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INDICE DE OBRAS Y AUTORES

LA ORQUESTA SINFÓNICA DE ANDRÉS GOÑI 1 NACIMIENTO Y PRIMERAS ACTUACIONES

2. ACTIVIDAD DE LA ORQUESTA GOÑ

3.1 INDICE DE OBRAS Y AUTORES

COMPOSITOR OBRAS FRECUENCIA DE INTERPRETACIONES ANUALES

1890 1891 1892 1893 1894 1895 1896 1897 1898 1899

Auber (Daniel) El caballo de bronce (obertura) x

Averino Fantasía napolitana con variaciones x

Barbieri (Fco. Asenjo) Fantasía de “Pan y Toros” X Beethoven (Ludwig

van)

Leonora nº 3 (obertura) x x x “ “ Sinfonía nº 5, en Dom, op. 67 x “ “ Sinfonía nº 8, en Fa mayor, op. 93 (Allegretto

scherzando)

x

“ “ Misa en Do x

Bizet (Georges) La arlesiana (suite orquestal nº 2) x x “ “ Patria (obertura dramática) x x

“ “ Roma (fantasía sinfónica) x x

Boccherini (Luigi) Minueto (Quinteto op. 13, nº 5) x

Bolzoni (Giovanni) Minueto x x x x

“ “ Gavota x

Brahms (Johannes) Danzas húngaras (nº 1 y nº 2) x x x

Bretón (Tomás) En la Alhambra (serenata española) x x

“ “ Garín (sardana) x

“ “ Guajira x

Bru (Enrique) Danzas satíricas nº 1 y 2 x

Carreras Al pie de la reja (serenata) x x

Chavarria (D.) Plácida noche (nocturno orquestal) x

Crowe See-Saw (valses) x Czibulka (Alphons) Stephanie (gavota) x

“ “ Sueño de amor (melodía) x

Delahaye (L. L.) Colombine (2º minueto) x

Delibes (Léo) Sylvia (suite de orquesta sobre el ballet homónimo)

x Espí (José) Introducción y valses x x

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COMPOSITOR OBRAS FRECUENCIA DE INTERPRETACIONES ANUALES

1890 1891 1892 1893 1894 1895 1896 1897 1898 1899

“ “ Un soir à Madrid (vals) x x “ “ Salut à la jeunesse (vals) x

Fancioni Dalla-Labra (mazurca) x Flotow (Friedrich) Marta (obertura) x Gevaert (F. A.) Fantasía de aires españoles x Gillet En el molino (juguete sinfónico para cuerda

sola)

x x x

“ “ Lejos del baile (vals) x x x

Giner (Salvador) Es xopà hasta la Moma (poema sinfónico) x

“ “ El festín de Baltasar (poema sinfónico) x “ “ Las fases del campo (idilio sinfónico) x x

“ “ Misa x

“ “ Misa de Requiem x

“ “ Una nit d´albaes (poema sinfónico) x

Gluck (Christoph W.) Tambourin x

Godard (Benjamin) Au village x

“ “ Canzonetta del “concierto romántico” x

“ “ Escenas poéticas x

“ “ Scherzetto x x

“ “ Tarantela x

Goñi (Andrés) Por España (potpourri) x

Gounod (Charles) Fantasía de “Fausto” x “ “ Marcha fúnebre para el entierro de una

marioneta

x “ “ Meditación x x x

“ “ Misa “Santa Cecilia” x “ “ Philémon et Baucis (obertura) x “ “ Philémon et Baucis (danza de Bacantes) x

Grieg (Edvard) Chanson de berceuse x

“ “ Minueto x

“ “ Les Vergers-Wateau (danza de Luis XV) x x

“ “ Peer-Gynt (suite orquestal nº 1) x x

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COMPOSITOR OBRAS FRECUENCIA DE INTERPRETACIONES ANUALES

1890 1891 1892 1893 1894 1895 1896 1897 1898 1899 “ “ Gretna-Green (ballet) x x

Haendel (G. F.) Jerjes (largo religioso) x

Haydn (Joseph) Largo assai (Cuarteto op. 74) x x “ “ Largo (Cuarteto op. 76) x

Liszt (Franz) Rapsodia húngara nº 1 x “ “ Rapsodia húngara nº 2 x x x x x

Litolff (Henry) Los girondinos (obertura) x

Mancinelli (Luigi) Cleopatra (obertura) x x x x x

Marie (G.) Retreta croata x

Marqués (Pedro M.) Scherzo x

Martínez (¿Ramón?) Scherzo x

Mascagni (Pietro) Cavallería rusticana (Intermezzo) x Massenet (Jules) Escenas pintorescas (suite orquestal) x

“ “ Las Erinias (tragedia antigua) x x x x x “ “ Escenas alsacianas (suite orquestal) x

Mendelssohn (Félix) Canzonetta (cuerda sola) x

“ “ Canción de la hilandera x x “ “ La gruta de Fingal (obertura) x x “ “ Ruy-Blas (obertura para el drama de Victor

Hugo)

x “ “ El sueño de una noche de verano (marcha

nupcial)

x

“ “ Sinfonía nº 4 en La mayor, op. 90 (“Italiana”) x

Meyerbeer (Giacomo) Dinorah (obertura) x

“ “ La estrella del norte (obertura) x x “ “ Marcha de las Antorchas nº 1 x x

Mozart (W. A.) Adagio (Quinteto en Mib mayor K. 614) x

“ “ Gavota x x

“ “ La flauta mágica (obertura) x

“ “ Larguetto (clarinete y cuerda) x “ “ Marcha turca x

“ “ Minueto x

Nicolai (Otto) Las alegres comadres de Windsor (obertura) x x x x

Pedrotti (Carlo) Tutti in maschera (obertura) x

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COMPOSITOR OBRAS FRECUENCIA DE INTERPRETACIONES ANUALES

1890 1891 1892 1893 1894 1895 1896 1897 1898 1899

Peydró (Vicente) Gavota x

Plasencia (J. Bautista) Misa x

“ “ Misa de las Campanas x

Popper (David) Concierto para violoncello y orquesta x

Raff (Joseph J.) Cavatina x

Rameau (Jean Ph.) Minueto x x

Roques Farfalla x

Rossini (Gioacchino) Guillermo Tell (obertura) x x x “ “ Semiramis (obertura) x x Rubinstein (Anton) Bailables de la ópera “Feramors” x

Saint-Saëns (Camille) Concierto para violoncello y orquesta nº 1, en La menor, op. 33

x

“ “ El diluvio (preludio del oratorio) x “ “ La princesa amarilla (obertura) x

“ “ La rueca de Omfalia (poema sinfónico) x x x

“ “ Marcha heroica x x

“ “ Sansón y Dalila (Bacanal) x x x

“ “ Serenata x x

“ “ Suite argelina x x x

Sellenich Marcha indiana x

“ “ Retreta tártara x

Soller (A.) Mandolinata x x x

Strauss (Johann) Du un du (vals) x

“ “ Rosas del Sur (vals) x x

Suppé (Franz von) Piqué Dame (obertura) x x Svendsen (Johan) Rapsodia noruega nº 1 x

“ “ Rapsodia noruega nº 2 x x

Thomas (Ambroise) Le roman d´Elvire (obertura) x x x “ “ Raymond (obertura) x x

Vallace Loreley (obertura) x

Wagner (Richard) Lohengrin (preludio acto I) x x x “ “ Lohengrin (preludio acto III) x “ “ Marcha del Homenaje x x

“ “ Parsifal (El jardín encantado de Klingsor) x “ “ Parsifal (El encantamiento de Viernes Santo) x

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COMPOSITOR OBRAS FRECUENCIA DE INTERPRETACIONES ANUALES

1890 1891 1892 1893 1894 1895 1896 1897 1898 1899 “ “ Rienzi (obertura) x x x x

“ “ Sigfrido (Murmullos del bosque) x

“ “ Sigfrido (Marcha fúnebre) x

“ “ Tannhäuser (Marcha) x x x x

“ “ Tannhäuser (obertura) x

“ “ Tristán e Isolda (Muerte de Isolda) x x x x x Waldteufel (Émile) Etincelles (vals) x x

Weber (Kar M. von) Der Freyschütz (obertura) x x x

140 3.2 AUTORES.

El catálogo de la Orquesta Goñi comprende sesenta y cuatro autores, treinta y dos de los cuales -el 50% del cómputo global- eran ya conocidos por el público valenciano en razón de su inserción en los programas de la Sociedad de Conciertos de José Valls. De los datos que poseemos se infiere que el período de mayor auge artístico de la Orquesta Goñi corresponde a los años 1890-1893 y 1896-1898, con una etapa intermedia de inactividad durante 1894 y 1895, a lo que se suma, a partir de 1899, la grave crisis en que se vio sumida la sociedad, que precipitaría su disolución tres años más tarde. Adviértase, por tanto, que la práctica totalidad de compositores fueron presentados al público en el breve espacio de siete años -se excluyen Pietro Mascagni y una misa de Juan Bautista Plasencia-, lo que hablaría, a todas luces, del incesante ritmo de actividad de la orquesta, marcada por la intermitencia e irregularidad de sus intervenciones.

En lo que a nacionalidades se refiere, una mera ojeada a la tabla adjunta permite apreciar la hegemonía de los autores extranjeros, cincuenta en total, frente a los catorce que representan a España, siete de los cuales nacieron en la Comunidad Valenciana. Por países, y a semejanza del repertorio de la Sociedad de Conciertos, sobresalen porcentualmente los compositores pertenecientes al área germana, que engloba Alemania y Austria, junto con los franceses e italianos en segundo término, quedando en simple anécdota la presencia aislada de nombres como el portugués Antonio Soller, el checoslovaco Alphons Czibulka, o el noruego Johan Svendsen, entre otros 298.

Los programas sinfónicos de la Orquesta Goñi se nutrieron mayoritariamente de autores coetáneos, adscritos hoy al extenso movimiento que denominamos Romanticismo musical, quienes, salvo excepciones, desarrollaron su profesión durante la segunda mitad del siglo XIX. Se incluyen aquí desde Weber o Rossini, representantes genuinos del primer romanticismo europeo, hasta Grieg o Saint-Saëns, cuya producción participa de los rasgos estilísticos del período postromántico, que alcanza los albores del siglo XX. Fuera de esta generalidad de compositores, Goñi amplió el repertorio de su orquesta dando entrada a autores del Clasicismo musical, como Haydn, Mozart o Boccherini, ya conocidos desde la etapa de la Sociedad de

298 Se excluye, obviamente, de esta relación al compositor noruego Edvard Grieg (1843-1907), cuya relevancia histórica supera con creces la aportación de estos autores.

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Conciertos, amén de la inédita incorporación de dos músicos barrocos, Haendel y Rameau, cuya presencia podría obedecer a un tímido interés, todavía en ciernes, por el legado musical anterior a 1770, aspiración que no cobrará carta de naturaleza hasta los primeros años del siglo siguiente.

Del análisis cuantitativo de las obras que integran el catálogo de la Orquesta Goñi pueden deducirse, en gran medida, los criterios de selección de los programas musicales. Nos servimos, asímismo, de la inestimable información que proporcionan los conciertos extraordinarios -el último de cada serie- por cuanto, al elaborarse mediante sufragio desde 1896, permiten valorar los títulos y autores que gozaban de mayor reputación entre el público. Una primera aproximación muestra que nueve compositores cubren con su producción el 42,1% del repertorio general, entre los que descuellan Richard Wagner (once obras), Camille Saint-Saëns (ocho obras), así como Mozart, Mendelssohn, Gounod y Salvador Giner con una contribución, respectivamente, de seis piezas musicales. El conjunto restante conforma un bloque heterogéneo donde, como apunte de interés, treinta y seis músicos -casi el 60% de la totalidad de autores- aparecen únicamente representados por una obra, incluyendo nombres de la talla de Gluck o Haendel.

La conclusión más importante que puede extraerse a propósito de estos datos radica en el sustancial cambio de orientación estética con respecto a la etapa inmediatamente anterior, simbolizada por la Sociedad de Conciertos. Valga, para nuestro análisis, el ejemplo de Émile Waldteufel, un compositor de segunda fila que había logrado introducir diecisiete obras en el repertorio de la agrupación de Valls, y que quedará ahora, con la Orquesta Goñi, relegado al segundo plano, apenas representado con un discreto vals. Cobra, en su lugar, relevancia la personalidad destacada de Richard Wagner, a quien el melómano valenciano conocía desde 1879, merced a los estrenos de la obertura de Rienzi y la marcha de Tannhäuser, a cargo de la Sociedad de Conciertos. Más allá de la fama que le precedía como compositor moderno, innovador y, hasta cierto punto, revolucionario, alimentada por las encendidas polémicas que protagonizaba la crítica especializada, la razón del éxito inmediato de Wagner en Valencia puede atribuírse a la labor de difusión que efectuara Mancinelli en sus dos cortas visitas a esta capital -años 1891 y 1893-, y a la propia de Andrés Goñi quien, desde 1896, incluyó sistemáticamente páginas wagnerianas en las temporadas de concierto. Se añade a ello el triunfo clamoroso que cosecharon las óperas Lohengrin y Tannhäuser, estrenadas en Valencia en 1889 y 1892,

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respectivamente, circunstancia que contribuyó a incrementar el prestigio del alemán, aun cuando el aficionado valenciano mostraba, en general, una actitud de cierta reserva en razón de su escasa familiaridad con este estilo de música.

La nueva orientación del gusto y preferencias musicales frente a la década precedente se observa, igualmente, en la producción de otros autores. Cierto que los nombres de Meyerbeer, Gounod o Saint-Saëns continuaban suscitando el máximo interés del público y la crítica, lo que se advierte en el elevado número de piezas interpretadas por la Orquesta Goñi. El aspecto novedoso estriba en la atención preferente que, por vez primera, recibirán en los programas de concierto Beethoven, Mozart, Mendelssohn o un recién descubierto Edvard Grieg, cuya música se desconocía hasta 1890. El mérito debe adjudicarse a Andrés Goñi quien, desde la posición privilegiada de que gozaba, trató de difundir y aclimatar en Valencia el repertorio de la Sociedad de Conciertos de Madrid. Como cabría suponer, este proceso fue gradual, en la medida que el público comenzaba a comprender y asimilar las grandes creaciones del género sinfónico, consecuencia de lo cual, al tiempo que Goñi realizaba una eficaz tarea de divulgación, contribuyó a refinar los gustos e inquietudes musicales del melómano valenciano.

En lo concerniente a los autores de nacionalidad española y, en particular, aquellos originarios de Valencia, su producción, en líneas generales, apenas sobrepasa el nivel medio de la composición musical europea. De aquellas obras casi olvidadas, sobreviven hoy un puñado de títulos, más como recuerdo histórico que en virtud de la calidad intrínseca que poseen sus partituras. Pueden citarse, entre las más representativas, la otrora popular En la Alhambra, de Bretón, dentro de lo que ha venido en denominarse estilo “alhambrista”, inspirado en la Alhambra granadina, música agradable, sin más, cuyo ingenuo nacionalismo se teñía de cierto pretendido aire oriental 299; la Fantasía de Pan y Toros, sobre la zarzuela homónima, de Barbieri;

amén de algún poema sinfónico del valenciano Salvador Giner. Sorprendentemente, en tanto Chapí no entra a formar parte del catálogo de la Orquesta Goñi -recuérdese el éxito de su Fantasía morisca en las audiciones de la Sociedad de Conciertos-, Andrés Goñi se permite una pequeña licencia en calidad de novel compositor, con el potpourri

Por España.

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Mención aparte merecen los compositores valencianos, al frente de los cuales destaca la figura emblemática de Salvador Giner, tanto por la abundancia de su producción sinfónica como por el dominio que exhibe en la técnica orquestal, circunstancia ésta que le distingue de la mayor parte de autores locales, instalados salvo excepciones en la mediocridad de la superficial pieza de salón. Amén de la interpretación de los dos poemas sinfónicos ginerianos más aplaudidos, Una nit d´albaes y Es xopà hasta la Moma, la Orquesta Goñi dio a conocer dos nuevas obras de carácter programático: Las fases del campo y El festín de Baltasar, resultado ambas del afán descriptivo de Giner por evocar musicalmente un suceso o escena en particular, experimentando las posibilidades que ofrecía la orquesta convencional.

El poema sinfónico Las fases del campo se estrenó el 10 de junio de 1890 en un concierto de la Orquesta Goñi celebrado en La Glorieta. La pieza recrea las cuatro estaciones del año recurriendo Giner, como fuente extramusical, a un breve texto literario que encabeza cada movimiento. Pese a la fecha de su composición, la escritura musical es absolutamente tonal, con melodías diatónicas y esquemas rítmicos regulares, matizada levemente por la incorporación de un vocabulario armónico más avanzado. Prevalece, en conjunto, una línea melódica claramente discernible, impregnada de cualidades líricas de estirpe italianizante, a la que se subordina el acompañamiento orquestal. Este lenguaje conservador, en una época en que la práctica totalidad de los compositores europeos, alentados por las figuras de Wagner y, poco después, Debussy, comenzaban a desligarse del rígido sistema tonal que había imperado durante los dos siglos anteriores, presenta a Giner anclado en los moldes del pasado y reacio a asimilar las técnicas musicales contemporáneas 300.

Excepcionalmente, sin renunciar por completo a su estilo e ideas estéticas, el compositor valenciano realizará en El festín de Baltasar una primera incursión, por lo demás experimental, en el lenguaje del postromanticismo, alcanzando un resultado que puede juzgarse satisfactorio. Presentada al público el 17 de marzo de 1898 301, en

un concierto de la Orquesta Goñi en el Teatro Principal, la pieza describe el episodio bíblico del banquete del rey babilónico Baltasar, a quien el profeta Daniel predice la inminente ruina de su imperio a manos del ejercito persa de Ciro. El festín de

300 La opinión de Giner sobre la obra de Wagner es altamente significativa: “Soberbia, colosal, obra de un genio extraordinario e inimitable. Mas me parece que el ardiente temperamento español no podrá nunca avenirse por completo a esas vaguedades y a esas filosofías en que con tanto placer se abstraen los hijos del Norte”.Frases atribuidas a Salvador Giner, en El Pueblo, 9 abril, 1901.

301 La primera audición de esta obra data del 20 de julio de 1893, en el Teatro Pizarro, dirigida la orquesta por José Valls. Pieza dedicada por Giner a Luigi Mancinelli.

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Baltasar, señalaría Boletín Musical, puede con razón llamarse una epopeya, pues nunca escaló el compositor alturas tan olímpicas, tan elevadas, tan atrevidas de vuelo 302.

Abundando en el cambio de orientación estilística que se observa en esta composición,

El Mercantil Valenciano explicaba: En ella penetra de un modo resuelto en la escuela modernista, abandonando los procedimientos trillados, y se nos manifiesta como un maestro de empuje, salvando victorioso los escollos de la comparación y revelando al propio tiempo su ciencia musical y el perfecto dominio que tiene del arte de los sonidos, su poderosa inspiración, y la habilidad que posee para usar oportunamente los empastes de un brillante colorido 303. La riqueza y brillantez de la orquestación,

técnicamente elaborada; la textura polifónica densa, opaca, de determinadas secciones; la vaguedad tonal de ciertos pasajes; el acusado cromatismo; el uso destacado del viento-metal; y la utilización, en general, de un vocabulario armónico más moderno, marcan en conjunto un punto de inflexión en la producción orquestal gineriana, que no tendría continuidad con posterioridad, excepción hecha de algunas páginas aisladas.

Al margen de Salvador Giner, el resto de compositores locales asociados al repertorio de la Orquesta Goñi quedan como mera anécdota, siquiera representados por una única obra orquestal de valor, en todos los casos, secundario. Cabría recordar, a título ilustrativo, al célebre autor de Les barraques, el zarzuelista Vicente Peydró (1861-1938), quien escribió para el conjunto que lideraba Goñi una Gavota sin mayores pretensiones. Junto a él, figuran dos discípulos de Giner: Enrique Bru y Desamparados Chavarría, discretos compositores y cultivadores preferentemente de la pieza amable de salón. Las Danzas satíricas, de Bru y el nocturno orquestal Plácida noche, de Chavarría, conocieron su estreno conjuntamente en un concierto extraordinario de la Orquesta Goñi que tuvo lugar en el Teatro Principal el 31 de marzo de 1898 304. Citemos, finalmente, al alcoyano José Espí (1845-1905) que, de

asiduo colaborador con la Sociedad de Conciertos, aportará tan solo un vals al repertorio de la agrupación de Andrés Goñi; el compositor religioso Juan Bautista Plasencia (1816-1855); y Manuel Penella (1847-1909), el ilustre pedagogo musical, autor de los valses A orilla del Turia.

302Boletín Musical, 30 marzo, 1898. 303El Mercantil Valenciano, 18 marzo, 1898. 304El Mercantil Valenciano, 31 marzo, 1898.

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COMPOSITORES CON MAYOR NÚMERO DE OBRAS EN EL REPERTORIO DE LA