El quiebre de paradigm as, los cu ales cobijaron por m ucho tiem po erró neos m odelos de desarrollo del cam po y la significativa ausencia de liderazgo y de capacidad de convocatoria que exhiben las asociaciones, gremios e in stitu ciones del sector rural, evidencian un gran vacío en relación con concepciones originales de transform aciones estratégicas de lo rural, y con posibilidades e fe c tivas de h acerlas realidad.
En térm inos de seguridad alim entaria, por ejem plo, es necesario superar el enfoque unilateral que lim ita la percepción de las regiones productivas exclu sivam ente al abastecim iento de productos, ú nicam ente com o despensa, visión que resulta infortunada en virtud de las oportunidades existentes para explo rar, así com o tam bién en cu anto a la falta de com p ensaciones satisfactorias, en térm inos de m ejoras económ icas significativas referidas al em pleo, el ingreso y a la calidad de vida de su población. Como com ponentes de la problem ática, si las regiones no desarrollan su identidad y su inherente sentido de pertenencia) si no proyectan con una disposición liberada frente a su entorno (con m ayor ra zón si se trata de una gran ciudad com o Bogotá), podrían term inar convirtién dose ú nicam ente en áreas especializadas de la ciudad, encargadas de aportar
cada una la respectiva cuota productiva, con lo cual se restringiría su avance in dependiente, con dinám ica propia y con perspectivas de desarrollo autónom o.
En térm inos del desarrollo regional, es evidente la necesidad de replan tear esquem as y prácticas de la excesiva descentralización p olítica-adm inistra tiva que pretendió h acer de los m unicipios entes autónom os y autosuficientes, sacrificando las posibilidades de promover y consolidar unidades territoriales con identidades técnicas, socioeconóm icas, cu lturales y políticas que por su di m ensión y calidad podrían p resentar fortalezas significativas que asegurarían elevados niveles de identidad, p ertenencia y de capacidad de negociación en re lación con su entorno.
De otra parte, es necesario superar el tradicional estilo de gestión políti co-adm inistrativa de lo local, el cual no está orientado a producir valor agrega do y verdadera riqueza. Este estilo resulta esencialm ente:
• Excluyente en la gestión de lo "público", a partir de los intereses de las in s tan cias directivas m unicipales,
• Dependiente de las transferencias y condiciones del gobierno central, • Consum ista de transferencias, im puestos y préstam os,
• Legalista en su estilo de gestión, la cual puede resultar incluso improductivo. Finalm ente, el reconocim iento y la apropiación racional de las caracterís ticas y cau sas de la situación planteada, la generación de conocim iento relacio nado con las realidades co n cretas de las regiones, su difusión a la población a través de procesos participativos y las acciones com prom etidas con la paz y el desarrollo, constituyen retos trascend entales que exigen a la academ ia prom o ver un protagonism o creativo, para contribuir a copar el inm enso vacío de cre dibilidad conceptual y práctica que ronda no solo a la com unidad rural sino a la sociedad colom biana en su conjunto.
Es ju sta m en te aquí donde la Universidad N acional está llam ada a p arti cipar en esta exigencia, por su natu raleza y carácter. La credibilidad m anifiesta, por parte de la población y de las instituciones en las localidades, y su gran c a pacidad de convocatoria, son fortalezas garantes de la efectividad de este tipo de programas.
Luego de 40 años de vecindad, la Universidad Nacional, el SENA y Corpoi- ca han tom ado la feliz determ inación de aliarse para racionalizar la actividad de sus fincas, de lograr un im pacto relevante sobre los municipios que lo circundan, y para proponerle proyectos y actividades a las m unicipalidades de la región orientadas a su desarrollo y a la m ejora de la calidad de vida de la población.
Aportes
El program a Parque Agrario se ha construido con base en la p articip a ción de voceros de las instituciones, de los sectores productivos, los órganos de poder m unicipal y las organizaciones grem iales, com u nitarias y sociales. Tam bién lo ha hech o de m anera calificada a través de un proceso educativo con la participación de los en tes y personas com prom etidas, fundam entado en el ejercicio de co n trastar de m anera p erm anente la realidad con los conceptos
elaborados sobre ella, a p artir de las fu nciones acad ém icas universitarias b á si cas, y con el ánim o de asegurar la integralidad de las acciones que se em p ren dan, con un verdadero sabor local pero con visión de país.
Como m étodo de trabajo el programa se ha propuesto la identificación de proyectos de au téntico interés de los sectores de la población local, de sus orga nizaciones grem iales, com unitarias o sociales, de los órganos de poder m u nici pal y de las instituciones de la región, apreciando sus voluntades y prom ovien do su participación en aras de con cretar la resolución de problem as específicos. En este sentido las iniciativas del programa Parque Agrario han progresado en aspectos como:
• Elaboración con ju n ta con Corpoica y el SENA de proyectos referidos a Sen dero Ecológico, Agricultura Orgánica y Ecoturismo.
• Realización de la prim era jo m a d a de desarrollo subregional integrado, con la participación de las Secretarías de Planeación, Educación, Salud y U m atas de los m unicipios y de la Gobernación de Cundinam arca.
• Realización de la Feria Agropecuaria en la Plaza Central de la Universidad N acional de Colombia, con la participación de los m unicipios de la Sabana de Occidente.
• Promoción de nuevas form as de com ercialización y m ercadeo orientadas h a cia la consecu ción de valores agregados al consum idor en cuanto a costos, calidad, entrega oportuna, flexibilidad, y valor agregado.
• Elaboración del proyecto Bachillerato Agrario con los colegios de M osquera y las Secretarías de Educación de la región.
• Elaboración de un Plan de O rdenam iento Territorial de la región, con base en los planes m unicipales.
Las m ás diversas acciones son susceptibles de ser adelantadas en el Par que Agrario, el que está llam ado a convertirse en el gran laboratorio real de la Universidad, en la m edida en que todos, desde las distintas disciplinas y facu l tades, contribuyam os a engrandecerlo.