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l principio creador de mis imágenes sonlos sentimientos que me han atravesado, específicamente en dos momentos de mi vida muy fuertes, ya que experimenté ruptu- ras, separaciones, lo que llamo “pequeñas muertes”. Estas huellas o marcas, se con- virtieron en cargas emocionales que me acompañaron por mucho tiempo, hasta que surgió en mí la necesidad de nombrar- las, de entenderlas. Al ver que el nombrar los sentimientos que me acompañaban no bastaba para expresarlos visualmen- te, emprendí una búsqueda de referentes que apoyaran mis inquietudes. Siguiendo un orden cronológico la “melancolía” fue abordada desde mi cuerpo como territorio de la soledad, la tristeza, la incompren- sión de este mundo y la pregunta ¿el por qué del adiós? El referente más próximo, durante una primera investigación, fue Al- berto Durero, artista del siglo XVI, ya que trató ideas similares en varios de sus gra- bados como en Melancolía de 1514. En este grabado Durero muestra objetos que representan y que simbolizan el tiempo, lo material, lo inmaterial y metafísico. Un ejemplo claro de esto es la esfera ubicada en la esquina inferior izquierda; esta esfera bien puede ser un símbolo de lo que no tiene forma definida o que tiene todas las formas posibles, es decir que puede ser la totalidad y la consumación del mundo.
<<véase Arnheim, Rudolf. El Pensamiento Vi- sual P.292 - 298 >>
4“Benjamin verá en el cuadro La melanco- lía de Alberto Durero una anticipación del sentimiento que dominará en el barroco alemán. El mundo aparece contemplado, y hasta descrito, por la mirada melancóli-
ca de la mujer del cuadro; es “el paradig- ma de lo melancolico”. Aquí la melancolía se manifiesta por el miedo, la fragilidad de espíritu y hasta por la locura”.
4. Célida Godina Herrera, Sobre la Melancolía. P4
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El resultado de esta primera exploración al comienzo de mi carrera sobre la melanco- lía fue una serie de tres dibujos. En estos dibujos traté de hacer una representación y exteriorización de cómo me sentía, usé mi cuerpo como medio para representar la fragilidad en la que me encontraba; esta- ba mi cuerpo dispuesto en espacios vacíos que lo desbordaban, pues quería que su presencia solo fuera relevante al advertir- se cierto dolor, cierta desolación. También presenté mi cuerpo desnudo desprovisto de alguna protección con el fin de evidenciar aquello que yo denominaba melancolía.
Por último, en uno de los dibujos se encuen- tra un brazo con la mano extendida como si quisiera alcanzar algo dentro del vacío, algo inalcanzable aludiendo también algo distante y que se desea intensamente.
Melancolia 1. 2004
Vacío. a. I. ADJ. 1. Falto de contenido físico o mental. […] ll 3. Deshabitado o sin gente. […] 8. Cavidad entre las costi- llas falsas y los huecos de las caderas. […] ll 10. Falta, carencia o ausencia de alguna cosa o persona que se echa de menos. ll 11. Fís. Espacio carente de materia. […] ll en vacío. LOC.ADV. 1. Sin firmeza ni consistencia, o con riesgo de caerse, o sin apoyo en que mantenerse.
Diccionario Esencial de la Lengua Española, Real Academia Española. 2006. P.1497
*Vacío. Que no contiene nada. Que no está ocupado por nadie. Vano, sin fruto, falto de lo que habitualmente lo lleno. Es- pacio en el que no existe ninguna materia. Falta sensible o perceptible por la ausencia de una persona o cosa: nadie podrá ocupar el vacío que dejó su muerte.
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Una segunda exploración estuvo dirigi- da hacia la “vacuidad”, ya que durante ese momento creí que definía y le daba nombre a lo que percibía con mi cuerpo, esa sensación de vacío dentro de mí. La Vacuidad es una cualidad de vacío, esa sensación de sentir que uno está rodeado por una absoluta “nada” y así mismo que uno contiene ese vacío. La primera explo- ración de este concepto nació intuitivamen- te, por ello no hay ningún tipo de referen- te directo en una primera instancia. Este acercamiento fue dado una noche en la que me encontraba realmente triste, pues sentía la ausencia de ese ser amado y el vacío que me acompañaba. -Esta explora- ción se dio en el marco de la asignatura “Taller Bidimensional”, en la cual ya había avanzado con una serie de textos igual- mente “improvisados” (en los que escribía lo primero que se me venía a la cabeza). Paralelamente se había propuesto en esta asignatura hacer un ejercicio a partir de módulos. Así realicé tres trabajos bidimen- sionales modulares; en el primero tomé una pintura en la que venía trabajando, la puse al reverso e hice otra cosa totalmente dis- tinta usándola como medio para así lograr una recreación visual de mis sentimientos; los otros dos módulos se hicieron de una forma más pensada, utilizando imágenes que ya había hecho (fotografías y dibu- jos) y también utilicé los textos como una mancha tipográfica y como un recurso de composición.
Esta es para mí una pieza importante dentro del proceso, ya que inicié una exploración de materiales, de utilización de medios, de buscar una forma de abordar el cuerpo más “fría” y “cruda”, y un primer acercamiento a la conjunción y diálogo entre los medios, lo que se está viendo reflejado en el trabajo que presento en mi proyecto de grado.