7. PROPUESTA DE UN PLAN DE ACCIÓN PARA LA CORRECCIÓN DE ERRORES
7.2. Incidencia de los modelos mentales y valores culturales que impiden una
Como se mencionó anteriormente, existe la concepción de observadores tanto extranjeros como nacionales que los valores y símbolos socioculturales predominantes en el país son obstáculos fundamentales para el desarrollo económico y empresarial que se convierten en círculos viciosos que mantienen a la gerencia colombiana prácticamente condenada al fracaso o repetir a perpetuidad los mismos errores, salvo que ocurra una situación excepcional. Sin embargo, la propuesta de un plan de acción brinda otra interpretación de los hechos: es un desacierto pensar que las actitudes y comportamientos altamente arraigados en su praxis y práctica gerencial sean de carácter absoluto como si se tratara de un lastre que se debe cargar por la supuesta imposibilidad de nuestra sociedad de llevar a cabo un proceso exitoso de transformación cultural, reflejado a su vez en los contextos gerenciales.
Si bien el diagnóstico de la situación resulta preocupante aun estando en los primeros años del presente siglo, es necesario identificar los modelos mentales y arquetipos culturales en una sociedad tan contradictoria como la colombiana cuya relación dialéctica se manifiesta a
través de sus complejidades, tensiones y condicionantes históricos que no han permitido un mayor desarrollo integral del cual se esperaría en el día de hoy. Pero también hay que ver la otra cara de la moneda: existen gerentes colombianos que se destacan por ser ejemplares con sus empresas y que han logrado saber jugar con las actuales reglas de un mercado globalizado (sin que por ello, sean perfectos), ergo es posible pensar que sí es viable una transformación a nivel gerencial que desafíen dichos valores y símbolos predominantes en nuestra realidad, algo que debe estar impregnado de esperanza y optimismo que son pilares que se mostrarán a continuación en la propuesta de cambio.
Hay que señalar un conjunto de paradigmas y factores arraigados que están en conflicto y han impedido dar luz verde a los procesos de cambio en las organizaciones colombianas, así como varios de los planteamientos vienen de los autores nacionales que se mencionaron en la contrastación y análisis teórico del capítulo pasado. Vale la pena mencionar que de la misma manera que las sociedades, las empresas están ligadas a ciertos arquetipos culturales que se definen como una estructura oculta de pensamiento, representando el modo en que ésta organiza la forma cómo se hacen las cosas a nivel cognoscitivo y emocional que si bien no todos son malos en sí mismos, hay muchos de ellos que repercuten en el desempeño de los países y las compañías frente a los actuales escenarios del mercado global. Compilando el aporte de los autores, serían los siguientes:
- La aparente imposibilidad de transformar la realidad nacional conocida como
“desesperanza aprendida”, que se define como la convicción de que los problemas no
tienen solución, cuyos síntomas son la insensibilización del individuo para sumirse a la apatía, la indiferencia y la pérdida de toda iniciativa.
- El predominio de una visión del ser humano cimentada en el homo economicus, es decir,
que sólo es un factor de producción más que sirve en beneficio de la empresa y que se recompensa de un incentivo monetario llamado salario, sin ningún tipo de involucramiento, capacidad de iniciativa y empoderamiento para afrontar los procesos de transformación organizacional.
- Los roles de poder sólo sirven en beneficio de las decisiones centralizadas en una persona que deben ser acatadas sin ningún cuestionamiento. Se trata de una gerencia que sirve en función de su posición como un concepto rígido y formal sobre la autoridad, cuyas relaciones con las áreas organizacionales sólo pueden ser viables mediante canales burocratizados y que a la vez, no guardan un vínculo común.
- La desconfianza es el motor de las relaciones entre el gerente y los miembros de la organización, lo que obliga a un hermetismo en el manejo de los flujos de información y ver a todos los individuos como enemigos potenciales que amenazan el cumplir con los objetivos empresariales. Así también, todo lo que indique cambio es visto con reserva o producto de un sinsentido académico, en la cual sólo existen culpables en el ámbito externo de la actual turbulencia en el mundo de los negocios.
- La preferencia por los resultados en el corto plazo que muestran el compromiso, los avances tangibles y el talante de los gerentes por mostrar resultados al público, así como alarde de sus capacidades gerenciales. No hay necesidad de hacer planes enfocados hacia el largo plazo porque los gerentes sólo están interesados en los resultados inmediatos y la rotación en el cargo en un contexto como el colombiano es alta para ponerse a hacer planificaciones que al fin y cabo, otro reciba el crédito por la creación ajena.
- La creencia ingenua en las metodologías, modelos y tecnologías blandas que son exitosas en otros contextos culturales y de la misma manera, supuestamente traen los mismos beneficios si se aplican automáticamente a nivel local. Es decir, se pone una confianza excesiva en la extrapolación de resultados satisfactorios en tales técnicas de instrumentalización como la moda administrativa del tiempo que garantiza, en teoría, un éxito seguro de los procesos de cambio.