La OMS estima que cada año se registran 340 millones de casos nuevos de infecciones bacterianas de transmisión sexual, que en su mayoría son tratables, pero muchas de ellas no reciben tratamiento por ser difíciles de diagnosticar o falta de servicios competentes y asequibles. Además, también se producen millones de casos de infecciones víricas mayor- mente incurables, incluidas infecciones por VIH.
En jóvenes de 15 a 24 años de edad, cada año se producen más de 100 millones de infecciones de transmisión sexual generalmente curables que propician la adquisición y propagación del VIH.
Las infecciones de transmisión sexual constituyen una de las principales causas de infertil- idad: entre 60 y 80 millones de parejas sufren de infertilidad, a menudo debido a obstruc- ciones tubáricas causadas por infecciones de transmisión sexual no tratadas o maltratadas. Se estima que las prácticas sexuales peligrosas constituyen, en términos mundiales, el se- gundo factor de riesgo más importante para la salud.
Generalidades
Entre los patrones que influyen en la transmisión de estas infecciones se consideran los sigui- entes:
• Edad de inicio de la vida sexual a menor edad, existe una mayor la probabilidad de tener más compañeros sexuales en el transcurso de la vida.
• Cambios frecuentes y repetidos de compañeros sexuales, así como prácticas de ries- go que propician la transmisión de infecciones
• El poco o nulo uso del condón u otra medida de sexo seguro. • Uso de drogas de cualquier tipo incluyendo alcohol
Factores Condicionantes Demográficos y Sociales.
Los factores sociales y demográficos identificados como condicionantes de la ocurrencia de una ITS, afectan directa o indirectamente la frecuencia con que una persona se expone a adquirirlas y la duración de su inefectividad, e incluyen:
• Población Adolescente y Adulta Joven. Esta población se caracteriza por tener una tasa alta de exposición, susceptibilidad mayor y un menor acceso a los servicios de salud. • Nivel Educativo. La escasa educación general y social pueden debilitar la capaci- dad de negociación del acceso a las relaciones sexuales y de la protección durante las mismas, así como limita el acceso y la percepción de acceso a los servicios de salud.
• La urbanización y la concentración de la población pueden modificar los patrones de conductas sexuales de los individuos, aumentando la exposición.
• Los cambios estructurales de los valores sociales • La disponibilidad y el acceso a los condones
Factores Condicionantes Relacionados con el Estilo de Vida.
Estos factores pueden darse por la baja percepción de la vulnerabilidad a adquirir ITS o por estilo de vida con riesgos que influyen en la tasa de exposición, como:
• El autocuidado, que se relaciona con la responsabilidad individual en cuanto al ejer- cicio de la sexualidad sana y responsable.
• La actitud frente al uso del condón. • El consumo de alcohol y drogas
Factores Condicionantes Biológicos.
Existen ciertos factores biológicos que predisponen a las personas para adquirir una ITS: • Las mujeres jóvenes y adolescentes están predispuestas más que los hombres de su misma edad
• Contacto sexual con una persona con ITS, la transmisión aumenta después de varios contactos.
• Factores virulentos y ciertas características del microorganismo infectante.
Cuando se tiene una vida sexual activa y se presenten síntomas como ardor o irritación al orinar, secreciones o dolor en vientre bajo se debe consultar al médico para que descarte una ITS.
Es importante recordar que la falta de síntomas no excluye la aparición de posibles compli- caciones y que el uso del condón durante la relación sexual es necesario para prevenir la infección.
La única manera segura de prevenir las infecciones de transmisión sexual es evitar por com- pleto las relaciones sexuales. Otra manera de abordarlo es hablar acerca de esta clase de infecciones antes de tener relaciones sexuales con una nueva pareja, para tomar deci- siones fundamentadas acerca del nivel de riesgo con que la persona se siente cómoda en su vida sexual.
Gonorrea
Generalidades
La gonorrea es una infección de transmisión sexual (ITS), y es considerada por la Orga- nización Mundial de la Salud (OMS) como un problema de Salud Pública importante; se calcula que de los 448 millones de nuevos de ITS curables que se reportan anualmente, 88 millones corresponden a gonorrea.
Aunque la gonorrea se considera curable, en los últimos años han aparecido cepas multi- resistentes.
La infección es bacteriana, producida por Neisseria gonorrhoeae que pertenece al grupo de los diplococos, se transmite principalmente por contacto sexual sin protección; para contraer o transmitir la infección, es suficiente el contacto con la vagina, el pene, el ano o la boca de la persona infectada.
Síntomas
Los síntomas en hombres y en mujeres son diferentes. Las mujeres pueden tener la bacteria durante semanas, meses y hasta años, sin mostrar síntomas y, muchas veces son diagnos- ticadas por ser la pareja sexual la que presenta los síntomas. En los hombres, la infección también puede ser asintomática si el sitio de infección es la faringe o el recto y en pocas ocasiones puede no presentar síntomas si la infección es en uretra.
Síntomas en los hombres. Después de un periodo de incubación entre 2 y 14 días, pueden aparecer molestias leves en la uretra, seguidas por la aparición de un exudado amaríllenlo o amarillo-verdoso a través de la uretra, y disuria (dolor al orinar); también puede aumentar la necesidad de orinar debido a la inflamación por la infección. Los labios del meato (orifi- cio de la uretra) pueden estar inflamados y rojos. En los varones homosexuales, con frecuen- cia la infección se localiza en faringe y ano.
Síntomas en las mujeres. En las mujeres, el período de incubación es entre 7 y 21 días tras contraer la bacteria. En la mayoría de los casos, los síntomas son leves al principio. El sínto- ma principal es el aumento en la frecuencia de orinar, pero se presenta dificultad para que
salga la orina, debido a la inflamación; también puede presentarse disuria. En algunos, se presenta exudado vaginal. El cérvix y otros componentes del aparato reproductivo son los sitios en que con más frecuencia se localiza la infección, seguido por las glándulas de Bar- tolini, encargadas de producir moco vaginal.
Cuando la infección es anal en las mujeres, ésta puede ser asintomática, aunque en oca- siones se presentan molestias en la zona que rodea el esfínter anal y exudado. En los varon- es homosexuales con infección anal, se presentan intensas molestias durante el coito anal o la defecación, y las heces pueden aparecer cubiertas de moco o tener un aspecto pu- rulento. En la faringe, la infección suele ser asintomática, pero pueden aparecer molestias, enrojecimiento e inflamación de las amígdalas.
En las lactantes y las niñas, la infección por gonorrea puede diagnosticarse por irritación, inflamación y enrojecimiento de la zona de la vulva; también puede presentarse exudado purulento y proctitis (sensación de necesidad de defecar, debida a una inflamación de la zona). En ocasiones, el exudado purulento puede verse en la ropa interior de las niñas. En niños y niñas, la infección por gonorrea puede ser resultado de abuso sexual por adultos. Diagnóstico
El diagnóstico se puede sospechar por los síntomas, pero muchas infecciones de transmis- ión sexual presentan síntomas similares, por lo que el diagnóstico final se hace a través de laboratorio por estudio del exudado uretral en varones y exudado cervical en mujeres. La muestra se tiñe utilizando la técnica de tinción de Gram, que permite visualizar las bacterias en el exudado. Cuando los resultados de la técnica de la tinción de Gram son negativos, se recomienda el hacer el cultivo para N. gonorrhoeae.
En las infecciones rectales o faríngeas, las técnicas de tinción son poco sensibles, por lo que debe recurrirse al cultivo, o a técnicas de detección genética de la bacteria en el exuda- do. Cuando se hace cultivo del exudado, las primeras colonias de bacterias aparecen a las 24 horas, a las 48 horas, la mayoría de ellas habrán aparecido.
Complicaciones
largo plazo, cuando la infección por gonorrea no se trata o se trata de manera inadecuada. En los hombres, las complicaciones más frecuente de la gonorrea es la uretritis (inflamación de la uretra) post-gonocócica y la epididimitis (inflamación del epidídimo, conducto del aparato genital masculino).
En las mujeres la principal complicación es la salpingitis (infección de las trompas de Fa- lopio). La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) incluye afección de ovarios, trompas de Falopio, endometrio, y/o cérvix, que puede pasar asintomática, y que cuando se presentan síntomas incluye dolor en la parte baja del abdomen y entre sus complicaciones se incluye infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico.
La infección gonocócica diseminada (IGD) ocurre cuando es la infección genital es asin- tomática y es más frecuente en mujeres que en hombres. Las principales manifestaciones de la IGD son dermatitis, artritis, fiebre y malestar general. La artritis gonocócica puede afectar una sola articulación y se acompaña de fiebre, dolor intenso y dificultad de mov- imientos en el área afectada; cuando se extrae líquido de la articulación, este suele ser purulento y se pueden identificar las bacterias utilizando la tinción.
En los recién nacidos infectados en el momento del parto puede presentarse infección ocular y sepsis temprana.
Tratamiento
La gonorrea, por ser de origen bacteriano se trata con antibióticos, como ceftriaxona, ce- falosporina de nueva generación, inyectable.
Al dar tratamiento para gonorrea se debe dar también para clamidia, ya que la co-infec- ción es muy frecuente y el tratamiento es con doxiciclina o azitromicina. En mujeres em- barazadas, el tratamiento para clamidia es con eritromicina, pero siempre debe asociarse un tratamiento para la posible infección por clamidia.
Los (as) pacientes no deben auto-medicarse, ya que la gonorrea puede desarrollar multi-re- sistencia a los medicamentos, lo que hace que cada vez sea más difícil de curar con los tratamientos habituales.
Prevención
Para la prevención de la gonorrea se debe actuar en dos niveles: 1) controlando la resis- tencia a los antibióticos de amplio espectro y el control sobre la propia transmisión de la bacteria.
La prevención del contagio de la gonorrea es con el uso del condón durante las relaciones sexuales. Si una persona sabe que tiene gonorrea es necesario que se lo diga a su (sus) pareja (s) sexual (es) para que busquen conocer si fueron infectadas(os) y reciban trata- miento.
Las personas que estén recibiendo tratamiento no deben tener relaciones sexuales hasta que lo hayan concluido.
Cuando se presenten síntomas como ardor o irritación al orinar, secreciones o dolor en vien- tre bajo de debe consultar al médico para que descarte una ITS.
Es importante recordar que la falta de síntomas no excluye la aparición de posibles compli- caciones y que el uso del condón durante la relación sexual es necesario para prevenir la infección.
Clamidia
Generalidades
Las clamidias son bacterias intracelulares obligadas diferentes a los virus y a las rickettsias. La C trachomatises el agente en las infecciones de transmisión sexual. Los adelantos en técnicas de laboratorio han demostrado que la enfermedad por clamidias va en aumento a nivel mundial.
La clamidiasis en endocervical en la mujer parece poner en mayor riesgo a la mujer a la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Síntomas
Debido a que aproximadamente el 75% de las mujeres y el 50% de los hombres no presen- tan síntomas, la mayoría de las personas infectadas con clamidia no saben que tienen la infección y pueden no buscar atención médica
La infección genital en el hombre se manifiesta en forma de uretritis que se acompaña de secreción mucopurulenta moderada o escasa, comezón en la uretra y ardor al orinar. Has- ta el 25% de los hombres sexualmente activos pueden no presentar síntomas.
En la mujer los síntomas se inician con cervicitis mucopurulenta, inflamación, enrojecimiento y hemorragia del cuello del útero (cérvix). Sin embargo, muchas mujeres con infección en cérvix o uretra no presentan síntomas.
Complicaciones
En el hombre se pueden presentar complicaciones uretrales, epididimitis, infertilidad y sín- drome de Reiter. En los hombres homosexuales, las relaciones sexuales por ano pueden provocar proctitis.
En la mujer las complicaciones o secuelas, de infección con síntomas o sin síntomas, incluye inflamación de las trompas de Falopio (salpingitis) que lleva el riesgo de producir infertili- dad, embarazo ectópico o dolor pélvico crónico. Otras complicaciones menos frecuentes son inflamación de las glándula de Bartolini (bartolinitis), dolor al orinar y secreción purulen- ta por uretra.
La infección durante el embarazo puede provocar ruptura prematura de membranas y parto prematuro y en el recién nacido, conjuntivitis, neumonía y sepsis temprana.
Diagnóstico
El diagnóstico de la infección por clamidia se hace en muestras de secreción uretral en hombres o secreciones cervicales en mujeres. Cuando la persona refiere tener relaciones sexuales anales, también se toma muestra del recto. En la muestra se realizan pruebas de anticuerpos fluorescentes o monoclonales, una sonda de ADN o cultivo celular.
Tratamiento
La clamidia se trata con antibióticos. El antibiótico recomendado es la doxiciclina o la azitromicina. Se pueden utilizar otros medicamentos pero no son tan eficaces como las mencionadas. Las personas en tratamiento para la clamidia no deben tener relaciones sexuales durante siete días después de una terapia. Los pacientes pueden ser infectados nuevamente si sus compañeros sexuales no reciben tratamiento
Prevención
Las personas sexualmente activas y aquellas que tienen múltiples compañeros sexuales son quienes están en mayor riesgo de infección.
La prevención del contagio por C Trachomatis es con el uso del condón durante las rela- ciones sexuales. Si una persona sabe que tiene clamidia es necesario que se lo diga a su (sus) pareja (s) sexual (es) para que busquen conocer si fueron infectadas(os) y reciban tratamiento.
Las personas que estén recibiendo tratamiento no deben tener relaciones sexuales hasta que lo hayan concluido.
Hepatitis C
Generalidades
El virus de la hepatitis C (VHC) es un virus de RNA de la familia Flaviviridae. Se describen seis genotipos y más de 50 serotipos. La infección aguda es asintomática y muy raramente es asociada a una enfermedad potencialmente mortal. Es prevalente en todo el mundo, pero la mayoría de las personas infectadas están en Asia. Se estima que más de 185 millones de personas en el mundo están infectadas por el VHC, y que alrededor del 350,000 mueren al año.
La forma de transmisión más importante es la vía sanguínea, prácticas de inyección poco seguras, esterilización inadecuada de equipo médico en entornos de atención sanitaria, uso de sangre y sus productos sin analizar y hemodiálisis, siguiéndole la sexual y después la perinatal. Alrededor del 60 a 85% de los individuos contagiados tienden a la cronicidad, con el riesgo de evolucionar a cirrosis hepática y cáncer primario de hígado (15 a 30% de las personas infectadas).
Vías de transmisión
Uso de drogas inyectadas: Las personas que utilizan drogas inyectadas (por el compartir agu- jas) tienen un alto riesgo de sufrir infección por VHC, siendo alrededor del 67% de prevalencia al usar esta práctica.
Pacientes que reciben sangre infectada procedimientos invasivos: El riesgo de infección por el VHC depende del número de procedimientos médicos realizados y el nivel de pre- vención de infecciones.
Transmisión vertical: El riesgo de transmisión vertical es estimado entre un 4-8% de madres infectadas por HIV, pero se incrementa si las madres también están infectadas con el VHC, de un 17 a 25%.
Transmisión sexual: La transmisión sexual del VHC es infrecuente entre parejas heterosexuales, pero el riesgo se eleva si alguno está infectado por el HIV. Es más común en personas seroposi- tivas para HIV, particularmente en hombres que practican sexo con hombres (MSM).
Uso de drogas nasales: Las personas que utilizan drogas por vía nasal, como por ejemplo la co- caína, tienen más riesgo de contraer la infección.
Uso de tatuajes y perforaciones (piercings): Las personas que se realizan tatuajes y se hacen perforaciones para colocar piercings, tienen una mayor prevalencia que las personas que no lo hacen.
Síntomas
El periodo de incubación puede durar de dos semanas a 6 meses. Hasta un 80% de las per- sonas no presentar síntomas después de la infección inicial.
La sintomatología que pueden llegar a presentar es muy variada, presentando fiebre, can- sancio, disminución del apetito, nauseas, vómitos, dolor abdominal, heces claras, dolores articulares e incluso ictericia.
Diagnóstico
Como la infección aguda es asintomática, rara vez se realiza un diagnóstico precoz. Pero se recomienda la realización de exámenes para aquellas personas que tienen factores de riesgo como: los consumidores de drogas inyectables, receptores de productos sanguíneos infectados, personas cuyas parejas sexuales están infectadas con el VHC, personas infec- tadas con el VIH, personas con tatuajes o perforaciones ornamentales (piercings) y homo- sexuales que practican sexo oral.
Complicaciones
La principal complicación a largo plazo es la cirrosis hepática y el cáncer primario de híga- do.
Tratamiento
La hepatitis C es una enfermedad curable. La identificación y el tratamiento a las personas con infección por VHC evita que se transmita el virus a personas no infectadas. El tratamien- to es una combinación de interferón y ribavirina, dependiendo del genotipo infectante, si la persona está infectada con los genotipos 1, 2, 3 y 4, se recomienda sofosbuvir, junto con la ribavirina. Para las personas infectadas con los genotipos 1a o 1b con polimorfismo Q8OK se recomienda el simeprevir, con interferón alfa pegilado y ribavirina. Para pacientes con infección crónica con el genotipo 1, se recomienda el uso del telaprevir o boceprevir, en combinación con el interferón pegilado y rivabirin
Prevención
Usar condones de látex correctamente todas las veces que tenga relaciones sexuales le ayudará a reducir el riesgo de contraer o transmitir la hepatitis C. Sin embargo, los condones no cubren toda el área y es posible contraer o transmitir esta infección incluso cuando se utiliza uno.
Sífilis
Generalidades
Conocida también como Lués, Mal gálico y Mal de la Hispaniola. El nombre de sífilis fue creado por el poeta y cirujano veronés Girolamo Fracastoro en 1530 en una obra de teatro en la que Sipylus y sus amigos desafiaron al dios griego Apolo, quien los castigó contagián- dolos con la enfermedad.
La sífilis es una infección de transmisión sexual de distribución mundial, producida por el Treponema Pallidum, bacteria en forma de espiroqueta. Se le llama “la gran imitadora” porque tiene muchísimos síntomas posibles y muchos de estos se parecen a los síntomas de otras enfermedades.
Afecta principalmente a personas jóvenes, especialmente entre los 20 y 30 años sexual- mente activas, afecta más a los hombres que a las mujeres. La sífilis congénita aún se pre- senta, sobre todo en mujeres que no recibieron control prenatal.
La infección puede transmitirse de la madre al feto, por transfusión de sangre y sus derivados. Esta ITS puede causar complicaciones a largo plazo o la muerte, si no se trata de manera adecuada. Los síntomas en los adultos se dividen en 4 etapas o fases: sífilis primaria, secund- aria, latente y avanzada.
Síntomas
Se consideran dos etapas en la infección con sífilis, la fase temprana y la tardía y los sínto- mas son diferentes de acuerdo a la etapa en la que se encuentre la infección.
Fase primaria: Posterior a la infección, en que es posible que aparezca una úlcera o llaga, en el sitio por donde la bacteria entró al cuerpo, que mide de 1 a 2 cm. firme, con bordes redondos, no sangra y no es dolorosa, lo que hace que en muchas ocasiones pase des- apercibida La lesión aparece. En esta etapa o etapa de sífilis “temprana”, cuando el pa- ciente ha estado infectado por un año o menos, es más fácil el propagar la infección a las