4.2 COMPONENTE SEGURIDAD ALIMENTARIA
4.2.3 Indicador de sensibilidad
4.2.3.1 PIB agrícola y pecuario de los municipios costeros respecto al PIB total departamental. La sensibilidad al cambio climático, tiene diversos impulsores que contribuyen a circunstancias sociales, físicas y de medios de subsistencia en un territorio, es decir, es producto de factores socioeconómicos y ambientales que afectan la capacidad de resistir, absorber y hacer frente a los efectos de las amenazas climáticas; la presencia de agricultura minifundista y producción de cultivos de subsistencia genera incrementos en la sensibilidad (Banco de Desarrollo de América Latina, 2014). En la zona costera de Colombia hace presencia este tipo de actividad económica, la cual se ha medido con base en el Producto Interno Bruto de la rama agrícola y pecuaria.
La sensibilidad de la actividad agropecuaria es evaluada a partir del potencial productivo de la tierra, en donde un cambio desfavorable significaría una reducción en la capacidad agrícola productiva. Por lo tanto, los municipios con mayor PIB agropecuario son más sensibles al cambio climático, al presentar mayor dependencia a esta actividad; traducido en una relación directa entre la sensibilidad y los niveles del PIB.
El análisis realizado para el aporte del PIB en la rama agropecuaria municipal al PIB departamental, se soporta en los datos suministrados por el DANE, donde se observa el desempeño productivo de los sectores agrícola y pecuario. Estadísticamente, se agrupan los datos en quintiles para organizarlos por niveles con el fin de determinar cuáles municipios presentan mayor o menor aporte; en este sentido la escala de estudio es la representada en la Tabla 42, donde se observan los niveles de aporte de la rama municipal y los niveles de sensibilidad.
Tabla 42. Rangos y niveles de participación del PIB agropecuario de los municipios costeros al PIB departamental 2014. Fuente: DANE, 2014 con cálculos del autor.
Rangos Quintiles Niveles Niveles de
Sensibilidad
0 5,224398537 1 Muy bajo Muy bajo
5,324398537 12,72736254 2 Bajo Bajo
12,82736254 21,78139163 3 Medio bajo Medio bajo
21,88139163 40,43229016 4 Medio Medio
40,53229016 417,6409901 5 Alto Alto
Los rangos obtenidos, representan la participación de la rama agropecuaria de los municipios costeros de Colombia en la misma rama departamental; estos se clasifican de acuerdo a una escala del 1 al 5, donde el 1 corresponde a la menor participación (Muy Bajo) y 5 la mayor (Alto). Es importante resaltar que los municipios de estudio contribuyen cada uno con un promedio aproximado de 30,87 miles de millones de pesos a la rama agropecuaria nacional, y en conjunto alrededor de 5,33%, cifra inferior a la de otras regiones como la Región Centro (Bogotá-Cundinamarca), cuyo aporte es cerca del 12% (Fedesarrollo, 2013).
El PIB agropecuario en Colombia tuvo una participación promedio de 5,9% durante el período 2000-2014, en el cual se presentó una disminución de 2,9 puntos porcentuales (promedio anual) y solo durante el 2014 el aporte fue de 4,6%. Por su parte, los municipios costeros del país aportaron en el año 2014, un valor estimado de 1.852,22 billones de pesos al PIB agropecuario nacional, correspondiente a una participación total del 5,33%.
De los 60 municipios de estudio, 36 se encuentran ubicados en los tres primeros niveles (Muy bajo, bajo y Medio bajo) por debajo de la media (30,87 mil millones), y en conjunto aportan una suma de 325,13 miles de millones de pesos, es decir el 17,6% del PIB agrícola y pecuario costero; algunos de los municipios con el menor aporte son San Juan de Urabá (1,37 miles de millones de pesos), Carepa (0,64 miles de millones de pesos) y San Andrés (0,89 miles de millones de pesos). En el nivel medio, se clasificaron 12 municipios aportando el 19,6%; mientras que en el nivel Alto se ubica un total de 12 municipios con un aporte de 1.164,12 billones de pesos es decir, el 62,8%, entre los que se encuentra Buenaventura (417,64 miles de millones de pesos), Tumaco (162,23 miles de millones de pesos) y Pivijay (126,35 miles de millones de pesos) (Figura 137).
Figura 137. Participación de los municipios costeros de Colombia en el PIB rama agropecuaria nacional 2014. Fuente: DANE, 2014 con cálculos del autor.
En el departamento del Valle del Cauca, durante el año 2014 se presentaron mejoras en el sector primario, en donde el cultivo de caña tuvo un incremento del 12,6% anual, así como el café y los frutales. Las oportunidades existentes con los mercados internacionales más competitivos, abrirían paso al desarrollo económico; el sector agroindustrial es de gran potencial para el departamento en combinación con la industria y los servicios, así como los encadenamientos productivos, permiten crear estrategias para la exportación de frutas y derivados (Banrep 2014). En contraste, el municipio de Buenaventura presenta limitaciones naturales y sociales para el desarrollo de la actividad agrícola; para el año 2013 solo el 6% del suelo es utilizado en el desarrollo de actividades agropecuarias, el 22% para actividades forestales y el 72% para la conservación. La agricultura se orienta hacia una economía de subsistencia, que refleja un bajo volumen en la producción, aun así sobresalen productos como el chontaduro, proveniente de la palma propia de la selva húmeda tropical, la cual tiene características que le permiten adaptarse a suelos ácidos y poco fértiles; el 60% de las tierras cosechadas se concentran en este tipo de cultivo y el borojó ocupa el 14% del área cosechada y representa el 12% de la producción agrícola, así como el bananito, banano, coco y papa china (Fedesarrollo, 2013). Con un crecimiento del 4,9% durante el período 2010-2014, la producción de Buenaventura asciende a un estimado de 417,64 billones de pesos.
Por otra parte, el departamento de Nariño, tiene resultados positivos en el sector agropecuario, debido al desempeño sobresaliente del cultivo de palma de aceite y su comercialización internacional a mejores precios (Banrep, 2014). El sacrificio de ganado vacuno fue de 31.017 cabezas en 2015, con una disminución del 8,1% con respecto al 2014, mientras que en el ganado
porcino fue de 37.370 cabezas (Banrep, 2015). Tumaco es uno de los municipios con mayor área sembrada, con un aporte estimado al PIB agropecuario de 162,23 billones de pesos para el 2014; sin embargo este sector no se ha logrado potenciar como un eje de desarrollo regional, debido a la debilidad que presenta en tecnología, infraestructura, planeación agropecuaria, en asistencia técnica, en la generación de valor agregado y altos costos en mano de obra y producción (PDD Nariño, 2016-2019).
En el departamento del Magdalena por su parte, la actividad agropecuaria se desarrolla en el 91,1% de su superficie, del cual el 86% está asignado a la ganadería y el 5,1% a la agricultura de cultivos permanentes como la palma de aceite, maíz tradicional y el banano de exportación; el sacrificio de ganando para el año 2015 fue de 41.081 cabezas con un crecimiento del 1,4% con respecto al año anterior (Banrep, 2015).
Pivijay, es uno de los municipios con mayores aportes (126,35 miles de millones) en el año 2014, cuyos cultivos de mayor siembra son los transitorios (44%), permanentes (43%) y anuales (13%), destinados a abastecer el mercado interno y los excedentes son enviados a mercados regionales principalmente a Barranquilla; en el 2013 registró 10.438 ha. sembradas con un crecimiento del 8,53% con respecto al 2008 y superior al 2012 (8.990 ha.). En cuanto al sector pecuario, se encuentran pequeños, medianos y grandes ganaderos quienes desarrollan la ganadería tradicional, con hatos de Cebú cruzado con Pardo y Cebú con Holstein, dedicadas en un 98% al doble propósito es decir, carne y cría con ordeño sin uso de tecnología; la producción lechera es de 120.498 litros por día, destinada a Coolechera, principal empresa comercializadora, que absorbe el 70% de la misma (PMD Pivijay, 2016-2019). Cabe mencionar, que Santa Marta es el principal municipio con producción bananera siendo uno de los productos con mayor área cosechada; el PIB agropecuario se estima en 45,31 miles de millones de pesos para el año 2014, con una variación promedio anual de 2,9% en el periodo 2010-2014.
La actividad agropecuaria en este departamento tiene el mayor aporte con 4.381 miles de millones de pesos para el año 2014, cuya participación en la rama nacional es del 12,6%. Pero dentro de los municipios con menor aporte agropecuario, se encuentra San Juan de Urabá perteneciente a este departamento; sin embargo, aunque la economía del municipio se sustenta en la producción agropecuaria en un 80%, existen dificultades para el acceso a recursos que permitan el inicio de actividades productivas (PMD San Juan de Urabá, 2016-2019).
Aun así, se esperan crecimientos en esta rama dada la intervención realizada por la Unidad de Restitución de Tierras. La dinámica productiva, tiene un potencial de modificación de producción agropecuaria hacia la agroindustrial e industrial ocasionada por la movilidad de la población, causada por las problemáticas de orden público, y la falta de oportunidades laborales y de capacitación; y siendo la subregión del Golfo de Urabá una de las más prosperas de Antioquia, atrae a muchas personas provenientes de otros departamentos en busca de oportunidades. Sin embargo, la economía campesina presenta problemas en su modelo de desarrollo agrario caracterizada por la pobreza, donde prevalece el latifundio y grandes inversiones de un solo propietario con apoyo del Estado y el minifundio con poca inversión, capitalización y difícil acceso a los mercados; esto sumado a la informalidad y la inequidad en la tenencia de la tierra,
constituyen una organización agraria ineficiente con conflictos sociales y económicos (PDM Antioquia, 2016-2019).