1. GENERALIDADES DE LA EDUCACIÓN FINANCIERA
1.5. Los impactos de la aplicación de programas de educación y cultura financiera
Internacionalmente hasta el año 2012, países como España, Brasil, México, El Salvador, Perú, Costa Rica y Colombia cuentan con un activo programa de educación financiera, aplicándose estos en los ciudadanos de cada país desde la edad escolar hasta la edad adulta, siendo el más destacado el plan mexicano, en donde se han sumado diversas instituciones para propagar la cultura del ahorro. Básicamente, del total de la población, un 90% tiene acceso a los servicios financieros pero solo el 60% los utiliza, y de este porcentaje solo el 49% sabe cómo utilizarlos.
El estudio también reveló que los mexicanos gastan más de lo que ganan, es decir, más de lo que les ingresa, y este desfase va aumentando a medida que desciende el nivel socio- económico.
La participación y el interés de algunos países no latinoamericanos, por el tema de educación financiera, han sido notorios. Así lo demuestra un estudio realizado por el Banco de Austria en el 2005, en donde constan las prácticas de 30 países, de instituciones como: Banco de Austria, Banco de Canadá, Banco Nacional de Suiza, Banco Alemán, Banco Central Europeo, Banco de Finlandia, Banco de Korea, Banco de México, Banco de la Reserva de Nueva Zelanda y Banco de Inglaterra, en donde los niños y estudiantes de colegio son parte de los grupos meta para la enseñanza de la educación financiera, así como también los estudiantes universitarios y profesores. Además a través de los medios de comunicación y de las distintas campañas para transmitir el mensaje al resto de la población.
Galarza (2012), expresa que:
Países como Brasil y Perú han dado el primer paso en escuelas, con estudiantes de instituciones públicas. Del programa realizado se pudo destacar que el ingreso de los jóvenes y adultos particularmente se destina a ropa, ocio, alimentos y transporte, y que muy poco de la población ahorra. Se desarrolló además, una instrucción a maestros de escuelas, con lo cual se concluyó que el nivel de educación financiera mejoró significativamente entre los jóvenes brasileños que participaron del programa piloto desarrollado por la ENEF en Brasil.
Las clases de educación financiera tuvieron impacto sobre los hábitos de ahorro de los estudiantes. Las enseñanzas financieras produjeron un crecimiento entre aquellos que dijeron guardar algún dinero. Entre los que participaron de las clases, 50% tiene el
31
comportamiento de ahorrar, mientras 44% presentan las mismas características en el grupo que no recibió educación financiera en la escuela.
Gómez (2011), expresa que:
Perú incluyó en su malla curricular escolar para estudiantes de secundaria, contenidos de temas financieros, además de ejemplos de planificación y gasto en el hogar. Con los resultados se desarrolló el Programa de Asesoría a docentes en educación financiera (PAD) que inició en el 2007, con un piloto en la ciudad de Lima y se ha venido desarrollando sostenidamente.
De los resultados producto del programa, se pudo comprobar que el 50% desconoce los efectos de la inflación sobre sus compras, solo un porcentaje menor sabe calcular los intereses en su cuenta de ahorros, y los que tienen menos recursos suelen ahorrar más “bajo el colchón”. Pocas personas comparan los productos financieros, y en contraste con esto, casi un 80% dice hacer un presupuesto familiar.
La prueba piloto de la OCDE sobre conocimiento financiero realizada en el 2012, aplicada a 13 países en los que se evalúa las variaciones, el comportamiento y las aptitudes entre los países, pretende: medir el nivel de alfabetización financiera y proveer un punto de referencia nacional, describir los niveles de alfabetización financiera en función de variables socio demográficas y comparar los niveles de alfabetización financiera entre países.
García (2010), expresa que:
De esta prueba, en donde las preguntas estuvieron relacionadas con cálculos de división, el valor del dinero en el tiempo, cálculo de intereses y definición de conceptos financieros, se pudo determinar que la mayoría de las personas no pudieron hacer el cálculo de intereses y el porcentaje máximo es del 70%, en la población que tiene conocimiento financiero.
En el campo del comportamiento financiero, relacionado con pensar antes de hacer compras, pagar las deudas a tiempo, establecer metas a largo plazo o un presupuesto familiar, si ahorran o invierten, se determinó que las personas no buscan información ni orientación al elegir productos financieros y que en algunos países se ahorra más que en otros.
En cuanto a las actitudes financieras, que encierra la visión que se tiene sobre el dinero, “vivir hoy y ya se verá mañana” y la satisfacción hacia gastar y ahorrar, la encuesta reveló
32
que algunos países tienen menor actitud positiva frente al largo plazo que en países como Perú, que es mucho mayor.
Ha sido tanta la familiaridad que la prueba de la OCDE ha tomado, que ya varios países como España junto con el Banco CNMV y el Banco de España, desarrollaron el Plan Nacional de Educación Financiera del 2008-2012, con el fin de inculcar cultura financiera en sus ciudadanos.
Haciendo un breve análisis de lo que los programas de educación financiera han significado para los distintos países, podemos decir que si bien aún no han llegado a toda la población meta, la participación activa de los beneficiados ha conllevado a mejorar los niveles de educación financiera, el conocimiento y comportamiento correcto hacia el ahorro y una significativa muestra de que los hábitos y las condiciones de vida, podrían mejorar gracias al impulso de estos nuevos proyectos.
33
CAPITULO II.