• No se han encontrado resultados

3. OBJETIVOS

7.2 Implementación de la estrategia “La casita de la resiliencia”

La casita de la resiliencia fue presentada gracias a una herramienta gráfica, en la que cada niño tendría su propia casita, la cual fue entregada en una guía para que la pudieran marcar con su nombre y se recogería en la misma medida que se fueran abordando cada uno de los niveles, coloreando la parte de la casita trabajando y buscando a su vez que todos fueran al mismo ritmo. Esta estrategia se tomó como el centro del trabajo de aula, puesto que tanto el “Palito de la palabra y el Chiste del día” se asumieron como parte de la práctica que se desarrollaba a diario en el curso, mientras que la “Casita de la resiliencia” por su parte se abordaba en cada momento que se tenía encuentro con el grupo, en este sentido, se trabajó cada una de las partes de la casita utilizando material audiovisual, dinámicas de grupo centradas en la confianza, historias de vida, dramatizaciones y sensibilizaciones guiadas por parte del investigador, así mismo, cada una de las sesiones contaba con un tiempo de cierre, en el cual fue de vital importancia recoger los

aprendizajes, preguntas y posturas asumidas por cada uno de los niños frente a los temas trabajados. En la última parte de cada sesión, se procedía como punto de cierre, con el tiempo debido para colorear la parte de la casita que se había trabajado en la sesión, es

preciso aclarar en este sentido, que la casita se fue trabajando en orden ascendente, comenzando desde los cimientos y terminando con el entretecho (Ver anexo 9).

Teniendo en cuenta el esquema de la casita de Vanistendael y Lecomnte, en cada una de las sesiones se trabajó junto con la ayuda de las guías de la casita (Ver anexo 11) el

desarrollo de la misma trajo diferentes reacciones por parte de los niños teniendo en cuenta las dimensiones que se abordaron en cada sesión (Ver anexo 9, 13, 14, 17, 18 y 20). En un primer momento, abordar los cimientos en el esquema (Comida, salud, vivienda, vestuario, etc.) requirió del análisis de los datos y la ayuda del conocimiento previo del grupo, en este sentido vale la pena resaltar que los niños durante la sesión fueron participativos y

comentaron libremente la realidad de sus hogares, el subsuelo por su parte (Escuela, familia y barrio) se fundamenta en la aceptación de la persona y la comprensión de la misma como parte de un contexto. Muchos de los niños manifestaron no tener gusto por su barrió e incluso que sus padres tenían constantes problemas con los vecinos. Los niños reconocen la problemática de consumo y violencia que se da en el barrio, y al hacerse una situación de la cotidianidad, la asumen y expresan con naturalidad, y pese a ello mantienen una visión crítica y afirman reconocer que estos no se constituyen en ejemplos a seguir. Se tomaron estas situaciones por parte del investigador como oportunidades para promover en los niños un deseo de cambio, de transformación y de mejora, utilizando la escuela y la amistad como factores positivos que les ayudarían a transformar sus realidades (Proyecto de vida).

Esta situación se relacionó directamente con la siguiente etapa, la búsqueda de sentido y la escuela como espacio predilecto de cambio y transformación de los ambientes y

aspiraciones y deseos de cambiar. Se retomó el tema de aceptarse desde el contexto en el que se vive, crear factores de seguridad con la ayuda del fortalecimiento de la autoestima, las relaciones sociales y el sentido del humor (Ver anexo 19).

Se puede entender que la casita de la resiliencia está provista de una secuencialidad entre cada uno de los niveles que la componen y es necesario a medida que se desarrolla conectar los temas, los cuales por su misma estructura se hacen necesarios para que se avance en términos de lo que el esquema exige. Se necesitan buenos cimientos para poder hacer el primer piso y de la misma forma funciona con las demás partes. La dinámica de trabajo funcionó de la siguiente manera, se realizaba la debida aclaración sobre la parte de la casita que se trabajaría en la sesión, se utilizaba el tablero, un video beam o carteles de algún tipo, además de incorporar el esquema de la casita, para señalar puntualmente la parte puesta en desarrollo, y la razón por la cual cada división de la casita representa diferentes dimensiones que influyen en comportamientos, actitudes y rasgos propios de la

personalidad. El inicio de la sesión, incluía además de ello, un dialogo en el que se evaluaba a partir de lo manifestado por los niños, el impacto de la investigación en su desarrollo (Ver anexo 21).

Dos puntos que vale la pena mencionar y que causaron inconvenientes en términos de resultados investigativos, en primer lugar, durante las sesiones de trabajo algunos niños faltaban por diferentes causas, enfermedad y demás situaciones que se presentan en el entorno escolar, por lo cual realizar una formación individual en busca de reponer lo trabajado como plan de contingencia ante la situación, resulto demandante en cuestión de tiempo, teniendo en cuenta la dinámica de trabajo de la institución misma. En segundo

lugar, los altos índices de movimiento estudiantil, por traslados y cambios de vivienda, causó que (8) de los niños que iniciaron el proceso no hicieran parte del grupo al final, y que al contrario (6) niños se vincularan en medio del desarrollo de la investigación.

La casita de la resiliencia permitió que los niños tuvieran una percepción clara con respecto al avance que se daba a medida que se abordaban las sesiones de trabajo, que apreciarán la secuencialidad y lo plasmaran desde la participación y el colorear su propio esquema de la casita. Los niños hicieron de la casita algo propia, la marcaron con su nombre y comprendieron que el hecho de colorearla era un acto simbólico que se relacionaba con lo que se hablaba y aprendía.(Ver anexo 20).

Otro punto que se debe tener en cuenta a favor de la estrategia de la casita de la

resiliencia, es que a través de le evaluación de las estrategias, se logró percibir que los niños asumieron la casita como la más influyente durante el desarrollo del proceso, lo cual

constituyó un elemento positivo en la medida en que esta constituye el mayor cúmulo de elementos en lo relacionado al desarrollo de la resiliencia y las capacidades ciudadanas (Ver grafica 7).

Documento similar