, el diseñador constructivista está convencido de que el estudiante elabora e interpreta la información suministrada, creando un significado para la misma, por lo que los objetivos de aprendizaje no están predeterminados, como tampoco la instrucción se prediseña. A este respecto, Cunningham, (1991, citado por Ertmer y Newby, 1998) afirma lo siguiente:
El papel de la instrucción en el enfoque constructivista consiste en mostrar a los estudiantes cómo se construye el conocimiento, promover la colaboración con otros para descubrir las múltiples perspectivas que puedan surgir de un problema en particular y llegar a una posición autoseleccionada con la cual puedan
comprometerse, a la vez que comprenden la fundamentación de otras perspectivas con los cuales podrían no estar de acuerdo. (p. 22)
Aún así, el papel del diseñador de instrucción o del maestro sigue siendo crítico (Rojo, 2002). En este punto las responsabilidades del diseñador son dobles: (1) instruir al estudiante sobre como construir significados y como conducir, evaluar y actualizar
efectivamente esas construcciones y (2) diseñar y ajustar experiencias para el estudiante de manera que los contextos puedan experimentarse de forma auténtica y coherente.
Bajo este contexto, el diseño instruccional se planifica de modo tal que se crean las oportunidades para que el estudiante sea sumergido en una situación bastante parecida a lo que se desea que aprenda. El modelaje y monitoreo por expertos comprometidos en casos auténticos, dará al estudiante la ocasión para experimentar las diversas situaciones que requieren habilidades similares en la vida real, haciendo que cada experiencia contribuya a desarrollar nuevas habilidades sobre lo aprendido inicialmente. Los avances subsecuentes le permitirán moverse con más confianza hacia fases más avanzadas y cooperativas de aprendizaje. La conversación con los compañeros y profesores permitirán al estudiante articular su propia comprensión del fenómeno o proceso de aprendizaje; las antiguas concepciones del estudiante dan paso a una nueva visión de la realidad y a la construcción del aprendizaje.
Para los constructivistas, es esta forma de conducir el proceso de enseñanza- aprendizaje lo que familiariza al estudiante con el análisis y las acciones en situaciones complejas, tal como se presentan en la vida real. Al mismo tiempo, eleva su motivación por el conocimiento, yendo a seminarios y adquiriendo literatura especializada.
En el caso de la educación basada en tecnología, se espera ver a unos estudiantes cada vez más acuciosos e independientes navegando por la Internet buscando ávidamente informaciones novedosas puestas a su disposición y en constante actualización. En este sentido, una de las herramientas más útiles de los diseñadores instruccionales
constructivistas es el hipertexto y la hipermedia, porque les permite diseños ramificados en lugar de los tradicionales diseños lineales. Por otro lado, el uso de los hipervínculos ofrece un buen mecanismo de control que ayuda a evitar las divagaciones en la inmensidad de la Internet.
Como puede verse, el diseño instruccional bajo un enfoque constructivista implica relacionar a los estudiantes no solamente con diferentes tipos de aprendizajes, sino que se les lleva a una condición mental en que se espera sean capaces de cambiar la naturaleza del proceso de aprendizaje.
Entre los cambios más importantes que pueden extraerse de los párrafos anteriores,
1. Los estudiantes son motivados a descubrir los hechos y relaciones por ellos mismos y a construir continuamente a partir de lo que ya saben. 2. El alumno selecciona y transforma la información, construye hipótesis y
toma decisiones apoyándose en una estructura cognitiva que proporciona significado y organización a las experiencias y permite al individuo ir más allá de la información proporcionada.
3. El instructor motivar a lo estudiantes para que descubran principios por sí mismos y establecen un diálogo activo. La tarea del instructor es traducir la información por aprender en un formato apropiado al nivel de
comprensión actual del alumno y sus necesidades.
4. El currículum se organiza de tal forma que el estudiante continuamente construya sobre la que ya ha aprendido.
5. Por último, el estudiante asume una postura mucho más dinámica al estar en condiciones de transformar la naturaleza misma de su propio proceso aprendizaje: ya no se trata de detectar claves y pistas para construir su conocimiento, sino de modificar y ajustar el proceso mismo por el cual produce el aprendizaje; este es el fenómeno que varias décadas atrás Harlow (1959, citado por Bourne, Ekstrand & Dominowski, 1978) había señalado como predisposición al aprendizaje.
2.5. Resumen del capítulo
A continuación se presenta, a modo de resumen, un mapa conceptual que representa los más importantes elementos discutidos en el marco teórico y el vínculo existente entre los mismos.
Teorías del aprendizaje
Proceso de enseñanza aprendizaje
Sistemas conceptuales: Se basa en Basadas en Conductismo Contingencias de reforzamiento Enfatiza Afectan relaciones - Profesores - Estudiantes -Medios tecn. Cómo se enseña y cómo se evalúa Definen Cognoscitivismo Contenidos docentes Determinan Presentar estímulos discriminativos Reforzar el aprendizaje Enfatiza Importancia
Sistematizan el conocimiento en una disciplina.
Integran los elementos del proceso en un todo. Proponen investigaciones sobre problemas pertinentes. Mediante Investigaciones empíricas Formación profesional Cursos especializados Espíritu crítico e inquisitivo Y desarrollan Constructivismo Objeto pasivo del proceso El cual Actuando Conformando Comunidades de aprendizaje El estudiante es Orientador y Según Formación Con Se asumen por
Roles del maestro
Estructuras cognitivas. Interacción con el medio Maduración
Rol del maestro
Facilitar el aprendizaje
El nivel de desarrollo del estudiante
Tiene un papel activo en el aprendizaje
Enfatiza
Potencial individual
Para
Construir el conocimiento
Rol del maestro
Potencial social Los estudiantes Tienen un papel activo en el Individual o colectivamente Mediante
Exploración, razonamiento, asimilación, acomodación, asociaciones, categorizaciones, etc.
Depende de las contingencias ambientales
Su aprendizaje