LAS INSTITUCIONES Y SU SIGNIFICADO
2.7. Incentivos en las Instituciones
El presente apartado tiene como finalidad estudiar los incentivos que se generan dadas las reglas formales e informales de cada institución, para después observar si existe alguna incompatibilidad entre ambos. Para tal efecto, es necesario reconocer que al tomar el enfoque analítico del nuevo institucionalismo se están asumiendo cuestiones que no son de menor importancia para el desarrollo de esta investigación. Las posturas ontológicas y epistemológicas con las que carga de manera automática este enfoque analítico, deben ser reflexionadas con responsabilidad. La postura que se asume en este trabajo es la del realismo, con lo cual se acepta una visión ontológica de corte objetivo y positivista. Por otra parte, en la cuestión epistemológica, asumimos que es posible establecer relaciones causales, pero que las variables involucradas no siempre son observables y cuantificables.
Como se ha señalado el nuevo institucionalismo hereda muchos de sus supuestos de la microeconomía clásica, como el concepto de individuo, el cual es visto como un ser que se interesa principalmente por sí mismo y que además es oportunista. Sin embargo, esta nueva corriente problematiza mucho más sus análisis al incluir
actores que poseen una coherencia interna.
conceptos como el de la racionalidad limitada, información incompleta, derechos de propiedad e importancia de las reglas y costos de transacción. En este enfoque se asume que existe una realidad fuera de la mente de los individuos, por lo tanto es posible obtener cierta objetividad en cuanto al objeto estudiado. Es decir, los individuos responden de igual manera ante los incentivos que generan las reglas formales e informales de las instituciones, sin considerar la interpretación que éstos pudieran hacer de dicha institución.
Las instituciones son producto de la interacción de individuos con una racionalidad limitada, que generan “rutinas” con el fin de evadir la incertidumbre. Estas “rutinas” son para el nuevo institucionalismo espacios de racionalidad que los individuos aceptan para facilitar la acción colectiva. Las rutinas, que pueden ser modificadas de acuerdo a cálculos racionales, están compuestas de una serie de reglas formales e informales, que han sido internalizadas por los individuos, y que regulan los comportamientos. Aunque sabemos que en una institución existe una relación entre las reglas y los comportamientos, difícilmente existen datos observables que puedan probarlo. Al no poder observar una relación de manera directa, debemos observar otras vinculadas a ellas que puedan revelarnos la primera.
El rol que jugará la teoría en este trabajo, muy lejano al de los positivistas puros, no es el de proveer de conclusiones generalizables ni el de probar cuantitativamente una hipótesis. Se tratará de observar si, en los casos
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Una revisión más amplia de las diversas orientaciones sobre el cambio organizacional puede verse en D. Arellano, E. Cabrero y A. Del Castillo (comps.), Reformando al gobierno. Una visión organizacional del cambio gubernamental, CIDE-Miguel Ángel Porrúa, México, 2000.
estudiados, lo que la teoría predice en realidad se cumple. Además, se buscará explicar las razones por las que las predicciones pudieran ser diferentes a la realidad. A lo largo de la investigación, se pretende explicar lo máximo posible, con el menor número de variables explicativas. Se busca parsimonia pues la visión que se tiene del mundo y su comportamiento no es complicada, al basarse mucho en los supuestos positivistas el nuevo institucionalismo heredó la búsqueda de simpleza en sus análisis.
2.8. Recapitulación
Desde principios del siglo XX, algunos de los principios de la economía neoclásica fueron duramente criticados por los precursores del nuevo institucionalismo. Se criticaba severamente la concepción de un mundo con información perfecta en donde no existían costos de transacción al utilizar el mecanismo de mercado. Se criticó también la afirmación de la existencia de una racionalidad absoluta en los seres humanos, que los conduciría inevitablemente a soluciones óptimas.
Los mercados no sólo fueron trasladados a la economía sino a cualquier disciplina que implicara toma de decisiones, así se realizaron análisis erróneos en una gran variedad de disciplinas debido a la concepción simplista y equivocada del modelo de competencia perfecta en la economía neoclásica. El surgimiento de un nuevo enfoque que buscara explicar de mejor manera las relaciones humanas era inminente.
El nuevo institucionalismo explica la existencia de ciertas estructuras de jerarquía que suplen al mecanismo de mercado y favorecen la acción colectiva. Las instituciones emergen para disminuir los costos de transacción que pueden surgir si se emplea un mecanismo de mercado. Proveen de información, dan certidumbre respecto a los derechos de propiedad y auxilian a los seres humanos a lidiar con su racionalidad limitada. Las instituciones son creadas por los seres humanos de manera deliberada, para resolver estos problemas y pueden ser cambiadas por éstos mismos en el momento en que ya no cumplan con sus expectativas.
El cambio institucional se da de manera incremental pues a pesar de que las reglas formales pueden transformarse, las instituciones informales sólo cambian a través de un proceso lento y gradual. El equilibrio entre rigidez y flexibilidad es básico para mantener instituciones funcionales y útiles para los seres humanos, el nuevo institucionalismo nos da una explicación de las instituciones que sigue considerando al ser humano como su creador y transformador
Una institución es un conjunto de reglas que otorgan premios por ser seguidas y castigos si se desobedecen. En este sentido, los incentivos son la base del funcionamiento de las instituciones, pues toda regla genera ciertos incentivos si es que tiene sanciones. El esquema del nuevo institucionalismo busca encauzar el oportunismo y el individualismo de los seres humanos lejos de contenerlo o castigarlo. En la medida en que se pueda detectar un esquema de incentivos adecuado, la conducta puede ser dirigida de manera exitosa.
El nuevo institucionalismo subraya en mayor o menor medida el papel central de las instituciones en la estructuración de la política y en la estabilidad y certeza que otorgan a la interacción colectiva, al definir la importancia de las instituciones como las reglas del juego que permiten una interacción ordenada, sistemática, predecible y estable entre los seres humanos y entre la sociedad y el Estado. En esta investigación se adoptan principalmente los enfoques económico y sociológico para el estudio de las instituciones políticas. El institucionalismo económico sostiene que en vez de guiarse por normas y valores, los comportamientos deben ser una función de reglas e incentivos. La calidad, el nivel, el desempeño y la eficiencia de las instituciones y de las transacciones es fundamental. Por su parte, el institucionalismo sociológico destaca que la acción y el desempeño de los individuos en las organizaciones no sólo están conformados por reglas, sino también, por el entorno cultural y social como marcos de referencia de los actores. De esta manera, normas, valores, hábitos, roles, conforman categorías centrales en el enfoque sociológico.
Uno de los aspectos importantes sobre el que centra su atención el nuevo institucionalismo (independientemente del enfoque) está referido al diseño y cambio institucional. Para el enfoque económico, el diseño y el cambio institucional, el elemento racional tiene una fuerte carga. Para el enfoque sociológico, el diseño y cambio institucional ha centrado su atención especialmente en la desinstitucionalización y la reinstitucionalización.
El enfoque sociológico de las instituciones en el análisis del cambio institucional, ha centrado su atención en la elaboración de arquetipos de formas institucionales
para el análisis de las organizaciones y para fines comparativos. Para el caso del estudio de gobiernos locales Hinnings y Greenwood han desarrollado los siguientes arquetipos: a) La “inercia” (cambios adaptativos que no modifican el esquema original de la organización); b) las “excursiones fracasadas” (consiste en itinerarios que alteran temporalmente la coherencia del arquetipo); c) las “reorientaciones” (abandono definitivo del arquetipo original para instalarse en otro con nuevos arreglos institucionales); y d) las “excursiones no resueltas” (se abandona el arquetipo original, pero no se logra adoptar uno nuevo).
Con base en los arquetipos diseñado por Hinnings y Greenwood, Enrique Cabrero diseña el modelo de arreglos institucionales para el caso de los municipios mexicanos: a) tradición gubernamental (no se altera en lo fundamental los arreglos tradicionales de lo que fue por mucho tiempo el sistema político-administrativo mexicano); b) innovación gubernamental (se detona un cambio en la acción gubernamental a través de la innovación); y c) transformación gubernamental (se rompe con viejos esquemas institucionales al introducir cambios radicales en la acción gubernamental). Dicho modelo se retoma para el estudio de las delegaciones políticas del Distrito Federal entendidas como gobiernos locales. Otros conceptos sobre los que pone atención para el estudio de la seguridad pública local y se integran al modelo de arreglos institucionales de Enrique Cabrero, son los provenientes del enfoque sociológico como el de la “sedimentación” (donde las prácticas institucionales se asientan sobre el pasado); el de “isomorfismo” (tendencia de parte de las organizaciones –en circunstancias objetivas aparentemente diferentes- hacia la convergencia alrededor de un
formato institucional); y el de innovación (nuevas formas de hacer, de estructurar y de manifestar nuevos comportamientos sociales).
CAPÍTULO 3
LIMITANTES INSTITUCIONALES DETECTADAS EN LA PROVISIÓN DE