El segundo objetivo del Plan Nacional está planteado a partir de los logros de la Revolución Ciudadana y de la situación actual del país. El diagnóstico considera trece temas: pobreza, necesidades básicas, pobreza coyuntural, igualdad, género, discapacidad, ciclo de vida y seguridad social se presentan como problemas latentes; mientras que, movilidad social, violencia y discriminación, movilidad humana, atención especializada, equidad y cohesión territorial se presentan como metas. El estado ecuatoriano aparece como el principal promotor o hacedor del objetivo, sin embargo, para contrarrestar problemas como la violencia y la discriminación se programa trabajos conjuntos con el pueblo. Según este documento, el 37% de la población ecuatoriana sufre de discriminación, pero solo el 16% se siente discriminado. La violencia y discriminación son el resultado de construcciones sociales y culturales como la asignación de roles o el desprestigio al no blanco, por lo que el concepto de inclusión debe rebasar los ámbitos social y económico y aproximarse a la inclusión cultural. La investigación de Cristina Choéz Ortega (2014) sobre las causas de la
72 discriminación racial en América Latina asegura que, aunque en el Ecuador el 7,2% es negra o mulata, los afrodescendientes no representan la belleza en la publicidad, tienen asociaciones negativas, al contrario de los blancos:
En el caso de Ecuador, la belleza negra está subestimada y el mercado ecuatoriano no está acostumbrado a ver afrodescendientes en la publicidad por la asociación de raza a la clase social. Aunque la belleza es subjetiva para los ecuatorianos, el ideal son los rasgos del fenotipo blanco. Como quienes venden deben responder a las necesidades del consumidor, se pretende complacerlos a través del estereotipo de la belleza blanca (Ortega, 2014:116).
Las construcciones sociales y culturales han favorecido a ciertos grupos de la población por sus rasgos físicos, origen étnico u ocupación; y de la misma manera han excluido a otros. Incluso la edad es causa de exclusión; tal es el caso de los adultos mayores que han sido privados de la seguridad social. El artículo 34 de la Constitución 2008 anota que la seguridad social es un derecho irrenunciable, por lo tanto, el Estado ve que la protección necesita potencializar instrumentos para que rija este derecho en la sociedad. La necesidad de brindar atención especializada, a niños y adultos mayores demanda una estrategia desarrollo integral como prioridad de la política pública.
El artículo tres de la Carta Magna vigente dicta que la primera labor del Estado ecuatoriano es garantizar, sin discriminación, el cumplimiento de los derechos establecidos en la misma. El derecho a la igualdad y no discriminación prevalece en el artículo 66.4, por esto que el segundo objetivo del Plan Nacional para el Buen Vivir (2013-2017) es evitar la discriminación ya que todas las personas son iguales, tienen los mismos derechos, deberes y oportunidades:
El reconocimiento igualitario de los derechos de todos los individuos implica la consolidación de políticas de igualdad que eviten la exclusión y fomenten la convivencia social y política. El desafío es avanzar hacia la igualdad plena en la diversidad, sin exclusión, para lograr una vida digna, con acceso a salud, educación protección social, atención especializada y protección especial (Senplades, 2013:111)
La universalidad, la igualdad, la equidad y la interculturalidad son los principios que presiden el objetivo dos del Plan Nacional. El Estado, por medio de sistemas especializados, asume el compromiso de crear las condiciones para la protección de sus habitantes, como lo dicta el artículo 341 del Régimen del Buen Vivir. Además, el Estado
73 “priorizará su acción hacia aquellos grupos que requieran consideración especial por la persistencia de desigualdades, exclusión, discriminación o violencia, o en virtud de su condición etaria, de salud o de discapacidad” (Asamblea Nacional, 2008: 159). La Revolución Social, uno de los ejes del Programa de Gobierno Alianza País (2013-2017) en la propuesta once manifiesta que el Buen Vivir es garantizar salud, educación, inclusión, y seguridad social para todos y todas. Según el diagnóstico del Plan Nacional estas son las áreas de acción específicas: la pobreza, “como condición de carencias, exclusión, desigualdad y violencia, contradictoria o antagonista respecto a los derechos y al régimen del Buen Vivir” (Senplades, 2013: 113); necesidades básicas, pobreza coyuntural, movilidad social, igualdad, violencia y discriminación, género, discapacidad, ciclo de vida, movilidad humana, atención especializada, seguridad social, equidad y cohesión territorial.
El objetivo cinco del Plan Nacional está dedicado a superar una problemática que el país arrastra desde la época colonial: la discriminación. El individualismo, el machismo patriarcal, el racismo y la xenofobia, son algunas problemáticas heredadas de la Colonia, que impiden la construcción de una ciudadanía universal (Senplades, 2013: 182). El Plan Nacional para el Buen Vivir (2013-2017) propone la construcción de espacios públicos, o lugares de encuentro común, con el fin de sustituir formas de convivencia autoritarias y violentas por formas de cohabitación y el diálogo intercultural.
El artículo 377 de la Constitución de Montecristi señala que: “El sistema nacional de cultura tiene como finalidad fortalecer la identidad nacional; proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales; incentivar la libre creación artística y la producción, difusión, distribución y disfrute de bienes y servicios culturales” (Asamblea Nacional, 2008: 170) y garantiza el cumplimiento de los derechos cultuales. Este objetivo está fundado en esos derechos culturales y en el Sistema Nacional de Cultura: “estos derechos acogen una visión contemporánea de la cultura, entendida como un proceso social dinámico que está en permanente transformación” (Senplades, 2013: 182). El compromiso del Estado es promover políticas que aseguren la expresión igualitaria en la diversidad, por esto los artículos 22 y 23 estipulan el derecho a desarrollar capacidades creativas y el derecho a acceder al espacio público para difundir el talento artístico. Solo con el respeto de
74 los derechos culturales, tal como aparece en la Constitución 2008, es posible el fortalecimiento de la identidad nacional.
El diagnóstico del objetivo destaca el traspaso de las áreas culturales del Banco Central al Ministerio de Cultura como uno de los logros más importantes de la Revolución Ciudadana hacia la democratización y dinamización de la institucionalidad cultural. Pero, la necesidad de aprobar la Ley Orgánica de las Culturas y la creación de espacios de encuentro común surgen como los retos más grandes para el periodo 2013-2017 en esta área.
3.3 Análisis del Objetivo 2. Auspiciar la igualdad, la cohesión, la inclusión y la