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La importancia de conocer una cadena productiva orientada hacia la

Capítulo 3. Materiales, procesos y técnicas

3.1. La importancia de conocer una cadena productiva orientada hacia la

 

La sustentabilidad en la industria textil y de indumentaria se asocia a varios factores, como se ha dejado expresamente señalado en los capítulos precedentes. Estos factores incluyen el concepto de responsabilidad social empresarial como uno de los pilares para alcanzar las metas sustentables. Según datos publicados por el Centro de Investigación y Desarrollo Textil del INTI, el sector ha tenido una alta y descontrolada tercerización de la mano de obra involucrada en la cadena de la industria que ha traído, como consecuencia, efectos sociales adversos que se encuentran en las antípodas de una gestión sostenible (INTI, 2017).

De acuerdo a las estadísticas que maneja dicho instituto, el trabajo no registrado alcanza al 70% de la masa de trabajadores y la alarmante cifra que esconde precarización y explotación laboral posee ejemplos de tragedias que han costado la vida de personas vinculadas a la industria. Desde el año 2005, y en parte como respuesta al incendio sucedido en un taller clandestino del barrio de Caballito, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la sección del INTI-Textiles viene desarrollando programas de concientización orientados a sindicatos, empresas y ONG, en los cuales se promueven

programas de certificación de condiciones laborales y ambientales para el sector, denominado Compromiso Social Compartido. Entre sus objetivos se destacan la voluntad de instalar una cultura de competitividad sustentable en cada empresa, la promoción de relaciones de trabajo dignas y el fomento de conductas de cuidado y respeto por el medio ambiente (INTI, 2017).

Si se entiende a la industria como un conglomerado complejo en el cual interactúan actores en diferentes etapas, no se puede desconocer la injerencia de la toma de decisiones de cada uno de ellos, respecto a la adhesión del paradigma sustentable como meta a alcanzar. Así, se puede mencionar que en la actualidad existen mecanismos y disposiciones que posibilitan a los consumidores acceder a la información necesaria para un consumo responsable. La incorporación de ecoetiquetas permite ser abordado como una herramienta útil para la trazabilidad. En las mismas, es posible encontrar información que permite identificar procesos responsables respecto a la fabricación, por ejemplo. Algunas firmas extranjeras como Nike, Gucci, Puma, YSL y Timberland han iniciado un camino en el cual incorporan métodos y técnicas en sus procesos de diseño y fabricación con bajo impacto para el medio ambiente y un modo interesante para que la información llegue a mano de los consumidores es mediante la incorporación de ecoetiquetas (Canga Cabañes, 2012).

Tanto el programa desarrollado por el INTI, como el caso de la incorporación voluntaria de ecoetiquetas funcionan como estrategias para dar visibilidad e información a los usuarios respecto al origen de las prendas que adquieren. Es en este contexto, donde se pretende dar cuenta a lo largo del presente capítulo de los materiales y procesos que forman parte del repertorio de los diseñadores al momento de la toma de decisiones, como parte fundamental de los temas que atraviesan el presente PG. Del mismo modo, y atendiendo a la colección que se presenta como cierre del trabajo, resulta necesario revisar y conocer en profundidad los materiales disponibles que serán parte de Arje.

3.2. De la fibra a la tela y de la tela a la prenda

 

El proceso de elaboración que se inicia en la fibra y culmina en una prenda contiene en sí mismo un impacto concreto en la sustentabilidad. Más allá de la complejidad técnica que entraña el proceso de elaboración textil, los diseñadores deben conocer parte del mismo ya que el desconocimiento atenta contra una praxis ética y sostenible. Si bien las estrategias para adherir a un paradigma sostenible deben provenir de la industria textil más que del campo del diseño, es importante el rol de este último por el poder que posee para influir positivamente en las etapas que siguen a la elaboración propiamente dicha y en la disminución del impacto negativo. “Cuando los diseñadores se implican activamente en los aspectos técnicos de la elaboración, se cuestionan más cosas y se descubren más posibles impactos ecológicos” (Fletcher y Grose, 2012, p. 33).

Encontrar vías de elaboración que utilicen una menor cantidad de recursos y especialmente, que causen el menor impacto posible, en numerosas ocasiones colisiona con el diseño de una prenda. Un ejemplo que verifica este señalamiento es el de los acabados de una prenda, los cierres, los botones o ciertos forros que incluyen adhesivos de fijación. En este caso, estos elementos se degradan a distintas velocidades cuando una prenda concluye su ciclo de vida útil. Estos señalamientos persiguen establecer el rol protagónico del conocimiento frente al complejo proceso de diseño, con el fin de ajustar las ideas para que las mismas logren traducirse en prácticas sustentables (Fletcher y Grose, 2012).

No menos importante es el hecho de conocer detalladamente las características de cada material, más allá de la variable sustentable. Un ejemplo de esta afirmación se encuentra mencionada por Mbonu (2014) quien sostiene:

El uso de tres tejidos distintos -lana, algodón y acetato- para elaborar tres faldas idénticas pone de relieve la importancia de elegir el tejido correcto para nuestro diseño. Cada falda parece completamente distinta porque el lustre, el drapeado y la densidad de cada tejido incide en la silueta y en la estética de cada una de ellas (p. 122).