II. REVISIÓN DE LITERATURA
2.3 REFERENTE AL CALCIO Y FÓSFORO
2.3.2. IMPORTANCIA DEL CALCIO
2.3.3.1. EL CALCIO
Shimada (2007) sostiene que el calcio es el mineral que más predomina en el organismo, el 99% se encuentra en los huesos y el 1% en los tejidos blandos. La composición proximal de los huesos (45% agua, 10% grasa, 20% proteína, 25 % minerales), lo cual denota que están formados por una porción orgánica (colágeno) y una porción mineral. Esta última se compone de 90% de hidroxiapatita y el resto de carbonato de calcio, citrato de calcio, fosfato de magnesio y fosfato de sodio. El calcio de los tejidos blandos es responsable de la excitabilidad del tejido nervioso, de las contracciones cardiaca y colabora en la coagulación sanguínea.
Díaz (2011) señala que el calcio desempeña importantes funciones metabólicas como la formación y mantenimiento de los huesos; contracción de los músculos esqueléticos, cardiacos y lisos; coagulación del ritmo cardiaco, ganancia de peso, producción de huevos; transmisión de impulsos nerviosos y catalizador de enzimas.
Díaz (2011) también sostiene que el Ca +2 es absorbido mediante el transporte activo que ocurre principalmente en la parte superior del intestino delgado. El proceso es regulado por el metabolito de la vitamina D producido en el riñón como respuesta a las bajas concentraciones de Ca +2 en el plasma. La absorción de calcio es favorecida por la acidificación del medio intestinal, por la presencia de vitamina D y fósforo, puede ser inhibida por factores en el alimento que causan la formación de sales insolubles de calcio en el intestino como los fosfatos y oxalatos presentes en vegetales y por exceso de grasa en el intestino al reaccionar con estas y formar jabones. El metabolismo del calcio está regulado por el nivel de fósforo disponible en la dieta, la hormona paratiroidea mantiene la concentración del calcio iónico en el plasma dentro de los límites nutricionales requeridos en la etapa fisiológica en la que se encuentre el animal, para la cual activa los mecanismos de excreción o depósito de calcio en los huesos. También dicha hormona controla la excreción renal de calcio y fósforo en la orina.
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Shimada (2007) considera que la calcitonina también interviene en la regulación del calcio, ya que es una hormona antagónica a la paratiroidea, se secreta como respuesta a niveles grandes de calcio plasmático, es decir reduce la tasa de desdoblamiento óseo.
La absorción del mineral y a nivel óseo al incrementar la remoción del calcio depositado en los huesos, se debe a la vitamina D3, su forma activa que actúa esencialmente a nivel
intestinal en esta última función es sinérgica con la paratiroidea.
Díaz (2011) señala que como fuentes de calcio pueden usarse la piedra caliza y la cochinilla de ostras, con un contenido de calcio entre 36% a 38%. Recalca la importancia del grado de solubilidad del carbonato de calcio, pues algunos presentan en su contenido compuestos silíceos como el cuarzo los cuales químicamente contienen calcio, pero muy poco soluble. La granulometría del calcio suministrado es uno de los factores a considerar, en gallinas ponedoras se necesita calcio de rápida solubilidad (partículas con tamaño inferior a 1,0 mm de diámetro), pero también calcio de lenta solubilidad (partículas con tamaño superior a 2,0 mm).
2.3.3.2. EL CALCIO EN EL ALIMENTO DE GALLINAS PONEDORAS
Sauveur (1993) afirma que en el caso de las gallinas ponedoras, los aspectos más importantes de la nutrición que influyen sobre la calidad de la cáscara del huevo son los niveles en la dieta de calcio, fósforo, vitamina D y electrolitos. En lo que respecta al calcio en dietas de gallinas ponedoras en producción el nivel es de 3.65% sin embargo, este nivel puede variar de acuerdo a las líneas genéticas, la edad del ave y el consumo de alimento. Whitehead (1995) señala que un aspecto importante respecto al calcio, es la granulometría de las partículas de calcio de la dieta ya que tiene una gran influencia en la solubilidad de este, la cual es determinante a la hora de mantener un adecuado nivel de calcio en la sangre (calcemia) que permita afrontar el proceso de formación de la cáscara con seguridad.
Buxade (2000) sostiene que el calcio que se adiciona a las dietas de las gallinas ponedoras debe ser 2/3 en forma granulada y el resto en polvo debido a que las aves tienen la posibilidad de seleccionas las partículas de la dieta, esto repercutirá en el mantenimiento del balance optimo de calcio, viéndose que algunos días se forman huevos y otros días no.
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FEDNA (2014a) considera que en gallinas ponedoras que reciben alimento en harina se prefiere que un 30% -50% del carbonato de calcio de la dieta vaya en forma granular (sémola), a fin de aumentar el tiempo de retención en la molleja y mejorar la calidad de la cascara. Sauver (1993) señala que el efecto que tiene la utilización de calcio en forma granulada, es positiva en el mejoramiento del espesor de la cascara.
2.3.3.3. FUENTES DE CALCIO
FEDNA (2014a) afirma que el carbonato de calcio es la principal fuente de calcio utilizada en alimentación animal. Se obtiene directamente de yacimientos de piedra caliza, tras secado y trituración a distintas granulometrías. Su contenido de Ca esta en torno al 38% dependiendo de la riqueza en caliza de la roca original. Debido a su origen el carbonato de calcio contiene cantidades variables de minerales, tales como Mg y Fe. Este se presenta en polvo, sémola o piedra gruesa, siendo la primera presentación la más frecuente.
La cochinilla de ostras y de moluscos es otra fuente importante de calcio, debido a su origen marino incorpora cantidades variable de Mn, Mo y otros oligoelementos. El calcio de la cochinilla tiene una disponibilidad similar al de la piedra caliza, pero es menos soluble y de tamaño más grueso. Córdova (1993) sostiene que la cochinilla de ostras, es un excelente suplemento de calcio cuyo contenido varía entre 28 y 38 % de este mineral. FEDNA (2014a) considera que otras fuentes de calcio importantes son los fosfatos minerales utilizados como fuentes de Fósforo.
2.3.3. IMPORTANCIA DEL FÓSFORO