Posiblemente, existan cada vez más y mejores técnicas rehabilitadoras, nuevas tecnologías que sean mejores cuantitativamente, que reducen el tiempo de rehabilitación, y también mejores cualitativamente, que aseguren una recuperación perfecta de la lesión sin dejar ningún tipo de secuela.
Sin embargo el entrenamiento propioceptivo debe ser considerado como un método de prevención como de rehabilitación; es decir su eficacia podría ser vista mediante el desarrollo de un programa preventivo, con el que se consiga reducir al máximo el número de lesiones; donde en caso de que la articulación tenga problemas de estabilidad funcional debido a una mala propiocepción y este sea el causante de la lesión, se buscará los mecanismos oportunos para prevenirlo, desarrollando programas específicos para mejorar la propiocepción de los pacientes. Al contrario, si la lesión ligamentosa de la articulación del tobillo no responde al hecho anteriormente citado, se tratará la propiocepción, en principio, no como una técnica preventiva sino como rehabilitadora, que será utilizada para recuperar la estabilidad funcional junto con otras técnicas de la rehabilitación que serán descritas en el siguiente capítulo.
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La importancia del entrenamiento propioceptivo está directamente relacionada con la creación de un programa del entrenamiento que recoja ejercicios en los que se trabaje la estabilidad de la articulación del tobillo para así reducir las oscilaciones del tobillo y evitar al máximo la probabilidad de producirse nuevamente la lesión. En caso de que el programa de rehabilitación no sea elaborado correctamente independiente de la actividad física que realice un paciente sucederá que, cuando el paciente requiera integrarse nuevamente a su actividad deportiva normal, sea cual sea, en el que se incluyan saltos, piruetas, cambios de dirección, cargas de peso, patadas etc; el paciente no tendrá el suficiente control para disponer su pie y amortiguar correctamente en el impacto contra el suelo.
De igual modo, el entrenamiento debe ser trasladado no únicamente en caso de que el paciente sea deportista, al contrario un individuo sedentario, se enfrentará igualmente que el deportista diariamente a una multitud de situaciones en las que la articulación del tobillo juega un papel importante. El cuerpo necesita en todas las actividades de la vida diaria, un control neuromuscular adecuado, para poder realizar cada movimiento correctamente sin que se produzca ningún tipo de lesión.
Pedro Chana Valero (2010), afirma lo mencionado, en el artículo de “Eficacia del ejercicio propioceptivo combinado con vendaje neuromuscular en la inestabilidad funcional de tobillo”. Recalca que, a lo largo de los últimos 40 años los investigadores han demostrado que ejercicios de fuerza y propiocepción a través de tablas de ejercicios son efectivos; menciona que durante la última década los estudios, se han centrado en conseguir y desarrollar un programa de ejercicios, con el fin de estimular somato sensorialmente los mecanorreceptores propioceptivos, para corregir y prevenir la inestabilidad articular asociada, y así reducir el alto riesgo de incidencia.
La importancia del entrenamiento propioceptivo, es un tema muy relevante que ha surgido gracias a la vulnerabilidad de sufrir un esguince de tobillo, y al alto riesgo de incidencia. Esto ha hecho que grandes autores
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definan a la inestabilidad crónica de tobillo, desde varios aspectos y dimensiones.
Carrie L Docherty, y colaboradores realizaron un artículo en el (2006),
“Development and Reliability of the Ankle Instability Instrument”, en el cual nombran a Freeman M. A. R. como uno de los primeros en definir a la inestabilidad crónica de tobillo en el año (1965), el cual define a esta como una una sensación subjetiva de inestabilidad tras varios episodios de esguinces de tobillo que daban como resultado déficits propioceptivos.
Más adelante describen que el término de inestabilidad crónica de tobillo, fue redefinido por Tropp H, Odenrick P, Gillquist J. en el año (1985), como el movimiento más allá del control voluntario, pero sin exceder del rango fisiológico articular; donde se recalca que entre el 10 y el 60% de los pacientes que han sufrido un esguince, desarrollaran una inestabilidad funcional, debido a la suma de factores como déficit de propiocepción, debilidad muscular, déficit neurológico central o periférico y un aumento de la laxitud del ligamento peróneo astragalino anterior.
Con todo lo mencionado durante este capítulo es relevante recalcar que el trabajo propioceptivo es de suma importancia durante el planteamiento del tratamiento del esguince de tobillo. Cuando el ligamento sufre una lesión, va a tener como respuesta una pérdida de la percepción perceptiva, esto va a ocasionar una disminución de la actividad refleja de la musculatura, y en fin todo esto conllevará a una alteración cinestésica, que da lugar a alteraciones del movimiento y la estabilidad.
134 CAPÍTULO IV
4 EL ESGUINCE DE TOBILLO Y EL ENTRENAMIENTO PROPIOCEPTIVO El aparato locomotor se relaciona mucho con uno mismo, y es una parte esencial que se hace difícil entender la existencia, cuando alguna enfermedad, priva la posibilidad normal de movimiento. El cuerpo humano se encuentra atravesado por innumerables caminos por los cuales la fuerza atraviesa desde o hacia el suelo. Los segmentos que componen el aparato locomotor se comportan y reaccionan según las leyes de la física ofreciendo límites de resistencia, elasticidad y firmeza.
Conseguir la simetría perfecta actualmente en calles, escaleras, canchas, es una meta prácticamente imposible, el entorno natural no es regular ni simétrico; por el contrario, encontrar superficies perfectamente horizontales, planas y uniformes era absolutamente excepcional hasta hace tan solo cien años. “Por ese motivo, la simetría y el equilibrio perfectos no son imprescindibles; que importancia tiene que un miembro sea 0,5 o 1 cm más largo que otro, cuando la orografía ofrece continuos desniveles y rugosidades de una magnitud mucho mayor, incluso en el interior de las chozas, cabañas, viviendas rurales etc.”47
Así mismo, Anna Esther Levy y José Manual Barragán (2003), explican como actualmente en las sociedades urbanas y desarrolladas, la orografía es totalmente uniforme, las superficies planas, horizontales, duras, los desniveles se salvan mediante escalones simétricos de igual altura y proporciones, todo en nuestro medio resulta limpio, plano, uniforme, brillante y funcional. “En estas condiciones, hasta las asimetrías pequeñas, producen compensaciones
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Levy Benasuly Anna Esther, José Manuel Cortés Barragán, (2003), Ortopodología y Aparato Locomotor, Ortopedia de pie y tobillo, (1ª ed.), Barcelona, Editorial Masson, p2.
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permanentes que con el tiempo terminarían siendo la causa de sobrecargas y dolor en la espalda, las articulaciones y los pies”.48