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TALENTO INDIVIDUAL = CAPACIDADES + COMPROMISO + ACCIÓN a CAPACIDADES Son los conocimientos, habilidades y actitudes.

1.5.2. IMPORTANCIA DEL LIDERAZGO

Manifestar que intentar predecir la eficacia del liderazgo en los diferentes contextos no es tarea fácil, debido a su complejidad, ya que el liderazgo consiste en algo más de lo que la gente dice y hace; viene dado de adentro hacia fuera y se alimenta día a día de las interacciones productivas que emergen de la trama relacional de la institución y que a su vez interviene directamente al ser humano.

Sin embargo, los propios directivos y el profesorado en general al asumir el rol del liderazgo en la educación, en casi toda la literatura sobre el tema se subraya la importancia del ejercicio de un cierto liderazgo institucional para la calidad de la educación. López Rupérez (1994) afirma: la gestión de la calidad total reposa sobre lo que desde una perspectiva jerárquica constituye su vértice superior, esto es, la Dirección. El Director, tanto en su perfil profesional como técnico, experto tanto en organización, como en su rol de líder institucional, es un factor determinante de la calidad educativa. Así lo hace saber Muñoz- Repiso (1995), con la aseveración de que quien busque la calidad en educación, debe asegurarse la presencia de líderes potenciales, y de igual modo, debe crear las condiciones para que surjan de las propias comunidades educativas. Lorenzo Delgado (1997), en un estudio analítico de seis modelos de Gestión de Calidad, aparece el liderazgo como un componente universal de la organización, como un “denominador común” a todos ellos, caracterizándose como el fundamento, el agente impulsor y el iniciador de cualquier otro proceso con tendencia a la calidad de la organización.

Teniendo presente lo que manifiesta (Bernal, 2000). Los líderes educativos del futuro deberán desarrollar la competencia de un liderazgo efectivo, en busca de soluciones novedosas e innovadoras, ocupándose porque el trabajo siempre tenga un significado y un propósito para sus seguidores, logrando que el producto final tenga un significado para todos los involucrados. La efectividad puede ser entendida como la sumatoria de la eficacia y la eficiencia. Las soluciones innovadoras deben tener presente los destinos que se vienen, por lo que el liderazgo busca transformar, en todo momento, las potencialidades de sus colaboradores, desarrollando sus capacidades, motivaciones y valores, para mejorar su desempeño académico y por ende su desempeño laboral en el futuro.

La importancia se podrá deducir en un buen liderazgo que demanda la creación de condiciones que aseguren una participación amplia, constante y prolongada, en la cual no sólo se puede asumir un papel de espectador, dejando que las cosas pasen, sino debe ser un ente participativo, activo,

del proceso, y eso sólo se logra en la medida que el líder maneje adecuadamente un liderazgo eficiente en la dinámica de su desempeño laboral.

Más importante que las semejanzas, el origen, la educación o el estilo de liderazgo, en cualquier parte del mundo, el propósito del liderazgo es fundamental. El factor más importante para formar un grupo cohesivo es la unidad de propósito. La habilidad del líder para fomentar esa unidad es un factor importante en su éxito como líder.

a. Importancia del liderazgo en tiempos de cambio.

Todo cambia. No hay cosa viviente que no cambie y se mueva; el cambio constante es la esencia de toda existencia. El presente se convierte en pasado, y ambos determinan el futuro. El futuro se convierte en presente y las vidas pasan dejando las huellas de acciones buenas o malas.

También Covey, (1997) afirma: “Producir un cambio y desarrollo personal de adentro hacia afuera, sustentándose en los principios, la persona humana y los hábitos de la efectividad, quiere decir esto, que para que los cambios sean efectivos tienen que traspasarse las resistencias internas de la persona y las barreras externas” (p.23).

Producir este cambio y desarrollo personal también se hace de a dentro hacia afuera, siguiendo un camino en espiral que tiene en cuenta a su vez la profundidad interior. Esta profundidad se relaciona con el liderazgo personal, que se logra cuando el individuo emprende el camino trabajando su autoestima, creatividad, visión, equilibrio y capacidad de aprender. Posteriormente se logra el liderazgo interpersonal en donde la persona domina la comunicación, aprende a dirigir a otros y a entregarles poder, a trabajar en equipo y servir a sus seguidores.

Siguiendo la definición de David Fischman: producir este cambio y desarrollo personal también se hace de a dentro hacia afuera, siguiendo un camino en espiral que tiene en cuenta a su vez la profundidad interior. Esta profundidad se relaciona con el Liderazgo Personal, que se logra cuando el individuo emprende el camino trabajando su autoestima, creatividad, visión, equilibrio y capacidad de aprender. Posteriormente se logra el liderazgo interpersonal en donde la persona domina la comunicación, aprende a dirigir a otros y a entregarles poder, a trabajar en equipo y servir a sus seguidores.

Oscar Wilde dijo en su libro Soul of Man Under Socialism (El alma del hombre bajo el socialismo). “Lo único que realmente sabemos sobre la naturaleza humana es que cambia. El cambio es la única cualidad que podemos dar por seguro. Los sistemas que fracasan son aquellos que depositan su confianza en la permanencia de la naturaleza humana y no es su crecimiento y desarrollo.”

¡Lo único invariable en lo que a la naturaleza humana se refiere es el cambio en sí mismo! Heráclito, el filósofo griego, dijo que no era posible meter los pies dos veces en el mismo arroyo. El financiero John Templeton, dijo una vez: “El líder debe alentar el cambio.”

Así mismo, un líder que no cambia, no cambia a nadie. Y del tipo de cambio, se tendrá resultados multiplicados.

Torres (1997) “Todo crecimiento requiere cambios, y todo cambio presenta nuevos retos o nuevas oportunidades.”

La gente casi siempre se resiste a los cambios porque somos personas de hábitos. Se opone a los cambios por los malos entendidos, falta de identificación, hábitos, temor a fallar, actitud negativa, tradición, satisfacción personal, desacuerdo con el liderazgo, etc. Pero sin cambios, no habrá mejores resultados.