La prueba de PISA como indicador de las capacidades educativas
El objeto de análisis de esta monografía son los logros en las capacidades educativas, tal como fueron definidas en el marco de análisis. Para aproximarnos a este variable, que no es observable, utilizamos como indicador los resultados de la prueba PISA 2006 en las tres competencias evaluadas: lectora, científica y matemática. En esta sección intentaremos mostrar en qué medida los resultados de la evaluación realizada por PISA constituyen un indicador adecuado de las capacidades educativas. Para ello, presentaremos en primer lugar las definiciones de competencias planteadas en el marco teórico de PISA (OCDE, 2004), para luego analizar su grado de correspondencia con la definición de capacidades educativas manejada en nuestro marco teórico.
En primer lugar, se debe aclarar que PISA no es una prueba basada en conocimientos, sino en competencias; esto implica que intenta ver en qué medida los estudiantes de 15 años, con las competencias que han adquirido son capaces de interactuar y desarrollarse en nuestras actuales sociedades globalizadas. En el informe de Uruguay en PISA 2006, se afirma que “la fortaleza del marco de evaluación de PISA es que prioriza el uso del
conocimiento para situaciones cotidianas (más que la repetición de conocimientos o la práctica de ejercicios exclusivamente escolares) enmarcadas en un concepto de competencias para la vida” (ANEP 2007).
En segundo lugar tenemos que, en el marco teórico PISA 2003 (OCDE 2004) se define cada una de las tres áreas de evaluación de la siguiente manera:
“Competencia científica: “La competencia científica es la capacidad de utilizar el conocimiento científico, identificar cuestiones científicas y sacar conclusiones basadas en pruebas con el fin de comprender y ayudar a tomar decisiones relativas al mundo natural y a los cambios que ha producido en él la actividad humana” (OCDE, 1999, 2000, 2003a)”. (OCDE 2004)
Es decir que, refiere por un lado a los conocimientos científicos e identificación de problemas, así como a la capacidad de un individuo de adquirir nuevos conocimientos y explicar fenómenos científicos. Por otra parte, refiere al tipo de relación que establecen dichos individuos con temas relacionados a la ciencia y sus ideas desde su condición de ciudadanos reflexivos; que comprenden las características de la ciencia como método de
61
conocimiento e investigación acerca de las cuestiones humanas. Así como la percepción que estos puedan tener sobre el papel que la ciencia y la tecnología juegan en la sociedad, al conformar nuestro entorno material, intelectual y cultural.
“Competencia lectora: “La competencia lectora es la capacidad de comprender, utilizar y analizar textos escritos para alcanzar los objetivos del lector, desarrollar sus conocimientos y posibilidades y participar en la sociedad”.” (OCDE 2004)
Por ende, importa no solo que los estudiantes tengan la capacidad de comprender un texto, sino de reflexionar sobre él a partir de pensamientos y reflexiones personales. En el marco teórico de PISA se remarca que la lectura es un proceso de construcción de significado por parte del lector. Se reconoce la existencia de diferentes contextos de lectura, por lo que incorpora textos que se enmarcan en cuatro tipos de situaciones: escolar, laboral, privada y pública.
“Competencia matemática: “Competencia matemática es una capacidad del individuo para identificar y entender la función que desempeñan las matemáticas en el mundo, emitir juicios fundados y utilizar y relacionarse con las matemáticas de forma que se puedan satisfacer las necesidades de la vida de los individuos como ciudadanos constructivos, comprometidos y reflexivos”.” (OCDE 2004)
Esta última definición hace referencia a la capacidad de los alumnos para utilizar las matemáticas en procesos de razonamiento que le permitan formular, resolver e interpretar distintas soluciones y comunicar ideas de una manera más eficaz.
Por su parte tenemos que las capacidades para Amartya Sen (1979), se definen como las habilidades de las personas para realizar acciones o alcanzar estados que valoran –
funcionamientos valorados. A su vez la capacidad de una persona para alcanzar distintos vectores alternativos de funcionamientos representa, por tanto, la libertad de una persona para lograr diferentes formas de vivir, de estar y de ser. En relación a las capacidades educativas, desde el enfoque de las capacidades se consideran no sólo las habilidades prácticas, sino también las habilidades psico-sociales, y la combinación de ambas constituye los cuatro pilares de la educación presentados por UNESCO (1996): aprender a
conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, y aprender a ser.
Volviendo a las definiciones de competencias de PISA presentadas anteriormente podemos notar que las mismas ponen el énfasis no solo en las habilidades de los individuos para
aprender a conocer y hacer, sino también en sus habilidades para aprender a ser y vivir en
sociedad de manera integrada y cohesionada. Esto, visto desde el enfoque de las capacidades, nos permite decir que, si los individuos logran un grado razonable de destrezas, habilidades o competencias, esto se traduciría en la expansión de la agencia de los individuos, así como en mayores logros de bienestar. En este sentido, la utilización de los resultados de PISA en la evaluación de competencias permite aproximarnos a una medición de las capacidades educativas.
Limitaciones
Existen por supuesto, ciertas limitaciones para evaluar capacidades desde estas pruebas, particularmente en cuanto no es posible observar la interacción de los individuos con otras
62 personas, lo que dificulta el poder evaluar adecuadamente las capacidades para alcanzar funcionamientos vinculados a las relaciones sociales.
Una limitación fundamental, y que se intenta salvar en este trabajo, es el sesgo de selección de la prueba de PISA si se pretende reflejar las competencias educativas del total de la población de 15 años de un país. El estudio de PISA sólo evalúa las competencias